jueves, 23 de junio de 2016

PAPA FRANCISCO: LOS REFUGIADOS SON NUESTROS HERMANOS



PAPA FRANCISCO: LOS REFUGIADOS SON NUESTROS HERMANOS

6 claves para comprender el viaje del Papa Francisco a Armenia

Del 24 al 26 de junio el Papa Francisco realizará una visita apostólica a Armenia, un pequeño país de Asia Menor ubicado al norte de Irán y al este de Turquía, con una larga historia ligada al cristianismo y a las Sagradas Escrituras. A continuación te presentamos 6 claves que te servirán para comprender la importancia de este viaje:
1.       ¿Por qué el Papa Francisco va a Armenia?
El vocero vaticano, P. Federico Lombardi, explicó que una de las razones del viaje se debe a la relación entre el Papa Francisco y el Catholicós armenio, Karekin II, quien ya estuvo presente en Roma durante la elección del Santo Padre en marzo de 2013. Además, el Pontífice llega a la Tierra de Noé para abrazar a la minoría católica.
2.       Armenia es el primer país cristiano
La tradición cuenta que los apóstoles San Judas Tadeo y San Bartolomé fueron los primeros en llevar el cristianismo a Armenia; sin embargo, fue San Gregorio “El Iluminador” quien consolidó la evangelización al lograr la conversión del rey Tiridates III en el año 301. La tradición considera que en esta fecha ocurrió la declaración oficial del cristianismo como religión del país. Esto ocurrió mucho tiempo antes de que el emperador romano Teodosio -con un decreto en el año 380- convirtiera al cristianismo en la religión oficial del Imperio Romano. Por ello el lema del viaje de Francisco a Armenia es "Visita al primer país cristiano".
3.       Noé y Armenia
El libro del Génesis narra que cuando terminó el Diluvio, el arca de Noé se asentó sobre el monte Ararat, el cual, si bien se encuentra actualmente en Turquía, es parte de la Armenia histórica. Por ello el monte Ararat aparece en el centro del escudo de armas de Armenia.
4.       ¿Cuántos católicos hay en Armenia?
Armenia tiene cerca de 3 millones de habitantes y la gran mayoría pertenece a la Iglesia Apostólica Armenia, que se separó de la comunión con Roma en el siglo V, pero con la cual mantiene el diálogo ecuménico. La Iglesia Católica tiene en este país 280 mil fieles.
5.       El genocidio armenio
Luego de continuas conquistas y liberaciones, Armenia fue tomada por el Imperio Otomano en el siglo XVI, pero este perdió la parte oriental ante los rusos en 1829. Años después, en 1915 ocurrió el llamado “genocidio armenio”, que consistió en el asesinato de cerca de un millón y medio de armenios cristianos, muchos de los cuales murieron durante el destierro al que fueron empujados por los gobernantes turcos.
Hasta el momento Turquía se niega a usar el término “genocidio”, sin embargo, cerca de 20 países e instituciones han comenzado a utilizarlo, como por ejemplo Alemania y el Parlamento Europeo. En 2015 el Papa Francisco habló de “genocidio” al momento de recordar el primer centenario de esta masacre. Por su parte, la Iglesia Apostólica Armeniadeclaró mártires el año pasado a este millón y medio de víctimas.
6.       ¿Cuál es el lema y qué significa el logo de la visita?
El lema del viaje del Papa a Armenia es "Visita al primer país cristiano". Con respecto al logo, este consta de un círculo dividido en dos partes: uno violeta y el otro amarillo. Ambos reflejan los colores oficiales de la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica; además contiene el escudo de ambas.
El logo también presenta las siluetas del monte Ararat y del Monasterio Khor Virap, construido por San Gregorio “el Iluminador”, fundador y santo patrón de la Iglesia Apostólica Armenia.
Fuente: Arciprensa

¿Por qué viaja Papa Francisco a Armenia?


