sábado, 31 de diciembre de 2016

El Padre Spadaro habla de la reforma misionera de Francisco

 La conmovedora visita a Auschwitz y a los prófugos en la isla griega de Lesbos; la publicación de la Exhortación Apostólica postsinodal Amoris Laetitia sobre el amor en la familia; el histórico encuentro con el Patriarca Cirilo I de Moscú y la visita a Lund, una de las ciudades más antiguas y principales de Suecia, poco antes de que se cumplieran 500 años de la Reforma protestante, son algunos de los momentos fuertes que protagonizó el Papa Francisco durante el año 2016. Año que, ante todo, se caracterizó por la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Nuestro colega Alessandro Gisotti entrevistó al Padre Antonio Spadaro, Director de la revista más antigua en lengua italiana, la“Civiltà Cattolica”, de la Compañía de Jesús:
Yo creo que los dos grandes signos del Pontificado de Francisco sean el discernimiento y la misericordia. La misericordia implica de hecho una profunda reforma, una reforma interior de la Iglesia, la reforma misionera, el giro misionero que el Papa Francisco ha tratado de llevar a la Iglesia desde el inicio de su Pontificado. Y ha hablado de esto ampliamente en la Evangelii gaudium. En el fondo la misericordia es saber que nada, jamás nada, nos puede separar del amor del Señor que está siempre cerca de nosotros y que nos espera y nos espera siempre. Por tanto, es mostrar el rostro de Dios a una generación, la de hoy, que tal vez lo siente un poco distante, un poco cubierto por una capa de polvo. Misericordia significa que las puertas del corazón de Dios y de la Iglesia están siempre abiertas.
Lesbos, Auschwitz, las zonas afectadas por los terremotos del Centro de Italia… Frente al sufrimiento Francisco eligió el camino del silencio y de la escucha. ¿Cuál es el mensaje profundo de esta elección?
Francisco no quiere explicar el dolor. Esto es algo que a mí me parece haber comprendido muy bien en su modo de actuar. Es decir, no quiere justificar a Dios, como la antigua teodicea, por el dolor del mundo. Eventualmente quiere mostrar que Dios está siempre cerca de la humanidad que sufre. Y, por tanto, estar en silencio significa no proponer respuestas que reflejan un poco el buenismo, un poco dulces, si queremos, pero de todos modos distantes del sufrimiento. Silencio significa estar cerca y poner la mano con un gesto, diría, terapéutico. Un gesto que el Papa hizo muchas veces y sigue haciendo con la gente, con las personas, y hemos visto, en los muros: en Belén y en Auschwitz… Por tanto, el Papa acaricia las heridas porque ese es el modo de curarlas. Y, en el fondo, la cruz de Cristo es exactamente esto: hacerse cargo de aquel dolor, de aquel sufrimiento que la humanidad vive. De modo que éste no es un silencio vacío: es un silencio lleno de cercanía, de proximidad.
Amoris laetitia es el documento papal publicado en el año 2016 que ha suscitado mayor interés, pero también algunas críticas en el ámbito católico. Este pontificado vive también en sí mismo esta dimensión de tensión. ¿Cuáles son las indicaciones que Francisco ofrece para afrontar esta situación?
En diversas ocasiones el Papa Francisco ha dicho que el conflicto forma parte de la vida, por lo tanto es absolutamente importante en los procesos eclesiales. El Papa, eventualmente, se siente preocupado cuando no se mueve nada, cuando no hay tensiones, a veces cuando no hay oposiciones. Entonces, si el proceso es real, crea tensión efectiva. Amoris laetitia es un documento extraordinario porque en el fondo pone la historia no sólo del pueblo de Dios, sino de cada fiel, en el centro de la relación entre el hombre y Dios. Y por tanto pone el discernimiento como criterio fundamental, y siente, advierte, que la familia es el núcleo central para la sociedad de hoy. Toca tantos temas: el tema de la familia como núcleo central, pero también afronta las situaciones de fractura, de crisis, sabiendo que el Señor habla a cada persona teniendo en cuenta su historia de fe. De modo que también aquí, en esto caso, no se dan normas y reglas generales absolutas, abstractas y válidas en cada situación, sino que esta Exhortación Apostólica es la invitación a cada pastor de hacerse cercano al fiel, hacerse cercano a la historia de cada persona singularmente.
¿Qué es lo que más sorprende de la persona de Francisco quien hacer precisamente pocos días ha cumplido 80 años? ¿Hay algo que lo ha sorprendido de modo especial durante este 2016 que quizá no había viso en los años precedentes del Papa?
Es difícil porque son tantos los elementos de este Pontífice. Tal vez lo que me ha sorprendido más, precisamente este año, en el que cierta conflictividad, al menos en algunos círculos ha surgido, es su serenidad. El Papa está siempre sereno, no está agitado. Se da cuenta de lo que sucede junto a él, incluso de las cosas que podrían causarle menos gusto. Pero al mismo tiempo, jamás pierde la serenidad, nunca pierde la paz. Él dice que come bien, duerme bien, y yo puedo decir que también reza mucho. Entonces esta inmersión suya y radical en Dios, que le da esta gran serenidad, es la cosa que, en verdad, me sorprende más profundamente.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

viernes, 30 de diciembre de 2016

Nuestro Papa Francisco

Acabo de leer el artículo anterior sobre los 4 cardenales que van contra el Papa Francisco. 

La visión que me ha venido a la mente ha sido clara , fuerte y directa: He visto a Jesús y a sus enemigos los fariseos.
Jesús, desde luego conocía la ley, pero actuaba con amor y misericordia, curaba y perdonaba los pecados.
Los fariseos, conocían muy bien la ley, pero no tenían ni amor ni misericordia  con los demás. Por eso tuvieron miedo de Jesús y le mataron.

El Papa Francisco, conoce las normas de la Iglesia, los mandamientos, los dogmas...,pero al igual que Jesús tiene amor por los demás,misericordia de los pobres y pecadores, intenta llevar a todo el mundo por el camino que nos lleva a Jesús.

