jueves, 18 de agosto de 2016

18 de agosto: santa Elena, madre del emperador Constantino

En un mesón propiedad de sus padres en Daprasano (Nicomedia) nació pobre en el seno de una familia pagana. Allí pudo, en su juventud, contemplar los efectos de las persecuciones mandadas desde Roma: vio a los cristianos que eran tomados presos y metidos en las cárceles de donde salían para ser atormentados cruelmente, quemados vivos o arrojados a las fieras. Nunca lo entendió; ella conocía a algunos de ellos y alguna de las cristianas muertas fueron sus amigas, ¿qué mal hacían para merecer la muerte? A su entender, solo podía asegurar que eran personas excelentes.
San Ambrosio, que vivió en época inmediatamente posterior, la describe como una mujer privilegiada en dones naturales y en nobleza de corazón. Y así debía de ser cuando se enamoró de ella Constancio, el que lleva el sobrenombre de Cloro por el color pálido de su tez, general valeroso y prefecto del pretorio durante Maximiano. Tenía Elena 23 años al contraer matrimonio. En Naïsus (Dardania) les nació, el 27 de febrero del 274, el hijo que llegaría a ser César de Maximiano como Galerio lo fue de Diocleciano.
Pero no todo fueron alegrías. Elena fue repudiada por motivos políticos en el 292 para poder casarse Constancio con la hijastra de Maximiano y llegar a establecer así el parentesco imprescindible entre los miembros de la tetrarquía. Le costó mucho saberse pospuesta al deseo de poder de su marido, pero esto lo aceptó mejor que el hecho de verse separada de su hijo Constantino que pasó a educarse en el palacio junto a su padre y donde se reveló como un fantástico organizador y estratega.
Muerto Constancio Cloro en el 306, Constantino decide llevarse a su madre a vivir con él a la corte de Tréveris. En esta época aún no hay certeza histórica de que su madre fuera cristiana. Sí, cuando –por testimonio de Eusebio de Cesarea– aparezca sobre el sol el signo de la cruz con motivo de la batalla deSaxa Rubra y la leyenda «con este signo vencerás» que dio el triunfo a Constantino y lo hizo único Emperador de Roma, en el 312.
Aunque el emperador retrasará su bautismo hasta la misma muerte, es complaciente con la condición de cristiana que tiene su madre, que daba sonados ejemplos de humildad y caridad. Incluso parece descubrirse la influencia materna tras el Edicto de Milán que prohibía la persecución de los cristianos y los edictos posteriores que terminan vetando el culto a los dioses lares. Agasaja a su madre haciéndola Augusta, acuña monedas con su efigie y le facilita levantar iglesias.
En el 326, Elena está con su hijo en Bizancio, a orillas del Bósforo. Aunque se aproxima ya a los setenta años alienta en su espíritu un deseo altamente repensado y nunca confesado, pero que cada día crece y toma fuerza en su alma; anhela ver, tocar, palpar y venerar el sagrado leño donde Cristo entregó su vida por todos los hombres. Organiza un viaje a los Santos Lugares en cuyo relato se mezclan todos los elementos imaginables pertenecientes al mundo de la fábula por tratarse del desplazamiento de la primera dama del Imperio a los humildes y lejanos lugares donde nació, vivió, sufrió y resucitó el Redentor. Pero, aparte de todo lo que de fantástico pueda haber en los relatos, fuentes suficientemente atendibles como Crisóstomo, Ambrosio, Paulino de Nola y Sulpicio Severo refieren que se dedicó a una afanosa búsqueda de la Santa Cruz con resultados negativos entre los cristianos que no saben dar respuesta satisfactoria a sus pesquisas. Sintiéndose frustrada, pasa a indagar entre los judíos hasta encontrar a un tal Judas que le revela el secreto rigurosamente guardado entre una facción de ellos que, para privar a los cristianos de su símbolo, decidieron arrojar a un pozo las tres cruces del Calvario y lo cegaron luego con tierra.
Las excavaciones resultaron con éxito. Aparecieron las tres cruces con gran júbilo de Elena. Sacadas a la luz, solo resta ahora la grave dificultad de llegar a determinar aquella en la que estuvo clavado Jesús. Relatan que el obispo Demetrio tuvo la idea de organizar una procesión solemne, con toda la veneración que el asunto requería, rezando plegarias y cantando salmodias, para poner sobre las cruces descubiertas el cuerpo de una cristiana moribunda por si Dios quisiera mostrar la Vera Cruz. El milagro se produjo al ser colocada en sus parihuelas sobre la tercera de las cruces la pobre enferma que recuperó milagrosamente la salud.
Tres partes mandó hacer Elena de la Cruz. Una se trasladó a Constantinopla, otra quedó en Jerusalén y la tercera llegó a Roma donde se conserva y venera en la iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén.
No han faltado autores que atribuyan a la fábula el hecho de la invención por Elena basándose principalmente en que no hay noticia expresa de tamaño acontecimiento hasta un siglo después. Ciertamente es así, pero lo resuelven otros estudiosos afirmando que la fuente histórica que relata los acontecimientos es el historiador contemporáneo Eusebio de Cesarea, al que en su Vita Constantinisolo le interesan los acontecimientos realizados por Constantino, bien porque sigue los cánones de la historia contemporánea, o quizá porque solo le interesa adular a su anfitrión.
Murió Elena sin que sepamos el sitio ni la fecha. Su hijo Constantino dispuso trasladar sus restos con gran solemnidad a la Ciudad Eterna y parte de ellos se conservan en la iglesia Ara Coeli, dedicada a Santa Elena, la mujer que dejó testimonio tangible y visible en unos maderos del paso salvador por la tierra de Jesús, el Hijo de Dios encarnado.
Archimadrid.org

