miércoles, 6 de julio de 2016

ACERCA DE LA EUCARISTÍA




Respecto a la acción de gracias, lo haréis de esta manera: Primeramente sobre el cáliz: "Te damos gracias, Padre nuestro, por la santa viña de David, tu siervo, la que nos diste a conocer por medio de tu siervo Jesús. A ti sea la gloria por los siglos." Luego sobre el pan partido: "Te damos gracias, Padre nuestro, por la vida y el conocimiento que nos manifestaste por medio de tu siervo Jesús. A ti sea la gloria por los siglos. Como este pan estaba disperso por los montes y después, al ser reunido, se hizo uno, así sea reunida tu Iglesia de los confines de la tierra en tu reino. Porque tuya es la gloria y el poder por Jesucristo eternamente." 

Pero que de vuestra acción de gracias coman y beban sólo los bautizados en el nombre del Señor, pues acerca de ello dijo el Señor: No deis lo santo a los perros. Después de saciaros, daréis gracias de esta manera: "Te damos gracias, Padre santo, por tu santo nombre, que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús, tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos. Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu nombre y diste a los hombres comida y bebida para que disfrutaran de ellas. Pero, además, nos has proporcionado una comida y bebida espiritual y una vida eterna por medio de tu Siervo. Ante todo, te damos gracias porque eres poderoso. A ti sea la gloria por los siglos. Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, para librarla de todo mal y hacerla perfecta en tu amor, y congrégala de los cuatro vientos, ya santificada, en el reino que has preparado para ella. Porque tuyo es el poder y la gloria por siempre. Que venga tu gracia y que pase este mundo. ¡Hosanna al Dios de David! El que sea santo, que se acerque. El que no lo sea, que se arrepienta. Marana tha. Amén." 

Reunidos cada Domingo, partid el pan y dad gracias, después de haber confesado vuestros pecados, a fin de que vuestro sacrificio sea puro. Pero todo aquel que tenga alguna contienda con su compañero, no se reúna con vosotros, sin antes haber hecho la reconciliación, a fin de que no se profane vuestro sacrificio. Porque éste es el sacrificio del que dijo el Señor: En todo lugar y en todo tiempo se me ofrecerá un sacrificio puro, porque yo soy rey grande, dice el Señor, y mi nombre es admirable entre las naciones.

Del antiguo opúsculo denominado Doctrina de los doce
(Cap. 9, 1-10. 6; 14, 1-3: Funk 2, 14-22. 26)

News.Va


Evangelio según San Mateo 10,1-7. 

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. 

Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. 

A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. 

"Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 

Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 

martes, 5 de julio de 2016

Francisco se suma a la campaña 'Siria: la paz es posible'. Cardenal Tagle: "Es necesario iniciar un movimiento mundial por la paz en Siria"

Mediante un comunicado de prensa hecho público el primer martes de julio, Caritas Internationalis recuerda que el Papa Francisco exhorta a los gobiernos a fin de que encuentren una solución a la guerra en Siria como parte de la campaña de la misma Cáritas titulada "Siria: La paz es posible".
En efecto, mediante un video-mensaje grabado de modo especial ante la situación que se está viviendo en esta nación, el Pontífice se dirige a todos los fieles y, de modo especial, a quienes trabajan con Cáritas en la construcción de una sociedad más justa, para decirles que la paz en este país es posible.
El Papa Bergoglio afirma que todos han reconocido que no hay una solución militar para Siria, sino que sólo existe una solución política. De modo que la comunidad internacional debe apoyar las negociaciones de paz para crear un gobierno de unidad nacional.
De ahí la invitación del Obispo de Roma a quienes están participando en las negociaciones de paz a que tomen en cuenta seriamente estos acuerdos y se comprometan a facilitar el acceso a la ayuda humanitaria.
Asimismo cabe destacar que hacer frente a las consecuencias humanitarias de la guerra de cinco años en Siria es la operación de ayuda humanitaria más grande de Cáritas, en todo el mundo. Cáritas proporciona víveres, atención médica, responde a las necesidades básicas de educación, refugio, orientación psicológica, protección y medios de sustento en Siria así como a los refugiados en otros países; a la vez que se recuerda que el año pasado, las organizaciones nacionales de Cáritas lograron ayudar a casi un millón trescientas mil personas.
Además, Cáritas sigue exhortando a sus seguidores y colaboradores en todo el mundo a que presionen a sus gobiernos para asegurar que todas las partes en conflicto se unan para encontrar una solución pacífica; apoyar a los millones de personas afectadas por la guerra y ofrecer a los sirios, dentro y fuera del país, dignidad y esperanza.
Como afirma el Santo Padre Francisco, mientras la gente sufre, una cantidad increíble de dinero se sigue gastando en armas para los combatientes. E incluso algunos de los países que suministran estas armas son los mismos que están hablando de paz. De ahí la pregunta "¿cómo puede uno creer en quienes lo acarician con la mano derecha, mientras te golpean con la izquierda?".
Por esta razón, Caritas ha abierto una página web para apoyar la campaña, en la que se incluye una obra de arte del artista sirio Tammam Azzam, que fue comisionada especialmente, una película animada sobre la guerra, una serie de imágenes de un fotógrafo galardonado y testimonios de sirios que viven tanto dentro como fuera del país, así como de refugiados en naciones vecinas y otros lugares.
Tras la reunión que mantuvo el Cardenal Luis Antonio Tagle, Presidente de Caritas Internationalis con un grupo de sirios en El Líbano y Grecia, el Purpurado afirmó: "Ellos no son sólo números, son seres humanos. Tenemos que darles esperanza, dignidad y paz - dijo -. Es necesario iniciar un movimiento mundial por la paz. En nombre de todos los afectados por este conflicto, apelamos a todos, podemos trabajar por la paz en Siria".