Ah!! Pero aparecen ellos, "los príncipes de la Iglesia", esos cuatro cardenales, que se saben muy bien los dogmas, los mandamientos, las normas de la Iglesia, pero...no tienen amor, no son generosos,no son  misericordiosos, no quieren dejar de vivir en sus lujosos palacios.... y claro el Papa Francisco viviendo en Santa Marta les molesta, les deja en evidencia. A ellos, tan listos, tan cardenales....

No se imaginan la vergüenza que esta situación produce a un cristiano de a pie, un cristiano que intenta seguir a Jesús. Un cristiano que intenta ser humilde porque Jesús fue humilde, un cristiano que intenta ser misericordioso porque Jesús fue misericordioso, un cristiano que escucha al Papa Francisco porque sabe que es el representante de Dios en la Tierra.

Yo les pediría a esos cuatro "señores" que se vayan de la Iglesia, porque con el Papa Francisco  no van a poder, tiene a Dios de su parte.


H.de Carmen

La parroquia no se hace responsable de las opiniones de otras personas.

En 2017, se agravará la confrontación en la Iglesia


La verdadera guerra que cuatro cardenales y segmentos ultraconservadores atizan contra el Papa ha dejado definitivamente los bastidores. Ocurre ahora en la luz del día y parece que se empeorará a principios de 2017. Una serie de enfrentamientos entre el grupo apoyado por un medios católicos agresivamente conservadores y el pontífice cambió de calidad en noviembre convirtiéndose en un ataque agudo. Hay una tentativa de cerco al Papa de los Pobres.
Aunque el primer movimiento público fue tomado por los cuatro cardenales ultraconservadores -los alemanes Walter Brandmüller y Joachim Meisner más Carlo Caffara (italiano) y Raymond Burke (EEUU)- el liderazgo público de las afrentas al Papa ha sido asumido por este último, quien se presenta como un portavoz de los conservadores de la Iglesia.
Las acciones de los conservadores suceden alrededor de la exhortación Amoris Laetitia ("La Alegría del Amor") lanzada por el Papa después del Sínodo de la Familia y sobre todo debido al tema del derecho a la comunión de los divorciados casados por segunda vez. Pero el conflicto real gira en torno a la decisión de Francisco de retomar la opción preferencial por los pobres y las directrices del Concilio Vaticano II.
La secuencia y la velocidad de la crisis a partir de mediados de noviembre es realmente impresionante:
14 de noviembre: los cuatro cardenales entregan al vaticanista conservador Sandro Magister una carta privada que habían dirigido a Francisco en septiembre con las ya famosas "dubia" (preguntas). El objetivo era decretar que la indisolubilidad del matrimonio sería una "norma moral absoluta" para los católicos -lo que carece de apoyo histórico.
• 16 de noviembre: a sólo dos días después de la noticia de Magister, Burke concedió una entrevista en la que dijo que su grupo puede declarar un "acto formal de la corrección de un error grave" contra el Papa, si no cede a las amenazas.
• 18 de noviembre: el diario Avvenire de los obispos italianos publicó una entrevista con Francisco en la que reaccionó enérgicamente a la ofensiva de los cardenales conservadores, acusándolos de hacer críticas deshonestas e promover la división en la Iglesia y de aferrarse a un "legalismo" de trasfondo ideológico.
• 20 de noviembre: el obispo Fragkiskos Papamanolis, presidente de la Conferencia Episcopal de Grecia, salió a la defensa de Francisco y publicó una carta abierta a los cuatro cardenales, diciendo que deberían, por el deber de honestidad, renunciar a sus sitios en el Colegio de Cardenales.
• 26 de noviembre: el Papa envió una carta a 800 directivos de las organizaciones religiosas que participaban en el Simposio sobre Economía de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica adviritiéndoles acerca de la "hipocresía de los consagrados que viven como ricos y hieren la conciencia de los fieles y perjudican a la Iglesia". Este es un problema que ha enfrentado a Francisco directamente con los conservadores.
• 30 de noviembre: se difundió un texto de uno de los principales teólogos de la Iglesia, el italiano Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto, en defensa del Sínodo de la Familia y la Amoris Laetitia, poniéndolos en línea directa con el Vaticano II. Fue en el prólogo del libro del también teólogo y sacerdote Jesús Martínez Gordo, de la Diócesis de Bilbao, titulado Estuve divorciado y me acogisteis.
• 8 de diciembre: en una acción coordinada por Burke, el también patrono de la Orden de Malta, la dirección de la organización destituyó su gran canciller, Albrecht von Boeselager. Burke fue colocado a la cabeza de la Orden por Francisco en 2014, que lo sacó del poderoso Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica del Vaticano. A pesar de la falta de relevancia de la Orden de Malta, Burke encontró otra manera de enfrentarse a Francisco y de movilizar el apoyo de los conservadores.
19 de diciembre: en entrevistas con portales conservadores estadounidenses, Burke presentó dos "ultimátum" al Papa. A LifeSite dijo que si el Papa no contesta a las "dubia" su grupo dará a conocer el anunciado "corrección formal" a Francisco, poco después de la solemnidad de la Epifanía, que se celebra el 8 de enero de 2017. A Catholic World Report Burke fue más allá. Insinuó que el Papa es un hereje y amenazó con destituirlo: "Si el Papa profesa herejía deja formalmente por este hecho de ser el Papa. Es automático". Hábilmente, para evitar una sanción directa, dijo entonces que "no estoy diciendo que Francisco es hereje".
• 22 de diciembre: el Papa nombró una comisión para investigar la destitución del gran canciller de la Orden de Malta.
• 22 de diciembre: después de haber sacudido la Curia romana con el discurso de Navidad en 2014, cuando atacó lo que llamó las "15 enfermedades curiales", Francisco volvió a la carga este año en una advertencia muy dura en contra de la "resistencia maliciosa" de "mentes distorsionadas "contra la reforma de la Iglesia".
24 de diciembre: la cúpula de la Orden de Malta reaccionó de manera inédita a un Papa y criticó su nombramiento de la comisión de investigación como "inaceptable".
(Mauro Lopes)

Toma al niño y a su madre y huye a Egipto



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-15. 19-23
Cuando se retiraron los magos, el ángel del señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:
«De Egipto llamé a mi hijo».
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:
«Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atacaban contra la vida del niño».
Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.
Palabra del Señor.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Jesús es esperanza de paz. Buscar a Jesús en el silencio de un Sagrario o en el sufrimiento de los pobres


