lunes, 4 de julio de 2016

Francisco visitará la iglesia de la Porciúncula, en Asís

 

Papa Francisco visitará el próximo 4 de agosto de 2016 la Porciúncula, una pequeña iglesia ubicada en el interior de la Basílica Patriarcal de Santa María de los Ángeles, en Asís (Italia), donde vivió San Francisco y la primera generación franciscana.
La visita se produce con motivo del VIII Centenario del Perdón de Asís, que hace referencia al acontecimiento ocurrido en julio de 1216, cuando Francisco pidió en Perusa al Papa Honorio III que todo el que, arrepentido y confesado, entrara en la iglesia de la Porciúncula, ganara gratuitamente una indulgencia plenaria.
Recientemente el Obispo de Roma ha dicho que, "el camino espiritual de San Francisco inició en San Damián, pero el verdadero lugar amado, el corazón de la Orden, allí donde la fundó y donde entregó su vida a Dios fue en la Porciúncula, el pequeño lugar en la Madre de la Iglesia, en María que, por su fe sólida y pos su forma de vivir en el amor y del amor con el Señor, todas las generaciones la llamaran bienaventurada".
El Papa realizará una visita sencilla y privada a la Basílica de Santa María de los Ángeles, donde se recogerá en oración, según informan en la página web de la Porciúncula.
La noticia de esta visita ha sido comunicada por el presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, monseñor Rino Fisichella. La Iglesia particular de Asís-Nocera, Umbra-Gualdo Tadino y todos los franciscanos agradecen al Pontífice su visita y piden al Señor toda bendición para este evento.
(RD/Agencias)

Donec venias: "Hasta que vuelvas"

"Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, hasta que vengas". Así reza el texto original: donec venias, hasta que vuelvas. Pero a los artífices de la versión española no debió gustarles eso de "hasta que vuelvas" y se decidieron por una versión diferente, inspirándose en el marana-tha del Apocalipsis; de modo que dieron la vuelta a la frase y la convirtieron en plegaria "¡Ven, Señor, Jesús!".
A mí no me gusta. Primero, porque la versión española, por muy piadosa que sea, no traduce fielmente la versión latina original. Segundo, porque, al convertir la aclamación en súplica ferviente (¡ven, Señor, Jesús!), esa proclamación ha perdido la fuerza y el dinamismo que imprime el "hasta", el doneclatino. De este modo la versión castellana se ha alejado del halo que tenía la versión original, inspirada en un viejo texto de la tradición litúrgica ambrosiana.
Porque la versión original resalta que la eucaristía se sitúa entre la primera venida del Señor en la plenitud de los tiempos y su última y definitiva venida al final de la historia.Celebramos el memorial del Señor mientras estamos de camino, mientras peregrinamos a la espera de su venida. La eucaristía se celebra en este clima de provisionalidad y de incertidumbre escatológica.
Es un gesto, el de partir el pan, abierto hacia el futuro de la parusía. Partimos el pan mientras esperamos al Mesías, mientras peregrinamos hacia el gran banquete del Reino. A la espera de su venida nosotros partimos el pan, ahondamos la fraternidad solidaria, construimos la ciudad de este mundo, transformamos la sociedad, a la espera de que todos podamos reunirnos en su Reino.
José Manuel Bernal

«MI SACRIFICIO ES UN ESPÍRITU QUEBRANTADO» SAN AGUSTÍN



Yo reconozco mi culpa, dice el salmista. 
Si yo la reconozco, dígnate tú perdonarla. 
No tengamos en modo alguno la presunción de que vivimos rectamente y sin pecado. Lo que atestigua a favor de nuestra vida es el reconocimiento de nuestras culpas. 

Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en qué pueden morder. Y, al no poderse excusar a sí mismos, están siempre dispuestos a acusar a los demás. 

No es así como nos enseña el salmo a orar y dar a Dios satisfacción, ya que dice: Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. El que así ora no atiende a los pecados ajenos, sino que se examina a sí mismo, y no de manera superficial, como quien palpa, sino profundizando en su interior. No se perdona a sí mismo, y por esto precisamente puede atreverse a pedir perdón. 

