miércoles, 19 de julio de 2017

El Papa concede un Año Jubilar a las clarisas de Soria


 Con ocasión de los 75 años de la exposición permanente de Jesús Eucaristía en la iglesia del monasterio de Santo Domingo, el Papa Francisco, por medio de la Penitenciaría Apostólica, ha concedido a las HH. Clarisas de Soria un Año Jubilar en el que se podrá ganar la Indulgencia plenaria; este tiempo de gracia será inaugurado por el Obispo de Osma-Soria, Mons. Abilio Martínez Varea, el próximo viernes 11 de agosto, festividad de Santa Clara de Asís, y se prolongará hasta el 11 de agosto de 2018. Para organizar y coordinar los actos de este Año, el Obispo ha nombrado un delegado episcopal, el presbítero diocesano Rubén Tejedor Montón.
Fue la entonces Abadesa de la Comunidad y hoy Venerable, Madre Clara Sánchez de la Concepción, quien vio la necesidad de tener expuesto permanentemente el Santísimo Sacramento en su comunidad de Hermanas pobres de Santa Clara. Desde el 11 de agosto de 1942, Jesús Eucaristía es adorado día y noche, permaneciendo la iglesia de Santo Domingo de Soria abierta desde las 7 h. hasta las 21 h. Son muchas las personas que en ese templo, ante la Eucaristía, encuentran paz y consuelo.

Aprovechando este 75º aniversario, "la comunidad de Clarisas deseamos extender y fomentar la adoración y el amor a Jesús Sacramentado, y atraer muchas almas hacia Él para que puedan gozar y enriquecerse de la gracia jubilar", explican desde el Monasterio; "nosotras nos gozamos en los ideales que dejó Madre Clara, declarada Venerable el 3 de abril de 2014; ella vivió en este convento desde 1922 hasta 1973, año en que falleció repentinamente, y el Espíritu Santo infundió en ella un amor ardiente por Jesús Eucaristía y por volver a las fuentes del carisma clariano".
En muchísima precariedad y pobreza, después de haber superado innumerables dificultades, Madre Clara recibió el permiso del Obispado para la exposición permanente del Santísimo. Aquel 11 de agosto de 1942 se inauguró la exposición permanente y desde entonces la Comunidad de Clarisas, los fieles sorianos y muchos visitantes de la ciudad que conocen y aman este solemne culto a la Eucaristía, "se acercan a nuestra iglesia de Santo Domingo para descansar en adoración a Jesús Sacramentado".
Con la celebración de este Año Jubilar se pretende que los fieles de toda la Diócesis profundicen en la fe y busquen un mayor acercamiento a los sacramentos, especialmente al de la Reconciliación y a la Eucaristía. Además, durante el Año Jubilar se podrá ganar la indulgencia plenaria peregrinando a la iglesia de Santo Domingo de Soria, rezando allí ante Cristo Eucaristía, y cumpliendo las condiciones acostumbradas de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
El Año Jubilar: lema y actos
"Aquí el Amor es amado" será el lema elegido para el Año Jubilar; es la frase que la Venerable Madre Clara pronunciaba ante el grito de San Francisco de Asís quien, dolido por la indiferencia de muchos, repetía frecuentemente: "¡El Amor no es amado!".
Para el Año Jubilar se está preparando un nutrido programa de eventos para "dar a conocer el culto eucarístico en el Monasterio y la figura providencial de la Madre Clara, acercar a muchas personas a Cristo, y dar a conocer nuestra vida y nuestro carisma".
La Comunidad de las HH. Clarisas
Un centenar de hermanas compone la Comunidad de HH. Clarisas repartidas en cinco conventos: 54 en Soria (donde ingresará otra joven de Toledo en los próximos días), 14 en Valdemoro (Madrid), 10 en Medinaceli, 12 en Zimbabwe y 6 en Mozambique (donde, en los últimos dos meses, han ingresado dos jóvenes mozambiqueñas).
 (Diócesis de Soria)

Omella asegura que el conflicto entre Cataluña y España “es una tensión alimentada”

La tensión entre Cataluña y España "es más de arriba que de la calle". El cardenal de Barcelona, Juan José Omella, considera que "hay que lanzar un mensaje de entendimiento, de paz y de hermandad" frente a "una tensión alimentada" que "crean ciertos grupos y medios".
En una entrevista al diario local La Comarca.net , de su comarca natal, el Matarraña de Teruel, Omella subraya que "cuando voy por parroquias, voy por la calle y creo que esa tensión la crean ciertos grupos y medios. Es una tensión alimentada".
"Ahora parece que a través de esas políticas hay cierta tensión y me duele. Hay que lanzar un mensaje de entendimiento, de paz y de hermandad", sostiene el cardenal de Barcelona, quien añade que "a pie de calle es cierto que a veces también se palpa algo de tensión, pero ni mucho menos tanto como trasciende en los medios y da la sensación que la imagen que se da no es correcta".
"Cuando escuchas a los que mandan referirse a la situación, uno se espera que en la calle no se hable de otra cosa y que la gente está crispada, pero no es así", aclara el purpurado, quien insiste en que "tenemos que trabajar todos por el bien de todos y por la fraternidad de todos", pues "la división no lleva a ninguna parte. Eso no conduce a nada sino a sufrimientos".