Las ‘vacaciones’ del papa Francisco

El papa Francisco inició en este mes de julio sus ‘vacaciones’. Han sido suspendidas las audiencias públicas de los miércoles y las privadas, con algunas excepciones, como el viernes pasado cuando recibió a la nueva alcaldesa de Roma, Virginia Raggi; y al iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Arguello.
Además este miércoles 6 de julio, el Papa concederá una audiencia en el Aula Pablo VI a un grupo de 200 enfermos y discapacitados, acompañado por el arzobispo de Lyon (Francia), el Card. Philippe Barbarin.
También está suspendida la publicación de las homilías de Francisco en su misa diaria en la capilla de la Residencia Santa Marta, hasta el 8 de septiembre.
Se mantiene en cambio el Ángelus con los fieles en la Plaza de San Pedro, cada domingo al mediodía y se confirmó el viaje apostólico de Francisco a Polonia del 27 al 31 de julio, a la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia.
Así audiencias por el Jubileo de la Misericordia se reaundarán el 10 de septiembre y las entradas seiguirán siendo siempre gratuitas.
Así el Santo Padre no realizará di desplazamientos, ni pasará algunas semanas en la residencia de Castel Gandolfo situada a unos 25 kilómetros de Roma, en donde el clima es más fresco, ni a otras localidades de montaña o de mar. El Papa como en los años pasados, pasará su verano en la residencia de Santa Marta, donde tiene su mini departamento.
En el blog El Sismografo, su director Luis Badilla, señala que los horarios de la vida del Pontífice no cambian: se levanta diariamente a las 4,45 de la mañana y después de una breve siesta a las 16,45. También los horarios de las comidas se mantienen los mismos.
Por la noche entre las 22:15 y las 22:45, el Santo Padre concluye su jornada con un largo momento e oración antes de ir a dormir y en estos días duerme un poco más.
“Cambia en cambio mucho –asegura Badilla– el tiempo que el papa Francisco dedica a la oración, al estudio, a la lectura, a escuchar música, asi como a los temas propios de su encargo.
Zenit

La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha




Evangelio según San Mateo 9,32-38. 

En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado. 



El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel". 



Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios". 


Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 


Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 


Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 

Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha." 

lunes, 4 de julio de 2016

Francisco visitará la iglesia de la Porciúncula, en Asís

 

Papa Francisco visitará el próximo 4 de agosto de 2016 la Porciúncula, una pequeña iglesia ubicada en el interior de la Basílica Patriarcal de Santa María de los Ángeles, en Asís (Italia), donde vivió San Francisco y la primera generación franciscana.
La visita se produce con motivo del VIII Centenario del Perdón de Asís, que hace referencia al acontecimiento ocurrido en julio de 1216, cuando Francisco pidió en Perusa al Papa Honorio III que todo el que, arrepentido y confesado, entrara en la iglesia de la Porciúncula, ganara gratuitamente una indulgencia plenaria.
Recientemente el Obispo de Roma ha dicho que, "el camino espiritual de San Francisco inició en San Damián, pero el verdadero lugar amado, el corazón de la Orden, allí donde la fundó y donde entregó su vida a Dios fue en la Porciúncula, el pequeño lugar en la Madre de la Iglesia, en María que, por su fe sólida y pos su forma de vivir en el amor y del amor con el Señor, todas las generaciones la llamaran bienaventurada".
El Papa realizará una visita sencilla y privada a la Basílica de Santa María de los Ángeles, donde se recogerá en oración, según informan en la página web de la Porciúncula.
La noticia de esta visita ha sido comunicada por el presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, monseñor Rino Fisichella. La Iglesia particular de Asís-Nocera, Umbra-Gualdo Tadino y todos los franciscanos agradecen al Pontífice su visita y piden al Señor toda bendición para este evento.
(RD/Agencias)

Donec venias: "Hasta que vuelvas"

"Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, hasta que vengas". Así reza el texto original: donec venias, hasta que vuelvas. Pero a los artífices de la versión española no debió gustarles eso de "hasta que vuelvas" y se decidieron por una versión diferente, inspirándose en el marana-tha del Apocalipsis; de modo que dieron la vuelta a la frase y la convirtieron en plegaria "¡Ven, Señor, Jesús!".
A mí no me gusta. Primero, porque la versión española, por muy piadosa que sea, no traduce fielmente la versión latina original. Segundo, porque, al convertir la aclamación en súplica ferviente (¡ven, Señor, Jesús!), esa proclamación ha perdido la fuerza y el dinamismo que imprime el "hasta", el doneclatino. De este modo la versión castellana se ha alejado del halo que tenía la versión original, inspirada en un viejo texto de la tradición litúrgica ambrosiana.
Porque la versión original resalta que la eucaristía se sitúa entre la primera venida del Señor en la plenitud de los tiempos y su última y definitiva venida al final de la historia.Celebramos el memorial del Señor mientras estamos de camino, mientras peregrinamos a la espera de su venida. La eucaristía se celebra en este clima de provisionalidad y de incertidumbre escatológica.
Es un gesto, el de partir el pan, abierto hacia el futuro de la parusía. Partimos el pan mientras esperamos al Mesías, mientras peregrinamos hacia el gran banquete del Reino. A la espera de su venida nosotros partimos el pan, ahondamos la fraternidad solidaria, construimos la ciudad de este mundo, transformamos la sociedad, a la espera de que todos podamos reunirnos en su Reino.
José Manuel Bernal

«MI SACRIFICIO ES UN ESPÍRITU QUEBRANTADO» SAN AGUSTÍN



Yo reconozco mi culpa, dice el salmista. 
Si yo la reconozco, dígnate tú perdonarla. 
No tengamos en modo alguno la presunción de que vivimos rectamente y sin pecado. Lo que atestigua a favor de nuestra vida es el reconocimiento de nuestras culpas. 

Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en qué pueden morder. Y, al no poderse excusar a sí mismos, están siempre dispuestos a acusar a los demás. 

No es así como nos enseña el salmo a orar y dar a Dios satisfacción, ya que dice: Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. El que así ora no atiende a los pecados ajenos, sino que se examina a sí mismo, y no de manera superficial, como quien palpa, sino profundizando en su interior. No se perdona a sí mismo, y por esto precisamente puede atreverse a pedir perdón. 

¿Quieres aplacar a Dios? Conoce lo que has de hacer contigo mismo para que Dios te sea propicio. Atiende a lo que dice el mismo salmo: Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Por tanto, ¿es que has de prescindir del sacrificio? ¿Significa esto que podrás aplacar a Dios sin ninguna oblación? ¿Qué dice el salmo? Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Pero continúa y verás que dice: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. 

Dios rechaza los antiguos sacrificios, pero te enseña qué es lo que has de ofrecer. Nuestros padres ofrecían víctimas de sus rebaños, y éste era su sacrificio. Los sacrificios no te satisfacen, pero quieres otra clase de sacrificios. Si te ofreciera un holocausto -dice-, no lo querrías. Si no quieres, pues, holocaustos, ¿vas a quedar sin sacrificios? De ningún modo. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. Éste es el sacrificio que has de ofrecer. No busques en el rebaño, no prepares navíos para navegar hasta las más lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazón la ofrenda grata a Dios. El corazón es lo que hay que quebrantar. 

