lunes, 25 de abril de 2016

"Chicos: levántense, Jesús nos quiere en pie", el Papa alienta a los jóvenes en la misa jubilar «La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros»

(Jn 13,35).
 Queridos chicos y chicas:  Qué gran responsabilidad nos confía hoy el Señor. Nos dice que la gente conocerá a los discípulos de Jesús por cómo se aman entre ellos. En otras palabras, el amor es el documento de identidad del cristiano, es el único “documento” válido para ser reconocidos como discípulos de Jesús.El único documento válido. Si este documento caduca y no se renueva continuamente, dejamos de ser testigos del Maestro. Entonces os pregunto: ¿Queréis acoger la invitación de Jesús para ser sus discípulos? ¿Queréis ser sus amigos fieles? El amigo verdadero de Jesús se distingue principalmente por el amor concreto, no el amor en las nubes: no. El amor concreto que resplandece en su vida. El amor es siempre concreto, ¿eh? Ese que no es concreto y habla del amor, es una telenovela, un culebrón. El amor es siempre concreto, eh? ¿Queréis vivir este amor que Él nos entrega? ¿Queréis o no queréis? Entonces, frecuentemos su escuela, que es una escuela de vida para aprender a amar. Y esto es un trabajo de todos los días, ¿eh?: aprender a amar.

 Ante todo, amar es bello, es el camino para ser felices. Pero no es fácil, es desafiante, supone esfuerzo. Por ejemplo, pensemos cuando recibimos un regalo: nos hace felices, pero para preparar ese regalo las personas generosas han dedicado tiempo y dedicación y, de ese modo, regalándonos algo, nos han dado también algo de ellas mismas, algo de lo que han sabido privarse. Pensemos también al regalo que vuestros padres y animadores os han hecho, al dejaros venir a Roma para este Jubileo dedicado a vosotros. Han programado, organizado, preparado todo para vosotros, y esto les daba alegría, aun cuando hayan renunciado a un viaje para ellos. Ésta es la concreción del amor. En efecto, amar quiere decir dar, no sólo algo material, sino algo de uno mismo: el tiempo personal, la propia amistad, las capacidades personales.
 Miremos al Señor, que es insuperable en generosidad. Recibimos de él muchos dones, y cada día tendríamos que darle gracias. Quisiera preguntaros: ¿Dais gracias al Señor todos los días? Aun cuando nos olvidemos, Él se acuerda de hacernos cada día un regalo especial. No es un regalo material para tener entre las manos y usar, sino un don más grande para la vida. Nos regala… ¿qué nos regala el Señor? Nos regala su amistad fiel, siempre es amigo el Señor, que no la retirará jamás. Además, si tú lo decepcionas y te alejas de Él, Jesús sigue amándote y estando contigo, creyendo en ti más de lo que tú crees en ti mismo. Ésta es la concreción del amor que nos enseña a Jesús. Y esto es muy importante. Porque la amenaza principal, que impide crecer bien, es cuando no importas a nadie, cuando te sientes marginado, es triste esto. En cambio, el Señor está siempre junto a ti y está contento de estar contigo. Como hizo con sus discípulos jóvenes, te mira a los ojos y te llama para seguirlo, para «remar mar a dentro» y «echar las redes» confiando en su palabra; es decir, poner en juego tus talentos en la vida, junto a él, sin miedo. Jesús te espera pacientemente, atiente una respuesta, aguarda tu “sí”.
Queridos chicos y chicas, a vuestra edad surge en vosotros de una manera nueva el deseo de encariñaros y de recibir afecto. Si vais a la escuela del Señor, os enseñará a hacer más hermosos también el afecto y la ternura. Os pondrá en el corazón una intención buena, esa de amar sin poseer: querer bien sin poseer; de querer a las personas sin desearlas como algo propio, sino dejándolas libres. ¡Porque el amor es libre! ¡No hay amor que no sea libre! Aquella libertad que el Señor nos deja cuando nos ama: Él, siempre cerca nuestro. En efecto, siempre existe la tentación de contaminar el afecto con la pretensión instintiva de tomar, de “poseer” aquello que gusta. Y esto es egoísmo. Y también, la cultura consumista refuerza esta tendencia. Pero cualquier cosa, cuando se exprime demasiado, se desgasta, se estropea; después se queda uno decepcionado con el vacío dentro. Si escucháis la voz del Señor, os revelará el secreto de la ternura: interesarse por otra persona, quiere decir respetarla, protegerla, esperarla. Y esta es la concreción de la ternura y del amor.
 En estos años de juventud percibís también un gran deseo de libertad. Muchos os dirán que ser libres significa hacer lo que se quiera. Pero en esto se necesita saber decir no. Si tu no sabes decir que no, no eres libre. El libre es aquel que sabe decir “si” y sabe decir “no”. La libertad no es poder hacer siempre lo que se quiere: esto nos vuelve cerrados, distantes y nos impide ser amigos abiertos y sinceros; no es verdad que cuando estoy bien todo vaya bien. No, no es verdad. En cambio, la libertad es el don de poder elegir el bien: esto es libertad. Es libre quien elige el bien, quien busca aquello que agrada a Dios, también… es fatigoso, no es fácil. Pero yo creo que vosotros jóvenes no tenéis miedo del cansancio, ¿no? Sois estupendos. Pero sólo con decisiones valientes y fuertes se realizan los sueños más grandes, esos por los que vale la pena dar la vida. Elegis con coraje y fuertes. No os contentéis con la mediocridad, con “ir tirando”, estando cómodos y sentados; no confiéis en quien os distrae de la verdadera riqueza, que sois vosotros, cuando os digan que la vida es bonita sólo si se tienen muchas cosas; desconfiad de quien os quiera hacer creer que sois valiosos cuando os hacéis pasar por fuertes, como los héroes de las películas, o cuando lleváis vestidos a la última moda. Vuestra felicidad no tiene precio y no se negocia; no es un “app” que se descarga en el teléfono móvil: ni siquiera la versión más reciente podrá ayudaros a ser libres y grandes en el amor. La libertad es otra cosa.

