jueves, 26 de noviembre de 2015

Violencia, conflictos y terrorismo nacen de la pobreza y la frustración, dijo el Papa en Nairobi

¡Estén firmes en la fe! ¡No tengan miedo! porque ustedes pertenecen al Señor, exhortó Francisco en Nairobi

La Palabra de Dios nos habla en lo más profundo de nuestro corazón. Dios nos dice hoy que le pertenecemos. Él nos hizo, somos su familia, y Él siempre estará presente para nosotros. «No temas», nos dice: «Yo los he elegido y les prometo darles mi bendición» (cf. Is 44,2-3).
Hemos escuchado esta promesa en la primera lectura de hoy. El Señor nos dice que hará brotar agua en el desierto, en una tierra sedienta; hará que los hijos de su pueblo prosperen como la hierba y los sauces frondosos. Sabemos que esta profecía se cumplió con la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés. Pero también la vemos cumplirse dondequiera que el Evangelio es predicado y nuevos pueblos se convierten en miembros de la familia de Dios, la Iglesia. Hoy nos regocijamos porque se ha cumplido en esta tierra. Gracias a la predicación del Evangelio, todos nosotros hemos entrado a formar parte de la gran familia cristiana.
La profecía de Isaías nos invita a mirar a nuestras propias familias, y a darnos cuenta de su importancia en el plan de Dios. La sociedad keniata ha sido abundantemente bendecida con una sólida vida familiar, con un profundo respeto por la sabiduría de los ancianos y con un gran amor por los niños. La salud de cualquier sociedad depende de la salud de sus familias. Por su bien, y por el bien de la sociedad, nuestra fe en la Palabra de Dios nos llama a sostener a las familias en su misión en la sociedad, a recibir a los niños como una bendición para nuestro mundo, y a defender la dignidad de cada hombre y mujer, porque todos somos hermanos y hermanas en la única familia humana.
En obediencia a la Palabra de Dios, también estamos llamados a oponernos a las prácticas que fomentan la arrogancia de los hombres, que hieren o degradan a las mujeres, no cuidan a los ancianos y ponen en peligro la vida de los inocentes aún no nacidos. Estamos llamados a respetarnos y apoyarnos mutuamente, y a estar cerca de todos los que pasan necesidad. Las familias cristianas tienen esta misión especial: irradiar el amor de Dios y difundir las aguas vivificantes de su Espíritu. Esto tiene hoy una importancia especial, cuando vemos el avance de nuevos desiertos creados por la cultura del egoísmo y de la indiferencia hacia los demás.
Aquí, en el corazón de esta Universidad, donde se forman las mentes y los corazones de las nuevas generaciones, hago un llamado especial a los jóvenes de la nación. Que los grandes valores de la tradición africana, la sabiduría y la verdad de la Palabra de Dios, y el generoso idealismo de su juventud, los guíen en su esfuerzo por construir una sociedad que sea cada vez más justa, inclusiva y respetuosa de la dignidad humana. Preocúpense de las necesidades de los pobres, rechacen todo prejuicio y discriminación, porque –lo sabemos– todas estas cosas no son de Dios.
Todos conocemos bien la parábola de Jesús sobre aquel hombre que edificó su casa sobre arena, en vez de hacerlo sobre roca. Cuando soplaron los vientos, se derrumbó, y su ruina fue grande (cf. Mt 7,24-27). Dios es la roca sobre la que estamos llamados a construir. Él nos lo dice en la primera lectura y nos pregunta: «¿Hay un dios fuera de mí?» (Is 44,8).
Cuando Jesús resucitado afirma en el Evangelio de hoy: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra» (Mt 28,18), nos está asegurando que Él, el Hijo de Dios, es la roca. No hay otro fuera de Él. Como único Salvador de la humanidad, quiere atraer hacia sí a los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares, para poder llevarlos al Padre. Él quiere que todos nosotros construyamos nuestra vida sobre el cimiento firme de su palabra.
Este es el encargo que el Señor nos da a cada uno de nosotros. Nos pide que seamos discípulos misioneros, hombres y mujeres que irradien la verdad, la belleza y el poder del Evangelio, que transforma la vida. Hombres y mujeres que sean canales de la gracia de Dios, que permitan que la misericordia, la bondad y la verdad divinas sean los elementos para construir una casa sólida. Una casa que sea hogar, en la que los hermanos y hermanas puedan, por fin, vivir en armonía y respeto mutuo, en obediencia a la voluntad del verdadero Dios, que nos ha mostrado en Jesús el camino hacia la libertad y la paz que todo corazón ansía.
Que Jesús, el Buen Pastor, la roca sobre la que construimos nuestras vidas, los guie a ustedes y a sus familias por el camino de la bondad y la misericordia, todos los días de sus vidas. Que él bendiga a todos los habitantes de Kenia con su paz.
«Estén firmes en la fe. No tengan miedo». «Porque ustedes pertenecen al Señor». Mungu awabariki! (Que Dios los bendiga) Mungu abariki Kenya! (Que Dios bendiga a Kenia)