¿Vino Jesús a dividir las familias?


Me escribe un amigo a propósito del evangelio del pasado domingo, XX del tiempo ordinario, año C (Lucas 12, 49-57), en el que Jesús dice que ha venido a traer división en una misma familia, y me pide encarecidamente que se lo explique, si puedo. Confieso que también a mí se me hace difícil este pasaje, y he pensado que mi solución tal vez interesaría a mis comunicantes de Religión Digital, y quizás les sugeriría otra solución mejor que la que ahora propongo.
La respuesta más fácil sería que, en este y otros lugares evangélicos, se trata de exageraciones propias del lenguaje oriental. Pero esta escapatoria podría llevar a minimizar la exigencia del radicalismo evangélico. No podemos rebajar la exigencia del evangelio. Jesús dice que para seguirle a medias, más vale no seguirle; véase la doble parábola del remiendo sin tundir en un vestido viejo i el vino nuevo en odres viejos (Mateo 9,16-17 y paralelos) o la doble parábola del que quiso edificar una torre y no calculó lo gastos, o el rey que salió al encuentro de un ejército enemigo, sin mirar si tenía tropas suficientes (Lucas 14,28-33).
No hay que rebajar la exigencia del evangelio, repito, pero hay que asegurarse de que se ha entendido en la dirección correcta, que en el lenguaje metafórico y expresivo de Jesús no siempre es la que señala la acepción literal o material de las palabras; esto sería un fundamentalismo nefasto. Por ejemplo, nadie toma al pie de la letra lo de cortarse una mano que te escandaliza, o no llamar padre a nadie en la tierra (ni siquiera al "padre espiritual").
Dicen a veces que la mentalidad hebrea (que es el substrato de los evangelios) no tiene capacidad para ideas abstractas. No es así; lo que pasa es que suele expresarlas con realidades concretas. Por ejemplo, para referirse al "mal", dice "el malo". Tiende a personificar conceptos o valores abstractos. Así entiendo yo los "malos" y los "enemigos" que los salmos quieren hacernos odiar.
Jesús enseña que hay criterios, valores, filosofías de la vida, que son incompatibles con el Reino de Dios que él predica, y para enseñar que hemos de rechazarlos los personifica. Puede darse tal incompatibilidad aun con realidades muy metidas en nuestras vidas y en nuestro modo de pensar, como si fueran parientes o amigos, o una propia mano u ojo, y con ellos hay que "cortar por lo sano".
La sociedad que nos rodea es en muchos aspectos enemiga de la fe, y el creyente ha de navegar contra corriente, sin dejarse arrastrar por el ambiente mundano, materialista. Yo diría que esto es lo que Jesús quiere inculcarnos cuando nos exige romper con todo lo opuesto a la fe cristiana, aunque sean cosas, valores o criterios que tenemos muy metidos en nuestras vidas, y que vemos aceptados a nuestro alrededor, incluso a nuestro lado.
No nos exige romper con personas, sino con criterios de ciertas personas, aunque no quita que en alguna ocasión no tengamos más remedio que romper con alguna persona o grupo, porque se hace prácticamente imposible la convivencia pacífica. Es la famosa regla de san Agustín: "Odiar el pecado, amar al pecador".
Fuente: Religión digital. Autor:  Hilari Raguer