“En Armenia no se habla de otra cosa. Francisco para nosotros es una clave de alegría, esperanza y tranquilidad”, así lo ha asegurado Mons. Antraning Ayvazian de la iglesia armenio católica de Siria presente en la Oficina de Prensa de la Santa Sede este martes 21 en la presentación ante los periodistas del viaje del Papa a Armenia que se llevará a cabo del 24 al 26 de junio.
“Le quieren a pesar de que no son católicos”, explica el monseñor armenio mientras detalla que en este país del Cáucaso el 90% de la población son cristianos apostólicos y el 10% cristianos católicos.
Se trata del décimo cuarto viaje internacional del Papa y el país número 22 que visita en su Pontificado.  Un viaje al Cáucaso que tendrá dos etapas, la primera será Armenia y la segunda a principios de octubre, cuando visitará Azerbaiyán y Georgia, según explicó Federico Lombardi, director de la oficina de prensa del Vaticano.
Pero, ¿cuáles son los motivos de la visita de Papa Francisco a Armenia? Según explicó Padre Lombardi una de las razones se debe a la relación entre Padre Francisco y el Catholicos armeno, quien ya estuvo presenten en Roma durante la elección del Santo Padre en marzo de 2013. Además, y como un cuestión de peso, el Obispo de Roma llega a la Tierra de Noé para abrazar a la minoría católica. Tampoco se puede olvidar la misa que presidió Papa Francisco en abril de 2015 por el aniversario del genocidio armenio, en la que estuvieron gran parte de las autoridades religiosas y políticas del país.  
Armenia es una de las civilizaciones más antiguas del mundo. En el curso de sus más de dos mil años de historia los armenios han sobrevivido innumerables persecuciones, guerras y masacres que fueron superadas gracias a su gran identidad y orgullo nacional, fundado sobre la fe cristiana y sobre su lengua propia.
Dicen que en Armenia “las piedras gritan” por todo lo que han visto a lo largo de sus existencia, y en las iglesias y monasterios del país, llama la atención la cantidad de piedras que hay labradas con frases de la Biblia o diferentes momentos de la historia religiosa del país, ya que los innumerables invasores que han entrado en Armenia a lo largo de los años lo primero que hacían eran quemar los documentos de las bibliotecas, así como libros. Así que los armenios optaron por escribir en piedra.
“Visita al primer país cristiano” es el lema del viaje del Papa Francisco a la “Tierra de Noé”, ya que fue en el monte Ararat donde llegó -según explica la Biblia en el Génesis- el arca de Noé después del Diluvio Universal “El decimoséptimo día del séptimo mes, el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat”. Y en Yereván, la capital armenia, todo gira en torno a él. Mires donde mires la vista te lleva a él, siempre firme, con la nieve en lo alto permanentemente, la gran mayoría de los días con niebla otros no. Una montaña que aman pero que geográficamente pertenece a Turquía, el país vecino y con el que mantienen la frontera terrestre cerrada y no buenas relaciones. Hasta allí, hasta los pies del Ararat llegará Francisco para rezar en el monasterio de Khor Virap, donde vivió 13 años encerrados en un pozo, san Gregorio de Narek, el Iluminador, a quien el Santo Padre nombró el año pasado Doctor de la Iglesia.  
(Mónica Zorita- Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)

Homilía de Mons. Osoro en la Ordenación de diaconos (18-06-2016)

Francisco hace una confidencia: 'También el Papa a veces tiene crisis de Fe'