Porque el amor es el don libre de quien tiene el corazón abierto; el amor es una responsabilidad, pero bella que dura toda la vida; ¡es el compromiso cotidiano de quien sabe realizar grandes sueños! ¡Es un problema los jóvenes que no saben soñar, que no osan de soñar! Si un joven a vuestra edad, no es capaz de soñar, ya se ha jubilado: no sirve… El amor se alimenta de confianza, de respeto y de perdón. El amor no surge porque hablemos de él, sino cuando se vive; no es una poesía bonita para aprender de memoria, sino una opción de vida que se ha de poner en práctica. ¿Cómo podemos crecer en el amor? El secreto está en el Señor: Jesús se nos da a sí mismo en la Santa Misa, nos ofrece el perdón y la paz en la Confesión. Allí aprendemos a acoger su amor, hacerlo nuestro, y a difundirlo en el mundo. Y cuando amar parece algo arduo, cuando es difícil decir no a lo que es falso, mirad la cruz del Señor, abrazadla y no dejad su mano, que os lleva hacia lo alto y os levanta cuando caéis. Y… en la vida, siempre se cae, porque somos pecadores, somos débiles. Pero está la mano de Jesús que nos levanta, que nos alza. ¡Jesús nos quiere en pie! Aquella bonita parábola que Jesús decía a los paralíticos: ¡alzaos! Dios nos ha creado para estar en pie. Hay una canción muy bonita que cantan los alpinistas cuando suben arriba. La canción dice así: “En el arte de subir, lo importante no es no caer, ¡sino no continuar caído! Tener el coraje de alzarse, de dejarse alzar de la mano de Jesús. Y esta mano muchas veces viene de la mano de un amigo, de la mano de los padres, de la mano de aquellos que nos acompañan en la vida. También Jesús mismo está ahí.
Sé que sois capaces de gestos grandes de amistad y bondad. Estáis llamados a construir así el futuro: junto con los otros y por los otros, pero jamás contra alguien. No se construye “en contra”: esto se llama destrucción”. Haréis cosas maravillosas si os preparáis bien ya desde ahora, viviendo plenamente vuestra edad, tan rica de dones, y no temiendo al cansancio. Haced como los campeones del mundo del deporte, que logran metas altas entrenándose con humildad y todos los días. Que vuestro programa cotidiano sea las obras de misericordia: Entrenaos con entusiasmo en ellas para ser campeones de vida, ¡campeones de amor! Así seréis conocidos como discípulos de Jesús. Así tendréis la carta de identidad de los cristianos. Y os aseguro: vuestra alegría será plena. 

sábado, 23 de abril de 2016

No perder la identidad


Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Dentro de muy poco, ya no lo tendrán con ellos. Jesús les habla con ternura especial: «Hijitos míos, me queda poco de estar con vosotros». La comunidad es pequeña y frágil. Acaba de nacer. Los discípulos son como niños pequeños. ¿Qué será de ellos si se quedan sin el Maestro?
Jesús les hace un regalo: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado». Si se quieren mutuamente con el amor con que Jesús los ha querido, no dejarán de sentirlo vivo en medio de ellos. El amor que han recibido de Jesús seguirá difundiéndose entre los suyos.
Por eso, Jesús añade: «La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros». Lo que permitirá descubrir que una comunidad que se dice cristiana es realmente de Jesús, no será la confesión de una doctrina, ni la observancia de unos ritos, ni el cumplimiento de una disciplina, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús. En ese amor está su identidad.
Vivimos en una sociedad donde se ha ido imponiendo la «cultura del intercambio». Las personas se intercambian objetos, servicios y prestaciones. Con frecuencia, se intercambian además sentimientos, cuerpos y hasta amistad. Eric Fromm llegó a decir que «el amor es un fenómeno marginal en la sociedad contemporánea». La gente capaz de amar es una excepción.
Probablemente sea un análisis excesivamente pesimista, pero lo cierto es que, para vivir hoy el amor cristiano, es necesario resistirse a la atmósfera que envuelve a la sociedad actual. No es posible vivir un amor inspirado por Jesús sin distanciarse del estilo de relaciones e intercambios interesados que predomina con frecuencia entre nosotros.
Si la Iglesia «se está diluyendo» en medio de la sociedad contemporánea no es solo por la crisis profunda de las instituciones religiosas. En el caso del cristianismo es, también, porque muchas veces no es fácil ver en nuestras comunidades discípulos y discípulas de Jesús que se distingan por su capacidad de amar como amaba él. Nos falta el distintivo cristiano.