Comentario del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14 por San Jerónimo


San Jerónimo

3-4a. «Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.» Envió a su siervo; y no cabe duda que éste fue Moisés, por quien se dio la ley a los invitados. Aunque leemos siervos (como se encuentra en muchos ejemplares), debemos entender que se refiere a los profetas; porque invitados por ellos, no quisieron venir. Sigue, pues: «Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados…» Debe creerse que los siervos que fueron enviados la segunda vez son los profetas más bien que los apóstoles; y así, si antes está escrito el siervo, cuando después de lee los siervos, debe entenderse que estos segundos siervos son los apóstoles.
4b. «Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda.» El banquete preparado, los toros y los animales cebados ya muertos, representan, en sentido metafórico, las riquezas del rey, para que por medio de las cosas materiales se venga en conocimiento de las espirituales. Además, la magnificencia de los dogmas, y la doctrina del Señor, pueden conocerse de una manera evidente en la plenitud de la ley.
7a. «Se airó el rey …» Cuando invitaba a las bodas y obraba con clemencia, era llamado hombre; pero ahora, cuando vino a aleccionarse calla la palabra hombre, y únicamente se le llama rey.
7b. «… enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.» [1] Por estos ejércitos entendemos los ejércitos romanos, capitaneados por Vespasiano y por Tito, los cuales, habiendo destruido los pueblos de Judea, prendieron fuego a la ciudad prevaricadora.
9. «Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda.» El pueblo gentil no estaba en los caminos, sino en las salidas de los caminos.
10a. «Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos…»También entre los gentiles hay una diversidad infinita, pues debemos conocer, que unos están más inclinados a lo malo, y otros practican las virtudes por sus buenas costumbres.
11b-12a. «Había allí uno que no tenía traje de boda…» El vestido nupcial es también la ley de Dios y las acciones que se practican en virtud de la ley y del Evangelio, y que constituyen el vestido del hombre nuevo. El cual si algún cristiano dejare de llevar en el día del juicio, será castigado inmediatamente; por esto sigue: «Le dice: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?” El se quedó callado.» Le llama amigo, porque había sido invitado a las bodas (y en realidad era su amigo por la fe), pero reprende su atrevimiento, porque había entrado a las bodas, afeándolas con su vestido sucio.
12b. «El se quedó callado.» Entonces, cuando todos los ángeles y el mundo entero sean testigos de los pecados, no habrá lugar a petulancias ni se podrá negar.
13b. «Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.»En el llanto de los ojos y en el rechinar de dientes, se da a conocer la magnitud de los tormentos por medio de una metáfora de miembros corporales. Los pies y las manos atadas, el llanto de los ojos y el rechinar de dientes, son para que se entienda la veracidad de la resurrección.
14. Y como en el convite nupcial no se busca el principio, sino el fin, añade: «Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.»