El santo padre Francisco respondiendo a las preguntas que le hicieron en su visita a Villa Nazareth este domingo 19 de junio, señaló que en su vida tuvo crisis de fe, también siendo Papa, y que la tentación es un riesgo que debe transformarse en una oportunidad. Significa que no se está anclado en la orilla sino que se parte mar adentro.
Tras esta pregunta que le hicieron, una de las siete del encuentro, el Papa dijo: «Tú has hecho una pregunta muy personal, ¿he? Y yo tengo que elegir si respondo la verdad o si hago una telenovela che sea bella y basta», señaló.
Y tras responder la primera parte de la pregunta sobre el martirio de las comunidades cristianas en Oriente Medio, y del martirio diario de quien quiere ser fiel a su vocación, entró en esta parte de la respuesta.
Sonriendo y con tono de broma el Santo Padre dijo: «¡Es una pregunta desfachatada!», y repitió la pregunta: «¿Se ha encontrado alguna vez en crisis con su fe? ¡Esta es una pregunta que le hacen al Papa!, tienen coraje ¿eh? repitió. ¿Dónde y cómo encontró el coraje de retomar, de no cansarse y de proseguir en su mandato de laico antes y de consagrado hoy?».
«Tantas veces –confió Francisco– me encuentro en crisis con la fe. Algunas veces incluso tuve la desfachatez de reprender a Jesús: ‘¿pero por qué permites esto?’. Y también de dudar». Además de la tentación: «¿Pero, esto será la verdad o será un sueño?», tentación que se vuelve a proponer siendo «muchacho, seminarista, sacerdote, obispo y papa», dijo.
«¿Pero cómo el mundo sigue así, si tú has dado tu vida? ¿No será una ilusión, un pretexto para contentarse?» es la insidia que se repite y el Santo Padre explica que «a un cristiano que no ha sentido esto alguna vez, o que la fe no haya entrado en crisis, le falta algo, es un cristiano que se contenta con un poco de mundanidad y así va adelante en la vida».
«Me han dicho, porque yo no conozco el idioma chino, con los idiomas tengo tanta dificultad como pueden ver... Me dijeron que la palabra ‘crisis’ en chino se hace con dos ideogramas: uno es el de riesgo y el otro el de oportunidad».
«Es verdad uno entra en crisis, como cuando Jesús le dijo a Pedro que el diablo lo pondría en crisis como se hace con el grano. Y tantas veces el diablo, la vida, el prójimo, nos ponen a saltar como el grano. Existe un peligro en el sentido malo, pero es una oportunidad», dijo.
«El cristiano –señaló el pontífice– y esto lo he aprendido, no tienen que tener miedo de entrar en crisis, es un signo de que va adelante, que no se está anclado en la orilla del río o del mar, que se emboca el mar abierto y se va adelante».
Añadió además que están «las incoherencias y la crisis del propio pecado que nos avergüenza tanto». Y planteó cómo hacer para no cansarse: «Es una gracia y hay que pedirla al Señor: ¡Señor que no me canse. Dadme la gracia de la paciencia, de ir adelante, de esperar que venga la paz!».
Zenit/Sergio Mora

Un video nos muestra las Huellas de Teresa sobre el mapa



Huellas de Teresa es una iniciativa que aúna a las 17 ciudades donde Teresa de Jesús fundó uno de sus conventos. Hermanadas con ocasión del V Centenario, formaron una ruta de peregrinación y turismo que nos recuerda permanentemente el legado de la santa andariega. A lo largo del Centenario, nos fuimos haciendo eco de todas las actividades que la red organizó para dar a conocer la ruta.
Fuente: Teresa, de la rueca a la pluma

Francisco: "Benedicto es un hombre de paz, un hombre de Dios"


El próximo martes, en un acto solemne en la Sala Clementina en el Palacio Apostólico, se celebrará el 65 aniversario del sacerdocio de Joseph Ratzinger, y en el curso de estas celebraciones el papa emérito será presentado con el primer volumen de una nueva serie de libros que tratará de los diferentes aspectos de su pensamiento. Este nuevo libro versa sobre su vocación y va acompañado de un prefacio de Francisco, su sucesor en el trono de Pedro.

"Cada vez que leo las obras de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI, me parece más claro que lo que ha hecho, y hace, es "teología de rodillas"", escribe Francisco en su preámbulo. El papa reinante amplía el significado de esta expresión al observar que "antes de convertirse en un gran teólogo y maestro de la fe, se veía que [Benedicto] es un hombre que verdaderamente cree, que verdaderamente reza; se ve que es un hombre que personifica la santidad, un hombre de paz, un hombre de Dios".