Los cristianos hemos hablado mucho del amor. Sin embargo, no siempre hemos acertado o nos hemos atrevido a darle su verdadero contenido a partir del espíritu y de las actitudes concretas de Jesús. Nos falta aprender que él vivió el amor como un comportamiento activo y creador que lo llevaba a una actitud de servicio y de lucha contra todo lo que deshumaniza y hace sufrir el ser humano.
José Antonio Pagola

Os doy un mandamiento nuevo


Lectura del santo Evangelio según san Juan 13, 31-33a. 34-35

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús:

- «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.

Sí Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará.
Hijitos, me queda poco de estar con vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. 

En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros».

Palabra del Señor.

‘El Rostro sobre la Ciudad’: Roma acoge seis encuentros sobre la Síndone

El punto de vista de teólogos, médicos, periodistas, arqueólogos, físicos, magistrados, directores de cine, actores y poetas sobre la Sábana que todavía interroga e impresiona al mundo
 (ZENIT – Roma).- Inicia en Roma un ciclo de encuentros “El Rostro sobre la Ciudad”, un verdadero ‘master’ para conocer todo tipo de detalles sobre la Sábana Santa, de indiscutible valor histórico y espiritual. Se trata de un camino hacia el descubrimiento de los secretos de la Síndone. La cita es para los días 22 de abril, 4, 6, 13, 20 y 27  de mayo en la iglesia de San Francisco Javier – Oratorio del Caravita de Roma, sede histórica del Centro de Sindonología del Caravita que desde 1975 hasta el 2013 ha acogido exposiciones y congresos sobre la Síndone.
El Ciclo es promovido y realizado por el Centro Síndone Caravita.
En cada encuentro intervendrán sindonólogos, científicos y expertos, que acompañarán al público a conocer una Sábana que representa un misterio a día de hoy sin resolver y como dijo Juan Pablo II en 1998, “una provocación a la inteligencia”. La participación de teólogos, médicos, periodistas, arqueólogos, físicos y magistrados, la proyección de películas y documentales, desde “Jesús de Nazaret” de Zeffirelli, “La Pasión” de Mel Gibson y “El Evangelio según Mateo” de Pasolini; las interpretaciones musicales de Beppe Frattaroli y las lecturas de los pasajes sobre la Síndone por parte de varios actores, además de la explosión de una copia de la Sábana Santa antes de la restauración y de dimensión real. Todo ello permitirá recrear lo que se vive durante la visita a la original.

Todos los encuentros serán introducidos por el padre Massimo Nevola, rector de San Francisco Javier- Oratorio del Caravita, y coordinados por Alberto Di Giglio, sindonólogo, director y documentalista.

La Fontana di Trevi se iluminará de rojo a favor de los cristianos perseguidos

Por iniciativa de Ayuda a la Iglesia Necesitada, la ceremonia será el 29 de abril y estará presidida por el cardenal Piacenza
 (ZENIT – Roma).- La Fontana di Trevi, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Roma, se iluminará de rojo el próximo 29 de abril, a las 20.00. Ayuda la Iglesia Necesitada quiere recordar así la sangre de tantos mártires cristianos que hoy, incluso más que en los primeros siglos, son asesinados por odio a la fe.
A través de esta iniciativa, AIN, quiere llamar la atención sobre el drama de la persecución anticristiana. Tal y como explican el presidente y director de AIN Italia, Alfredo Montovano y Alessandro Monteduro, “la sistemática violación del derecho a la libertad religiosa, sobre todo en perjuicio de los cristianos, se debe convertir en un tema central en el debate público, para evitar el riesgo de la indiferencia y la consecuente prolongación de una agonía intolerable”.
Desde su nacimiento en 1947, la fundación pontificia ha denunciado las persecuciones por motivos religiosos. Un compromiso que desde 1999 ha encontrado un poderoso instrumento en el Informe sobre la libertad religiosa en el mundo, cuya próxima edición será publicada el 15 de noviembre. “Los contenidos del Informe serán poco útiles si no se convierten en patrimonio común, si no sacude nuestras conciencias, si no produce una reacción pública y difundida para apoyar a tantos perseguidos que no puede hacer que se escuche su voz”, indicaron en AIN.
Durante el evento del 29 de abril en la Fontana di Trevi, AIN dará voz a algunas historias y testimonios del martirio cristiano, empezando por el obispo caldeo de Aleppo, monseñor Antoine Audo, que se encontrará esos días en Italia invitado por la fundación pontificia. El acto será inaugurado por el presidente internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el cardenal Mauro Piacenza.
Han sido muchas las realidades y asociaciones que se han adherido a esta iniciativa.
Finalmente, Montovano y Monteduro invitan a todos los que lo deseen a estar presentes, “muchos de nuestros hermanos perseguidos y olvidados os estarán agradecidos, porque vuestra presencia les representará, dándoles plena visibilidad en el escenario público”. Y concluyen asegurando que “sobre el fondo de la mágica fuente romana iluminada de rojo, se espera que se pueda entonar el preludio de una reacción duradera y concreta y todo lugar, para que los perseguidos del siglo XXI pueden volver cuanto antes a gozar plenamente de su derecho natural a la libertad religiosa”.