¿Quieres aplacar a Dios? Conoce lo que has de hacer contigo mismo para que Dios te sea propicio. Atiende a lo que dice el mismo salmo: Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Por tanto, ¿es que has de prescindir del sacrificio? ¿Significa esto que podrás aplacar a Dios sin ninguna oblación? ¿Qué dice el salmo? Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Pero continúa y verás que dice: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. 

Dios rechaza los antiguos sacrificios, pero te enseña qué es lo que has de ofrecer. Nuestros padres ofrecían víctimas de sus rebaños, y éste era su sacrificio. Los sacrificios no te satisfacen, pero quieres otra clase de sacrificios. Si te ofreciera un holocausto -dice-, no lo querrías. Si no quieres, pues, holocaustos, ¿vas a quedar sin sacrificios? De ningún modo. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. Éste es el sacrificio que has de ofrecer. No busques en el rebaño, no prepares navíos para navegar hasta las más lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazón la ofrenda grata a Dios. El corazón es lo que hay que quebrantar. 

Y no temas perder el corazón al quebrantarlo, pues dice también el salmo: Oh Dios, crea en mi un corazón puro. Para que sea creado este corazón puro, hay que quebrantar antes el impuro. Sintamos disgusto de nosotros mismos cuando pecamos, ya que el pecado disgusta a Dios. Y, ya que no estamos libres de pecado, por lo menos asemejémonos a Dios en nuestro disgusto por lo que a él le disgusta. Así tu voluntad coincide en algo con la de Dios, en cuanto que te disgusta lo mismo que odia tu Hacedor.

De los sermones de san Agustín, obispo
(Sermón 19, 2-3: CCL 41, 252-254)

Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme


Evangelio según San Mateo 9,18-26. 

Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá". 

Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. 

Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada". 

Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada. 

Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él. 


Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó. 


Y esta noticia se divulgó por aquella región. 

El Papa pide que Dios "convierta el corazón de los violentos cegado por el odio"

«Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
La página evangélica de hoy, tomada del décimo capítulo del Evangelio de Lucas (1-12 17-20), nos hace comprender cuán necesario es invocar a Dios «el Señor de la mies, para que envíe obreros para su mies» (2). Los ‘obreros' de los que habla Jesús son los misioneros del Reino de Dios, a los que Él mismo llamaba y enviaba «de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir». (1) Su tarea es anunciar un mensaje de salvación dirigido a todos los misioneros, que anuncian siempre un mensaje de salvación a todos, no sólo a los misioneros que van lejos, también nosotros misioneros cristianos que decimos una palabra buena de salvación. Y éste es el don que nos da Jesús con el Espíritu Santo. Y este anuncio es el de decir: «El Reino de Dios está cerca de ustedes». (9). En efecto, Jesús ha «acercado» a Dios a nosotros; en Jesús, Dios reina en medio de nosotros, su amor misericordioso vence el pecado y la miseria humana.
Y ésta es la Buena Noticia que los «obreros» deben llevar a todos: un mensaje de esperanza y de consolación, de paz y de caridad. Jesús, cuando envía a sus discípulos para que lo precedan en las aldeas, les recomienda: «Digan primero: «¡Que descienda la paz sobre esta casa!»... «Curen a sus enfermos» (5 y 9) Todo ello quiere decir que el Reino de Dios se construye día a día y ofrece ya en esta tierra sus frutos de conversión, de purificación, de amor y de consolación entre los hombres. Es una cosa linda ¡eh! Construir día tras día este Reino de Dios que se va haciendo. No destruir, construir.
¿Con qué espíritu el discípulo de Jesús deberá desarrollar esta misión? Ante todo, deberá tener conciencia de la realidad difícil y a veces hostil que le espera. Pero Jesús no ahorra palabras sobre esto ¡eh! Jesús dice: «Yo los envío como a ovejas en medio de lobos» (3), clarísimo. La hostilidad que está desde siempre, desde el comienzo de las persecuciones de los cristianos, porque Jesús sabe que la misión está obstaculizada por la obra del maligno. Por ello, el obrero del Evangei calzado (cfr 4), como ha recomendado Jesús, para confiar sólo en el poder de la Cruz de Cristo. Ellolio se esforzará en estar libre de condicionamientos humanos de todo tipo, no llevando ni dinero, ni alforja, n significa abandonar todo motivo de vanagloria personal, de arribismo, de fama, de poder, y ser instrumentos humildes de la salvación obrada por el sacrificio de Jesús, muerto y resucitado por nosotros».
La misión del cristiano en el mundo es una misión estupenda, es una misión destinada a todos, una misión de servicio sin excluir a nadie; requiere tanta generosidad y sobre todo elevar la mirada y el corazón, para invocar la ayuda del Señor. Hay tanta necesidad de cristianos que testimonien con alegría el Evangelio en la vida de cada día. Los discípulos enviados por Jesús «volvieron llenos de alegría (17). Cuando hacemos esto, el corazón se llena de alegría. Y esta expresión me hace pensar en cómo se alegra la Iglesia, se alegra cuando sus hijos reciben la Buena Noticia gracias a la dedición de tantos hombres y mujeres que cotidianamente anuncian el Evangelio: sacerdotes, esos párrocos buenos que todos conocemos, religiosas, consagradas, misioneras, misioneros, y me pregunto, escuchen la pregunta: ¿cuántos de ustedes jóvenes, que ahora están presentes, hoy, en la plaza, perciben la llamada del Señor a seguirlo? ¡No tengan miedo! Sean valientes y lleven a los otros esta antorcha del celo apostólico que nos ha sido dada por estos ejemplares discípulos.
Roguemos al Señor, por intercesión de la Virgen María, para que no falten nunca a la Iglesia corazones generosos, que trabajen para llevar a todos el amor y la ternura del Padre celeste».
Texto completo del saludo del Papa
Queridos hermanos y hermanas,
Expreso mi cercanía a los familiares de las víctimas y de los heridos del atentado sucedido ayer en Dacca y también del sucedido en Bagdad. Recemos juntos. Recemos juntos por ellos, por los difuntos y pidamos al Señor para convertir el corazón de los violentos cegados por el odio. (Ave María...)
Les saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos llegados desde Italia y desde diversos países. En particular al grupo de Bérgamo (Italia) guiado por el Obispo. Los bergamascos no han escatimado en la pancarta, ¿eh? ¡Se ve bien! A aquellos de Braganza- Miranda (Portugal); las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón que vienen desde Corea con algunos fieles; los jóvenes de Ibiza que se preparan para la confirmación; y el grupo de peregrinos venezolanos. También querría saludar a mis connacionales de La Rioja, del Chilecito: se ve bien la bandera ahí, ¡eh!
Saludo a algunos peregrinos especiales, bajo el amparo de la Misericordia: a los fieles de Ascoli Piceno, llegados a pie por la vía Salaria antigua; a los socios de la Federación Italiana de Turismo Ecuestre, llegados a caballo, algunos incluso desde Cracovia; y aquel en bicicleta y motocicleta desde Cardito (Nápoles).
Saludo finalmente a la Asociación "Migas de esperanza de Carla Zichetti", la Familia Camiliana Laica, la Escuela materna de Verdellino, y los muchachos de Albino y Desenzano, y aquellos de Sassari.
En el Año Santo de la Misericordia me agrada recordar que el próximo miércoles celebraremos la memoria de santa María Goretti, la muchacha mártir que antes de morir perdonó a su asesino. Esta valiente muchacha merece un aplauso de toda la plaza, ¡eh!
Y a todos les deseo un buen domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí.
¡Buen almuerzo y hasta la vista!