Notas
[1] Cierta crítica usa estas palabras para afirmar que el Evangelio de San Mateo fue escrito en fecha tardía. Sorprende realmente que si eso fuera así -que habría sido escrito después de la caída de Jerusalén en el año 70 d.C.- tan poco impacto hubiera hecho tal catástrofe en los relatos, ya que es ignorada a pesar de sus terribles consecuencias en el judaísmo. Las palabras del v. 7, por lo demás son un asunto secundario en la parábola. El pasaje, a pesar de su vaguedad sobre precisiones de lo ocurrido, ha sido calificado por la crítica racionalista -que no cree en profecías ni en milagros- como retrospectivo. El tema está vinculado a Is 5, que ya aparece en Mt 21,33. (Gundry) “No tenemos necesidad alguna de suponer en Mateo una retrospección de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C.”. Luego de abundar en su análisis concluye: “Por lo tanto, 22, 7, no apunta hacia atrás al 70 d.C., sino es más bien una dramática figura del juicio derivada de la predicción de Isaías de la destrucción de Jerusalén”.

A todos los que encontréis, llamadlos a la boda


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
-«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados,encargándoles que dijeran a los convidados:
"Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda".
Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego dijo a sus criados:
"La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda".
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de boda?”.
El otro no abrió la boca.
Entonces el rey dijo a los servidores:
"Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes".
Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos».
Palabra del Señor.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Como un recién nacido acudo a Ti, mi Dios.



Como un recién nacido
acudo a Ti, mi Dios.
No soy nada,
no tengo nada,
no valgo nada.
Te necesito, Señor,
y no se decírtelo.
Lloro
de hambre de Ti,
Pan de Vida.
Gimo
atacado por la sed de Ti,
Torrente de Agua Viva.
Grito
ante un profundo dolor
en mis entrañas:
si quieres puedes curarme.
Sucio por mi propia miseria,
te reclamo:
si quieres puedes limpiarme.
Mírame,
mi Dios amado:
no soy nada,
no tengo nada,
no valgo nada.
Solo Tú
das sentido a mi vida:
nada más abrir los ojos
en la mañana,
al lavarme,
al vestirme,
al trabajar
y al relacionarme,
al dormirme…
Si no estás Tú…
es la nada.
Como a un recién nacido,
mi Dios, mírame
como a un recién nacido.
Porque sólo Tú
eres todo mi horizonte.
Amén.
Fuente: Tengo sed de Ti

COMO REZAR EL ROSARIO EN 5 PASOS

Arguments lanza un nuevo proyecto sobre el rosario

En la fiesta de la Asunción, que la Iglesia celebró este lunes 15 de agosto, la asociación Arguments ha lanzado un nuevo proyecto que, en esta ocasión, está dedicado a fomentar el rezo del rosario.
En el espacio web que Arguments ha habilitado para difundir el proyecto se puede encontrar información sobre la historia del rosario, las palabras que la propia Virgen María ha dicho sobre esta oración o los escritos de santos y papas acerca de la oración mariana.
Asimismo, en la página del proyecto también se adjunta un vídeo, de un minuto y medio de duración y elaborado por los miembros de la campaña Yo Rezo el Rosario, en el que se explica cómo rezar el rosario en 5 pasos.
El rosario a través de la vista y el oído
Arguments, que ofrece recursos de catequesis a través de internet, ha incluido un reproductor de audio con el que se puede seguir el rezo del rosario a través de internet. También existe la posibilidad de descargar el audio de cada misterio al dispositivo del usuario para poder rezar la oración en cualquier otro momento sin necesidad de estar conectado a la red.
Por último, el usuario encontrará la sección El rosario a través del arte en el que se ofrece una colección de 20 obras pictóricas. En cada una de ellas está representado un misterio del rosario. Pinchando sobre cada imagen aparece un texto explicativo sobre la escena evangélica plasmada por el artista.
Para acceder al proyecto de Arguments sobre el rosario pinche AQUÍ.
José Calderero @jcalderero

Reinstitución de las diaconisas ¿Qué hacían las diaconisas? ¿Qué podrían hacer?