23 de abril: san Jorge, mártir


Terrible debió de ser el proceso del martirio hasta su muerte, cuando en Oriente se le llama el «Gran Mártir».
Debió de ser un soldado nacido en Capadocia –en la Turquía actual– y que murió en Nicomedia a comienzos del siglo IV, probablemente en la persecución de Diocleciano. Poca cosa concreta se conoce de su vida con plena fiabilidad, porque las múltiples y variantes referencias están plagadas de fábulas y ficciones que, si bien portan ejemplarizantes lecciones y llevan consigo el encanto de la sencillez que cautiva la imaginación, es más que probable que nada tengan que ver con la verdadera y desconocida verdad de su existencia.
Es el santo que mata haciendo el bien. La iconografía lo ha representado con frecuencia con caballo, lanza, espada, casco y armadura, enfrentándose y venciendo al terrible dragón. Se cuenta de mil formas que aquella terrible bestia, asentada en las orillas del lago, tenía asolada a la ciudad pagana de Silene, en Libia. Solo con su aliento mataba. Para aplacarlo, cada día le llevaban dos ovejas que devoraba al instante; luego tuvo que ser una doncella. Un mal día le tocó el turno a la hija del rey, pero se presentó un apuesto jinete que cabalgaba haciendo el bien; se apercibió de lo que sucedía, hizo la señal de la cruz, y, en nombre del Señor Jesús, se lanzó aquel formidable guerrero contra el dragón con furia y valentía nunca vista. Mató a la bestia y catequizó al pueblo, que comenzó jubiloso y agradecido una vida nueva.
La leyenda de san Jorge es todo un símbolo. El dragón representa a las fuerzas del Mal que pretenden aniquilar, sedientas de sangre, a la indefensa comunidad de creyentes, que será conducida a un nuevo y feliz modo de vivir por Jesús, el único salvador capaz de vencerlas. Jorge solo es el sobre que lleva la carta.
En Lydda –Palestina–, donde se dice que sufrió martirio, se construyó un templo dedicado al santo; inscripciones del siglo IV hablan de sus reliquias; los reyes merovingios se atribuyeron la descendencia de un hijo de san Jorge, para buscar su parentela; Ricardo Corazón de León lo nombró patrono de los cruzados, que fueron quienes se encargaron de extender su devoción y culto en Occidente, llegando a ser Patrón de Inglaterra, de Portugal, Génova y hasta de la Autonomía Catalana, que conserva en el edificio de la Diputación las reliquias del santo donadas a Felipe II por su embajador en Alemania. No se privaron los artistas como Rafael, Donatello, Carpaccio y otros de imprimir con sus pinceles la figura venerada por reyes y pueblos.
La oficialidad de la Iglesia no se pronuncia sobre los datos narrados de mil maneras en torno a la figura del santo; ese que hace sonreír a los críticos, menear la cabeza a los sabios y quitarse el sombrero al hombre del pueblo. Sí que ha rebajado la categoría de su fiesta, haciéndola solo optativa, como dando a entender que una cosa es que existiera el mártir –testificado por dos inscripciones primitivas en una iglesia siria y por un catálogo del papa Gelasio I, fechado en el año 494, en el que san Jorge aparece mencionado como una persona cuyo nombre fue objeto de veneración– y otra que su figura se adapte a la epopeya aureolada con que popularmente se le envuelve. Con respecto a la autenticidad de los relatos, ni afirma ni niega, solo deja que se sigan escuchando y… se lava las manos.
Por cierto, ¿no será otro de los símbolos encerrados en la figura juvenil y aguerrida de san Jorge, presto siempre a la pelea contra el mal, la representación plástica de la firme persuasión acerca de lo que ha de ser la vida del cristiano, considerada como una continuada lucha contra los dragones personales que están solapados y disimulados en nuestro interior?

 Archimadrid

«EL ESPÍRITU ES EL QUE DA LA VIDA»


El Señor, que es quien nos da la vida, estableció para nosotros la institución del bautismo, símbolo de muerte y de vida: por el agua es representada la muerte y por el Espíritu se nos dan las arras de la vida.

El bautismo tiene una doble finalidad: la destrucción del cuerpo de pecado, para que no fructifiquemos ya más para la muerte, y la vida en el Espíritu, que tiene por fruto la santificación; por esto el agua, al recibir nuestro cuerpo como en un sepulcro, suscita la imagen de la muerte; el Espíritu, en cambio, nos infunde una fuerza vital y renueva nuestras almas, pasándolas de la muerte del pecado a la vida original. Esto es lo que significa renacer del agua y del Espíritu, ya que en el agua se realiza nuestra muerte y el Espíritu opera nuestra vida.

