sábado, 16 de julio de 2016

El arzobispo de Barcelona defiende el diálogo entre católicos y musulmanes en aras de la paz


El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, aboga por el diálogo y las buenas relaciones entre la religión católica y el islam para que las dos grandes religiones se impliquen en trabajar por la distensión y la paz en el mundo.
Bajo el título de "El necesario diálogo con el Islam", el prelado dedica su carta dominical que mañana publicará la Hoja Parroquial de la archidiócesis de Barcelona, escrita antes del atentado de Niza (Francia) del pasado día 14, a alentar el diálogo interreligioso.
Omella recuerda en su glosa semanal que el pasado mes de mayo se produjo en el Vaticano un encuentro histórico entre el gran imán de la Universidad de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayeb, máxima autoridad del islam suní, y el Papa Francisco.
"Con un abrazo se reanudaba el diálogo que se interrumpió en 2011, a raíz de unas declaraciones de Benedicto XVI tras un atentado en la catedral copta de Alejandría. Entonces, el papa alemán habló sobre la responsabilidad de las autoridades locales en la defensa de los cristianos, lo que desde la Universidad de Al Azhar se consideró una interferencia occidental indebida", recuerda Omella.
El arzobispo de Barcelona rememora que "el discurso de Benedicto XVI en la universidad de Ratisbona también contribuyó a dificultar el diálogo y el acercamiento entre las dos religiones".

Francisco muestra su "profunda tristeza" y "proximidad" ante "la violencia ciega" que ha golpeado de nuevo a Francia


Inmediatamente informado de lo ocurrido en Niza, el Papa Francisco dirigió un telegrama de pésame al pueblo francés enviado al Obispo de Niza, Mons. André Marceau, por el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin. A continuación el texto del mismo.
Mensaje del Cardenal Secretario de Estado
Monseñor André Marceau,
Obispo de Niza
Mientras que Francia celebraba su fiesta nacional, la violencia ciega ha golpeado una vez más al país, esta vez en Niza, causando numerosas víctimas entre las cuales niños. Condenando nuevamente estos actos, Su Santidad el Papa Francisco manifiesta su profunda tristeza y su proximidad espiritual al pueblo francés. Él confía a la misericordia de Dios las personas que han perdido la vida, y se asocia a los sufrimientos de las familias en duelo. Expresa su cercanía a las personas heridas, así como a todas aquellas que han contribuido a su socorro, pidiendo al Señor sostener a cada uno en esta prueba. Implorando de Dios el don de la paz y de la concordia, él invoca sobre las familias probadas y sobre todos los Franceses los parabienes de las Bendiciones divinas.
Cardenal Pietro Parolin
Secretario de Estado de Su Santidad

La Virgen del Carmen



En las palabras de Benedicto XVI, 15,VII,06: 

"El Carmelo, alto promontorio que se yergue en la costa oriental del Mar Mediterráneo, a la altura de Galilea, tiene en sus faldas numerosas grutas naturales, predilectas de los eremitas.
El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, quien en el siglo IX antes de Cristo defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. 

Inspirándose en la figura de Elías, surgió la Orden contemplativa de los «Carmelitas»,familia religiosa que cuenta entre sus miembros con grandes santos, como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz (en el siglo, Edith Sean).

Los Carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios.

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo.

Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar.  Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

LAS NACIONES ESPERARÁN EN EL NOMBRE DE JESÚS




Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12,14-21.

En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. 

Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre Él he puesto mi Espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. 