Y con respeto a la ocasión inmediata que ha dado origen a esta primera entrega de la serie de libros sobre el pensamiento de Joseph Ratzinger -su aniversario del sacerdocio- el Papa Francisco elogia los dones de cura que posee el papa emérito.
Benedicto XVI no solo "encarna de modo ejemplar el corazón de todos los actos sacerdotales: un arraigo profundo en Dios, sin el cual todas las capacidades organizativas y la supuesta superioridad intelectual -todo el dinero y poder- resultan inútiles", sino que asimismo personifica "la relación constante con el Señor Jesús sin la cual nada es verdad: todo se vuelve rutinario -los curas, asalariados; los obispos, burócratas; y la Iglesia no es la Iglesia de Cristo, sino un producto nuestro, una ONG que es, al final, superflua".
Este nuevo compendio de las reflexiones del papa Ratzinger sobre el clero también le ha proporcionado a Francisco una oportunidad de meditar acerca de las implicaciones de la renuncia de Benedicto XVI.
"Al renunciar al ejercicio activo del ministerio petrino", observa Francisco, "Benedicto XVI ha decidido dedicarse totalmente al servicio de la oración. Desde este punto de vista, prosigue el papa, "quizás sea hoy, como el papa emérito, que ofrece de modo más claro una de sus mejores lecciones de "teología de rodillas"." Dicha lección consiste, para Francisco, en su testimonio a lo que llama el "factor decisivo" del curato, o al "núcleo íntimo del ministerio sacerdotal que los diáconos, curas y obispos nunca deberían olvidar".
La esencia del sacerdocio que nos recuerda Benedicto XVI es que "el primer y más importante servicio no es la gestión de los "asuntos actuales" sino la oración por los demás, sin interrupciones, alma y cuerpo". Como el papa emérito, sostiene Francisco, los clérigos tienen estar "constantemente sumergidos en Dios, con el corazón siempre orientado hacia él, como un amante que piensa en cada momento en su amado, haga lo que haga".
Para leer el prefacio de libro, pincha aquí:
(Cameron Doody)

La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena

Evangelio según San Mateo 7,21-29. 

Jesús dijo a sus discípulos: 

"No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 

Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?'. 

Entonces yo les manifestaré: 'Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal'. 

Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. 

Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. 

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. 

Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande". 

Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas. 

miércoles, 22 de junio de 2016

“La misericordia de Dios nos purifica de la hipocresía”, el Papa en la catequesis


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
«Señor, si quieres, puedes purificarme» (Lc 5,12): es el pedido que hemos escuchado dirigido a Jesús por parte de un leproso. Este hombre no pide solamente ser curado, sino ser “purificado”, es decir sanado integralmente, en el cuerpo y en el corazón. De hecho, la lepra era considerada una forma de maldición de Dios, de impureza profunda. El leproso debía estar lejos de todos; no podía acceder al templo y a ningún servicio divino. Lejos de Dios y lejos de los hombres. Esta gente llevaba una vida triste.
No obstante esto, aquel leproso no se resignaba ni a la enfermedad, ni a las disposiciones que hacen de él un excluido. Para alcanzar a Jesús, no temía infringir la ley y entra en la ciudad – cosa que no debía hacer, le estaba prohibido –, y cuando lo encontró «se postró ante él y le rogó: Señor, si quieres, puedes purificarme» (v. 12). ¡Todo lo que este hombre considerado impuro hace y dice es expresión de su fe! Reconoce la potencia de Jesús: está seguro que tenga el poder de sanarlo y que todo dependa de su voluntad. Esta fe es la fuerza que le ha permitido romper toda convención y buscar el encuentro con Jesús y, arrodillándose delante de Él, lo llama “Señor”. La súplica del leproso muestra que cuando nos presentamos a Jesús no es necesario hacer largos discursos. Bastan pocas palabras, con tal que sean acompañadas de la plena confianza en su omnipotencia y en su bondad. Encomendarnos a la voluntad de Dios significa de hecho abandonarnos en su infinita misericordia. También yo les haré una confesión personal. En la noche, antes de ir a la cama, yo rezo esta breve oración: “Señor, si quieres, puedes purificarme”. Y rezo cinco “Padre Nuestros”, uno por cada llaga de Jesús, porque Jesús nos ha purificado con sus llagas. Pero si esto lo hago yo, pueden hacerlo también ustedes, en su casa, y decir: “Señor, si quieres, puedes purificarme” y pensar en las llagas de Jesús y decir un “Padre Nuestro” por cada una. Y Jesús nos escucha siempre.
Jesús es profundamente impresionado por este hombre. El Evangelio de Marco subraya que «conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: Lo quiero, queda purificado» (1,41). El gesto de Jesús acompaña sus palabras y hace más explícita la enseñanza. Contra las disposiciones de la Ley de Moisés, que prohibía acercarse a un leproso (Cfr. Lev 13,45-46), Jesús, contra la prescripción, Jesús extiende la mano e incluso lo toca. ¡Cuántas veces nosotros encontramos un pobre que viene a nuestro encuentro! Podemos ser incluso generosos, podemos tener compasión, pero generalmente no lo tocamos. Le ofrecemos la moneda, pero evitamos tocar la mano y la tiramos ahí. ¡Y olvidamos que esto es el cuerpo de Cristo! Jesús nos enseña a no tener temor de tocar al pobre y al excluido, porque Él está en ellos. Tocar al pobre puede purificarnos de la hipocresía y hacer que nos preocupemos por su condición. Tocar a los excluidos. Hoy me acompañan aquí estos jóvenes. Muchos piensan de ellos que era mejor que se quedaran en sus tierras, pero ahí sufrían mucho. Son nuestros refugiados, pero muchos los consideran excluidos. ¡Por favor, son nuestros hermanos! El cristiano no excluye a nadie, da lugar a todos, deja venir a todos.
Después de haber curado al leproso, Jesús le ordena de no hablar con nadie, pero le dice: «Ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio» (v. 14). Esta disposición de Jesús muestra al menos tres cosas. La primera: la gracia que actúa en nosotros no busca el sensacionalismo. Generalmente esa se mueve con discreción y sin clamor. Para curar nuestras heridas y guiarnos en el camino de la santidad ella trabaja modelando pacientemente nuestro corazón según el Corazón del Señor, para así asumir siempre los pensamientos y los sentimientos. La segunda: haciendo verificar oficialmente la sanación a los sacerdotes y celebrando un sacrificio expiatorio, el leproso es admitido en la comunidad de los creyentes y en la vida social. Su reintegración completa la curación. ¡Como había él mismo suplicado, ahora está completamente purificado! Finalmente, presentándose a los sacerdotes el leproso da a ellos testimonio acerca de Jesús y de su autoridad mesiánica. La fuerza de la compasión con la cual Jesús ha curado al leproso ha llevado la fe de este hombre a abrirse a la misión. Era un excluido, ahora es uno de nosotros.
Pensemos en nosotros, en nuestras miserias… Cada uno tiene la propia. Pensemos con sinceridad. Cuantas veces las cubrimos con la hipocresía de las “buenas maneras”. Y justamente entonces es necesario estar solos, ponerse de rodillas delante de Dios y orar: «Señor, si quieres, puedes purificarme». Y háganlo, háganlo antes de ir a la cama, todas las noches. Y ahora digamos esta bella oración: “Señor, si quieres, puedes purificarme”, todos juntos, tres veces. ¡Todos! “Señor, si quieres, puedes purificarme”, “Señor, si quieres, puedes purificarme”, “Señor, si quieres, puedes purificarme”. Gracias.
(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)