VER
En varias partes del mundo hay conflictos y guerras. En Siria, entre israelíes y palestinos, en diversas regiones de Africa, en Venezuela, y en tantos otros lugares, con mayor o menor intensidad. Pero lo mismo sucede entre nosotros. En Oxchuc y Chenalhó, no han podido tomar plena posesión como presidentas municipales dos mujeres, a pesar de que las autoridades federales les han confirmado en sus puestos. No es cuestión de género, sino que hay divisiones internas en sus comunidades, que tornan muy peligrosa, incluso sangrienta, su reinstalación. Es lo que queremos evitar. Pero el interés por el dinero, por administrar los recursos públicos, impide cualquier negociación y acuerdo. No hay la paz social que anhelamos en esos lugares. Y con bloqueos carreteros, que dañan tanto a las propias comunidades y al turismo, presionan para quedarse con el poder.
Tampoco hay paz en muchos hogares. ¡Cuánto sufren los hijos con el alcoholismo de un papá, o con la violencia intrafamiliar! Hay hermanos que no se hablan, por inconformidades internas con las herencias. ¡Cuánta guerra, subterránea o abierta, entre los candidatos de partidos políticos! Entre los mismos seguidores de Jesús, hay ataques fundamentalistas, usando hasta la misma Biblia para destrozarnos. Y ¡cuántos corazones rotos por odios y resentimientos, incapaces de perdonar!
En cambio, cuando descubrimos a Jesús y lo sentimos cercano, la vida cambia por completo. Así me lo escribió un encarcelado, ahora que visité el Centro de Readaptación Social No. 5 de Chiapas, como acostumbramos hacer muchos obispos y sacerdotes en las fiestas navideñas: “Como nunca, entiendo de manera literal lo que significa no ser libre a causa del pecado. Tenemos muchas cárceles: vicios, excesos, alejamientos, rencores, enfermedades, pobreza, hambre, indiferencia, y sólo cuando estás en la cárcel y te dicen que alguien llegará para darte la libertad, tu corazón despierta y comienza a albergar una luz en su interior: esperanza… En Navidad, damos gracias a Dios que nos libera, que puso su vista en nosotros y nuestra necesidad… Por eso, para quienes no somos libres, este día es un día de alegría, porque hoy nace Dios, y por eso es un día feliz”.
PENSAR
El Papa Francisco, con ocasión de la Navidad, nos invita a volver los ojos a Jesús. Si lo aceptamos y procuramos vivir su Evangelio, no sólo encontraremos paz y esperanza para nosotros, sino que las contagiaremos a los demás:
“Cuando todo parece terminar, cuando, ante tantas realidades negativas, la fe se hace difícil y viene la tentación de decir que nada más tiene sentido, ahí está en cambio la bella noticia: Dios está viniendo a realizar algo nuevo, a instaurar un reino de paz; Dios viene a traer libertad y consolación. El mal no triunfará por siempre; existe un final para el dolor. La desesperación ha sido vencida, porque Dios está entre nosotros.
Estamos llamados a convertirnos en hombres y mujeres de esperanza. Pero qué feo es cuando encontramos un cristiano que ha perdido la esperanza: “Yo no espero nada, todo ha terminado para mí”; un cristiano que no es capaz de mirar el horizonte con esperanza y, ante su corazón, solo hay un muro. ¡Dios destruye estos muros con el perdón! Y por esto, nuestra oración para que Dios nos dé cada día la esperanza y la dé a todos, aquella esperanza que nace cuando vemos a Dios en el pesebre en Belén. Y viendo al pequeño Niño de Belén, los pequeños del mundo sabrán que la promesa se ha cumplido, el mensaje se ha realizado. En un niño apenas nacido, necesitado de todo, envuelto en pañales y puesto en un pesebre, está contenida toda la potencia del Dios que salva” (14-XII-2016).
“Para encontrarlo, hay que ir allí, donde él está: es necesario reclinarse, abajarse, hacerse pequeño. El Niño que nace nos interpela: nos llama a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables, a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltará. Nos hará bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Niño Dios la paz, la alegría, el sentido luminoso de la vida” (24-XII-2016).
ACTUAR
Si piensas que esto son sólo bellas palabras, consuelos baratos, sentimentalismos ocasionales, haz la prueba de acercarte a Jesús y verás cómo cambia tu corazón. Encontrarás la paz que necesitas, suceda lo que sucediere, y serás constructor de paz a tu alrededor. Búscalo en el silencio de un Sagrario y en el sufrimiento de los pobres. Tu vida será diferente.
Felipe Arizmendi Esquivel
Zenit