Violencia, conflictos y terrorismo nacen de la pobreza y la frustración, dijo el Papa en Nairobi

En su primer acto público en tierra africana, concretamente en Nairobi, capital de Kenia, el Papa Francisco, tras el discurso de bienvenida del presidente de esta nación, dirigió su primera alocución en el encuentro que se celebró en el jardín de la residencia presidencial con las autoridades civiles y el cuerpo diplomático.

El Obispo de Roma destacó tres temas principales, a saber: que Kenia es un país de jóvenes (de hecho constituyen el 60% de la población); la cuestión ecológica con sus implicaciones en la relación existente entre el ser humano y la naturaleza y la situación social, en la que también se encuentra el terrorismo.

El Santo Padre comenzó sus palabras agradeciendo la afectuosa bienvenida que le ofrecieron en su primera visita a África. “Kenia – dijo el Papa – es una nación joven y vibrante, una sociedad de gran diversidad, que desempeña un papel significativo en la región”.

Tras destacar que su experiencia de dar forma a una democracia es compartida por otras naciones africanas, el Pontífice manifestó su deseo de encontrarse en estos días con muchos de los jóvenes que componen el país y que – dijo – “son la riqueza más valiosa de una nación”, por lo que protegerlos, invertir en ellos y tenderles una mano es la mejor manera de garantizarles un futuro digno.

Refiriéndose a esta nación tan bendecida con inmensa belleza y  abundantes recursos naturales el Papa aludió a la grave crisis ambiental que afronta nuestro mundo y que exige cada vez más una mayor sensibilidad por la relación entre los seres humanos y la naturaleza. De ahí que destacara la responsabilidad de transmitir a las generaciones futuras la belleza de la naturaleza en su integridad, y la obligación de administrar adecuadamente los dones recibidos. Y no dudó en afirmar que estos valores están profundamente arraigados en el alma africana por lo que, a su vez, deben inspirar los esfuerzos de los líderes nacionales para promover modelos responsables de desarrollo económico.
Francisco reafirmó cuanto él mismo ha escrito en su encíclica sobre el cuidado de la casa común acerca de la relación que existe entre la protección de la naturaleza y la construcción de un orden social justo y equitativo. Y les dijo que en la medida en que en las sociedades se experimentan divisiones (étnicas, religiosas o económicas) los hombres y las mujeres de buena voluntad están llamados a trabajar por la reconciliación y la paz, el perdón y la sanación.
Por esta razón afirmó que la experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimenta del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración.
Tras recordar que el Evangelio nos dice que aquellos a quienes mucho se les ha dado, mucho se le exigirá, el Santo Padre Francisco animó a esta nación a trabajar con integridad y transparencia por el bien común, y fomentar un espíritu de solidaridad en todos los ámbitos de la sociedad. Y los exhortó a preocuparse verdaderamente por las necesidades de los pobres, las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos con que el Creador ha bendecido a su país, asegurándoles el compromiso constante de la comunidad católica, a través de sus obras educativas y caritativas, por ofrecer su contribución específica en estas áreas.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora

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Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 20-28
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que está cerca su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a la sierra; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad; porque serán días de venganza en que se cumplirá todo lo que está escrito.
¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Porque habrá angustia tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo.
Caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que a los gentiles les llegue su hora.
Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.
Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.»
Palabra del Señor.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Francisco aterriza en Nairobi, primera etapa de un viaje que le llevará a Uganda y Centroáfrica