Y no temas perder el corazón al quebrantarlo, pues dice también el salmo: Oh Dios, crea en mi un corazón puro. Para que sea creado este corazón puro, hay que quebrantar antes el impuro. Sintamos disgusto de nosotros mismos cuando pecamos, ya que el pecado disgusta a Dios. Y, ya que no estamos libres de pecado, por lo menos asemejémonos a Dios en nuestro disgusto por lo que a él le disgusta. Así tu voluntad coincide en algo con la de Dios, en cuanto que te disgusta lo mismo que odia tu Hacedor.

De los sermones de san Agustín, obispo
(Sermón 19, 2-3: CCL 41, 252-254)

Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme


Evangelio según San Mateo 9,18-26. 

Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá". 

Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. 

Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada". 

Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada. 

Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él. 


Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó. 


Y esta noticia se divulgó por aquella región. 

El Papa pide que Dios "convierta el corazón de los violentos cegado por el odio"

«Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
La página evangélica de hoy, tomada del décimo capítulo del Evangelio de Lucas (1-12 17-20), nos hace comprender cuán necesario es invocar a Dios «el Señor de la mies, para que envíe obreros para su mies» (2). Los ‘obreros' de los que habla Jesús son los misioneros del Reino de Dios, a los que Él mismo llamaba y enviaba «de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir». (1) Su tarea es anunciar un mensaje de salvación dirigido a todos los misioneros, que anuncian siempre un mensaje de salvación a todos, no sólo a los misioneros que van lejos, también nosotros misioneros cristianos que decimos una palabra buena de salvación. Y éste es el don que nos da Jesús con el Espíritu Santo. Y este anuncio es el de decir: «El Reino de Dios está cerca de ustedes». (9). En efecto, Jesús ha «acercado» a Dios a nosotros; en Jesús, Dios reina en medio de nosotros, su amor misericordioso vence el pecado y la miseria humana.
Y ésta es la Buena Noticia que los «obreros» deben llevar a todos: un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad. Jesús, cuando envía a sus discípulos para que lo precedan en las aldeas, les recomienda: «Digan primero: «¡Que descienda la paz sobre esta casa!»... «Curen a sus enfermos» (5 y 9) Todo ello quiere decir que el Reino de Dios se construye día a día y ofrece ya en esta tierra sus frutos de conversión, de purificación, de amor y de consolación entre los hombres. Es una cosa linda ¡eh! Construir día tras día este Reino de Dios que se va haciendo. No destruir, construir.
¿Con qué espíritu el discípulo de Jesús deberá desarrollar esta misión? Ante todo, deberá tener conciencia de la realidad difícil y a veces hostil que le espera. Pero Jesús no ahorra palabras sobre esto ¡eh! Jesús dice: «Yo los envío como a ovejas en medio de lobos» (3), clarísimo. La hostilidad que está desde siempre, desde el comienzo de las persecuciones de los cristianos, porque Jesús sabe que la misión está obstaculizada por la obra del maligno. Por ello, el obrero del Evangei calzado (cfr 4), como ha recomendado Jesús, para confiar sólo en el poder de la Cruz de Cristo. Ellolio se esforzará en estar libre de condicionamientos humanos de todo tipo, no llevando ni dinero, ni alforja, n significa abandonar todo motivo de vanagloria personal, de arribismo, de fama, de poder, y ser instrumentos humildes de la salvación obrada por el sacrificio de Jesús, muerto y resucitado por nosotros».
La misión del cristiano en el mundo es una misión estupenda, es una misión destinada a todos, una misión de servicio sin excluir a nadie; requiere tanta generosidad y sobre todo elevar la mirada y el corazón, para invocar la ayuda del Señor. Hay tanta necesidad de cristianos que testimonien con alegría el Evangelio en la vida de cada día. Los discípulos enviados por Jesús «volvieron llenos de alegría (17). Cuando hacemos esto, el corazón se llena de alegría. Y esta expresión me hace pensar en cómo se alegra la Iglesia, se alegra cuando sus hijos reciben la Buena Noticia gracias a la dedición de tantos hombres y mujeres que cotidianamente anuncian el Evangelio: sacerdotes, esos párrocos buenos que todos conocemos, religiosas, consagradas, misioneras, misioneros, y me pregunto, escuchen la pregunta: ¿cuántos de ustedes jóvenes, que ahora están presentes, hoy, en la plaza, perciben la llamada del Señor a seguirlo? ¡No tengan miedo! Sean valientes y lleven a los otros esta antorcha del celo apostólico que nos ha sido dada por estos ejemplares discípulos.
Roguemos al Señor, por intercesión de la Virgen María, para que no falten nunca a la Iglesia corazones generosos, que trabajen para llevar a todos el amor y la ternura del Padre celeste».
Texto completo del saludo del Papa
Queridos hermanos y hermanas,
Expreso mi cercanía a los familiares de las víctimas y de los heridos del atentado sucedido ayer en Dacca y también del sucedido en Bagdad. Recemos juntos. Recemos juntos por ellos, por los difuntos y pidamos al Señor para convertir el corazón de los violentos cegados por el odio. (Ave María...)
Les saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos llegados desde Italia y desde diversos países. En particular al grupo de Bérgamo (Italia) guiado por el Obispo. Los bergamascos no han escatimado en la pancarta, ¿eh? ¡Se ve bien! A aquellos de Braganza- Miranda (Portugal); las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón que vienen desde Corea con algunos fieles; los jóvenes de Ibiza que se preparan para la confirmación; y el grupo de peregrinos venezolanos. También querría saludar a mis connacionales de La Rioja, del Chilecito: se ve bien la bandera ahí, ¡eh!
Saludo a algunos peregrinos especiales, bajo el amparo de la Misericordia: a los fieles de Ascoli Piceno, llegados a pie por la vía Salaria antigua; a los socios de la Federación Italiana de Turismo Ecuestre, llegados a caballo, algunos incluso desde Cracovia; y aquel en bicicleta y motocicleta desde Cardito (Nápoles).
Saludo finalmente a la Asociación "Migas de esperanza de Carla Zichetti", la Familia Camiliana Laica, la Escuela materna de Verdellino, y los muchachos de Albino y Desenzano, y aquellos de Sassari.
En el Año Santo de la Misericordia me agrada recordar que el próximo miércoles celebraremos la memoria de santa María Goretti, la muchacha mártir que antes de morir perdonó a su asesino. Esta valiente muchacha merece un aplauso de toda la plaza, ¡eh!
Y a todos les deseo un buen domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí.
¡Buen almuerzo y hasta la vista!