No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su Nombre esperarán las naciones».

viernes, 15 de julio de 2016

Obispo de Niza: "La muerte no tendrá la última palabra"

El obispo de Niza, monseñor André Marceau, señaló en un comunicado que tras el atentado terrorista que dejó unos 80 muertos, su diócesis se encuentra "golpeada y herida". Porque "la violencia ciega, el odio, y de otro lado la barbarie, han producido muerte". Ante este drama invita a no dejarse condicionar y responder dando testimonio del amor cristiano.
Mons. Marceau señala que todos están bajo shock, sea los familiares y amigos de las víctimas, quienes estaban allí presentes, así como los que realizaron la labor de socorro que trabajaron toda la noche. "No es posible comprender un acto tan inhumano. Nada puede legitimar la locura asesina y la barbarie" expresa.
Invita por ello a la población a no encerrarse en sí misma, a no discriminar o guardar odio. Y a no temer miedo de encontrar a sacerdotes o personas que puedan ayudarles. Solicita también a los habitantes de Niza que logren estar próximos de las demás personas, en los barrios y en las comunidades cristianas, en los lugares de encuentro, trabajo o asociaciones, llevando apoyo, esperanza y solidaridad.
Y recuerda que este Año de la Misericordia es un llamado para cambiar los corazones y que a través de la oración debemos "dirigirnos a quien es el maestro del amor. Porque Cristo fue golpeado en la cruz".
"De su corazón traspasado, de su corazón herido de muerte, el corazón de Dios, el agua y la sangre emanaron, nos dice el apóstol Juan. Ondas de amor fluyeron al suelo. No dejemos que este tesoro se pierda", escribe.
"Cristianos, católicos, llevemos este mensaje de amor entorno nuestro", concluye, "porque nuestra sociedad lo necesita".

COMENTARIO DEL P. CANTALAMESSA, PREDICADOR DE LA CASA PONTIFICIA, AL EVANGELIO según san Mateo 23, 8-12.


En el Evangelio los títulos de Cristo son como caras de un prisma, cada una de las cuales refleja un particular «color», esto es, un aspecto de su realidad íntima. Hoy nos encontramos con el importante título de Maestro: «Uno solo es vuestro Maestro, el Cristo». (...) La relación maestro-discípulo era muy importante en tiempos de Jesús, cuando no había libros y toda la sabiduría se transmitía por vía oral.

Sin embargo, en un punto Jesús se distancia de lo que ocurría en su tiempo entre el maestro y los discípulos: éstos se pagaban, por así decirlo, los estudios sirviendo al maestro, haciendo por él pequeños encargos y prestándole los servicios que un joven puede hacer a un anciano, entre los que estaba lavarle los pies. 

Con Jesús sucede al revés: es Él quien sirve a los discípulos y les lava los pies. Jesús no es verdaderamente de la categoría de los maestros que «dicen y no hacen». Él no dijo a sus discípulos que hicieran nada que no hubiera hecho Él mismo. Es lo contrario a los maestros amonestados en el pasaje del Evangelio en el que dice que «atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas»... Por ello Jesús puede decir con toda verdad: «Aprended de mí».

¿Pero qué quiere decir que Jesús es el único maestro? No quiere decir que este título no deba utilizarse de ahora en adelante por ningún otro, que nadie tiene derecho de hacerse llamar maestro. Quiere decir que ninguno tiene derecho de hacerse llamar Maestro con mayúsculas, como si fuera el propietario último de la verdad y enseñara en nombre propio la verdad sobre Dios. 

Jesús es la suprema y definitiva revelación de Dios a los hombres que contiene en sí todas las revelaciones parciales que se han tenido antes o después de Él. No se ha limitado a revelarnos quién es Dios, también nos ha dicho qué quiere Dios, cuál es su voluntad en nosotros. 

Esto hay que recordarlo al hombre de hoy tentado de relativismo ético. (...) No se trata de excluir un sano pluralismo de perspectivas sobre las cuestiones aún abiertas o sobre los problemas nuevos que se presentan a la humanidad, sino de combatir esa forma de relativismo absoluto que niega la posibilidad de verdades ciertas y definitivas.