"Ojalá todos pongamos de nuestra parte, ciudadanos, políticos, periodistas, profesores, padres de familia... ¡Hagamos todo lo posible para acercarnos y dialogar por el mismo bien común!", reclama Omella, quien también se refiere, en la entrevista, al litigio de los bienes de la Franja. En este punto, se muestra convencido de que "se resolverá".
"Yo creo que hay que trabajar desde ambas partes para buscar una solución ya. Al final son unas piezas de arte cuya resolución tiene mil maneras de hacerse efectiva. Y sobre todo cuando uno las reclama deben devolverse", apunta el cardenal de Barcelona. "Mi deseo es que vuelvan, como siempre he dicho y creo que así será".
Jesús Bastante

Sembrar esperanza, no amargura


VER
Ya casi no me dan ganas de ver los noticiarios de la televisión, pues lo que más difunden son robos, asesinatos, accidentes, casos de corrupción, secuestros, fallas del sistema penal o judicial, desgracias por las lluvias, contaminación, casos de pederastia, guerras, etc. Son pocos los ejemplos de éxito, de solidaridad, de honradez, de trabajo, de superación, de familias armónicas, de jóvenes honestos, de políticos rectos, de servidores de la comunidad. Se queda uno con amargura en el corazón, con tristeza y decepción por nuestra realidad. Pareciera que todo está mal. Como dice la propaganda: Lo bueno no se cuenta. ¡Hay tantas cosas buenas entre nosotros, y no se conocen, no se difunden; no son noticia!
Hay personas en nuestra sociedad, e incluso en nuestros grupos, que son especialistas en descubrir y resaltar el prietito negro en el arroz. Sólo tienen ojos, mente y corazón para denunciar lo que consideran que está mal. Nunca sale de su boca una palabra alentadora, un agradecimiento, una valoración del bien que alguien ha hecho. Pareciera que alabar a alguien por algo justo y digno es una adulación, una degradación, una traición a la misión profética. Hay corazones amargados y con visiones unilaterales, incapaces de animar y felicitar. ¿Cómo habrá sido su infancia? ¿Por qué siempre están a la defensiva, o mejor dicho, a la ofensiva? ¿Qué complejos vienen arrastrando?
En días pasados, fui a una comunidad tseltal, cien por ciento indígena. Al terminar la Misa, muchas personas se me acercaban con el deseo intenso de recibir una bendición personal. Me querían compartir, más con su rostro que con palabras, sus dolencias, sus enfermedades, sus problemas, y me pedían con insistencia una oración. Para mi sorpresa, pues son pobres, me daban alguna moneda, o un billete de baja denominación, algunos incluso con un papel escrito y con dinero dentro, en que me solicitaban plegarias por algunos de sus familiares enfermos. Me destroza el alma sentir su dolor, su enfermedad, sus carencias, y al mismo tiempo lo poco que puedo hacer para remediar sus males. No me pedían medicinas ni dinero, sino sólo una bendición, una oración. Y al hacerla, en sus ojos brillaba el consuelo, la esperanza, la paz. No dejo de orar todos los días por sus necesidades. Y lo mismo nos pasa con tantos migrantes y personas necesitadas que se nos acercan con confianza. Piden una ayuda económica, pero sobre todo ser escuchados, orientados y animados.
PENSAR
El Papa Francisco, en su catequesis del miércoles anterior a Pentecostés, nos decía: “El Espíritu Santo no nos hace sólo capaces de esperar, sino también de ser sembradores de esperanza, de ser también nosotros -como El y gracias a El- ‘paráclitos’, es decir, consoladores y defensores de los hermanos, sembradores de esperanza. Un cristiano puede sembrar amarguras, puede sembrar perplejidad, y esto no es cristiano. Quien hace esto, no es un buen cristiano. ¡Siembra esperanza: siembra aceite de esperanza, siembra perfume de esperanza, y no vinagre de amargura y de desesperanza! Y son sobre todo los pobres, los excluidos y no amados, quienes necesitan a alguien que se haga para ellos ‘paráclito’; es decir, consolador y defensor, como el Espíritu Santo hace con cada uno de nosotros. Nosotros tenemos que hacer lo mismo con los más necesitados, con los más descartados, con los que más lo necesitan, los que sufren más. ¡Defensores y consoladores! Que el Espíritu Santo nos haga abundar en la esperanza. Os diré más: Nos haga derrochar esperanza con todos aquellos que están más necesitados, más descartados, y por todos aquellos que tienen necesidad” (31-V-2017).
ACTUAR
Aprendamos a ponernos en los zapatos de los otros. ¿Qué necesitan? ¿Qué anhela su corazón? ¿Qué les duele? ¿Qué les ayudaría más? ¿Qué puedo hacer por ellos? Si yo estuviera en su situación, ¿qué valoraría más?
Además de ser críticos y denunciar lo que en verdad está mal, pues eso nunca debemos dejar de hacerlo cuando sea necesario, demos ánimos y esperanzas a los que sufren. Si no podemos resolver todos sus problemas, hagamos lo que más podamos por ellos. Que no se sientan solos, sino que cuentan con nuestro apoyo y nuestra solidaridad, material y espiritual.