El Papa valiente ya está en África: "En realidad, le tengo más miedo a los mosquitos"
Casi 30.000 efectivos policiales y militares garantizarán la seguridad de Bergoglio
Francisco ya está en África. Pocos minutos antes de las tres de la tarde, Bergoglio aterrizaba en el aeropuerto de Nairobi, donde le esperaba el presidente de Kenia. Bajo un impresionante círculo de seguridad -por momentos no se veía el alba blanca del Pontífice-, el Papa fue recibido por varios grupos de música étnica.
Cientos de miles de fieles, provenientes de todos los rincones de África, acompañarán al Papa argentino, muchos de ellos cantándole el ya famoso "Karibú Papa Francisco". Y es que el africano es, seguramente, el pueblo más acogedor sobre la faz de la Tierra.
Antes de aterrizar, Bergoglio visitó brevemente a los periodistas del vuelo papal, a quienes expresó su deseo de que este viaje "dé los mejores frutos, tanto espirituales como materiales".
"Voy con alegría al encuentro de kenianos, ugandeses y de los hermanos centroafricanos" declaró el Papa, visiblemente muy relajado, quien reconoció que "hay una razón" para haber elegido viajar a Centroáfrica, pero que no lo revelará hasta la entrevista que concederá el próximo lunes, en el viaje de vuelta.
Cuando un periodista le preguntó si estaba nervioso por las amenazas de ataques terroristas lanzadas antes de partir, el pontífice argentino, que nunca ha pisado tierra africana, respondió con una sonrisa: "En realidad le tengo más miedo a los mosquitos", dijo.
El papa también declaró que esperaba que una "aurora de paz" se eleve en Colombia tras el acuerdo de tregua entre el gobierno de Bogotá y las guerrillas de las FARC.
Cerca de 25.000 agentes de Policía -la mayoría de ellos pertenecientes a unidades paramilitares- y 3.000 cascos azules velarán por la seguridad durante la visita del papa Francisco a África, que comienza hoy en Nairobi.
En la capital keniana, el Gobierno ha establecido un dispositivo de 10.000 policías apoyados por otros 10.000 voluntarios del Servicio Nacional de Juventud, y ha previsto el cierre del tráfico en las principales avenidas.
Kenia vive desde hace años bajo la permanente amenaza del grupo yihadista somalí Al Shabab, que ha matado a centenares de personas en decenas de atentados como respuesta a la presencia de tropas kenianas en Somalia.
Algunos de ellos fueron especialmente graves, como el asalto de cuatro días a un centro comercial de Nairobi en septiembre de 2013, en el que murieron 67 personas, o el ataque del pasado mes de abril a la Universidad de Garissa, donde hubo 147 víctimas mortales.
La amenaza yihadista propició una planificación de los traslados del papa por Nairobi en un vehículo oscuro y blindado, opción que finalmente descartó el propio pontífice, según fuentes del Gobierno keniano.
Hace dos días, la multinacional de vehículos encargada de fabricar el "papamóvil" desveló el modelo a través de Facebook: será prácticamente abierto, con cristal blindado únicamente en la parte frontal y en el techo.

El gran despliegue de Nairobi se mantendrá en Kampala, segunda escala del viaje papal y ciudad amenazada también por Al Shabab debido a la presencia de tropas ugandesas en Somalia.
(J. Bastante/Agencias

Dios dirige mi vida

De un modo sencillo y casi misterioso, Dios dirige mi vida. Lo hace con su gracia, que me acompaña desde el bautismo. Lo hace con su Palabra, acogida y explicada en la Iglesia católica. Lo hace con las inspiraciones continuas del Espíritu Santo.

Lo hace, de un modo sorprendente, a través de la historia. Nada escapa a su Providencia. Si algo ha ocurrido, incluso el pecado, es porque Él lo tenía ya previsto. No quiso el mal, pero tampoco impidió que algunos de sus hijos abusasen de la libertad.

Muchas veces, con su gracia, me ayudó a evitar el pecado. Muchas otras veces me iluminó tras una caída, me inspiró confianza en su misericordia, me sacó de la fosa (cf. Sal 40,3) y me vistió un traje de fiesta cuando, arrepentido, volví a casa (cf. Lc 15,20-24).

A lo largo del camino, ha estado siempre a mi lado. Supo esperar cuando mi egoísmo cerró puertas y partí lejos de casa. Buscó una y mil veces cómo despertarme del mal y enseñarme el camino de la vida. Incluso estuvo dispuesto a morir en una cruz para rescatarme del pecado.