29 de diciembre: Tomás Becket, arzobispo y mártir


El 29 de diciembre de 1170 murió asesinado el arzobispo de Canterbury; la noticia recorrió la cristiandad provocando asombro y estupor. El rey Enrique de Plantagenet fue el enemigo mortal y, con toda probabilidad, el instigador del crimen de Estado. El Papa Alejandro III elevó a Tomás a los altares solo a dos años de su muerte.
Nació en Londres en 1118 de burgueses padres normandos y los canónigos regulares de Merton se encargaron de iniciarlo en los libros. Reveses económicos de la familia le llevan a trabajar al servicio de un pariente londinense y, con veinticuatro años, a servir al arzobispo Teobaldo de Canterbury. Es ahí cuando comienza su carrera eclesiástica acumulando beneficios y prebendas antes de montarse en el arcedianato. Varias veces es enviado con encargos al Vaticano y adquiere el hábil manejo de un diplomático, llegando incluso a inclinar al papa Eugenio III a favor de Matilde, la madre de Enrique Plantagenet.
El rey es descrito como un hombre de estatura corta, ancho de espaldas, cabeza redonda, enérgico, hábil diplomático, organizador nato y con frecuentes arrebatos de cólera. Eligió a Tomás Becket como brazo derecho suyo; lo hace Canciller –después del rey, la primera autoridad del reino ampliado a media Francia por la dote de Leonor, su mujer, que aporta Aquitania–. Becket es alto, delgado, pálido, de nariz larga y porte noble. Entre los dos se da una profunda y seria amistad.
Bien difícil era descubrir en él al clérigo. Becket, el consumado político, negociador y apasionado de la caza como deporte, conquistó el condado de Toulouse, mostrándose en el campo de la pelea como un consumado estratega, soldado valiente que sobresale por su arrojo frente al enemigo. Pero no todo es la apariencia; hubo también días largos y tranquilos de retiro para cuidar el espíritu en Merton, donde se oían los chasquidos de las disciplinas sobre su cuerpo y se conocían sus vigilias nocturnas pasadas en oración. Ah, y cosa importante, nunca se le pudo poner un pero a su comportamiento moral en la corte.
El año 1162 marca una época nueva con la muerte del arzobispo Teobaldo. Enrique II ve la ocasión para tener en sus manos la Iglesia y el Estado juntos; bastará con nombrar para la sede de Cantorbery a su Canciller. Ante semejantes planes, Tomás le contesta: «Pronto perdería yo el favor de Vuestra Majestad y el aprecio con que me honráis se cambiaría en odio. Porque yo no podría acceder a vuestras exigencias en punto a derechos de la Iglesia». Se mostró tan rotundo e intransigente el amigo Canciller al acoso del rey que hizo necesaria la intervención del legado Enrique de Pisa para acabar con la resistencia. Inmediatamente lo ordenan sacerdote y lo consagran obispo.
Como primera autoridad eclesiástica debe ahora intervenir en los asuntos propios de su cargo anteponiéndolos a su afición personal y a los compromisos de sus antiguas amistades. Se pone sobre el tapete aquello de los tributos injustos tanto tiempo soportados por el pueblo, y el problema de los tribunales competentes para juzgar las faltas de los clérigos; también hay que dar fortaleza y claridad a los prelados débiles. Y sí que sale el monje, el riguroso asceta que vive pobreza para sí y derroche para los pobres; renuncia al cargo de Canciller provocando una reacción de disgusto en el rey, y comienzan a barruntarse tormentas más que borrascas porque el propio Enrique se ve tan acorralado por su antiguo servidor que recurre a la petición de restablecer las «antiguas costumbres».
Tira y afloja con la real conclusión verbal de admitir componendas con la redacción de un documento que firmará Tomás con la cláusula de salvar los «derechos de la Iglesia». Pero los dieciséis artículos que el rey presenta suponen un total sometimiento de la Iglesia a Enrique y llevan a la separación de Roma; el arzobispo no estampará su sello. Está firme en su decisión y comenzará la represalia del rey apoyada por algunos obispos que medran o son débiles. Es la ocasión de la célebre frase del arzobispo al rey: «Después de Dios, mi único juez es el papa». Y claro que el papa tuvo que intervenir cuando Tomás se escapó camuflado de fraile desde Sandwich a Francia para pasar destierro por seis años que dieron tiempo suficiente para ser admirado por Luis VII y el papa Alejandro III en cuyas manos puso su anillo en señal de renuncia a la sede que, por supuesto, no fue aceptada.
El monasterio cisterciense de Pontgny lo conoció orante, sacrificado y dedicado a la expiación. Desde allí mandó cartas claras a los amigos y conocidos –al mismo papa por considerar algunas de sus actuaciones demasiado condescendientes– clarificando la situación personal y la de Inglaterra. Pero el rey no desiste de su intento denigratorio atacando a los familiares, amigos y deudos con confiscación de bienes y destierro al tiempo que amenaza con apoderarse de todos los monasterios cistercienses si sigue el actual dando cobijo a su ilustre súbdito.
Nombrado legado, se ve en la necesidad de excomulgar a los obispos que se pasaron al rey inglés. Hay movimiento diplomático por ambas partes; la mala fe de Enrique es conocida por el Papa, que se plantea si lanzar o no la pena de entredicho sobre el reino, medida que provoca el miedo real y culmina con una ceremonia teatral en Normandía, el 1170, con el aparente arrepentimiento del rey y la posibilidad de la vuelta a su sede de Tomás entre la aclamación del pueblo, la intriga de los obispos excomulgados, los nobles sin las posesiones tomadas a la Iglesia y el rey limitado a los asuntos civiles sin dominar al clero y sin poseer los bienes eclesiásticos. En medio de este clima caliente, fue asesinado por un grupo de nobles del rey entre el altar de la Virgen y de San Benito en la catedral de Canterbury.
Se le considera como uno de los hombres que supo mantener la lealtad a su rey soberano y ser, al mismo tiempo, campeón de los derechos de la Iglesia y del honor de Dios. Cuando recuerdo la figura distante en el tiempo de Sir Thomas Moro, veo que no es infrecuente este raro producto en el pueblo inglés. La tumba de Becket fue centro de atracción de peregrinaciones durante toda la Edad Media e, incluso después de la Reforma, nunca dejaron los ingleses de admirar a este mártir inglés coherente con sus compromisos hasta la muerte, terco, impasible, testarudo y puntilloso con su deber; quizá sea porque de algún modo se sientan reflejados en su flema.
¿Por qué razón el rey Enrique VIII mandaría arrojar al Támesis las cenizas de Tomás Becket después de decapitar a Moro?
Infomadrid