Contra este relativismo el Magisterio de la Iglesia reafirma que existe una verdad absoluta porque existe Dios, que es el medidor de la verdad. Esta verdad esencial, ciertamente a identificar siempre con mayor esmero, está impresa en la conciencia. Pero ya que la conciencia se ha empañado por el pecado, por las costumbres y los ejemplos contrarios, he aquí el papel de Cristo, que ha venido a revelar de forma clara esta verdad de Dios; he aquí el papel de la Iglesia y de su magisterio, que explica tal verdad de Cristo y la aplica a las cambiantes situaciones de la vida.

Un fruto personal de la reflexión de hoy sobre el Evangelio sería redescubrir qué honor, qué privilegio inaudito, qué «título de recomendación» es, ante Dios, ser discípulos de Jesús de Nazaret. Pongamos también nosotros eso en la cumbre de todas nuestras «referencias». Que viéndonos u oyéndonos cualquiera pueda decir de nosotros lo que la mujer dijo a Pedro en el atrio del Sanedrín: «También tú eres uno de sus discípulos. Tu misma habla [mejor si se puede añadir: tu actuación] te descubre» .

EL QUE QUIERA SER EL PRIMERO, SEA VUESTRO SERVIDOR



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 8-12.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Vosotros no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del Cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. 

El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

jueves, 14 de julio de 2016

La sabiduría de dialogar

Dialogar no es debilidad, sino madurez personal y social




VER
Se han programado mesas de diálogo entre el gobierno federal y los maestros, tanto del Sindicato Nacional (SNTE), como de la Coordinadora (CNTE), para abordar asuntos educativos, políticos y sociales. Es de alabar que se haya llegado a esta decisión, que es el mejor camino para encontrar soluciones a la inestabilidad social que se produjo con las movilizaciones de quienes están inconformes con la llamada reforma educativa, aprobada por el Congreso Federal.
En estos días, disfruté mucho que dos grupos antagónicos de una parroquia, que llevaban 25 años en una actitud de rechazo mutuo por sus diferentes posturas políticas y eclesiales, finalmente pudieron llegar a unos acuerdos básicos para integrar el Consejo Parroquial con 8 personas de cada grupo y empezar a programar acciones conjuntas. Se escucharon con respeto y unos aceptaron las propuestas de los otros. Desde hace 16 años, yo les había insistido en dar este paso. Fue como un milagro, que me parecía imposible. Con humildad de corazón, se avanza; con orgullo y prepotencia, todo se pierde.
Escucharse es abrir la mente y el corazón para ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender su posición. Dialogar no es conceder todo lo que se pide, sino analizar qué se puede y qué no se puede hacer. Es “saber perder”, para que ganemos todos. Es hacer a un lado el egoísmo personal y grupal, para el bien social.
Dialogar no es debilidad, sino madurez personal y social. Una persona que se niega a dialogar, se considera como la única poseedora de la verdad; se diviniza, se absolutiza; y todo absolutismo es dictatorial. Sólo Dios es la verdad plena y El no se impone, no es dictador, porque es amor, es cercanía, es misericordia, es perdón, es paciencia. Estos son los atributos de un verdadero diálogo.
PENSAR
El Papa Francisco, en su Exhortación La alegría del amor, en los Nos. 136-141, ofrece unos criterios para el diálogo en la familia, valederos para todo tipo de diálogo:
El diálogo supone un largo y esforzado aprendizaje. El modo de preguntar, la forma de responder, el tono utilizado, el momento y muchos factores más, pueden condicionar la comunicación. Siempre es necesario desarrollar algunas actitudes que hacen posible el diálogo auténtico:
Darse tiempo, tiempo de calidad, que consiste en escuchar con paciencia y atención, hasta que el otro haya expresado todo lo que necesitaba. Esto requiere la ascesis de no empezar a hablar antes del momento adecuado. En lugar de comenzar a dar opiniones o consejos, hay que asegurarse de haber escuchado todo lo que el otro necesita decir. Esto implica hacer un silencio interior para escuchar sin ruidos en el corazón o en la mente: despojarse de toda prisa, dejar a un lado las propias necesidades y urgencias, hacer espacio.
Desarrollar el hábito de dar importancia real al otro. Se trata de valorar su persona, de reconocer que tiene derecho a existir, a pensar de manera autónoma y a ser feliz. Nunca hay que restarle importancia a lo que diga o reclame, aunque sea necesario expresar el propio punto de vista. Subyace aquí la convicción de que todos tienen algo que aportar. Es posible reconocer la verdad del otro, el valor de sus preocupaciones más hondas y el trasfondo de lo que dice, incluso detrás de palabras agresivas. Para ello hay que tratar de ponerse en su lugar e interpretar el fondo de su corazón.
Amplitud mental, para no encerrarse con obsesión en unas pocas ideas, y flexibilidad para poder modificar o completar las propias opiniones. Es posible que, de mi pensamiento y del pensamiento del otro pueda surgir una nueva síntesis que nos enriquezca a los dos. La unidad a la que hay que aspirar no es uniformidad, sino una unidad en la diversidad, o una diversidad reconciliada. También se necesita astucia para advertir a tiempo las interferencias que puedan aparecer. Es importante la capacidad de expresar lo que uno siente sin lastimar; utilizar un lenguaje y un modo de hablar que pueda ser más fácilmente aceptado o tolerado por el otro, aunque el contenido sea exigente; plantear los propios reclamos pero sin descargar la ira como forma de venganza, y evitar un lenguaje moralizante que sólo busque agredir, ironizar, culpar, herir”.
ACTUAR
Aprendamos a dialogar, que es escuchar, comprender, valorar, aprender, cambiar, controlar impulsos, pedir perdón, agradecer. Con la fuerza del Espíritu, se puede.
ZENIT