Con la triple inmersión y la triple invocación que la acompaña se realiza el gran misterio del bautismo, en el que la muerte halla su expresión figurada y el espíritu de los bautizados es iluminado con el don de la ciencia divina. Por tanto, si alguna virtualidad tiene el agua, no la tiene por su propia naturaleza, sino por la presencia del Espíritu. Porque el bautismo no es remoción de las manchas del cuerpo, sino la petición que hace a Dios una buena conciencia.

Y para prepararnos a esa nueva vida, que es fruto de su resurrección, es por lo que el Señor nos propone toda la doctrina evangélica... Por el Espíritu Santo se nos restituye en el paraíso, por él podemos subir al reino de los cielos.

Del Libro de san Basilio Magno, obispo, Sobre el Espíritu Santo. Fuente: News.va

Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre.


Evangelio según San Juan 14,7-14. 

Jesús dijo a sus discípulos:
"Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto". 
Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". 
Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: 'Muéstranos al Padre'? 
¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí?
Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
 Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre.
 Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
 Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré."

viernes, 22 de abril de 2016

Guerra religiosa en 2016

El martirio de las religiosas Misioneras de la Caridad en Yemen descubre bajo la alfombra una guerra civil que tiene connotaciones políticas, religiosas y económicas de primer nivel. Poco se habla de Yemen en los medios occidentales y el martirio de estas religiosas obtuvo por desgracia poco eco informativo. Disculpen si comienzo casi con frivolidad este artículo, refiriéndome a este martirio, un martirio perpetrado en plena espoleta geo-política del Islam.
Se están dando los condicionantes ideales para el estallido de un conflicto que trasciende el ámbito local (Oriente Medio), y cuyo trasfondo es el conflicto secular entre suníes y chiíes, los recelos y miedos a las insurrecciones de las minorías religiosas chiíes o suníes en los Estados en conflicto, la bajada del precio del petróleo y la debilidad y torpeza de Occidente a la hora de intervenir en la zona. También existen disputas oportunistas por el liderazgo en la zona entre saudíes, iraníes y turcos, bajo el arbitraje rival de Rusia y EEUU. En el escenario ha entrado también un nuevo actor que se le ha descontrolado a Arabia Saudí y a EEUU, el Califato islámico.
La rivalidad geo-política entre Irán y Arabia Saudí y sus aliados (monarquías del Golfo), no es una rivalidad centrada en apoyar a sus respectivas comunidades de suníes y chiís en terceros países. Arabia Saudí e Irán han entrado en directo conflicto en Yemen. La condena a muerte del líder de la comunidad chií en Arabia Saudía, no sólo ha ocasionado la ruptura de sus relaciones diplomáticas, sino que ha convertido a ambos en Estados abiertamente beligerantes.
Para complicar más aún esta situación, persiste y se agrava una crisis económica global:
1. Crisis económica en Occidente con empobrecimiento generalizado de la clase media, que afecta a la oferta de producción de las economías emergentes (China, India y Sudeste asiático), y por tanto a su demanda de petróleo. Por eso los precios del petróleo han bajado tanto, pero no exclusivamente. Al petróleo le ha salido una fuente rival de extracción de gas, la fracturación hidráulica, y se están vendiendo millones de toneladas de crudo en el mercado negro (del Estado islámico gracias a la connivencia del corrupto gobierno turco).
2. Crisis económica global que ha llevado a los mercados financieros a sobre-exponerse al riesgo adquiriendo masivamente una Deuda Pública que amenaza por su volumen con no poder pagarse (Brasil, Venezuela, Grecia entre otros).
3. Crisis económica crónica pese a una oferta monetaria de los bancos centrales expansiva con pobres resultados. Se solicitan pocos créditos y éstos además dejan poco margen de beneficio a las entidades bancarias, porque los intereses están muy bajos.
Se podría decir que tenemos una clara espoleta en Oriente Medio y una mecha a punto de encenderse en Occidente, donde los desequilibrios presupuestarios motivados por una crisis persistente amenazan la estabilidad política que siempre ha garantizado la clase media, hoy en crisis.
El conflicto entre chiíes y suníes tiene razones religiosas. El origen de este conflicto se ubica en disputas por la legitimidad en el liderazgo de la comunidad musulmana. Los chiíes defienden que este liderazgo pertenece a los directos sucesores del profeta. Los suníes defienden que el liderazgo tiene que ser elegido y conferido por la comunidad musulmana. A ello se unen disputas raciales (unos son persas y otros árabes) y sobre todo geoestratégicas (su influencia en la zona). Los chiíes constituyen alrededor del 13% de la población musulmana mundial y existen fuertes minorías en Líbano (grupo terrorista Hezbolá), Siria (bajo dominio de la élite minoritaria chií de Bashar), Irak (donde ahora gobiernan), Bahrein, Afganistán, Yemen y lo que más inquieta a Arabia Saudí, también en el este de este país, que es donde se concentran sus principales yacimientos petrolíferos.
El conflicto de Siria tiene también origen en este conflicto religioso (Siria ha sido gobernada por una élite chií apoyada por Irán y Rusia que tiene base naval en Siria). Pero también coexisten conflictos de intereses económicos entre saudíes e iraníes. Con motivo de las malas relaciones entre la Unión Europea y Rusia, la UE buscó alternativas al suministro de gas de Rusia. Arabia Saudí ofreció al dictador sirio la construcción de un oleoducto que pasase por su país. El negocio del gas alternativo al de Rusia colisionaba con los intereses de esta potencia (a quien interesa presionar políticamente a la UE con el suministro de gas) y con los intereses de Irán que podía construir el oleoducto, entrando a competir con los saudíes.