VER
“Tras una oración intensa y una reflexión madura, su Santidad ha decidido instituir la comisión de estudio sobre el diaconado de las mujeres”, anunció la Sala de Prensa de la Santa Sede. De esta forma, cumple lo que ofreció a la Unión Internacional de Superioras Generales, que le hicieron la propuesta. ¿Qué significa y qué implica esto? ¿Será un camino para que las mujeres puedan ser ordenadas sacerdotes?
En los primeros siglos de la Iglesia había diaconisas. San Pablo menciona a una: “Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Cencreas. Recíbanla bien, como debe hacerse entre cristianos y santos hermanos, y ayúdenla en todo lo que necesite, pues muchos están en deuda con ella, y yo también”(Rom 16,1-2).
¿Qué hacían? Como se acostumbraba el bautismo de personas adultas por inmersión y bajaban al agua sin ropa, para después revestirse con una túnica blanca, no era decente que esta celebración la hicieran el obispo, los presbíteros o los diáconos; por ello, se establecieron mujeres diaconisas que bautizaran a las mujeres. Además, cuando había quejas de esposas porque sus maridos las habían golpeado, las diaconisas debían revisar el cuerpo de la mujer, para comprobar las heridas o los hematomas; no era prudente que fueran varones quienes hicieran tal revisión. Por otra parte, se acostumbraba hacer las unciones de los enfermos en las partes del cuerpo que les dolían; lo conveniente era que tal servicio lo dieran las mujeres. Con el tiempo, estas costumbres cambiaron y desaparecieron las diaconisas. No hay constancia de que hayan recibido la ordenación sacramental, sino que era un servicio que daban en la comunidad.
PENSAR
¿Conviene que hoy se instituyan de nuevo? Antes del Concilio Vaticano II (1962-65), el diaconado era sólo para varones célibes que se preparaban al sacerdocio. El Concilio restableció el diaconado permanente “no en orden al sacerdocio, sino en orden al ministerio” (LG 29), para dar algunos servicios como administrar el bautismo, asistir al matrimonio, proclamar el Evangelio y predicar en la Misa, dar la bendición con el Santísimo, celebrar las exequias de los difuntos, hacer diversas bendiciones. Este diaconado se confiere a varones casados, y actualmente hay miles en toda la Iglesia. No celebran Misa, ni confiesan, ni ungen sacramentalmente a los enfermos. Se estudia si también se puede conferir el diaconado a mujeres.

¿Qué podrían hacer? Lo mismo que los diáconos. Sin embargo, para esas celebraciones no hacen falta diaconisas; el obispo puede autorizar a mujeres catequistas, a esposas de diáconos permanentes, a religiosas y a otras mujeres adecuadamente preparadas, para que las hagan. Yo he delegado, conforme a las normas de la Iglesia, a dos mujeres indígenas para bautizar y presidir matrimonios, en lugares lejanos donde es rara la presencia de un sacerdote y no hay diáconos.
El Catecismo de la Iglesia Católica indica: “El ministerio eclesiástico, instituido por Dios, está ejercido en diversos órdenes por aquellos que ya desde antiguo reciben los nombres de obispos, presbíteros y diáconos. La doctrina católica, expresada en la liturgia, el magisterio y la práctica constante de la Iglesia, reconoce que existen dos grados de participación ministerial en el sacerdocio de Cristo: el episcopado y el presbiterado. El diaconado está destinado a ayudarles y a servirles. Por eso, el término ‘sacerdote’ designa, en el uso actual, a los obispos y a los presbíteros, pero no a los diáconos. Sin embargo, la doctrina católica enseña que los grados de participación sacerdotal (episcopado y presbiterado) y el grado de servicio (diaconado) son los tres conferidos por un acto sacramental llamado ‘ordenación’, es decir, por el sacramento del Orden” (1554).
Se excluye por completo que las posibles diaconisas llegaran a ser ordenadas sacerdotes. Esto ya quedó finiquitado desde 1994 por el Papa Juan Pablo II: “Con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia” (Ordinatio Sacerdotalis, 4).
ACTUAR
Pidamos al Espíritu Santo que ilumine al Papa para decidir lo más conveniente. Mientras tanto, sigamos dando a las mujeres el lugar que les corresponde en la Iglesia y en la sociedad.