Francisco llega a Armenia “como siervo del Evangelio y mensajero de paz”


En un vídeo mensaje al pueblo armenio publicado la tarde del miércoles 22 de junio, el Papa Francisco manifiesta su alegría por este inminente viaje apostólico "al primer país cristiano".
A horas de su partida, el Obispo de Roma asegura llegar a esas tierras como hermano animado por el deseo de ver el rostro de los armenios, rezar juntos y compartir con ellos el don de la amistad. El Santo Padre recuerda la historia y las vicisitudes del amado pueblo armenio que suscitan en él "admiración y dolor".
"Admiración, porque han encontrado en la cruz de Jesús y en su ingenio la fuerza para volverse a levantar siempre, también de sufrimientos que se encuentran entre los más terribles que recuerde la humanidad. Dolor, por las tragedias que sus padres han vivido en su carne", subraya el Papa, pidiendo no permitir a los recuerdos dolorosos adueñarse de nuestro corazón.
"Como siervo del Evangelio y mensajero de paz deseo ir entre ustedes, para apoyar todo esfuerzo sobre el camino de la paz. Voy a su tierra bendita para reforzar nuestra comunión, avanzar sobre el camino de la reconciliación y dejarnos animar por la esperanza", concluye Francisco.
 Fuente: Religión Digital

Francisco: “La pena de muerte es una ofensa a la inviolabilidad de la vida”


"Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad", es el aliento del Papa Francisco a los participantes en el VI Congreso Mundial contra la Pena de Muerteque inició este 21 de junio en Oslo, Noruega.

El Evento organizado por Ensemble contre la peine de mort, en colaboración con la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte tiene por objetivo "alcanzar y eliminar la obligatoriedad de la pena de muerte". Este congreso es el evento más importante sobre la pena de muerte, que reunirá a más de 1500 participantes, entre los que se encuentran más de 30 ministros, 200 diplomáticos, Premios Nobel de la Paz, parlamentarios, universitarios, abogados y defensores de los derechos humanos.