Francisco sobre los ultraconservadores: "Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío"


El ruido y la furia del mundo parecen cesar en Santa Marta. La vida transcurre en un ambiente de serenidad y silencio. Es la casa del Papa. Francisco ingresa en la ya célebre sala de su residencia. Y dice, directo y preciso: "Yo no tengo ningún problema con el presidente Macri. No me gustan los conflictos. Ya me cansé de repetir eso".

- ¿Cómo se lleva con los ultraconservadores de la Iglesia?

Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío. Yo quiero una Iglesia abierta, comprensiva, que acompañe a las familias heridas. Ellos le dicen que no a todo. Yo sigo mi camino sin mirar al costado. No corto cabezas. Nunca me gustó hacerlo. Se lo repito: rechazo el conflicto. Y concluye con una sonrisa amplia: "Los clavos se sacan haciendo presión hacia arriba. O se los coloca a descansar, al lado, cuando llega la edad de la jubilación". Genio y figura del papa Bergoglio.

Parte de  una entrevista al Papa Francisco por Joaquín Morales Solá

Los ultraconservadores lanzan una campaña de desobediencia al Papa Francisco.


Un grupo de 45 "prelados, académicos, profesores, autores y sacerdotes católicos" han escrito al cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, pidiendo que los cardenales y patriarcas de la Iglesia católica pidan al Papa Francisco que "repudie una lista de proposiciones erróneas" que, supuestamente, contiene la exhortación apostólica Amoris laetitia.
El documento que se ha mandado al cardenal Sodano -detalles del cual solo se conocen, por ahora, por la nota de prensa publicada por este grupo de disidentes- cita 19 pasajes de la exhortación "que parecen estar en conflicto con las doctrinas católicas".
Según el comunicado difundido por el grupo,los axiomas con los que chocarían las enseñanzas contenidas en Amoris laetitia incluirían "la posibilidad real de obedecer a los mandamientos con la gracia de Dios, el hecho de que ciertas conductas son malas en cualquier circunstancia, la superioridad del esposo, la superioridad de la virginidad consagrada sobre la vida matrimonial y la legitimidad de la pena capital en ciertas circunstancias".
Es más, el manifiesto del grupo discrepante sostiene que la exhortación apostólica post-sinodal "socava la enseñanza de la Iglesia que los católicos divorciados o casados por lo civil que no se hayan comprometido a la continencia no pueden ser admitidos a los sacramentos mientras se mantengan en ese estado".
"No estamos acusando al papa de herejía", dice Joseph Shaw -portavoz y único miembro del grupo, hasta ahora, en dar a conocer su nombre públicamente- "pero consideramos que numerosas proposiciones en Amoris laetitia pueden interpretarse como heréticas en una lectura natural del texto".
"Otras ideas en el documento podrían incluirse bajo otras censuras teológicas establecidas, como escandalosas, erróneas o ambiguas, entre otras", continuó Shaw, que además es académico de la Universidad de Oxford y presidente de la Sociedad para la Misa Latina del Reino Unido.