Ya está a la venta el Evangelio Popular 2017 de PPC

El Evangelio Popular 2017 de PPC está ya en librerías. Se trata de una publicación que, contando con el texto litúrgico oficial de la Conferencia Episcopal Española, ofrece el evangelio diario, tanto de días feriados como de domingos, fiestas y solemnidades.
La novedad de este año es el autor de los comentarios: el sacerdote José María Avendaño Perea, actual vicario general de la Diócesis de Getafe y reconocido autor de obras sobre espiritualidad. Él es el encargado de comentar cada texto del Evangelio como ayuda a la oración personal y comunitaria.
"Llevar la luz de Dios al mundo -escribe Avendaño-, llevar la belleza, hermosura y alegría de Jesucristo y su Evangelio, llevar ánimo y esperanza a los hombres y mujeres con los que caminamos cada jornada, especialmente a los ‘heridos por la vida', los pobres, los débiles y necesitados, esto es lo que he pretendido al plasmar en palabras lo que llevo en el corazón".
El Evangelio Popular 2017 está dirigido a todas las personas individuales y a las comunidades cristianas que quieren acercarse a la Palabra de Dios de forma sencilla pero sugerente. Desde el 1 de enero, cada día incluye la referencia de la primera y segunda lectura, así como del Salmo, una indicación sobre el santoral, el texto íntegro del Evangelio correspondiente y un comentario. En cuanto a su formato, es una edición con un diseño limpio, claro y legible, en formato bolsillo y encuadernado en tapa blanda para resistir el uso frecuente.
Cada unidad cuesta 2 € , y es posible que cada comunidad, parroquia, institución o colegio puedan solicitar una edición personalizada para grupos. Para más información, pueden contactar con PPC aquí.