En su mensaje, el Santo Padre agradeció a todos aquellos que están comprometidos en construir un mundo libre de la pena de muerte, y asegura que: "de hecho, hoy día la pena de muerte es inadmisible, por cuanto grave haya sido el delito del condenado. Es una ofensa a la inviolabilidad de la vida y a la dignidad de la persona humana que contradice el designio de Dios sobre el hombre y la sociedad y su justicia misericordiosa, e impide cumplir con cualquier finalidad justa de las penas. Además, señala el Papa que, no hace justicia a las víctimas, sino que fomenta la venganza".

En el marco del Jubileo Especial de la Misericordia, el Pontífice recuerda que es una ocasión propicia para promover en el mundo formas cada vez más maduras de respeto a la vida y la dignidad de cada persona. No hay que olvidar que el derecho inviolable a la vida, don de Dios, agrega el Papa, pertenece también al criminal.

"Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, concluye el Obispo de Roma, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad". "Hacer justicia" no significa que se deba buscar el castigo por sí mismo, sino que las penas tengan como finalidad fundamental la reeducación del delincuente. Por ello, afirma el Papa, la cuestión debe ser encuadrada en la óptica de una justicia penal que sea abierta a la esperanza de reinserción del culpable en la sociedad. ¡No hay pena válida sin esperanza!

Texto completo del video mensaje del Papa Francisco
- VI Congreso Mundial contra la pena di muerte
- Saludo a los organizadores de este Congreso mundial contra la pena de muerte, al grupo de países que lo apoyan, especialmente a Noruega, país que lo acoge, y a todos los participantes: representantes de los Gobiernos, de las Organizaciones Internacionales y de la sociedad civil. Quiero además expresar mi agradecimiento personal, y también el de los hombres de buena voluntad, por su compromiso con un mundo libre de la pena de muerte.
- Un signo de esperanza es el desarrollo en la opinión pública de una creciente oposición a la pena de muerte, incluso como una herramienta de legítima defensa social. De hecho, hoy día la pena de muerte es inadmisible, por cuanto grave haya sido el delito del condenado. Es una ofensa a la inviolabilidad de la vida y a la dignidad de la persona humana que contradice el designio de Dios sobre el hombre y la sociedad y su justicia misericordiosa, e impide cumplir con cualquier finalidad justa de las penas. No hace justicia a las víctimas, sino que fomenta la venganza. El mandamiento «no matarás» tiene valor absoluto y abarca tanto a los inocentes como a los culpables.
- El Jubileo Especial de la Misericordia es una ocasión propicia para promover en el mundo formas cada vez más maduras de respeto a la vida y la dignidad de cada persona. No hay que olvidar que el derecho inviolable a la vida, don de Dios, pertenece también al criminal.
- Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad. "Hacer justicia" no significa que se deba buscar el castigo por sí mismo, sino que las penas tengan como finalidad fundamental la reeducación del delincuente. La cuestión debe ser encuadrada en la óptica de una justicia penal que sea abierta a la esperanza de reinserción del culpable en la sociedad. ¡No hay pena válida sin esperanza! Una pena clausurada en sí misma, que no dé lugar a la esperanza, es una tortura, no es una pena.
- Espero que este Congreso pueda dar un nuevo impulso al compromiso con la abolición de la pena capital. Por eso mismo, animo a todos los participantes a continuar con esta gran iniciativa y les aseguro mí oración.

Omella pide a los políticos "sentido común y altura de miras" en el ejercicio del poder


El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, pidió ayer a los políticos que evitasen "la imposición y la confrontación" en el ejercicio del poder y les pidió que su consciencia prevalezca por encima de los intereses personales y de partido.

Las palabras de Omella se produjeron en una homilía con motivo de la festividad de Santo Tomás Moro, patrón de los políticos, y que todos los años se celebra el 22 de junio. Este año se adelantó "por motivos de agenda", subraya la diócesis. El arzobispo se encuentra en estos momentos en Roma participando de una reunión de la Congregación de Obispos.

Durante la Eucaristía, el prelado pidió a los políticos que tuvieran "sentido común y altura de miras" y afirmó sentir "dolor" por la falta de respeto por los Derechos Humanos y por el maltrato de inocentes e indefensos.