El Papa pide en un ‘tuit’: superar todas las formas de racismo



El papa Francisco en un mensaje publicado este martes en su cuenta Twitter, señala:  “Es necesario superar todas las formas de racismo, intolerancia e instrumentalización de la persona humana”.
El ‘tuit’ coincide con la Jornada que las Naciones Unidas desde el 2010 dedica a Nelson Mandela, ex presidente sudafricano fallecido el 5 de diciembre de 2013, quien fue perseguido y encarcelado 27 años por su lucha contra el apartheid.
Siempre sobre la violencia en África, se destaca el mensaje de paz y reconciliación que los obispos reunidos en la Asociación de las Conferencias Episcopales de la Región de África Central dieron al concluir el 16 de julio su XI Asamblea Plenaria en Yaundé, Camerún.
“El diálogo, en un contexto de pluralismo religioso, implica relaciones positivas y constructivas con las personas y con las comunidades de diversos credos” indican, para crecer recíprocamente, “en el respeto de su propia libertad y en la verdad”.
“Exhortamos –señalan los obispos– a todos los que siembran el terror y la muerte a interrumpir el derramamiento de sangre y a trabajar por la paz, el diálogo y la reconciliación”. Aseguran que el diálogo “es difícil, pero no imposible”.
La Asociación de las Conferencias Episcopales de la Región de África Central reúne a los obispos de República Centroafricana, Chad, Gabón, Camerún, Guinea Ecuatorial y la República del Congo.
ZENIT

19 de julio: santas Justa y Rufina, mártires


La acción se desarrolla en el marco de la ciudad de Sevilla. Justa y Rufina vienen presentadas, desde la lejanía del siglo III y con el agradecimiento de los reconocidos sevillanos posteriores a ellas en la fe y en el tiempo, como pobres y virtuosas. Su oficio es el de alfareras; allá están con su torno de madera, girando con los pies la mesa y rozando hábilmente con las manos la húmeda arcilla hasta que, ya moldeada, se ha convertido en vasija utilitaria o jarrón de ornamento, dispuestos para el horno.
En Sevilla mandan ahora los romanos fuertes y guerreros. Pero son idólatras y han traído a la ciudad, con la paz, todos los vicios de una ciudad dorada y opulenta. Los cristianos notan que hay una ola más de corrupción y desenfreno.
Justa y Rufina viven y respiran según el Evangelio. Así lo aprendieron en su casa porque sus padres se bautizaron de los primeros. Con el producto de su trabajo honrado viven ellas y benefician al prójimo; la gente comenta que su caridad va con mano larga y también eso se nota por los miserables que salen de su casa con un puchero lleno de algo caliente para calmar al estómago y restaurar las fuerzas.
La fiesta de Salambó –que ese es el modo de llamar a Venus– vino a alterar su tranquila y laboriosa existencia. Han salido las damas nobles por las calles, llevando a hombros su estatua; van remedando gritos y lamentos, fingen gemidos y ademanes de dolor imitando la angustia de Venus que llora la muerte de su enamorado Adonis.
A su paso está organizado un petitorio para costear la fiesta y hacer más brillante la solemnidad de los sacrificios. Cuando llegan a la altura de la casa-tienda-taller de Justa y Rufina y pedirles limosna para los festejos, las dos hermanas se niegan al unísono a cooperar con el culto pagano. Además se despachan a gusto –¡pues buenas eran aquellas hermanas de Trajana, hoy Triana, puestas en jarras!– hablando de Dios, de Jesucristo el Señor, de la falsedad de su ídolo, obra del demonio, sin vida ni poder, aborrecible y despreciable. Hasta tal punto –cuentan las crónicas– se enervaron las ilustres damas paganas, que dejan caer la estatua llevada en andas y su descuido hizo que, tanto los cacharros en venta como el ídolo portado, acabaran hechos pedazos en el suelo.
Ahora, como venganza, son acusadas de sacrílegas ante Diogeniano que es el que preside en Sevilla, como gobernador de la Bética, y que se propone darles un castigo ejemplar. Fue Triana, fuera de la ciudad y al otro lado del río, el lugar de su juicio y condena. Pudieron mantenerse firmes en la fe del bautismo a pesar del ecúleo o caballete y de los garfios de hierro; las meten en la cárcel para debilitar con hambre sus fuerzas por fuera y por dentro; también las obligan a caminar descalzas por malos terrenos, pero resisten sin claudicar a pesar de los pies sangrantes. Justa muere en la cárcel por su debilidad y arrojan su cuerpo muerto a un pozo para impedir que los cristianos le dieran culto. A Rufina le reservan la muerte en el anfiteatro de Itálica para que un león la destrozara; pero con asombro pudieron ver los paganos que la fiera se volvió mansa y se echó a su lado. La orden de Diogeniano salió tajante de su boca y el verdugo le rompió el cuello. Su cuerpo lo quemaron.
Dicen que, luego, el obispo Sabino, reverente, recuperó las cenizas y los restos de las hermanas.
Pronto comenzó el culto a las mártires sevillanas. Son testigos el código Veronense y los templos que muy pronto se levantaron en su honor. En los breviarios antiguos se reza que san Leandro se enterró en Sevilla en la iglesia de las santas Justa y Rufina.
Entre las iconografías de Justa y Rufina destaca el grupo escultórico del siglo XVIII del sevillano Duque Cornejo que se venera en un altar de la catedral hispalense. La sacristía de la misma catedral tiene a las santas en un cuadro de Goya que las representa no jóvenes, sino como dos matronas, con un león a sus pies. También en el Museo Provincial de Bellas Artes de Sevilla está resumida pictóricamente la historia de su vida y de su fidelidad a la fe cristiana inmortalizadas por Murillo; el pintor quiso dibujarlas en el lienzo con las palmas martiriales y entre la cacharrería de su oficio, predicando el patronazgo de las dos mártires sobre la ciudad con el anacrónico símbolo de sostener ambas con sus manos a la Giralda. Los artistas son así.
Archimadrid.org