Carta del arzobispo: Contempla la familia en Belén


«Estamos llamados a trabajar en favor de la familia, pero hemos de poner en el centro el amor, es decir, el carisma mejor. Frente a la realidad de la división, de la ruptura, hemos de hacer todo los posible para que las situaciones que engendran enfermedad a la familia desaparezcan»
Este viernes, 30 de diciembre, celebramos la Jornada de la Sagrada Familia. Muchas veces os he repetido que la familia es el tesoro más importante de un pueblo, es patrimonio de la humanidad. Pero es cierto que tiene afecciones, y que hay que poner todos los medios para curarlas y promover que cambie la vida y la historia de los hombres. La familia es sanadora de la humanidad, es imagen de Dios en su misterio más último, pues no es soledad sino familia. El Sínodo de los Obispos, fruto del cual el Papa Francisco nos regaló la exhortación Amoris laetitia, es una manifestación clara de que la Iglesia desea salir a los caminos por los que camina la familia y encontrarse con todas las realidades que esta vive. Solo así podemos ayudar. Este viernes, en la catedral de la Almudena, desde las 11:00 horas oraré con cada familia y recibiré a quienes lo deseen, para concluir con una Misa a las 19:00 horas.
La Iglesia es Madre que no se desentiende de sus hijos. Así lo hizo el Señor. Y su Cuerpo que es la Iglesia tiene que seguir sus pasos. ¡Qué proyecto más excepcional es la familia cristiana! Tiene una vigencia particular en un momento en el que la crisis fundamental de nuestra civilización es de concepción de la persona. En la encíclica Laudato si, el Papa Francisco nos decía que la crisis ecológica es una crisis antropológica. La familia cristiana está fundada en el sacramento del matrimonio entre un varón y una mujer, signo del amor de Dios para la humanidad y de la entrega de Cristo por su esposa, la Iglesia.
Desde esta alianza de amor es desde donde se despliegan la paternidad y la maternidad, la filiación y la fraternidad, junto con el compromiso de los dos por una sociedad mejor. ¡Qué fuerza tiene entender que el matrimonio es una realidad de amor! Y el amor crece, se consolida y se profundiza. El amor es una realidad dinámica. En el matrimonio cristiano sabemos que su gracia sacramental acompaña dinámicamente este crecimiento. Urge que profundicemos en el sentido originario del amor para recuperar su verdad y que este sea el eje fundamental del matrimonio y de la familia. El Papa Francisco desea recuperar el sentido originario del amor y por eso nos propone el himno de la Primera Carta a los Corintios.
Estamos llamados a trabajar en favor de la familia, pero hemos de poner en el centro el amor, es decir, el carisma mejor. Frente a la realidad de la división, de la ruptura, hemos de hacer todo lo posible para que las situaciones que engendran enfermedad a la familia desaparezcan. El ser humano necesita de casa, hospital, nido, que sepa dar esa medicina necesaria para hacer que la familia sea lugar de crecimiento, de humanización, que oferta todo aquello que necesita el hombre para salir a este mundo y construir la vida y la historia sin que nada lo amenace.
En este camino es muy importante dejarse «envolver por el amor de Dios». Estamos en Navidad y la Sagrada Familia adquiere un protagonismo especial. ¿Estáis dispuestas, queridas familias, a vivir según lo que dice san Pablo que es el amor?
El amor es paciente, servicial, no alardea, ni es arrogante. ¿Qué significa esto en nuestra vida? Que el amor no se deja llevar por impulsos y evita agredir, que tampoco exige que las relaciones sean celestiales. Que no podemos colocarnos en el centro. Que siempre tenemos una reacción dinámica y creativa con respecto a los demás. Que experimento lafelicidad de dar. Que no hay lugar para sentir malestar por el bien del otro; que valoramos sus logros. Que nunca quiere aparecer como superior a los demás; que no se agranda ante los otros.
El amor no obra con dureza ni busca su interés, ni se irrita, ni lleva cuentas del mal, ni se alegra de la injusticia. ¿Qué consecuencias tiene esto en nuestra vida? Hay que sanar el orgullo. Nuestra lógica no puede ser sentirse más que los otros; no puede reinar la lógica del dominio. Nunca es duro en el trato pues detesta hacer sufrir a los demás. Nunca se detiene en las limitaciones del otro: sabe bien que el egoísmo, las tensiones y los conflictos atacan con violencia y hieren la comunión.
El amor se goza con la verdad, disculpa, cree, espera, soporta. ¿Qué consecuencias tiene en nuestras relaciones? Hay que alegrarse con el bien del otro y para ello es necesario que reconozcamos su dignidad. No podemos condenarnos a vivir con poca alegría; hemos de descubrir que se es más feliz dando que recibiendo. Hemos de ser contraculturales, que se traduce en ser personas que disculpamos todo, que tenemos confianza en el otro. El amor que confía, deja en libertad al otro, renuncia a controlarlo todo. Por otro lado, el amor no desespera del futuro; amor a pesar de todo.
Hay una página del Evangelio en la que contemplo lo que la Sagrada Familia provoca en quienes van a visitarla inmediatamente después de haber nacido Jesús. En el Evangelio de San Mateo se describe el anuncio a los pastores (cfr. Mt 2, 8-20). Sabéis muy bien que los pastores en el pueblo judío no eran hombres de gran prestigio, más bien eran marginados, e incluso en muchas ocasiones vivían de la rapiña y el robo, no eran hombres de fiar. Pero en la noche santa, aquellos pastores viven una experiencia singular, «la gloria del Señor los envolvió de claridad» y fueron invitados a ir a Belén. «Fueron corriendo y encontraron a María y a José y al Niño Jesús acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño». ¿Qué contemplan aquellos pastores? ¿Q ué provocan Jesús, María y José en ellos y en nosotros?
1. Jesús: Contempla a hombres necesitados de amor, de sentido a la vida, de vivir haciendo el bien. Tú también eres pastor, en alguna ocasión o circunstancia lo hemos sido. Haciéndose Niño nos manifiesta, en la pequeñez, la grandeza de Dios y la belleza del hombre que se deja tocar por su ternura y amor. Nos provoca a vivir en la verdad de lo que somos: hijos de Dios y hermanos de entre los hermanos. Nos provoca a que descubramos que Dios nos ama. Se hace hombre y desea pasar por todas las etapas en las que se fragua la existencia humana. Con su silencio de niño recién nacido que no sabe, ni puede hablar, nos está enseñando a vivir con los otros incondicionalmente. Es Dios que ama y calla. Escucha lo que dicen quienes contemplan, en este caso los pastores, y cómo se admiran todos. Se muestra y se revela a los sencillos y pequeños.
2. José: Contempla a un hombre de fe. Vive para Jesús y María. También en tu vida surgen miedos. A san José le había paralizado y atenazado el miedo, al tener la noticia de que su mujer iba a tener un hijo sin vivir con Ella. Pero escucha a Dios que le dice a través del ángel: «No tengas miedo». Es en la escucha de Dios donde se quitan los miedos y donde se genera y engendra esperanza. En la escucha de Dios, José encontró la dichosa salida como dice san Juan de la Cruz. Nunca quedemos en la duda; fiarnos de Dios, establecer una confianza con Él, es todo un camino para vivir la familia.
3. María: Contempla a la mujer que nos enseña como buena Madre a dar los pasos que son más necesarios para un encuentro profundo con Dios y hacer posible y viable con alegría y gozo la familia. Ella da permiso a Dios para que entre en su vida y designios. Tiene una conversación que le hace ver con claridad que «nada hay imposible para Dios». Quizá María percibe esta realidad en aquellos pastores que cambian su vida por unas palabras muy sencillas: «Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad». María toma una decisión que cambia la historia. Dejemos que entre Dios en nuestra vida. Hagámoslo al estilo y manera de nuestra Madre: «aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra».
La Familia de Nazaret espera que sigas sus huellas. Ten presentes siempre las provocaciones que te hace esta familia. Cada miembro te pide algo diferente, responde con prontitud y alegría. Ama con el amor mismo de Dios, que se aprende contemplándolo y pasando largas horas de conversación con Él.
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos Card. Osoro Sierra, arzobispo de Madrid
Alfa y Omega