Por otra parte, el arzobispo lamentó que los políticos no hablen públicamente de Dios en sus alocuciones públicas y recordó que en otros países occidentales los cargos públicos acostumbran a empezar sus intervenciones invocando a Dios y encomendándose a él.
Finalmente, el arzobispo abogó ante los políticos congregados en la iglesia de Sant Ramon de Penyafort de Barcelona por comprometerse a favor de la justicia, la paz y la fraternidad.
 (RD/Agencias)


«EL CRISTIANO ES OTRO CRISTO»



Pablo, mejor que nadie, conocía a Cristo y enseñó, con sus obras, cómo deben ser los que de él han recibido su nombre... 

Y también dice: Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. 

Él nos hace ver la gran virtualidad del nombre de Cristo, al afirmar que Cristo es la fuerza y sabiduría de Dios, al llamarlo paz y luz inaccesible en la que habita Dios, expiación, redención, gran sacerdote, Pascua, propiciación de las almas, irradiación de la gloria e impronta de la substancia del Padre, por quien fueron hechos los siglos, comida y bebida espiritual, piedra y agua, fundamento de la fe, piedra angular, imagen del Dios invisible, gran Dios, cabeza del cuerpo que es la Iglesia, primogénito de la nueva creación, primicias de los que han muerto, primogénito de entre los muertos, primogénito entre muchos hermanos, mediador entre Dios y los hombres, Hijo unigénito coronado de gloria y de honor, Señor de la gloria, origen de las cosas, rey de justicia y rey de paz, rey de todos, cuyo reino no conoce fronteras. 

Estos nombres y otros semejantes le da, tan numerosos que no pueden contarse. Nombres cuyos diversos significados, si se comparan y relacionan entre sí, nos descubren el admirable contenido del nombre de Cristo y nos revelan, en la medida en que nuestro entendimiento es capaz, su majestad inefable. 

Del tratado de san Gregorio de Nisa, obispo, sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 254-255)
Fuente: News.Va.

Por sus frutos los reconocerán


Evangelio según San Mateo 7,15-20. 

Jesús dijo a sus discípulos: 

Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 

Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 

Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. 

Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos.
 
Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. 

Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán. 