Justicia vaticana: «Cada uno debe rendir cuentas»


Primero fue el juicio del siglo, contra el mayordomo de Benedicto XVI en 2012. Luego, en 2016, el Vatileaks 2 con cinco imputados, entre ellos el clérigo español Lucio Angel Vallejo Balda y la relaciones públicas Francesca Immacolata Chaouqui. Esta semana el tribunal civil del Estado Vaticano reabrió sus puertas para juzgar a dos altos funcionarios del hospital Bambino Gesù por el desvío de recursos usados para reestructurar el ático del ex secretario de Estado Tarcisio Bertone. Y aunque todavía algunos observadores hablan de procesos «farsa», la justicia vaticana avanza, dejando claro que va en serio su compromiso con la transparencia y la buena gestión. «Es justo que cada uno dé cuentas de los propios comportamientos», ha dicho el cardenal Parolin, actual secretario de Estado
Cuando en 2015 explotó el caso mediático del departamento del cardenal Bertone, pocos creían de verdad que una investigación reservada de oficio podría acabar en denuncia y en juicio. Pero, así como ocurrió durante el pontificado de Joseph Ratzinger con el cuervo del Vatileaks 1, el mayordomo Paolo Gabriele (enjuiciado por robo de documentos confidenciales, condenado e indultado), también en tiempos de Jorge Mario Bergoglio el Papa ha decidido ir adelante con un juicio independiente contra quienes, presuntamente, desviaron dinero.
Se trata de Giuseppe Profiti y Massimo Spina, expresidente y extesorero de la fundación del hospital pediátrico del Vaticano, el Bambino Gesù. Se les acusa de utilizar «de modo ilícito» y a favor del empresario Gianantonio Bandera, la cantidad de 422.000 euros. Según el decreto que los envió a juicio, fechado el 13 de junio pasado y firmado por el juez Giuseppe Dalla Torre, esos recursos estaban en su disponibilidad «con razón de los cargos por ellos ostentados».
El mismo documento dejó claro que, para los promotores de justicia (fiscales vaticanos) Gian Pietro Milano y Roberto Zannotti, el dinero que debía ser utilizado en materiales sanitarios y otros menesteres vinculados a la institución hospitalariaen realidad sirvió «para fines completamente extrainstitucionales».
Bertone, dispuesto a devolver el dinero
Por primera vez en la historia, un decreto judicial vaticano habla del posible involucramiento –aunque sea tangencialmente– de un cardenal en un presunto delito. De hecho, se indica abiertamente que los recursos fueron usados «para efectuar trabajos de reestructuración de un inmueble propiedad de la Gobernación (del Vaticano), destinado a la residencia del secretario de Estado emérito». A pesar de todo, Tarcisio Bertone no fue citado por los magistrados tras declarar públicamente que nunca estuvo al corriente del origen de los pagos.
En su decreto, el juez constató que el supuesto delito fue cometido dentro del territorio de la Ciudad del Vaticano entre noviembre de 2013 y el 28 de mayo de 2014. Y convocó a los imputados a comparecer en el tribunal este martes 18 de julio a las 10 horas en una primera audiencia de un juicio que podría extenderse. Por lo pronto, Profiti y Spina comparecen ante un colegio compuesto por los jueces Paolo Papanti-Pelletier, Venerando Marano y Carlo Bonzano.
Todo este caso se remonta al interregno papal de 2013 y al periodo inmediatamente posterior. En los primeros meses del pontificado de Francisco, el todavía secretario de Estado Bertone dio por hecho que ya no continuaría ocupando el apartamento propio de su cargo, ubicado en el segundo piso del Palacio Apostólico. Así logró la asignación de una nueva morada en el Palacio de San Carlos, ubicado a pocos pasos de la actual residencia papal de Santa Marta.
Dos apartamentos contiguos liberados por empleados vaticanos formaron una superficie de poco más de 300 metros cuadrados. Pero, a juicio del cardenal, requerían de una reforma. Los trabajos fueron asignados, sin concurso ni licitación, a la empresa Cartelli Re del constructor Bandera. Meses después, la triangulación se filtró a la prensa y estalló el escándalo. Ante el clamor periodístico, el ex secretario de Estado argumentó que desconocía el origen de los recursos y que estaba dispuesto a devolver el dinero. Según sus propias palabras, depositó 300.000 euros de su bolsillo para abonar las facturas que le envió la Gobernación del Estado Vaticano. Pero a esa cifra se le deben sumar los 422.000 que ahora reclaman los magistrados.
«Una decisión estratégica»
Giuseppe Profiti, nombrado al frente de la fundación por el propio Bertone en 2008, reconoció haber pagado la reestructuración con dinero del hospital porque, dijo, se trataba de «una inversión para un más amplio proyecto de desarrollo», una «decisión estratégica». En abril de 2016 precisó: «La definí estratégica porque en aquel lugar habríamos realizado, en los próximos años, algunas importantes iniciativas para la fundación. El apartamento del secretario de Estado emérito servía para las reuniones finalizadas a recoger fondos».
Efectivamente. Algunos correos electrónicos entre el cardenal y el funcionario demuestran la idea de involucrar al primero en actos sociales encaminados a obtener un «retorno institucional y económico relativo». Para sostener su defensa, Profiti ya afirmó que, gracias al involucramiento de Bertone en primera persona, las donaciones a la fundación que él presidía se elevaron notablemente. En su momento, el purpurado había prometido por carta involucrar «a terceros» en los gastos de refacción, pero nada se supo de estas personas y sus aportaciones.
Ahora, tres años después, llegó el momento de la justicia vaticana. Como anticipó estos días el actual secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, se trata de actuar «en línea con aquella transparencia que debe haber dentro de la Iglesia, en la cual el Papa ha insistido tanto». Y apuntó: «Es justo que cada uno dé cuentas de los propios comportamientos».
El mismo Francisco ya se manifestó sobre este caso, aunque de modo indirecto. Lo hizo recibiendo a la comunidad del hospital (directivos, médicos, enfermeros, pacientes y familiares), el 15 de diciembre de 2016, durante una audiencia en el Aula Pablo VI del Vaticano. Guiaba aquel numeroso grupo de personas Natalia Enoc, nueva presidenta de la fundación y responsable de poner orden tras la anterior gestión.
Ese día, el Papa decidió salirse del discurso preparado e improvisar algunas frases incisivas, clarificadoras. «El Bambino Gesù tuvo una historia no siempre buena: no siempre, tantas veces ha sido buena pero algunas épocas no tanto… con la tentación de hacer la uniformidad, de transformar una cosa tan bella como un hospital de niños en una empresa y hacer negocios: los médicos se vuelven negociantes, los enfermeros…, ¡todos negociantes!», señaló el Pontífice.
Y, más adelante, sentenció: «No digo que todo sea perfecto para quien trabaja en el Bambino Gesù, pero la marca de fábrica [del hospital] es estar cansado, sudado, sucio, también con ganas de irse a casa, pero con ganas de quedarse, dar la vida ahí. Pero de una sola cosa tengo miedo: de la corrupción. Miren a los niños: ¿Yo puedo hacer negocios corruptos con estos niños? ¡No! Yo puedo terminar la jornada sudado, sucio, cansado, con ganas de decir una palabra un poco… y mandar alguno allá lejos, sí, pero sin corrupción, que no viene de un día a otro. Se resbala lentamente, hoy un soborno aquí, mañana un soborno allá, pasado mañana una recomendación allá y lentamente, sin darnos cuenta, se termina en la corrupción. Los niños no son corruptos. Y en este mundo en el cual se hacen tantos negocios con la salud, se engaña a tanta gente con la industria de la enfermedad, el Bambino Gesù debe saber decir no. Pecadores somos todos, pero corruptos jamás».
Andrés Beltramo Álvarez
Ciudad del Vaticano
Alfa y Omega

Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños




Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-27

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Si, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Palabra del Señor.

martes, 18 de julio de 2017

Te escucho


Escuchar es un arte que se aprende con la experiencia. Nadie te lo puede enseñar, solo se aprende escuchando. Y a todos los sacerdotes de parroquias nos ocurre con frecuencia lo mismo. 
Un ejemplo habitual: llega una señora que pide hablar contigo, o la trae una amiga suya, que la anima a hablar con el sacerdote. Te muestras amable y acogedor en un primer instante. 
Ella comienza a hablar. Va contando lo que oprime su corazón. Su pareja la desprecia, la insulta. Pero es que su hijo también. Ya no puede reprimir las lágrimas y se pone a llorar. Coge los pañuelos que tenemos en el confesionario. Pide perdón por llorar. Yo le sonrío y le digo que Dios la escucha como a una hija. 
Sigue narrando. No se perdona a sí misma haberse prostituido una temporada, y un par de abortos hace unos años. Hasta que llega a narrar los abusos que recibió de niña. Y sigue contando. 
Se abre ante mis ojos un abismo de terror, un pozo de miseria, una herida demasiado grande. Llevamos una hora hablando, exactamente una hora hablando ella y yo escuchando. Y sigue. De una cosa salta a otra y vuelve sobre sus heridas más dolorosas. Lo que ha hecho y lo que le han hecho. Se juntan demasiadas tragedias y demasiados sufrimientos. 
Y, ¿qué puede hacer uno? Escuchar. Una escucha atenta, comprensiva, compasiva. Al final, ¿qué consejos se le puede dar? ¿Cómo vas a analizar uno por uno sus dramas? No es posible. Simplemente la has escuchado. Cosas que nunca había contado a nadie. Pero ha funcionado: la escucha ha abierto una ventana de vida y de luz en su alma. La esperanza es posible. Queda mucho por hacer, pero el primer paso –decisivo y eterno– ya está dado. Esta alma ha sido rescatada.
José Manuel Horcajo
Párroco de san Ramón Nonato. Madrid