Luz para alumbrar a las naciones.



Lectura del santo Evangelio según san Lucas 2, 22-35
Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”, a quien has presentado ante todos los pueblos: “luz para alumbrar a las naciones” y gloria de tu pueblo Israel».
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción - y a ti misma una espada te traspasará el alma - para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».
Palabra del Señor.

Catequesis del Papa: “Para creer, es necesario saber ver con los ojos de la fe”


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
San Pablo, en la carta a los Romanos, nos recuerda la gran figura de Abrahán, para indicarnos la vía de la fe y de la esperanza. De él el apóstol escribe: «Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó y llegó a ser padre de muchas naciones» (Rom 4,18); “esperando contra toda esperanza”: es duro esto, ¿eh? Esto es fuerte: no hay esperanza, pero yo espero. Y así nuestro padre Abrahán. San Pablo se está refiriendo a la fe con la cual Abrahán creyó en la palabra de Dios que le prometía un hijo. Pero de verdad era confiarse esperando “contra toda esperanza”, era tan imposible aquello que el Señor le estaba anunciando, porque él era anciano – tenia casi cien años – y su mujer era estéril. No lo ha logrado. Pero lo ha dicho Dios, y él creyó. No había esperanza humana porque él era anciano y su mujer estéril: y él cree.
Confiando en esta promesa, Abrahán se pone en camino, acepta dejar su tierra y hacerse extranjero, esperando en este “imposible” hijo que Dios habría debido donarle no obstante que el vientre de Sara fuese como si estuviera muerto. Abrahán cree, su fe se abre a una esperanza aparentemente irracional; esta es la capacidad de ir más allá de los razonamientos humanos, de la sabiduría y de la prudencia del mundo, más allá de lo que es normalmente considerado sentido común, para creer en lo imposible. La esperanza abre nuevos horizontes, hace capaz de soñar lo que no es ni siquiera imaginable. La esperanza hace entrar en la oscuridad de un futuro incierto para caminar en la luz. Es bella la virtud de la esperanza; nos da tanta fuerza para ir en la vida.
Pero es un camino difícil. Y llega el momento, también para Abrahán, de la crisis de desaliento. Ha confiado, ha dejado su casa, su tierra y sus amigos. Todo. Y ha salido, ha llegado al país que Dios le había indicado, el tiempo ha pasado. En aquel tiempo hacer un viaje así no era como ahora, con los aviones – en 12 o 15 horas se hace –; se necesitaban meses, años. El tiempo ha pasado, pero el hijo no llega, el vientre de Sara permanece cerrado en su esterilidad.
Y Abrahán, no digo que pierde la paciencia, sino se queja ante el Señor. Y esto aprendemos de nuestro padre Abrahán: quejarnos ante el Señor es un modo de orar. A veces yo escucho, cuando confieso: “Me he quejado con el Señor…” y yo respondo: “No te quejes Él es Padre”. Y este es un modo de orar: quejarme ante el Señor, esto es bueno. Se queja ante el Señor y Abrahán dice así: «Señor, respondió Abram, […] yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco (Eliezer era quien gobernaba todas las cosas). Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”. Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y si puedes, cuenta las estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”. Abram creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación» (Gen 15,2-6).
La escena se desarrolla de noche, afuera esta oscuro, pero también en el corazón de Abrahán esta la oscuridad de la desilusión, del desánimo, de la dificultad de continuar esperando en algo imposible. Ahora el patriarca es demasiado avanzado en los años, parece que no hay más tiempo para un hijo, y será un siervo el que entrará a heredar todo.
Abrahán se está dirigiendo al Señor, pero Dios, aunque este ahí presente y habla con él, es como si se hubiera alejado, como si no hubiese cumplido su palabra. Abrahán se siente solo, esta viejo y cansado, la muerte se acerca. ¿Cómo continuar confiando?
Y además, ya este reclamo suyo es una forma de fe, es una oración. A pesar de todo, Abrahán continúa creyendo en Dios y esperando en algo que todavía podría suceder. Al contrario, ¿para qué interpelar al Señor, quejándose ante Él, reclamando sus promesas? La fe no es solo silencio que acepta todo sin reclamar, la esperanza no es la certeza que te da seguridad ante las dudas y las perplejidades. Pero muchas veces, la esperanza es oscura; pero está ahí, la esperanza… que te lleva adelante. La fe es también luchar con Dios, mostrarle nuestra amargura, sin “pías” apariencias. “Me he molestado con Dios y le he dicho esto, esto, esto” Pero Él es Padre, Él te ha entendido: ve en paz. ¡Tengamos esta valentía! Y esto es la esperanza. Y la esperanza es también no tener miedo de ver la realidad por aquello que es y aceptar las contradicciones.
Abrahán pues, en la fe, se dirige a Dios para que lo ayude a continuar esperando. Es curioso, no pide un hijo. Pide: “Ayúdame a continuar esperando”, la oración de tener esperanza. Y el Señor responde insistiendo con su improbable promesa: no será un siervo el heredero, sino un hijo, nacido de Abrahán, generado por él. Nada ha cambiado, por parte de Dios. Él continúa afirmando aquello que había dicho, y no ofrece puntos de apoyo a Abrahán, para sentirse seguro. Su única seguridad es confiar en la palabra del Señor y continuar esperando.
Y aquel signo que Dios dona a Abrahán es una invocación a continuar creyendo y esperando: «Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas […] Así será tu descendencia» (Gen 15,5). Es todavía una promesa, es todavía algo de esperar para el futuro. Dios saca afuera de la carpa a Abrahán, en realidad de sus visiones restringidas, y le muestra las estrellas. Para creer, es necesario saber ver con los ojos de la fe; no solo estrellas, que todos podemos ver, sino para Abrahán deben convertirse en el signo de la fidelidad de Dios.
Es esta la fe, este el camino de la esperanza que cada uno de nosotros debemos recorrer. Si también a nosotros nos queda como única posibilidad mirar las estrellas, entonces es tiempo de confiar en Dios. No hay una cosa más bella. La esperanza no defrauda. Gracias.
(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Semana de oración por los Cristianos Perseguidos: Hoy… con los cristianos de Egipto