martes, 21 de junio de 2016

San Luis Gonzaga – 21 de junio

 «Patrono de la juventud, vivió rodeado de santos. Luchó por su vocación a la que se oponía su familia y fue desde niño un dechado de virtudes. Conquistó la gloria a temprana edad. Es una de las grandes figuras de la Compañía de Jesús»
Ciertas hagiografías ofrecieron un relato de su vida que no se corresponde con la realidad. En ellas aparece adornado de una ingenuidad casi pueril, cuando era una persona de férrea voluntad. En la brevísima etapa del siglo XVI que le tocó vivir, época postridentina, coexistían herejes y mártires. La reforma protestante y la contrarreforma se medían con los signos de un floreciente Renacimiento en España, un Siglo de Oro literario nunca igualado hasta ahora, y el importante papel de la Iglesia en la expansión y colonización europea, entre otros. A nada de ello fue ajeno el santo, testigo del asesinato de dos de sus hermanos. En este contexto histórico se calibra el alcance de su entrega.
Primogénito del marqués de Castiglione delle Stiviere y sobrino del duque de Mantua, nació en la fortaleza que la familia tenía en esta región de Lombardía, Italia, el 9 de marzo de 1568. Tras un parto complicado, su madre lo consagró a María. Su padre Ferrante dispuso que recibiera una esmerada educación, acorde con el futuro prometedor que soñaba para él, y creyó que haría méritos siguiéndole en la carrera militar. Era un niño cuando se vio rodeado de soldados y diverso armamento; un extraño mundo de juegos del que extrajo lecciones de valentía y espíritu de sacrificio, escenario de alguna travesura. En él se contaminó puntualmente con expresiones malsonantes, impropias de su edad y alcurnia, hecho que le hizo ver su preceptor y por el cual se afligió sobremanera. Y eso que se produjo en su infancia, sin ápice de malicia. Sucedió lo que cabía esperar hallándose en tan rudo entorno, donde estas manifestaciones verbales eran ordinarias. A los 7 años se fue decantando por la vida de perfección. En 1577 su padre lo condujo junto a sus hermanos a Florencia, cuna de los Medici, faro en ese momento de la cultura europea. Allí se formó en diversas disciplinas con excelentes resultados.
No era un joven frágil ni pusilánime. Perfectamente consciente de su procedencia y de los privilegios que tenía, no se le escapaban ciertas licencias que se cometían en el ambiente de la corte, un mundo opaco que no era para él. Su padre pronto iba a constatar que no estaba dispuesto a dejarse cautivar por el esplendor ni la opulencia. :«Su modelo de vida era Cristo y con su gracia doblegaría la voluntad de su progenitor. Antes de proceder, se preguntaba¿De qué sirve esto para la eternidad?». En un momento dado, reconoció: «Dios me dio la gracia de no pensar sino en lo que quiero». El 25 de marzo de 1578 en la basílica florentina de la Anunciación se consagró a Dios. Era su íntima y radical respuesta a los desórdenes del tiempo y lugar en que crecía. También le dolían las pésimas amistades con las que se mezcló temporalmente. A la vista de tanta miseria, sentía crecer en su interior el anhelo de ser casto, pobre y obediente.
Poco antes de cumplir 12 años, se trasladó a la corte del duque de Mantua. Contrajo una enfermedad renal, y la sobrellevó envuelto en la oración, lecturas de vidas de santos y diversos textos espirituales; también impartía catequesis. En ese ambiente recogido se despertó su idea de ser sacerdote. Aunque no logró reponerse por completo –le quedaron secuelas de por vida–, comenzó a practicar un riguroso ascetismo marcado por durísimas mortificaciones y disciplinas. Recibió la primera comunión en 1580 de manos de san Carlos Borromeo.
En 1581 llegó a España con su familia. No alteró el camino de perfección emprendido. El día de la Asunción de 1583, al comulgar en la iglesia de los jesuitas de Madrid, escuchó: «Luís, ingresa en la Compañía de Jesús». Este alto ideal fue un desafío que importunó a su padre, pero llenó de gozo a la madre que comentó en una ocasión: «Si Dios se dignase escoger a uno de vosotros para su servicio, ¡qué dichosa sería yo!». Luís respondió vivamente: «Yo seré el que Dios escogerá». Un jesuita le advirtió que precisaba el permiso paterno. Ferrante se mostró inflexible. En 1584 regresaron a Italia. Allí Luís comenzó los ejercicios espirituales. Actuaba evangélicamente, insistiendo sin desfallecer ante su padre. Incluso en una ocasión, hallándose en Castiglione, se escapó de casa. Después de acaloradas discusiones entre ambos, severos castigos y fracasados intentos de Ferrante para disuadirle, éste aceptó lo inevitable y escribió al general de los jesuitas notificándole la decisión de Luís; le confesó que se desprendía de lo que más amaba en el mundo.
A finales de 1585 el joven, que renunció a sus derechos sucesorios a favor de su hermano, se trasladó a Roma y comenzó el noviciado bajo tutela de san Roberto Belarmino; poco antes había sido recibido por el papa Sixto V. Seis meses más tarde murió su padre confortado por su testimonio. Vivía prendido de las cosas celestiales. Sus mortificaciones y pautas penitenciales eran tan extremas que sus superiores las vigilaban velando para que no las efectuara en las horas del refrigerio. Belarmino le hizo ver que le convenía dedicarse a un apostolado directo y no encerrarse tanto en sus devociones particulares. Su delicada salud le condujo a Nápoles. Después, se trasladó al Colegio Romano con el fin de culminar sus estudios.
Profesó en 1587. Al año siguiente recibió las órdenes menores en San Juan de Letrán. Era muy profundo; una lección que dio sobre la Eucaristía causó gran impacto en los oyentes. Durante una breve estancia en Milán se le reveló su pronta muerte. 1591 trajo a Roma la temible peste y con ella su hora postrera. Se afanó en el hospital de los jesuitas, animando y consolando a enfermos y moribundos con visible heroicidad. Un día cargó sobre sus hombros un contagiado que vio en la calle, lo trasladó al hospital y quedó infectado por él. Preso de fiebre entonaba alabanzas a Dios. Falleció el 21 de junio. Tenía 23 años. Paulo V lo beatificó el 19 de octubre de 1605. Benedicto XIII lo canonizó el 13 de diciembre de 1726, declarándole Patrono de la juventud, título ratificado por Pío XI el 13 de junio de 1926.
Zenit