No pudo hacer más por mí. Todo está ofrecido en el Calvario. El cielo ha quedado abierto. La fuerza del Espíritu Santo actúa en los corazones. Desde que nació la Iglesia, los discípulos repiten la invitación de Cristo Maestro: convertíos y creed (cf. Mc 1,15; Hch 2,38; 3,19).

Con su ayuda es posible entrar en el buen camino. Basta con mantener encendida la lámpara de la fe, el entusiasmo de la esperanza, y el amor de Dios que "ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (cf. Rm 5,5).


Como un niño en brazos de su madre (cf. Sal 131), dejo que Dios dirija mi vida. Me llevará a verdes praderas, me conducirá a fuentes tranquilas (cf. Sal 23), viviré en paz. Porque sé que Él me ama, y eso me basta.
 P. Fernando Pascual 

El arzobispo de Madrid, en la VI Jornada Social Diocesana: «¿Soy servidor o me sirvo? Limpiemos nuestra vida para ver y servir a los pobres»


El cartel de la VI Jornada Social Diocesana era muy revelador: La Iglesia lava los pies a un mundo triste. Con ese mismo gesto quiso comenzar el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, el que calificó como «un día de gracia para la archidiócesis». Durante la Misa inaugural del encuentro, el pasado sábado, monseñor Osoro lavó los pies a cuatro representantes de la pastoral social diocesana: «Todos tenemos los pies sucios. El Señor nos lava los pies, no solo para quitar la suciedad de fuera, sino también la de dentro. Nos limpia nuestras pobrezas, que son muchas: nuestros egoísmos, tristezas, injusticias y desconfianzas», afirmó.
Con su gesto y su ejemplo, «el Señor nos da la pauta para lavar los pies al prójimo. Hay que hacer por los demás lo que Él hizo por nosotros hasta dar la vida. Servir, limpiar, proteger, construir y ponernos en la dirección de lajusticia. Hacer la cultura del encuentro», recalcó el arzobispo. Y pidió a los presentes, –que abarrotaban la capilla del Seminario diocesano–: «Lavaos los pies los unos a los otros».
Pero para lograrlo, hay que «ver cómo está nuestro corazón ante los nuevos retos de pobreza en la historia, y en concreto, en el lugar donde nosotros estamos viviendo». La clave para colocar nuestro corazón, prosiguió, es tener «el atrevimiento de conocer al Señor. Porque somos cristianos, leemos la Biblia, pero a veces no lo conocemos. Porque cuando conocemos a una persona de verdad, es cuando la dejamos entrar en nuestro corazón. Si no, esa persona es una desconocida».
Ese conocimiento de Dios cura las heridas «que a veces nos hacen no ver la realidad que nos rodea. Cuando se conoce al Señor, cambia tu mirada respecto a los demás, y se hace más profunda. Se ven cosas que antes no se veían», recordó monseñor Osoro. Y recalcó la importancia de no ser injustos «interpretando la vida de los demás y no mirando la nuestra».
El arzobispo de Madrid lanzó una reflexión a los representantes de la pastoral social diocesana: «¿Soy servidor o me sirvo? Limpiemos nuestra vida para ver a los pobres y servirlos de verdad».
Infomadrid / C. Sánchez


PAPA FRANCISCO EN ÁFRICA: VOY PARA PROCLAMAR EL MENSAJE DE JESUCRISTO, COMO MENSAJERO DE PAZ

Queridos amigos, mañana, a las 7.45 (hora de Roma) el Papa Francisco partirá para su viaje apostólico a Kenia, Uganda y la República Centroafricana. Con este motivo, el Papa invió estos mensajes a los pueblos que visitará:

«Queridos amigos,

Mientras me preparo para visitar Kenia y Uganda a fines de este mes, envío a ustedes y sus familias una palabra de saludo y de amistad. Espero el momento en el cual estaremos juntos.

Yo voy como un ministro del Evangelio, para proclamar el amor de Jesucristo y su mensaje de reconciliación, perdón y paz. Mi visita tiene como finalidad confirmar la comunidad católica en la fe a Dios y en su testimonio al Evangelio, que es signo de la dignidad de todo hombre y mujer y nos manda abrir nuestros corazones a los demás, especialmente a los pobres y a aquellos que se encuentran en la necesidad.

Al mismo tiempo, deseo encontrar a toda la gente de Kenia y Uganda y ofrecer a cada uno una palabra de aliento. Estamos viviendo un tiempo en el cual donde quiera que los fieles de toda religión y las personas de buena voluntad son llamadas a promover la comprensión y el respeto recíproco, y a sostenerse los unos a los otros como miembros de la misma familia humana.