Ante la negativa de Siria a los saudíes, tradicionales financiadores del wahabismo (islamismo suní radical), los saudíes financiaron y armaron a la oposición siria (suní), a la cual se unen también elementos del antiguo ejército de Sadam Hussein en Irak y suníes opuestos al gobierno chií de Irak (así nace el Estado Islámico financiado y armado por Arabia Saudí, pero también por EEUU tras su enfrentamiento con el régimen de Bashar).
Rusia y Occidente entran en este conflicto defendiendo sus intereses geoestratégicos y económicos en la zona. Rusia apoyando al régimen sirio y Occidente condenando a éste, y posteriormente con la entrada en el escenario, del Estado Islámico, cambiando su estrategia. Tanto que dos tradicionales enemigos, EEUU e Irán, aceptan normalizar relaciones y se levantan sanciones económicas a Irán. Irán ha pasado a ser para Occidente el aliado en la zona, y Arabia Saudí ha sido despechado. Supongo que las relaciones entre Arabia Saudí y EEUU (tradicionales aliados) no pasan por su mejor momento.
Arabia Saudí es responsable destacado en la financiación y expansión del islamismo más radical (wahabismo), que cree en un nuevo califato, en la expansión demográfica musulmana en Occidente y en una interpretación y aplicación rigurosas del Corán y la Sunna (las lecciones atribuidas al profeta que los chiíes rechazan).
El abaratamiento del petróleo está haciendo perder mucho dinero y valor a las compañías petroleras occidentales y a países como Irán, Arabia Saudí, Venezuela, que dependen mucho de la evolución del precio del crudo.
En una economía que fija además los precios del petróleo, en base a sus expectativas futuras de evolución (mercado de futuros), están generando una espiral de escepticismo acerca de una subida de los precios del crudo, que esta subida, a menos que se restringa la oferta drásticamente, se hace más que improbable en un futuro próximo. Las expectativas presionan en la fijación del precio presente.
Y ahí entran las más tristes y dramáticas hipótesis.
No son pocos los actores en el panorama mundial a los que beneficia la expansión de un conflicto local, el de Siria y Yemen. La expansión del conflicto entre chiís y suníes a nivel global puede elevar el precio del crudo. Los fracasados intentos de Rusia de reducir la producción de petróleo en el seno de la OPEP han fracasado por el intento de Arabia Saudí de forzar a Irán a reducir su producción. El motivo bien puede ser que Irán está haciendo toda la caja posible con la venta de petróleo para armarse y armar a las minorías chiís en otros países.
Las diplomacias europea y estadounidense se han mostrado torpes e ignorantes de la situación en la zona, y actúan tras el viraje dado por los atentados en París y Bruselas a salto de mata. Quizás EEUU ya se ha anticipado cerrando hostilidades con Irán. Europa se centra en este momento en los miedos (por una presión demográfica en sus fronteras que colapsaría su seguridad y sus servicios sociales) y por supuesto en los oportunismos, pues está vendiendo mucho armamento a los contendientes.
La ambigüedad diplomática europea presente es oportunista, y beneficia a la industria armamentística (incluida España con excelentes relaciones con los saudíes).
Tendremos guerra y será abierta.
Si Occidente se posiciona al lado de Irán, los musulmanes suníes radicales atribuirán de nuevo a las potencias occidentales los desequilibrios que puedan producirse en una guerra entre suníes y chiíes, tal como hicieron en el caso de la creación del Estado de Israel, que estará disfrutando al contemplar a sus enemigos enfrentados, pese a sus recelos iniciales con los EEUU por su acercamiento a Irán.
La torpe y miope diplomacia occidental debe medir mucho su apoyo, habrá de jugar entre la ambigüedad con los tradicionales aliados saudíes y la cooperación con la única potencia en la zona que puede frenar al islamismo radical, Irán.
Irán y Arabia Saudí se arman hasta los dientes y arman a sus comunidades foráneas. Sólo falta que estalle la chispa, y creo que lo hará este año.
Creo que se está buscando la excusa. Y podrá ser un gran atentado que divida a las potencias occidentales o una hostilidad militar abierta en frontera.
Este conflicto inmediato desaconseja a Europa poder dar acogida con generosidad a los refugiados musulmanes que huyen de la zona (hacia el oeste). Si Arabia Saudí pierde la guerra o ve amenazada su prevalencia, sin duda presionará a la UE con el voto e incluso el terrorismo de musulmanes radicales europeos.
Se abre una nueva etapa marcada por la pérdida de la ingenuidad europea y occidental. Sólo una posición diplomática unificada y sólida de Occidente podrá retrasar la guerra, porque saudíes e iraníes habrán de asegurarse de no tener a Occidente enfrente, o de dividirlo, y aquí Rusia y el futuro gobierno en EEUU tendrán mucho que decir, teniendo en cuenta que el animal descontrolado ISIS de los saudíes no empeore más la situación de éstos. Por ahora el ISIS evita a Irán, que es hueso muy duro de roer, pero si los saudíes entran en guerra con los iraníes, se expandirá el conflicto, y ello beneficiará al islamismo radical suní, que asumirá un liderazgo nada pacífico en los países musulmanes y en los países occidentales con fuerte presencia musulmana.
Sólo nuestro buen Papa puede sostener la esperanza en evitar un conflicto que se hace inevitable, y que bien sabe, ya ha estallado en las fronteras orientales de la UE. El problema es compaginar su esfuerzo por mantener la paz y la solidaridad con las víctimas del conflicto, con las violentas provocaciones que lanzan los fanáticos suníes contra los cristianos, cuya esperanza de expandir el conflicto de origen creen que garantizará su supervivencia, pues están perdiendo la guerra. La presión a la que se verá sometido nuestro Papa Francisco será difícilmente soportable, porque será provocado por unos e incomprendido por otros. Mucha soledad espera a nuestro Papa en este asunto.
La falta de una autoridad religiosa común entre los suníes no hace sino empeorar las cosas, todo lo contrario que entre los chiíes, nuevos y aptos interlocutores para Occidente.
Será un 2016 difícil que abrirá una puerta que nadie sabe cuándo y cómo se cerrará, pues el conflicto es también religioso, y esta razón fundamenta todo tipo de incertidumbres.