Ya está a la venta el Evangelio Popular 2017 de PPC

El Evangelio Popular 2017 de PPC está ya en librerías. Se trata de una publicación que, contando con el texto litúrgico oficial de la Conferencia Episcopal Española, ofrece el evangelio diario, tanto de días feriados como de domingos, fiestas y solemnidades.
La novedad de este año es el autor de los comentarios: el sacerdote José María Avendaño Perea, actual vicario general de la Diócesis de Getafe y reconocido autor de obras sobre espiritualidad. Él es el encargado de comentar cada texto del Evangelio como ayuda a la oración personal y comunitaria.
"Llevar la luz de Dios al mundo -escribe Avendaño-, llevar la belleza, hermosura y alegría de Jesucristo y su Evangelio, llevar ánimo y esperanza a los hombres y mujeres con los que caminamos cada jornada, especialmente a los ‘heridos por la vida', los pobres, los débiles y necesitados, esto es lo que he pretendido al plasmar en palabras lo que llevo en el corazón".
El Evangelio Popular 2017 está dirigido a todas las personas individuales y a las comunidades cristianas que quieren acercarse a la Palabra de Dios de forma sencilla pero sugerente. Desde el 1 de enero, cada día incluye la referencia de la primera y segunda lectura, así como del Salmo, una indicación sobre el santoral, el texto íntegro del Evangelio correspondiente y un comentario. En cuanto a su formato, es una edición con un diseño limpio, claro y legible, en formato bolsillo y encuadernado en tapa blanda para resistir el uso frecuente.
Cada unidad cuesta 2 € , y es posible que cada comunidad, parroquia, institución o colegio puedan solicitar una edición personalizada para grupos. Para más información, pueden contactar con PPC aquí.


domingo, 3 de julio de 2016

“Está cerca de ustedes el Reino de Dios”. Reflexión del jesuita Juan Bytton

“Los envió de dos en dos” (v. 1) así empieza el Evangelio de este domingo y es el primer anuncio del Reino. Si bien ir de dos en dos era una costumbre judía para garantizar el testimonio de lo que ocurre, en Jesús ir de dos es también confirmar que todo se construye en comunidad, compartiendo, sirviendo, escuchando y celebrando (cfr. Mt 18,20). A esto están invitados todos/as porque los discípulos de Jesús son enviados a todas las ciudades a las que él irá. Jesús les da el alcance para hacer de la fraternidad el signo de la fe. Al mismo tiempo, él es consciente a dónde los envía y para qué. Y, sin embargo, no deja de enviarlos. Arriesgar es parte del camino.
Jesús indica con una nueva dupla de palabras el modo de vida cristiano: “Recen y pónganse en camino” (v. 3). Fe y acción, Dios y mundo, cielo y tierra. Feliz encuentro que tiene su clave de lectura en el “ligeros de equipaje”. ¿Nos hemos puesto a pensar qué ocurre cuando no llevamos nada para el camino? ¿Ni bolsas para acumular, ni alforjas para asegurar alimento, ni sandalias para evitar ensuciarnos los pies? No es fácil imaginarlo, porque muchas veces no es fácil poner toda nuestra confianza en Dios. Por eso, Jesús invita a orar mientras se camina a diario para que nuestra fuerza sea el Evangelio y nuestro único destino el Reino de Dios. Así, veremos con mayor claridad que el ser humano no vale por lo que posee, sino por lo que es y anuncia, por lo que sueña y colabora con otros para hacerlo realidad.
El envío es concreto: por los caminos y en las casas. La paz entra al hogar y de allí sale al mundo. En cada “casa” – que aparece mencionada 5 veces en el texto – se comparte la mesa, el lugar privilegiado del encuentro, donde se cuenta la vida y el día, donde se alimenta el cuerpo y el alma.
De dos en dos y casa por casa. En esta dinámica está la paz y la sencillez del Reino. Por eso, el siguiente paso es sanar; no hay corazón solitario y herido que no sane en casa y en paz. Luego, Jesús anuncia una de las palabras más bellas y profundas de las Escrituras: ἤγγικεν ἐφ᾽ ὑμᾶς ἡ βασιλεία τοῦ θεοῦ / “Está cerca de ustedes el Reino de Dios” (v. 9). Dios está cerca del que busca sanarse, y del que llega para sanar. Es el mismo camino que él recorrió primero. Así, encarnación y compromiso son una sola cosa cuando de salvar vidas se trata.
Finalmente, si bien el Evangelio nos narra una acción de Jesús vital para el futuro de la comunidad, es al mismo tiempo una invitación personal a un propio camino interior; a visitar nuestras “casas”, recuerdos, personas y situaciones que nos han dado paz, a los/as que le debemos la vida y lo que somos. Recordar y agradecer son acciones que nos permiten reconocernos totalmente dependientes de Dios y Su misericordia y desde allí ser sus colaboradores en los campos, la mies y la vida. Es la responsabilidad de ser anunciadores de algo que ya está ocurriendo. “Lo que debe alegrar al seguidor de Jesús no es la euforia seductora de la victoria, sino la certeza inquebrantable de que Dios lo ama. Decir que nuestros nombres están inscritos en los cielos, es creer que sólo la memoria de Dios asegura la continuidad de nuestra vida hasta la eternidad” (F. Bovon).
Para Radio Vaticano, jesuita Juan Bytton
(from Vatican Radio)