"VOY A SEGUIR" DE YOLANDA SALANOVA

Peregrinos de la ex-Unión Soviética en Fátima por el centenario del mensaje que habla de Rusia


- Una grupo de peregrinos procedentes de varios países de la ex Unión Soviética llegó a Fátima este jueves, con motivo del centenario de la aparición de Nuestra Señora en la que hizo una referencia directa a Rusia.  La evocación de las apariciones de julio de 1917 tiene como tema ‘La Virgen María, Reina de la Paz’.
Monseñor Clemens Pickel, obispo de la diócesis de San Clemente en Saratov, Rusia indicó a la agencia Ecclesia que “durante el comunismo, muchas personas en Rusia rezaban. Sabían de Fátima, pero era peligroso hablar de eso y si hablaban de Fátima o de los pastorcitos por ejemplo, podrían ser condenados a 10 años en los campos de trabajo forzado de Siberia”. Y añadió: “Era un sueño y ahora pudimos realizarlo”.
En estos días además de la peregrinación de los católicos de los países de idioma ruso, el Santuario recibe a unos 110 grupos de peregrinos, procedentes de 24 países.
También el arzobispo de Moscú Paolo Pezzi estuvo en Fátima, y recordó las persecuciones contra los cristianos en el siglo XX, alertando para las consecuencias de los totalitarismos en la vida de las sociedades.
Los videntes revelaron que en la aparición del 13 de julio de 1917, Nuestra Señora les dijo: “Para impedir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados”.
“Si atienden a mis peticiones Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará “, así lo recordó Sor Lucía, fallecida en el 2005.
En esta aparición tuvo lugar la visión del infierno y la revelación del sufrimiento de la Iglesia y de un obispo vestido de blanco, la trilogía que constituye el llamado Secreto de Fátima.
ZENIT

Cardenal venezolano retenido dentro de una iglesia por grupos armados


El cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, fue retenido en contra de su voluntad dentro de una iglesia por los “colectivos de Maduro” que asesinaron a una mujer, indicaron diversos medios, entre los cuales Radio Vaticano, que señala lo ocurrido, cuando en Roma el Papa dirigía “un saludo especial a la comunidad venezolana en Italia, renovando la oración por vuestro amado país”.
En Venezuela lo indicó el arzobispo Urosa, tras haber acudido a celebrar la misa con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, cuando al terminar el oficio religioso a las 12:30 horas aproximadamente, junto a más de cuatrocientas personas quedó secuestrado por los colectivos violentos vinculados al Gobierno de Nicolás Maduro.
El arzobispo de Caracas fue elevado a cardenal el 24 de marzo de 2006 en una ceremonia en la Ciudad del Vaticano, formando parte del Colegio Cardenalicio, papable y elector de los cónclaves hasta el cumplimiento de sus 80 años, en agosto de 2022. En Roma tiene a su cargo la iglesia Santa María ai Monti, cercana al Coliseo romano.
El cardenal Urosa,  en la oficina de prensa del arzobispado de Caracas, narró la terrible experiencia en una iglesia ubicada al oeste de la capital de Venezuela.
“Cuando terminó la misa, vinieron unos colectivos y dispararon ocasionando varios heridos, y las personas que ahora se encuentran dentro de la iglesia, las cuales  eran sometidas bajo asedio”, añadió el purpurado venezolano.
Urosa dejó claro que “la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, no tuvo nada que ver con el punto electoral de afuera”.
De hecho en Venezuela se estaba realizando un plebiscito contra la gestión del presidente Nicolás Maduro, quien convocó una constituyente para modificar la Carta magna del país y eternizarse en el poder. La legalidad de la consulta del domingo es cuestionada por el gobierno de Maduro, pero la oposición sacó a más de siete millones de personas a las calles.
El cardenal Urosa añadió que desde las 15:30 que funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana sirvieron de mediadores con los colectivos violentos. El Urosa añadió: “Es importantísimo que se resuelva esta situación porque esto es gravísimo y es un atropello contra ciudadanos indefensos dentro de una iglesia. Es gravísimo”.
La retención de la máxima autoridad religiosa de Caracas concluyó a las 16:30 de la tarde, aproximadamente, tiempo en el que también comenzaron a salir del templo las demás personas.
En la Plaza de San Pedro, Radio Vaticano entrevistó a Assunta Maria Di Pino, dell’Associazione Latino-Americana Italia (ALI), quien dijo que “para el pueblo venezolano fue una gran emoción, porque ha dado un saludo y una esperanza espontánea, al rezar por Venezuela”. Y que el voto del domingo fue “un decir basta”. Porque aseguró, “el pueblo de venezolano quiere un cambio inmediato, quiere votaciones”.
ZENIT