Ángel Manuel Sánchez

Papa: el cristiano no puede callar el anuncio de Jesús

Anuncio, intercesión, esperanza. Es el trinomio en el que el Santo Padre centró su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en el día en que el Papa Bergoglio cumple 43 años de profesión religiosa. El Pontífice subrayó que el cristiano es una persona de esperanza, “que espera que el Señor regrese”, e hizo una exhortación a tener el coraje del anuncio como los Apóstoles que testimoniaron la Resurrección de Jesús incluso a costa de su vida.
Tres dimensiones de la vida cristiana: “Anuncio, intercesión y esperanza”. El Papa Francisco se inspiró en las Lecturas del día para desarrollar su meditación sobre este trinomio que debe caracterizar la vida de un creyente. El corazón del anuncio para un cristiano – observó elObispo de Roma – es que Jesús ha muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvación.

Anunciar a Jesús incluso a costa de la vida, como los Apóstoles

“¡Jesús está vivo! El Papa recordó que éste es el anuncio de los Apóstoles a los judíos y a los paganos de su tiempo, y este anuncio también lo testimoniaron con su vida, con su sangre”.
“Cuando Juan y Pedro fueron llevados al Sanedrín, después de la curación del lisiado, y los sacerdotes les prohibieron hablar de este nombre de Jesús, de la Resurrección, ellos con todo el coraje, con toda sencillez decían: ‘Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído’, el anuncio. Y nosotros, los cristianos,  por la fe tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros, que nos hace ver y escuchar la verdad sobre Jesús, que ha muerto y resucitado por nuestros pecados. Éste es el anuncio de la vida cristiana: ¡Cristo está vivo! ¡Cristo ha resucitado! Cristo está entre nosotros en la comunidad, nos acompaña en el camino”.

Tantas veces – comentó el Pontífice  – “cuesta recibir este anuncio”, pero Cristo resucitado “es una realidad” y es necesario dar “testimonio de esto”, como afirma Juan.

Jesús intercede por nosotros mostrando sus llagas al Padre

Después de referirse a la dimensión del anuncio, Francisco dirigió su pensamiento a la intercesión. Durante la Cena del Jueves Santo – afirmó – los Apóstoles estaban tristes, y Jesús les dice: “Que su corazón no se sienta turbado, tengan fe. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Voy a prepararles un lugar”:
“¿Qué cosa quiere decir esto? ¿Cómo prepara Jesús el lugar? Con su oración por cada uno de nosotros. Jesús reza por nosotros y ésta es la intercesión. Jesús trabaja en este momento con su oración por nosotros. Así como a Pedro le dijo una vez antes de la pasión: ‘Pedro yo he rezado por ti’, de la misma manera ahora Jesús es la intercesión entre el Padre y nosotros”.