Felipe Arizmendi Esquivel

ZENIT

La recuperación católica de Martín Lutero. "Hay signos de superación de las tensiones emocionales y doctrinales"

Andaban los funcionarios enviados por el Vaticano (Roma, en ese entonces) vendiendo documentos que aseguraban el cielo a quienes los compraran a buen precio. Se trataba de juntar dinero para los gastos de la corte papal, de las guerras entre los estados del centro de Europa, y para enfrentar a la armada turca. La venta de "indulgencias" era un negocio redondo: aumentaba el ingreso para la jerarquía católica y dejaba a los compradores con el alma más limpia que un recién bautizado.
Observando esa situación, un cura dominico llamado Martín Lutero, se indignó. Escribió pergaminos con 95 proposiciones que señalaban las incongruencias de la predicación católica, las hizo públicas pegándolas en las puertas del templo de Todos los Santos, en la ciudad de Wittenburg, y tuvo que salir huyendo en busca de protección por parte de príncipes y gobernantes peleados con Roma.
Desde ese momento Lutero fue considerado un réprobo por parte de la iglesia católica. Su actuación marcó el inicio de la llamadaReforma Protestante que exigía más biblia que palabrería desde Roma, y más fe que acciones interesadas en "merecer" la salvación. La respuesta católica fue la declaración de guerra, tanto mental, doctrinal como también física: los diversos gobiernos europeos tomaron arcabuces y espadas y se pusieron a pelear entre ellos por asuntos de religión.
Católicos y protestantes diversificados en muchas tradiciones mas o menos parecidas, se consideraron enemigos, aunque ambas corrientes aseguraban fundarse en la persona y el mensaje de Jesús de Nazaret. Se trató de una de las calamidades más tontas en la historia de occidente.
Lutero y sus seguidores fueron marcados como demonios por la parte católica. La iglesia romana fue detestada como la gran prostituta de Babilonia por las tradiciones protestantes. Por 500 años no ha habido entendimiento, aunque desde hace un tiempo las cúpulas pensantes han estado trabajando en un plan común de acercamiento.
Esa tarea no llega aún a las bases que se siguen ignorando y despreciando mutuamente.
Pero algo está cambiando. El reconocimiento que han hecho los obispos católicos de Alemania expresando que Martín Lutero ha sido "un pionero religioso, un testigo del evangelio y un maestro de la fe", indica que nuevos aires están limpiando el ambiente de ese clima de enfrentamiento que ha durado tanto tiempo. La iglesia católica está recuperando a Martín Lutero al reconocer la razón de su protesta por los abusos que denunciaba, por promover la Sagrada Escritura como centro orientador de toda la vida cristiana, y por proclamar a Jesús, como único mediador entre Dios y la humanidad.
Al cumplirse en el 2017 los 500 años de la Reforma, hay signos de superación de las tensiones emocionales y doctrinales. Se stá trabajando en la "sanación del recuerdo" y en la búsqueda de una unidad más visible y no solamente en una reconciliación de abrazos y promesas.
(José Agustín Cabré)

Francisco pide fomentar "la cultura de la acogida y la solidaridad" con los migrantes

El Papa ha pedido que se favorezca la"cultura de la acogida y la solidaridad" ante la llegada de migrantes, en una carta enviada a los participantes del congreso internacional'#cartadileuca.0 - Mediterráneo, un mar de puentes', celebrado en Santa Maria de Leuca (Apulia), en el sur de Italia, del 11 al 14 de agosto.
En el documento, remitido como es habitual por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al obispo de Ugento-Santa Maria di Leuca, monseñor Vito Angiuli, el Pontífice ha pedido que la presencia de migrantes sea un enriquecimiento cultural y una oportunidad para el ecumenismo.
"Que la presencia de tantos hermanos y hermanas migrantes sea una oportunidad de crecimiento humano, de encuentro y de diálogo entre las culturas y las religiones, así como una oportunidad para ser testimonios del Evangelio de la caridad", ha pedido Francisco.
Finalmente, el Papa ha manifestado su deseo de que el congreso que concluyó el pasado 14 de agosto "suscite un renovado empeño que favorezca una cultura de la acogida y de la solidaridad, de manera que se promuevan la paz y la fraternidad de los pueblos".


¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?