Un momento especial de mi visita estará representado por el encuentro con los jóvenes, que son el principal recurso y nuestra más grande esperanza para el futuro de solidaridad, paz y progreso.

Sé que muchas personas trabajan duro para prepararse a mi visita y yo les agradezco. Pido a todos que recen para que mi estancia en Kenia y Uganda sea fuente de esperanza y de aliento. ¡Invoco sobre ustedes y sus familias la bendición del Señor para que traiga la alegría y la paz!»

- Mensaje del Papa Francisco a Centroáfrica:

«Queridos hermanos y hermanas de la República Centroafricana,

A pocos días del viaje que me llevará entre ustedes, deseo hacerles saber la alegría que me llena, y saludar desde ahora a cada uno de ustedes con el más grande afecto, indiferentemente de la etnia o del credo religioso. Es la primera vez en mi vida que visito el Continente africano, tan bello y rico por su naturaleza, pueblos y culturas; y espero realizar bellos descubrimientos y encuentros enriquecedores.

Su querido país está atravesando desde hace tanto tiempo una situación de violencia y de inseguridad de las cuales muchos entre ustedes son víctimas inocentes. El motivo de mi visita es sobre todo llevarles, en nombre de Jesús, el consuelo de la esperanza. Espero con todo el corazón que mi vista pueda contribuir, de un modo u otro, a sanar sus heridas y a favorecer las condiciones para un futuro más sereno para Centroáfrica y todos sus habitantes.

El tema de este viaje es: "Pasemos a la otra orilla del lago". Es un tema que invita a sus comunidades cristianas a mirar adelante con determinación, y anima a todos a renovar la propia relación con Dios y con los hermanos para construir un mundo más justo y más fraterno.

Yo tendré la alegría de abrir para ustedes – con un poco de anticipación – el Año Jubilar de la Misericordia, que espero sea para cada uno una ocasión providencial de auténtico perdón, ocasión para recibir y donar, y de renovación en el amor.

Es en calidad de mensajero de paz que voy entre ustedes. Quisiera ayudar en el diálogo interreligioso para animar la pacífica convivencia en su país: sé que esto es posible, porque somos todos hermanos.

Les pido que recen por mí. Invoco la protección de la Virgen María y les digo: ¡hasta pronto!».


Ensalzadlo con himnos por los siglos.

Dn 3, 62. 63. 64. 65. 66. 67 

Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Sol y luna, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Astros del cielo, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Lluvia y rocío, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Vientos todos, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Fuego y calor, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Fríos y heladas, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos

Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 12-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.
Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.»
Palabra del Señor.

martes, 24 de noviembre de 2015

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

En alguna ocasión, el Papa Francisco ha preguntado: "¿Cuántos de ustedes le rezan al Espíritu Santo? Es el gran olvidado, el gran olvidado". Y, sin embargo, el Espíritu Santo "es el Amor de Dios que hace de nuestro corazón su morada y entra en comunión con nosotros. 

El Espíritu Santo está siempre con nosotros. Siempre está en nosotros. Está en nuestro corazón. El Espíritu mismo es el don de Dios por excelencia, es un regalo de Dios, y a su vez comunica a quien lo acoge diversos dones espirituales". No nos olvidemos de rezarle: 

Espíritu Santo, Tú me aclaras todo, iluminas todos los caminos para que yo alcance mi ideal;
Tú me das el don Divino de perdonar y olvidar el mal que me hacen, y en todos los instantes de mi vida estas conmigo.

Quiero en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar que nunca quiero separarme de Ti, por mayor que sea la ilusión material.

Deseo estar contigo y todos mis seres queridos en la gloria perpetua.

Gracias por tu misericordia para conmigo y los mios.