18 de julio: Sinforosa y sus siete hijos, mártires


Sinforosa, la mujer de Getulio, formó con generosidad una familia numerosa, aunque nunca dispuso de carné, ni obtuvo beneficios económicos en los transportes o en los colegios de los hijos.
Bien puede mostrarse como ejemplo de tantas madres cristianas que han encontrado en la propia familia el campo natural donde Dios las ha querido apóstoles; allí hacen recia la fe de los suyos, entre los suyos desparraman a manos llenas –como el sembrador– las bondades evangélicas con olvido de sí mismas, y desde dentro del hogar facilitan el crecimiento del bien entre las malas yerbas del egoísmo.
Sinforosa intenta hacer en su casa lo que Dios quiere y de este modo, al tiempo que realiza su vocación personal, se santifica y contribuye al bien de la sociedad y de la Iglesia. Supo descubrir que el bien para sus hijos no había de consistir en proporcionarles las vacaciones, oportunidades o bienes materiales que los padres anhelaron en su día y no tuvieron; con la luz de Dios conoce que no tenía que educarlos para que llegaran a ser «triunfadores» en la sociedad competitiva con la que habían de toparse en el tiempo futuro. Bien claro tuvo que su función de madre no había de consistir en facilitar a sus hijos todos los caprichos y gustos que apetecieran, ni siquiera procurarles como bien absoluto la salud del cuerpo. Con una sensatez digna de monumento y sin que estuviera de moda, sí se ocupó en prepararlos a servir, proporcionándoles una escala de valores en la que Dios ocupara el lugar primero; acertó cuando les daba motivaciones serias para obrar y cuando les inculcaba responsabilidad para que la cacareada libertad no fuera solo una palabra bonita sin contenido. Hicieron falta y vinieron bien las palabras; pero, cuando llegó el momento, les mostró el camino con la entrega de su vida. No hay mejor medio, ni más efectivo, en la pedagogía o didáctica.
Ella fue cuñada, mujer y madre de mártires. La familia vivió en Roma un tiempo, yendo y viniendo a las propiedades que el padre de familia, el tribuno Getulio –llamado también Zotico–, tenía en Tívoli. Dios les ha dado siete hijos; son familia cristiana y, en una casa bien dispuesta, llenan las horas del día viviendo en paz y armonía entre trabajos y aprendizajes mezclados con juegos, gritos y rezos.
El supersticioso emperador Adriano se ha convertido en un perseguidor cruel de los cristianos. Entre otros muchos, aprisiona a Getulio y a Amancio, su hermano y también militar. Prisioneros primero, acaban con la cabeza cortada en la orilla del Tíber.
Durante todo el tiempo de la persecución, Sinforosa ha salido con los suyos de Roma hacia Tívoli y allí procura preparar a sus hijos para la amenaza presente que se promete larga y que ya ha acabado con la vida de su padre. Les habla del amor de Dios y del premio, de fortaleza y fidelidad, de lealtad a Dios con las obras hasta la muerte como ha sido la actitud de su propio padre. Tuvo que pasar oculta siete meses con sus hijos, escondiéndose en una cisterna seca por el temor a ser descubiertos, cuando arreciaba la persecución. Sin fingimiento inútil, los prepara hablándoles del peligro que corren, de los bienes futuros prometidos a los que son fieles y de la confianza en Jesucristo; también les pone al corriente de la dureza que supone el martirio y confiesa sus miedos ante la posibilidad de que claudique alguno de ellos. La familia responde haciéndose una piña en torno a la madre y se conjuran para estar dispuestos a la muerte antes que adorar a los ídolos.
Llegaron un día los guardias a por la madre y los hijos. Sinforosa es clara y firme en el juicio: «No queremos adorar falsos dioses; seremos fuertes como mi marido y mi cuñado; mis hermanos cristianos están dispuestos a la muerte y lo mismo haré yo con mis hijos». El juez quiere colgarla por los cabellos junto al templo de Hércules; pero, comprendiendo que el espectáculo contribuirá a afianzar la fe de los cristianos que permanecen ocultos entre el pueblo, cambia el propósito, disponiendo que sea arrojada al río Teverone, próximo a Tívoli, con una pesada piedra atada al cuello.
Sus hijos Crescente, Juliano, Nemesio, Primitivo, Justino, Estacteo y Eugenio, jóvenes y algunos niños, se resisten firmemente a sacrificar y aseguran con claridad ante el juez que se ha ofrecido con promesas a hacer de padre y madre para ellos: «No seremos menos fuertes ni menos cristianos que nuestros padres». Entonces es el potro alrededor del templo de Hércules el que entra en juego. A fuerza de ser estirados les descoyuntan los miembros, pero ellos bendecían a Dios en medio del tormento. Luego vienen los garfios que van rompiendo las carnes y, por último, vencido y humillado el juez por no poder torcer la voluntad de los fuertes y jóvenes reos, manda que los verdugos terminen con sus vidas atravesándoles con espadas y puñales.
Enterraron sus cuerpos en una fosa común que los paganos llamaron luego «Biothanatos», queriendo expresar el desprecio a la muerte que mostraron al juzgarles. Cuando se calma de furia de Adriano en cosa de año y medio, los cristianos pudieron dar digna sepultura a los que llamaban ya, distinguiéndolos, como «Los Siete Hermanos» y levantaron una pequeña y pobre iglesia a Sinforosa. Posteriormente, sus reliquias se trasladaron a Roma y se pusieron, junto a las de Getulio, en la Iglesia de san Miguel.
Esto es lo que dicen contando la vida y la muerte de una familia cristiana de los primeros tiempos. Quizá nunca se pueda comprobar cada paso de ella y, posiblemente, haya adorno en el relato, como si fuera un bonito y bien tramado cuento; pero no cabe duda de que quienes adornaron el hecho, si es que adornaron, sabían bien qué cosa decían y cuánto importaba el testimonio de los que murieron.
Archimadrid.org