Lectura del santo Evangelio según san Mateo 20, 1-16
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:
"Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido."
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo.
Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
"¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?"
Le respondieron:
"Nadie nos ha contratado".
Él les dijo:
"Id también vosotros a mi viña".
Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz:
"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros".
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:
"Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.
Él replicó a uno de ellos:
"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?'
Así, los últimos serán los primeros y los primeros, últimos».
Palabra del Señor.

martes, 16 de agosto de 2016

Juan José Omella: "Lo que no quiere la Iglesia es que nadie quede tendido al borde de la ruta"


La recepción, en teología, es el grado de acogida -o de rechazo- que provoca un determinado documento doctrinal o una disposición práctica. Como se puede suponer, es una categoría importante. En la carta de la semana pasada, que dediqué a la exhortación Amoris laetitia, comentaba la importancia de la correcta recepción de este documento. En el comentario de hoy me hago eco de la conclusión a la que llega la reflexión que ha hecho nuestro Ateneu Sant Pacià, la entidad que integra las facultades de Teología, de Filosofía y de Historia, Arqueología y Artes Cristianas Antoni Gaudí.
"La recepción de la exhortación Amoris laetitia -se lee en esta reflexión teológica- pide unainterpretación según el espíritu con que fue escrita, para que los pastores contribuyan a aplicarla y todo el pueblo de Dios se beneficie de su magisterio y de la misericordia que desprende. Se trata de un camino que no es otro que el del seguimiento de Cristo. El discípulo sigue a Jesús con toda la seriedad y exigencia que ello conlleva. Pero lo que no quiere la Iglesia es que nadie que acepte este camino quede tendido al borde de la ruta."
El texto de Francisco propone, por una parte, la grandeza del matrimonio cristiano afirmado secularmente por la Iglesia; pero, por otra parte, desea una Iglesia que sea madre de misericordia que no renuncia al bien posible, tampoco cuando este bien está presente en situaciones imperfectas, semejantes al "barro del camino con el que te puedes manchar" (AL 308; véase EG 44). En todo el documento hay una sensibilidad transversalque se inspira de lleno en el espíritu y la letra del Concilio Vaticano II y deja ver un espíritu parecido al de los padres conciliares cuando se planteaban cuestiones capitales como el ecumenismo o la libertad religiosa. Entonces, el Vaticano II, sin olvidar la tradición dogmática vinculante de la Iglesia, abrió unas puertas que iban más allá de la interpretación que se había hecho en los últimos siglos.
El documento utiliza sobre todo el lenguaje de la misericordia. La preocupación del Papa, en esta exhortación sobre el amor en la familia, es contextualizar de nuevo la doctrina sobre el matrimonio y la familia al servicio de la misión pastoral de la Iglesia. Como dice el padre Antonio Spadaro en su documentado trabajo sobre la exhortación pontificia, en ella "la doctrina es interpretada en relación con el núcleo del kerigma cristiano y a la luz del contexto pastoral en el que este se aplicará, buscando sobre todo la salus animarum, la salvación de las almas".
Todos tenemos una especial responsabilidad a la hora de asegurar una buena recepción de este documento. Hago un llamamiento, en este sentido, a la Delegación de Pastoral Familiar y a los movimientos de espiritualidad conyugal y familiar, tan presentes y activos en nuestra archidiócesis. Estudiar y explicar correctamente este documento es el paso previo a su aplicación siguiendo el espíritu que lo ha inspirado.
¡Que Dios os bendiga a todos!
+ Juan José Omella Omella
Arzobispo de Barcelona

«Cristo vive en el rostro de los jóvenes», testimonio de sacerdotes tras la JMJ 2016