Como también ha explicado Joseph Shaw, lo que busca este grupo disidente en su petición al cardenal Sodano -manifiesto que, además, será traducido a varios idiomas y mandado a los 218 cardenales y patriarcas vivientes actualmente- es que los jerarcas de la Iglesia presionen al Papa Francisco con el fin de que el pontífice condene "de forma definitiva y final" los errores contenidos en la exhortación apostólica y que "declare con autoridad que Amoris laetitia no requiere que nadie se los crea [a los supuestos errores] o considere correctos, de ninguna manera".
Afirman estar actuando al amparo del artículo del Código Canónico que establece que los fieles "tienen el derecho ... de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia" (212, 3), y solo con el propósito de aclarar el verdadero significado de la exhortación apostólica, que ya ha dado lugar a debates hasta incluso entre cardenales.
"Esperamos que al buscar del Santo Padre un repudio definitivo de estos errores podamos ayudar a aliviar la confusión que ya ha producido Amoris laetitia entre pastores y fieles", manifestó Shaw en su nota de prensa.
"Esta confusión solo puede disiparse, de forma efectiva, con una afirmación por el sucesor de Pedro de la auténtica doctrina católica, sin ambigüedades", dijo este representante del grupo.
En vez de un mayor grado de claridad o precisión, no obstante, la súplica del grupo de Joseph Shaw parece más bien haber traído, hasta ahora, más dudas y confusión. El  otro único miembro del grupo disidente que ha hablado con la prensa a la hora de publicar este artículo -que de nuevo no ha querido revelar su nombre- ha manifestado al National Catholic Register que los signatarios de la misiva prefieren mantener su anonimato porque "temen represalias".
"Están preocupados por repercusiones a su comunidad religiosa, o si tienen una carrera académica y una familia, temen por sus trabajos", afirmó esta fuente anónima a la web católica estadounidense.
Pero no es tanto por un verdadero miedo a revanchas que los firmantes del manifiesto han escogido ocultar sus identidades, en la opinión de Michael Sean Winters - corresponsal del National Catholic Reporter quien ha sido uno de los primeros en reaccionar a esta nueva campaña de desobediencia al Papa Francisco- en su opinión, se trata, más bien, de"mera cobardía". Un acto en el que unos 45 malcontentos de entre una Iglesia de más de mil millones de almas "han tirado la piedra y escondido la mano".

COMENTARIO DEL PAPA FRANCISCO AL EVANGELIO según san Mateo 11,28-30




“Queridos hermanos y hermanas,

En el Evangelio de hoy encontramos la invitación de Jesús. Dice así: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré». Cuando Jesús dice esto, tiene ante sus ojos a las personas que encuentra todos los días por los caminos de Galilea: mucha gente sencilla, pobres, enfermos, pecadores, marginados... 

Esta gente lo ha seguido siempre para escuchar su palabra —¡una palabra que daba esperanza! Las palabras de Jesús dan siempre esperanza— y también para tocar incluso sólo un borde de su manto. Jesús mismo buscaba a estas multitudes cansadas y agobiadas como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 35-36), y las buscaba para anunciarles el Reino de Dios y para curar a muchos en el cuerpo y en el espíritu. Ahora los llama a todos a su lado: «Venid a mí», y les promete alivio y consuelo.

Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condiciones de vida, por situaciones existenciales difíciles y a veces privados de válidos puntos de referencia. 

En los países más pobres, pero también en las periferias de los países más ricos, se encuentran muchas personas cansadas y agobiadas bajo el peso insoportable del abandono y la indiferencia. La indiferencia: ¡cuánto mal hace a los necesitados la indiferencia humana! Y peor, ¡la indiferencia de los cristianos! 

En los márgenes de la sociedad son muchos los hombres y mujeres probados por la indigencia, pero también por la insatisfacción de la vida y la frustración. Muchos se ven obligados a emigrar de su patria, poniendo en riesgo su propia vida. Muchos más cargan cada día el peso de un sistema económico que explota al hombre, le impone un «yugo» insoportable, que los pocos privilegiados no quieren llevar. 

A cada uno de estos hijos del Padre que está en los cielos, Jesús repite: «Venid a mí, todos vosotros». Lo dice también a quienes poseen todo, pero su corazón está vacío y sin Dios. También a ellos Jesús dirige esta invitación: «Venid a mí». La invitación de Jesús es para todos. Pero de manera especial para los que sufren más.

Jesús promete dar alivio a todos, pero nos hace también una invitación, que es como un mandamiento: «Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11, 29). 

El «yugo» del Señor consiste en cargar con el peso de los demás con amor fraternal. Una vez recibido el alivio y el consuelo de Cristo, estamos llamados a su vez a convertirnos en descanso y consuelo para los hermanos, con actitud mansa y humilde, a imitación del Maestro. La mansedumbre y la humildad del corazón nos ayudan no sólo a cargar con el peso de los demás, sino también a no cargar sobre ellos nuestros puntos de vista personales, y nuestros juicios, nuestras críticas o nuestra indiferencia.

Invoquemos a María santísima, que acoge bajo su manto a todas las personas cansadas y agobiadas, para que a través de una fe iluminada, testimoniada en la vida, podamos ser alivio para cuantos tienen necesidad de ayuda, de ternura, de esperanza.
(Papa Francisco, Ángelus del 6 de julio de 2014)

VENID A MI TODOS LOS QUE ESTÁIS CANSADOS Y AGOBIADOS



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11,28-30

En aquel tiempo, Jesús exclamó: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. 

Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. 

Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

miércoles, 13 de julio de 2016

Nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11,25-27

En aquel tiempo, Jesús exclamó: 

«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. 

Sí, Padre, así te ha parecido mejor. 

Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Las iglesias alemanas denuncian amenazas a refugiados cristianos en albergues


Las iglesias católica y evangélica de Alemania denunciaron este martes los ataques, trato discriminatorio y hasta amenazas de muerte que sufren los refugiados cristianos en albergues de acogida, sea por parte de otros residentes musulmanes o incluso por el personal de esos centros.
La Conferencia Episcopal y el Consejo Evangélico de Alemania se hicieron eco, a través de un comunicado conjunto, de las acciones de acoso e intimidación, así como los ataques físicos que sufren los solicitantes de asilo cristianos en esos centros.
Especialmente compleja es la situación de quienes originariamente eran musulmanes y se convirtieron al cristianismo, apuntan las dos iglesias, que basan esas conclusiones en unas encuestas internas, aunque no mencionan cifras concretas.
De acuerdo con su informe, algunos refugiados cristianos dicen llegar a temer por su vida si declaran su religión o practican abiertamente su culto.
La situación es especialmente compleja en algunos albergues de Berlín, donde han denunciado casos de discriminación por parte del personal de seguridad privado, en muchos casos musulmanes, o también por los intérpretes encargados de tramitar su documentación.
Alemania recibió en 2015 alrededor de 1,1 millones de solicitantes de asilo, cifra récord en la historia reciente del país, después de los cerca de 438.000 refugiados que acogió en 1992, en pleno conflicto de los Balcanes.
La llegada de esos contingentes representaron un desafío social y logístico en el país, con las autoridades desbordadas por la situación y sin albergues suficientes para acogerlos.
Estos flujos han remitido desde principios de año, a raíz del cierre de la llamada ruta de los Balcanes y también del acuerdo alcanzado entre la UE y Turquía para deportar a ese país a los peticionarios llegados ilegalmente a Grecia.
Según cifras difundidas el pasado viernes por el ministerio del Interior, en el primer semestre de este 2016 llegaron al país otros 222.200 solicitantes de asilo.
EFE/Alfa y Omega