domingo, 3 de julio de 2016

“Está cerca de ustedes el Reino de Dios”. Reflexión del jesuita Juan Bytton

“Los envió de dos en dos” (v. 1) así empieza el Evangelio de este domingo y es el primer anuncio del Reino. Si bien ir de dos en dos era una costumbre judía para garantizar el testimonio de lo que ocurre, en Jesús ir de dos es también confirmar que todo se construye en comunidad, compartiendo, sirviendo, escuchando y celebrando (cfr. Mt 18,20). A esto están invitados todos/as porque los discípulos de Jesús son enviados a todas las ciudades a las que él irá. Jesús les da el alcance para hacer de la fraternidad el signo de la fe. Al mismo tiempo, él es consciente a dónde los envía y para qué. Y, sin embargo, no deja de enviarlos. Arriesgar es parte del camino.
Jesús indica con una nueva dupla de palabras el modo de vida cristiano: “Recen y pónganse en camino” (v. 3). Fe y acción, Dios y mundo, cielo y tierra. Feliz encuentro que tiene su clave de lectura en el “ligeros de equipaje”. ¿Nos hemos puesto a pensar qué ocurre cuando no llevamos nada para el camino? ¿Ni bolsas para acumular, ni alforjas para asegurar alimento, ni sandalias para evitar ensuciarnos los pies? No es fácil imaginarlo, porque muchas veces no es fácil poner toda nuestra confianza en Dios. Por eso, Jesús invita a orar mientras se camina a diario para que nuestra fuerza sea el Evangelio y nuestro único destino el Reino de Dios. Así, veremos con mayor claridad que el ser humano no vale por lo que posee, sino por lo que es y anuncia, por lo que sueña y colabora con otros para hacerlo realidad.
El envío es concreto: por los caminos y en las casas. La paz entra al hogar y de allí sale al mundo. En cada “casa” – que aparece mencionada 5 veces en el texto – se comparte la mesa, el lugar privilegiado del encuentro, donde se cuenta la vida y el día, donde se alimenta el cuerpo y el alma.
De dos en dos y casa por casa. En esta dinámica está la paz y la sencillez del Reino. Por eso, el siguiente paso es sanar; no hay corazón solitario y herido que no sane en casa y en paz. Luego, Jesús anuncia una de las palabras más bellas y profundas de las Escrituras: ἤγγικεν ἐφ᾽ ὑμᾶς ἡ βασιλεία τοῦ θεοῦ / “Está cerca de ustedes el Reino de Dios” (v. 9). Dios está cerca del que busca sanarse, y del que llega para sanar. Es el mismo camino que él recorrió primero. Así, encarnación y compromiso son una sola cosa cuando de salvar vidas se trata.
Finalmente, si bien el Evangelio nos narra una acción de Jesús vital para el futuro de la comunidad, es al mismo tiempo una invitación personal a un propio camino interior; a visitar nuestras “casas”, recuerdos, personas y situaciones que nos han dado paz, a los/as que le debemos la vida y lo que somos. Recordar y agradecer son acciones que nos permiten reconocernos totalmente dependientes de Dios y Su misericordia y desde allí ser sus colaboradores en los campos, la mies y la vida. Es la responsabilidad de ser anunciadores de algo que ya está ocurriendo. “Lo que debe alegrar al seguidor de Jesús no es la euforia seductora de la victoria, sino la certeza inquebrantable de que Dios lo ama. Decir que nuestros nombres están inscritos en los cielos, es creer que sólo la memoria de Dios asegura la continuidad de nuestra vida hasta la eternidad” (F. Bovon).
Para Radio Vaticano, jesuita Juan Bytton
(from Vatican Radio)

LA PAZ DEL SEÑOR


Cuando deseo compartir la lectura creyente de los textos bíblicos que propone la Iglesia en la Liturgia de cada domingo, miro primero de forma global todas las lecturas, para descubrir el posible mensaje central que se nos ofrece como acompañamiento espiritual semanal.
Si se tiene en cuenta que durante cada ciclo –“A”, “B”, “C”- se proclama un Evangelio sinóptico, del que se hace una lectura continuada, se comprende que las concordancias de las otras lecturas hay que buscarlas precisamente a partir del texto evangélico.
Esta semana, san Lucas nos dice cómo deben ir los discípulos a la misión que se les confía, y cuál debe ser el saludo: “Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa." Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz” (Lc). Precisamente es la referencia a la paz el elemento transversal que encontramos en las demás lecturas-