Seis claves del Papa Francisco a los catequistas



La semana pasada tuvo lugar en Buenos Aires un encuentro internacional de catequesis, al que el Papa Francisco hizo llegar un mensaje en el que da a los catequistas seis claves para su misión:
1. «La catequesis no es un «trabajo» o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se «es» catequista y toda la vida gira en torno a esta misión».
2. «El catequista debe volver constantemente al primer anuncio o kerygma».
3. «El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por él, por esa mirada que hace arder el corazón».
4. ¿Cuál es el modelo de un catequista? «El ejemplo nos lo da Jesús mismo: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente salía al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos».
5. «El catequista es además creativo; busca diferentes medios y formas para anunciar a Cristo. Hay que saber cambiar, adaptarse, para hacer el mensaje más cercano».
6. «En la búsqueda creativa de dar a conocer a Jesús no debemos sentir miedo porque él nos precede en esa tarea. Él ya está en el hombre de hoy, y allí nos espera».
Alfa y Omega

El patriarca caldeo a los cristianos: «Volved a vuestras tierras en vez de pelearos»


Días antes de que una milicia cristiana irrumpiera en una base de otro grupo paramilitar también cristiano, el líder de la Iglesia caldea propone la creación de un equipo de líderes «sabios y leales» que den voz a los cristianos por encima de intereses partidistas
Los iraquíes, especialmente los cristianos, «deben volver rápidamente a tomar sus tierras antes de que otros lo hagan, en vez de perder el tiempo esperando, peleándose y dividiendo a la comunidad». El patriarca caldeo Luis Rafael Sako lanzó la semana pasada este llamamiento a sus fieles, de cara a la nueva situación a la que se enfrenta el país tras la expulsión del Daesh de Mosul.
La petición parece más necesaria que nunca, pues se produjo pocos días antes de un nuevo encontronazo entre milicias cristianas. Las Unidades de Protección de la Llanura de Nínive (NPU por sus siglas en inglés) han acusado a las Brigadas Babilonia de irrumpir el sábado en una de sus bases y robar material militar.
Lo más sorprendente del caso es que las Brigadas Babilonia, formadas por cristianos pero vinculadas a las milicias chiíes de las Unidades de Protección Popular, supuestamente también liberaron a seis de sus milicianos, a los que las NPU habían arrestado por saquear casas e iglesias, incluido el monasterio de Mar Behnam.
La fragmentación de los combatientes cristianos preocupa a la Iglesia. En marzo de 2016, el patriarca Sako reiteró que la Iglesia caldea «no tiene ninguna conexión, ya sea directa o indirecta, con las denominadas Brigadas Babilonia o con ninguna milicia armada que se presente como cristiana». Por el contrario, siempre ha animado a los cristianos a alistarse en las fuerzas gubernamentales.
«Adherirse a la tierra de sus padres»
En este caso, el mensaje es más general y busca la unidad de toda la comunidad cristiana para «reconstruir lo que ha sido destruido, alcanzar paz, seguridad y estabilidad» y «adherirse de forma eficaz a la tierra de sus padres y abuelos, a su identidad, su historia y su patrimonio».
Por eso, y pasando a un terreno mucho más concreto, el patriarca considera necesario reclamar compensaciones por lo que los cristianos han perdido, obtener ayuda y asegurarse la protección de las fuerzas gubernamentales tanto del Gobierno central como de la región autónoma del Kurdistán y de la comunidad internacional.
Pide que se cree un equipo «pequeño y efectivo de siete a diez políticos sabios, capaces y leales, que actúen como portavoces de los cristianos», ya que son varios los partidos que los representan. Los que aspiren a liderar a sus hermanos en la fe deben «renunciar al interés personal y olvidar diferencias anteriores», así como cooperar con los musulmanes y otros grupos.
Por otro lado, el patriarca opina que debería crearse un centro mediático cristiano que, con una visión amplia y un trabajo profesional, haga que se escuche la voz de los cristianos.
Alfa y Omega

El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 20-24

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».
Palabra del Señor.