«Doy gracias a Dios por la vida que a través de los jóvenes transmite a la Iglesia. He visto muchísimos rostros de jóvenes alegres, entusiastas, con ganas de "hacer lío", como dice el Santo Padre; de llenar la ciudad de bullicio, de bailes, de cantos... también de oración», cuenta el padre Javier Cereceza, sacerdote madrileño. «He visto Iglesias con jóvenes de rodillas ante El Santísimo, he visto la riqueza de tantísimos grupos y movimientos predicando en jardines, dando catequesis en cualquier lugar, en cualquier esquina...esa muchedumbre de jóvenes con las banderas de sus países caminando hacia el encuentro del Papa», continúa diciendo. 
«Para mí esta experiencia significa volver a mi casa, a mi trabajo, a mi Ministerio sacerdotal renovado con la ilusión de saber que Jesucristo sigue tocando los corazones de los jóvenes. Hago extensivo mi deseo a todos los que nos están escuchando, de que recen por las vocaciones. Las Jornadas Mundiales de la Juventud son  momentos en los cuales muchos jóvenes sienten esa llamada del Señor a entregar sus vidas. Elevemos nuestras oraciones al cielo pidiendo para que los jóvenes a los que el Señor ha tocado el corazón sean generosos y decidan entregarle sus vidas, que es la cosa más grande que pueden hacer con su existencia».
De la alegría de los jóvenes que participaron en esta JMJ y de sus frutos nos habla también, Samuel Jofre, Obispo de la Diócesis de Villa María, en la provincia de Córdoba, Argentina:
«Tenemos que aprovechar este entusiasmo juvenil, procurar capitalizarlo para poder llevar a nuestra patria esta alegría de la fe en Jesús. La alegría que se vive aquí es fruto del encuentro con Cristo y del encuentro con el prójimo por Cristo. Y eso lo hemos de vivir en la vida diaria. La Jornada Mundial de la Juventud es un hecho extraordinario, pero no es lo principal ya que lo principal está siempre en lo ordinario. Entonces, tenemos que animar a la juventud a vivir día a día esa cotidianidad; esa paz, esa alegría del encuentro con los demás que acá se vive de modo extraordinario pero que también entre nosotros tenemos que fomentar diariamente», explica monseñor Jofre.
Uno de los momentos más emotivos de esta JMJ 2016, fue la celebración de la Misa votiva de la misericordia de Dios presidida por el Papa con los sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas en el Santuario dedicado a San Juan Pablo II, en la que el Santo Padre les recordó que la Iglesia y el mundo son los espacios abiertos de la misión de los discípulos de Jesús para llevar la Buena Nueva.
 «Jesús quiere que sus discípulos abran las puertas y salgan a propagar el perdón y la paz de Dios con la fuerza del Espíritu Santo», dijo Francisco haciendo especial hincapié en que Jesús quiere corazones verdaderamente consagrados, que vivan del perdón que han recibido de él, para derramarlo con compasión sobre los hermanos.
Estos profundos testimonios compartidos por nuestros dos hermanos sacerdotes son ejemplo, precisamente, de esa dimensión universal, misionera y peregrina que Dios desea para la Iglesia sin olvidar que «Cristo también vive en el rostro de los jóvenes».
Meditando sobre el llamamiento del Obispo de Roma, a «dejar transformar verdaderamente nuestros corazones por el poder misericordioso de Dios» y, en consecuencia, derramar misericordia con todos los demás; finalizamos nuestro programa Tu comentario ayuda Tu opinión cuenta, invitándolos a permanecer en sintonía con la Radio del Papa.
(SL-RV)
(from Vatican Radio)

Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 19, 23-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
-«En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos».
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:
-«Entonces, ¿quién puede salvarse?».
Jesús se les quedó mirando y les dijo:
-«Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo».
Entonces dijo Pedro a Jesús:
-«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar? ».
Jesús les dijo:
-«En verdad os digo: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros».
Palabra del Señor.

Papa: silencio vergonzoso ante las matanzas de inocentes en el Congo


Después de rezar el Ángelus en la fiesta de la Asunción de María, el Papa Bergoglio hizo un llamamiento por la paz en República Democrática del Congo, con las siguientes palabras:

Queridos hermanos y hermanas:
A la Reina de la paz, que contemplamos hoy en la gloria celestial, quisiera encomendar, una vez más, las angustias y los dolores de las poblaciones que en tantas partes del mundo son víctimas inocentes de los conflictos persistentes.
Mi pensamiento se dirige a los habitantes de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo, recientemente afectados por nuevas matanzas, que desde hace tiempo se perpetúan en el silencio vergonzoso, sin llamar  ni siquiera nuestra atención. Lamentablemente forman parte de los tantos inocentes que no tienen peso en la opinión mundial.
¡Que María obtenga para todos sentimientos de compasión y de comprensión; y deseo de paz y concordia!
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)