Con el canto del aleluya, que precede al Evangelio, se dice: “Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón” (Col). Un momento antes, San Pablo manifiesta un deseo concorde: “La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma” (Gál).
La concurrencia que se da en torno a la paz comienza con el anuncio del profeta Isaías: “Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz” (Is), en un contexto de bendición y de augurio, a quienes sufren el exilio. “Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, y en Jerusalén seréis consolados” (Is).
Ante esta constante, nos viene a la memoria el saludo del Resucitado: “La paz con vosotros”, y la advertencia de que no se trata de la paz que da el mundo, sino que es un don que se experimenta cuando se coincide con el querer de Dios.
La paz es un regalo del Espíritu, a la vez que tarea, por llevar a cabo lo que sabemos que agrada a Dios, y lo que se nos ofrece como llamada personal. De tal forma que para discernir si uno sigue el querer divino, la percepción de la paz interior es determinante, porque como dice la Biblia, Dios es Dios de paz, y no de aflicción; no es posible que quien inspira una vocación no la acompañe con el don de la señal autentificadora.
Os deseo que la paz del Señor repose sobre vuestra casa, familia y conciencia, y que os convirtáis en mensajeros de paz, como lo fue Francisco de Asís, que por donde iba, siempre saludaba: “Paz y Bien”.
Ángel Moreno de Buenafuente

Portadores del Evangelio. José Antonio Pagola


Lucas recoge en su evangelio un importante discurso de Jesús, dirigido no a los Doce sino a otro grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en su proyecto del reino de Dios. Las palabras de Jesús constituyen una especie de carta fundacional donde sus seguidores han de alimentar su tarea evangelizadora. 

Subrayo algunas líneas maestras.
«Poneos en camino»
Aunque lo olvidamos una y otra vez, la Iglesia está marcada por el envío de Jesús. Por eso es peligroso concebirla como una institución fundada para cuidar y desarrollar su propia religión. Responde mejor al deseo original de Jesús la imagen de un movimiento profético que camina por la historia según la lógica del envío: saliendo de sí misma, pensando en los demás, sirviendo al mundo la Buena Noticia de Dios. «La Iglesia no está ahí para ella misma, sino para la humanidad» (Benedicto XVI).
Por eso es hoy tan peligrosa la tentación de replegarnos sobre nuestros propios intereses, nuestro pasado, nuestras adquisiciones doctrinales, nuestras prácticas y costumbres. Más todavía, si lo hacemos endureciendo nuestra relación con el mundo. ¿Qué es una Iglesia rígida, anquilosada, encerrada en sí misma, sin profetas de Jesús ni portadores del Evangelio?
«Cuando entréis en un pueblo... curad a los enfermos y decid: está cerca de vosotros el reino de Dios»
Esta es la gran noticia: Dios está cerca de nosotros animándonos a hacer más humana la vida. Pero no basta afirmar una verdad para que sea atractiva y deseable. Es necesario revisar nuestra actuación: ¿qué es lo que puede llevar hoy a las personas hacia el Evangelio?, ¿cómo pueden captar a Dios como algo nuevo y bueno?
Seguramente, nos falta amor al mundo actual y no sabemos llegar al corazón del hombre y la mujer de hoy. No basta predicar sermones desde el altar. Hemos de aprender a escuchar más, acoger, curar la vida de los que sufren... solo así encontraremos palabras humildes y buenas que acerquen a ese Jesús cuya ternura insondable nos pone en contacto con Dios, el Padre Bueno de todos.
«Cuando entréis en una casa, decid primero: Paz a esta casa»
La Buena Noticia de Jesús se comunica con respeto total, desde una actitud amistosa y fraterna, contagiando paz. Es un error pretender imponerla desde la superioridad, la amenaza o el resentimiento. Es antievangélico tratar sin amor a las personas solo porque no aceptan nuestro mensaje. Pero ¿cómo lo aceptarán si no se sienten comprendidos por quienes nos presentamos en nombre de Jesús?

José Antonio Pagola

La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.



Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:

- «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.

Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.

Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.

Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella y decidles: "El reino de Dios ha llegado a vosotros"».

Palabra del Señor.