Preguntémonos si Jesús verdaderamente es nuestra esperanza

El Papa Bergoglio se preguntó: “¿Y cómo reza Jesús?”.  A lo que respondió: “Yo creo que Jesús le muestra sus llagas al Padre, porque las llagas se las ha llevado consigo después de la Resurrección: le muestra las llagas al Padre y nos nombra a cada uno de nosotros”. “Ésta – dijo Francisco – es la oración de Jesús. En este momento el Señor intercede por nosotros: es la intercesión”.
Hacia el final de su homilía el Santo Padre se detuvo a considerar la tercera dimensión del cristiano: la esperanza. “El cristiano – dijo – es una mujer, es un hombre de esperanza, que espera que el Señor regrese”. “Toda la Iglesia – añadió –  está en espera de la venida de Jesucristo: Jesús regresará. Y ésta es la esperanza cristiana”:
“Podemos preguntarnos, cada uno de nosotros: ¿cómo es el anuncio en mi vida? ¿Cómo es mi relación con Jesús que intercede por mí? ¿Y cómo es mi esperanza? ¿Creo verdaderamente que el Señor ha resucitado? ¿Creo que reza por mí al Padre? Cada vez que yo lo llamo, Él está rezando por mí, intercede. ¿Creo verdaderamente que el Señor regresará, volverá? Nos hará bien preguntarnos esto acerca de nuestra fe: ¿Creo en el anuncio? ¿Creo en la intercesión? ¿Soy un hombre o una mujer de esperanza?”
(María Fernanda Bernasconi - RV).


Evangelio según San Juan 14,1-6. 

Jesús dijo a sus discípulos: 

"No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. 

En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. 

Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. 

Ya conocen el camino del lugar adonde voy". 

Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?". 

Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí." 

jueves, 21 de abril de 2016

Homilía del Papa: hacer memoria de las cosas bellas de Dios

Que el cristiano siempre “haga memoria” de los modos y de las circunstancias con que Dios se ha hecho presente en su vida, porque esto refuerza el camino de la fe. Fue la idea central que el Papa Francisco manifestó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
La fe es un camino que, mientras se va recorriendo, debe hacer memoria constante de lo que ha sido. De las “cosas bellas” que Dios ha realizado a lo largo del recorrido y también de los obstáculos, de los rechazos, porque Dios – aseguró el Santo Padre – “camina con nosotros y no se asusta de nuestras maldades”.

Hacer memoria de Dios que salva

Francisco se refirió nuevamente a un tema ya abordado, que le sugirió la Primera Lectura, en la que Pablo entra un día sábado en la sinagoga, en Antioquía, y comienza a anunciar el Evangelio partiendo de los albores del pueblo elegido, pasando por Abraham y Moisés, Egipto y la Tierra prometida, hasta llegar a Jesús.
El Papa subrayó que los discípulos plantean una “predicación histórica” que resulta fundamental, porque permite recordar los momentos sobresalientes, los signos de la presencia de Dios en la vida del hombre:
“Volver hacia atrás para ver cómo Dios nos ha salvado, recorrer el camino – con el corazón y con la mente –  con la memoria, y llegar así a Jesús. Es el mismo Jesús, en el momento más grande de su vida – jueves y viernes, en la Cena – en que nos ha dado su Cuerpo y su Sangre, y ha dicho: ‘Hagan esto en memoria mía’. La memoria de Jesús. Tener memoria acerca de cómo Dios nos ha salvado”.

“El Señor respeta”

La Iglesia llama, precisamente, “memorial” al Sacramento de la Eucaristía, así como – recordó el Pontífice –  en la Biblia el Deuteronomio es “el Libro de la memoria de Israel”. También nosotros – afirmó Francisco – “debemos hacer lo mismo” en “nuestra vida personal”, porque “cada uno de nosotros ha hecho un camino, acompañado por Dios, cercano a Dios” o “alejándose del Señor”:
“Hace bien al corazón cristiano hacer memoria de mi camino, de mi propio camino: acerca de cómo el Señor me ha conducido hasta aquí, cómo me ha llevado de la mano. Y las veces que yo le he dicho al Señor: ‘¡No! ¡Aléjate! ¡No quiero!’. El Señor respeta. ¡Es respetuoso! Pero hacer memoria, tener memoria de la propia vida y del propio camino. Retomar esto y hacerlo con frecuencia. ‘En aquel tiempo Dios me ha dado esta gracia y yo he respondido así, he hecho esto, aquello, aquello… Me ha acompañado…’. Y así llegamos a un nuevo encuentro, al encuentro de la gratitud”.

Memoria de las cosas bellas

El Santo Padre prosiguió explicando que del corazón debe nacer un “gracias” a Jesús, que jamás deja de caminar “en nuestra historia”. “Cuántas veces – reconoció Francisco – le hemos cerrado la puerta en la cara, cuántas veces hemos hecho de cuenta que no lo vemos, que no creemos en Él está con nosotros. Cuántas veces hemos renegado su salvación… Pero Él estaba allí”:
“La memoria nos acerca a Dios. La memoria de aquella obra que Dios ha hecho en nosotros, en esta re-creación, en esta re-generación, que nos trae más que el antiguo esplendor que tenía Adán en la primera creación. Yo les aconsejo esto, sencillamente: ¡hagan memoria! ¿Cómo ha sido mi vida, cómo ha sido mi jornada hoy, o cómo ha sido este último año? Memoria. ¿Cómo han sido mis relaciones con el Señor? Memoria de las cosas bellas, grandes que el Señor ha hecho en la vida de cada uno de nosotros”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Himno Jubileo Misericordia