Gracias Dios mio. Amén
Fuente: News.Va

La violencia aumenta en Bangui a pocos días de la visita del Papa

Las misiones salesianas acogen a más de 10.000 desplazados
Las cosas están realmente mal. La violencia ha aumentado y todas las noches se oye el ruido de disparos y granadas”, explica uno de los misioneros salesianos que trabaja en el barrio de Damala, en Bangui.
“Además, varias parroquias y espacios donde se acogen a desplazados han sido atacados por la milicia Séléka”, añade. Los misioneros salesianos también señalan que en las últimas semanas han aumentado los asesinatos y la violencia en las calles de la capital, sobre todo, en la zona más cercana al barrio Pk5.
Esta situación ha hecho que se incremente el número de desplazados y que cientos de personas hayan abandonado sus hogares. Las misiones salesianas en Bangui, Damala y Galabadja, acogen hoy a más de 10.000 personas que buscan en la misión un espacio seguro donde vivir.
“Otro de los grandes problemas que estamos sufriendo es la falta de alimentos para dar de comer a todas estas personas”, explican los misioneros. “Nadie está a salvo. Hace unos días uno de nuestros misioneros tuvo que salir corriendo al encontrarse con un tiroteo y también un grupo de jóvenes, entre los que se encontraba uno de nuestros estudiantes del centro profesional, fue secuestrado. Afortunadamente fueron liberados”, explican los misioneros.
A pesar de esta complicada situación, el Papa Francisco continúa con su decisión de visitar la capital de República Centroafricana. “Confiamos que su visita nos traiga aires de paz”, añaden. Desde MISIONES SALESIANAS seguimos apoyando la labor de los misioneros salesianos en Bangui y pedimos a la comunidad internacional y a las fuerzas desplegadas que protejan a la población civil para que Centroafricana tenga una nueva oportunidad para la paz.

"El nombre de Dios es Misericordia": el primer libro del Papa Francisco


Se publicará el 12 de enero en 84 países. En España la edición correrá a cargo de Planeta

Revelamos la portada del primer libro del Papa: el título está escrito a mano por él mismo


 El libro se basa en una larga entrevista del Papa con el periodista Andrea Tornielli
El título de El nombre de Dios es Misericordia, el primer libro entrevista del Papa Francisco que se publicará el 12 de enero de 2016, con motivo del Jubileo, es autógrafo. El Pontífice ha querido escribir a mano las portadas de las seis ediciones en italiano, inglés, francés, alemán, español y portugués, que os mostramos.
Fuente: Religión Digital

Ensalzadlo con himnos por los siglos.

Dan 3, 57. 58. 59. 60. 61

Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Cielos, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Aguas del espacio, bendecid al Señor
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.


COMENTARIO DEL PAPA FRANCISCO AL EVANGELIO DE HOY

El Evangelio de este domingo (Lc 21, 5-19) consiste en la primera parte de un discurso de Jesús: sobre los últimos tiempos. Jesús lo pronuncia en Jerusalén, en las inmediaciones del templo; y la ocasión se la dio precisamente la gente que hablaba del templo y de su belleza. Porque era hermoso ese templo. Entonces Jesús dijo: «Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida» (Lc 21, 6). Naturalmente le preguntan: ¿cuándo va a ser eso?, ¿cuáles serán las señales? Pero Jesús desplaza la atención de estos aspectos secundarios —¿cuándo será? ¿cómo será?—, la desplaza a las verdaderas cuestiones. 

Y son dos. Primero: no dejarse engañar por los falsos mesías y no dejarse paralizar por el miedo. Segundo: vivir el tiempo de la espera como tiempo del testimonio y de la perseverancia. Y nosotros estamos en este tiempo de la espera, de la espera de la venida del Señor.

Este discurso de Jesús es siempre actual, también para nosotros que vivimos en el siglo XXI. Él nos repite: «Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre» (v. 8). Es una invitación al discernimiento, esta virtud cristiana de comprender dónde está el espíritu del Señor y dónde está el espíritu maligno. También hoy, en efecto, existen falsos «salvadores», que buscan sustituir a Jesús: líder de este mundo, santones, incluso brujos, personalidades que quieren atraer a sí las mentes y los corazones, especialmente de los jóvenes. Jesús nos alerta: «¡No vayáis tras ellos!». «¡No vayáis tras ellos!».

El Señor nos ayuda incluso a no tener miedo: ante las guerras, las revoluciones, pero también ante las calamidades naturales, las epidemias, Jesús nos libera del fatalismo y de falsas visiones apocalípticas.
(Ángelus, 17 de noviembre de 2013)
Fuente: News.va

CUIDADO CON QUE NADIE OS ENGAÑE, MUCHOS VENDRÁN USURPANDO MI NOMBRE

Lectura del santo evangelio según san Lucas (21,5-11):

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.

Jesús les dijo: «Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.»

Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?»

Él contestó: «Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi Nombre, diciendo: "Yo soy", o bien "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.»

Luego les dijo: «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.»