Jóvenes iraquíes rezarán el Padre Nuestro en arameo en el Vía Crucis de la JMJ



Doscientos jóvenes cristianos iraquíes de todas las diócesis del país que viajarán a finales del mes de julio para participar en la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que tendrá lugar en Cracovia. De este modo, durante el Vía Crucis, tendrán la posibilidad de rezar la Oración del Padre Nuestro ante el Papa en arameo, la lengua de Jesús.
“Será un momento importante para todos nosotros, para ser confirmados en la fe y en la comunión con toda la Iglesia de Cristo”, dice a la agencia Fides el obispo caldeo Basel Salim Yaldo, que acompañará a los jóvenes iraquíes en el viaje a Polonia junto con el arzobispo Bashar Warda, y una docena de sacerdotes jóvenes y siete religiosas.
El obispo Basel subraya que con la oración del Vía Crucis en arameo “mirarán también al sufrimiento de nuestro país a la luz de los sufrimientos de Jesús”. Y recuerda que en esas jornadas van a intercambiar sus experiencias con los jóvenes de todo el mundo. “Y a la vuelta, vamos a convocar una reunión nacional donde los jóvenes que han estado en Cracovia contarán su experiencia”, indica el prelado.
En esta línea, precisa que de este modo todos podrán apreciar que se puede vivir la esperanza cristiana y la alegre comunión con toda la Iglesia, “incluso en las condiciones difíciles en las que vivimos”. Así –añade– podremos darnos cuenta de que no hay necesidad de huir, de emigrar, y que es agradable vivir el don de la alegría cristiana en los lugares en los que hemos nacido, y donde hemos encontrado a Jesús, escuchando el anuncio del Evangelio”.
Los chicos iraquíes que se preparan para participar en la JMJ de Cracovia, indica la nota de la agencia Fides,  provienen en gran parte de la diócesis de Bagdad, Kirkuk y Erbil. Entre estos últimos, también hay algunos jóvenes que viven como refugiados en la capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí, después de haber sido obligados a abandonar junto con sus familias los pueblos de la llanura de Nínive.
Asimismo, se indica que los jóvenes iraquíes se preparan para este gran evento con algunas reuniones de comunidad, y el 19 de julio, antes de viajar a Polonia, vivirán juntos un día de oración, canciones y celebraciones sacramentales preparadas para el Jubileo de la Misericordia.
La Jornada Mundial de la Juventud es un encuentro internacional en el que jóvenes de diferentes partes del mundo se reúnen, junto con catequistas, sacerdotes, obispos, en algún lugar del mundo para dar testimonio de su fe en Jesucristo.  El fundador y el primer promotor de la JMJ fue san Juan Pablo II, quien invitó a los jóvenes a Roma en 1984.
Los primeros dos encuentros, en 1984 y 1985, organizados en ocasión del Año Santo Extraordinario de la Redención (1983-1984) y el Año Internacional de la Juventud (1985) no pueden considerarse como Jornada Mundial de la Juventud, sin embargo, pueden considerarse como los primeros encuentros que le dieron al Papa una idea para comenzar con esa iniciativa.
La JMJ quedó instaurada definitivamente el 20 de diciembre 1985. Fue durante un encuentro de Navidad cuando san Juan Pablo II dijo a los cardenales y trabajadores de la Curia Romana que quería que la JMJ se organizara cada año en Domingo de Ramos como un encuentro de diócesis y cada dos o tres años como un encuentro internacional en un lugar fijado por él mismo.
ZENIT