La Conferencia Episcopal Española ha organizado una Semana de Oración por los Cristianos Perseguidos. Desde el domingo 17, festividad de la Ascensión, y hasta el próximo día 24, domingo de Pentecostés la Iglesia española reza por nuestros hermanos perseguidos en tantos países. Desde Alfa y Omega nos unimos a la oración y te proponemos que nos acompañes en esta semana en la que seguiremos los materiales propuestos por la Fundación de la Santa Sede Ayuda a la Iglesia Necesitada y su Informe de Libertad Religiosa en el Mundo. ¿Te unes?
Cuando el Ejército de Egipto apartó del cargo de presidente a Mohamed Mursi, de los Hermanos Musulmanes, el 30 de junio de 2013, se abolió la Constitución que él había elaborado. Esta Constitución había sido ratificada en diciembre de 2012, después de haber suscitado una creciente controversia. En otoño, una serie de representantes clave de un comité encargado de elaborar el borrador del documento (entre ellos algunos cristianos y un número mayor de musulmanes liberales) dimitieron en señal de protesta, ante la posición dominante que se otorgaba al islam y la ambigua redacción de algunos de los artículos propuestos. Para el obispo católico copto, Kyrillos William, de Asiut, esta Constitución suponía «un ataque a los derechos humanos [y] lo único que hace es conservar las prerrogativas de los musulmanes extremistas». En Egipto, solo el 5 % de los 82,5 millones de habitantes son cristianos, el resto musulmanes.
La consecuencia de este cambio es que los tribunales tienen libertad para decidir si quieren una aplicación estricta de la sharía, hecho que se ha demostrado, por ejemplo, en un caso que llegó a los tribunales a principios de 2013. El 14 de enero, el tribunal penal de Beni Suef condenó a una madre de familia, Nadia Abdel Wahab, a 15 años de prisión por haber vuelto a su fe cristiana anterior tras la muerte de su esposo, cuya religión adoptó. Los siete funcionarios civiles acusados de haber sustituido su primer nombre musulmán en sus documentos de identidad por su nombre de bautismo original, también fueron condenados a la misma pena.
Por Nadia Abdel Wahab y por el resto de nuestros hermanos perseguidos en Egipto.
Oración:
Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que a causa de la fe en tu Santo Nombre sufren la persecución y discriminación en Irak, Siria y tantos lugares del mundo.
Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.
Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.
Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe en alegría y libertad.
Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz interceda por ellos y les guíe por el camino de santidad.
Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe.
Abre, Señor, nuestros corazones para que con generosidad sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
Alfa y Omega

Así fue, en realidad, el portal de Belén



«Tenemos perfectamente localizado dónde estaba el Belén del Antiguo Testamento y también el Belén del Nuevo Testamento», que es en el que nació Jesús. Habla Hipólito Sanchiz, profesor de Historia Antigua del Oriente Próximo de la Universidad CEU San Pablo. «Al lado de esta aldea, en las afueras, había cuevas. La zona de las montañas de Judea es mayoritariamente de roca caliza, en la que hay muchas irregularidades, abrigos, cuevas, etc. Por eso es muy normal, y se puede ver todavía hoy, que los pastores aprovechan para guardar el ganado».
En el caso de Belén, más que lugares de paso para los pastores, Sanchiz cree que «las cuevas que habría a las afueras se usarían como corrales» para los propios habitantes de la aldea. La gruta en la que nació Jesús, añade, podría ser de alguno de los familiares de José, que era de Belén, y que no pudiendo recibirlo en casa le ofreció este alojamiento. Aunque esto es solo «una hipótesis».
Cuando uno visita Belén, puede comprobar que los cristianos locales rechazan la imagen popular de que María y José tuvieran que buscar sitio en la cueva por su falta de hospitalidad. En esos días en los que la aldea estaba llena de gente que acudía para el censo, explican, la posada sería un lugar muy poco adecuado para que una mujer diera a luz.
Sanchiz está de acuerdo con esta valoración: «Para entendernos, las posadas de la época no eran nada agradables. De hecho, cuando la gente rica viajaba se metían a pasar la noche en la fina o casa de alguien. Las posadas eran para gente pobre. Sería algún tipo de edificio, una taberna o similar, donde te permitían pasar la noche pero no tenías habitación, sino que todo el mundo dormiría en una sala común».
El hecho de que los pastores estuvieran durmiendo al raso, además, implica que Jesús nació en una época del año en la que el clima era relativamente benévolo, por lo cual no habrían pasado demasiado frío en la cueva.
Ahora bien, ¿cómo sabemos que la gruta de la Natividad que hay bajo la basílica del mismo nombre es la verdadera? «En ese lugar, hay una basílica desde el siglo IV», construida entre el 327 y el 333 por santa Elena, madre del emperador Constantino. En esa misma época, murió el obispo Eusebio de Cesarea, que da noticia de que en esa época la tradición ya tenía identificada la cueva como aquella en la que nació Jesús.
Un posible problema es que, en la actualidad, a la gruta se accede por una empinada escalera, desde arriba. A la hora de buscar abrigo, algunos opinan que no es probable que José escogiera una cueva subterránea con tan difícil acceso. Sanchiz apunta dos posibles respuestas: «No sabemos si la cueva es subterránea o si al principio estaba al nivel del suelo pero luego ese nivel se elevó. Hay que tener en cuenta que en esa zona lleva construyéndose desde el siglo IV», por lo que se han podido añadir distintos estratos.
Por otro lado, «una cueva subterránea con una entrada en pendiente sí podría servir perfectamente» para alojar tanto a animales como a personas. En este caso, lo que habría desaparecido sería la pendiente original, sustituida luego por una escalera.
Otra dificultad a la que se enfrentan los peregrinos es imaginarse cómo sería realmente la cueva. Esto es posible visitando grutas anejas como la de San Jerónimo o la de San José, o bien el cercano Campo de los Pastores, recinto perteneciente a la Custodia de Tierra Santa donde se pueden ver cuevas del mismo estilo. Dentro de la misma gruta de la Natividad, la presencia en un lado del lugar del nacimiento, debajo de un altar, y en otra parte de la cueva del Pesebre, donde María habría colocado al Niño Jesús envuelto en pañales, además de altares, cuadros y otros ornamentos dificultan la contemplación de ese momento tal como lo relata el Evangelio.
«Es muy difícil saber cuál era la disposición real de la cueva. Está sin excavar y dudo que se excave», reconoce Sanchiz. «Lo que está claro es que probablemente era mucho más grande, y fue compartimentada». Por tanto, el lugar donde nació Jesús y donde, unos metros para allá, fue puesto en el pesebre, serían dos partes de la misma cueva.
El pesebre «era de piedra caliza, muy típicos de la zona y que todavía se pueden ver. La mayoría de las veces no estaba pegado a la pared. Era más bien una piedra que se había horadado con esa forma para que pudieran comer las bestias».
María Martínez
Alfay Omega

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 13-18


Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate, José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta.
«Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto»
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías:
Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven»
Palabra del Señor.

Padre Tom: "Querido Papa Francisco, por favor, cuide mi vida"



"Necesito su ayuda, por favor ayúdenme". Un nuevo vídeo del padre Tom Uzhunnalil, el sacerdote salesiano secuestrado en marzo en Yemen, fue divulgado este lunes. Una grabación en la que el religioso, con aspecto muy desmejorado, lee de forma forzada un texto redactado por sus propios captores. "Querido Papa Francisco, por favor, cuide mi vida", ruega el cura en las imágenes.
"Mi salud empeora. Debo ser hospitalizado lo más pronto posible. Les ruego, ayúdenme pronto", declara en la grabación el sacerdote natural de la India, raptado por el grupo de fundamentalistas islámicos que el 4 de marzo de 2016 atacó el albergue de las Misioneras de la Caridad en Aden.
El sacerdote además considera que su origen hace que no sea tomado en cuenta con la suficiente importancia. "Si yo fuese europeo, habría sido tomado más seriamente por las autoridades y habría sido liberado", lamenta. "Estoy muy triste y deprimido. Le pido también a mi comunidad cristiana en India, a los obispos y sacerdotes, ayúdenme a ser liberado".
"Nada ha sido hecho por el Papa Francisco o el obispo de Abu Dhabi para mi liberación, con respecto a los contactos de mis captores", continúa el religioso.
Tras la difusión del video, las autoridades indias respondieron que están en constante comunicación con sus pares yemeníes y sauditas para buscar la liberación del religioso. Con excepción de otra secuencia de imágenes en julio donde aparecen el sacerdote, no se han tenido otras noticias de él hasta ahora.
Por su parte, en septiembre, el padre Joseph Chinnaiyan, el vice secretario de la Conferencia Episcopal de la India (CBCI), reiteró que la Iglesia está en "contacto constante" con el gobierno de la India sobre el estado del sacerdote. El Vicario Apostólico de Arabia del Sur, monseñor Paul Hinder, también ha realizado gestiones constantes para lograr la liberación del cura.
Uzhunnalil lamentó la falta de avances pese a que, según afirma, sus captores han realizado numerosos contactos con sus demandas. "Los reportes de las noticias dicen que se hace todo para liberarme rápidamente, pero en la realidad parece que no pasa nada", indicó.
En abril, un mes después de su secuestro, el Papa Francisco mencionó al sacerdote en un discurso en el que hizo un llamado a frenar la violencia.
Según la agencia de noticias salesiana ANS, mirando con atención el vídeo que fue publicado en un perfil denominado "Saleh Salem" y que tiene una duración de 5 minutos, los Salesianos de Bangalore, los hermanos del P.Tom Uzhunnalil, observaron que realmente el rostro y la voz corresponden al salesiano secuestrado.
En el video se puede apreciar al P. Uzhunnalil que se expresa mediante un lenguaje lento y vacilante y, en su aislamiento; no parece ser consciente de los esfuerzos que las autoridades gubernamentales, la Iglesia y las organizaciones humanitarias están haciendo por su liberación.
"En cualquier caso - expresa un salesiano de la Inspectoría - este video es un reclamo a las autoridades del Gobierno y de la Iglesia a que intensifiquen sus esfuerzos para negociar la liberación de Padre Tom. La oración es de verdad muy poderosa. Si el P. Tom está todavía vivo, lo debemos a las oraciones de innumerables personas de todo el mundo. Por favor, continúen orando por el bienestar y la seguridad de Padre Tom... y también por la paz en el mundo, para poner fin a la persecución religiosa, cultural, y social en cualquier país, y para tener mayor justicia y para reducir al mínimo la corrupción y garantizar una distribución más humana de los recursos entre todos los seres humanos. Tenemos que animar a nuestros líderes mundiales, nacionales y regionales, a trabajar en serio para la consecución de estos objetivos".
La Congregación Salesiana, renueva la esperanza de poder volver a abrazar a su hermano Padre Tom Uzhunnalil, y sigue apoyando los esfuerzos para una conclusión exitosa de la historia, e invita a toda la Familia Salesiana a orar y pedir a Dios por la liberación del misionero salesiano indio.
(C. Doody/ANS)