LA PAZ DEL SEÑOR


Cuando deseo compartir la lectura creyente de los textos bíblicos que propone la Iglesia en la Liturgia de cada domingo, miro primero de forma global todas las lecturas, para descubrir el posible mensaje central que se nos ofrece como acompañamiento espiritual semanal.
Si se tiene en cuenta que durante cada ciclo –“A”, “B”, “C”- se proclama un Evangelio sinóptico, del que se hace una lectura continuada, se comprende que las concordancias de las otras lecturas hay que buscarlas precisamente a partir del texto evangélico.
Esta semana, san Lucas nos dice cómo deben ir los discípulos a la misión que se les confía, y cuál debe ser el saludo: “Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa." Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz” (Lc). Precisamente es la referencia a la paz el elemento transversal que encontramos en las demás lecturas-

Con el canto del aleluya, que precede al Evangelio, se dice: “Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón” (Col). Un momento antes, San Pablo manifiesta un deseo concorde: “La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma” (Gál).
La concurrencia que se da en torno a la paz comienza con el anuncio del profeta Isaías: “Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz” (Is), en un contexto de bendición y de augurio, a quienes sufren el exilio. “Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, y en Jerusalén seréis consolados” (Is).
Ante esta constante, nos viene a la memoria el saludo del Resucitado: “La paz con vosotros”, y la advertencia de que no se trata de la paz que da el mundo, sino que es un don que se experimenta cuando se coincide con el querer de Dios.
La paz es un regalo del Espíritu, a la vez que tarea, por llevar a cabo lo que sabemos que agrada a Dios, y lo que se nos ofrece como llamada personal. De tal forma que para discernir si uno sigue el querer divino, la percepción de la paz interior es determinante, porque como dice la Biblia, Dios es Dios de paz, y no de aflicción; no es posible que quien inspira una vocación no la acompañe con el don de la señal autentificadora.
Os deseo que la paz del Señor repose sobre vuestra casa, familia y conciencia, y que os convirtáis en mensajeros de paz, como lo fue Francisco de Asís, que por donde iba, siempre saludaba: “Paz y Bien”.
Ángel Moreno de Buenafuente

Portadores del Evangelio. José Antonio Pagola


Lucas recoge en su evangelio un importante discurso de Jesús, dirigido no a los Doce sino a otro grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en su proyecto del reino de Dios. Las palabras de Jesús constituyen una especie de carta fundacional donde sus seguidores han de alimentar su tarea evangelizadora. 

Subrayo algunas líneas maestras.
«Poneos en camino»
Aunque lo olvidamos una y otra vez, la Iglesia está marcada por el envío de Jesús. Por eso es peligroso concebirla como una institución fundada para cuidar y desarrollar su propia religión. Responde mejor al deseo original de Jesús la imagen de un movimiento profético que camina por la historia según la lógica del envío: saliendo de sí misma, pensando en los demás, sirviendo al mundo la Buena Noticia de Dios. «La Iglesia no está ahí para ella misma, sino para la humanidad» (Benedicto XVI).
Por eso es hoy tan peligrosa la tentación de replegarnos sobre nuestros propios intereses, nuestro pasado, nuestras adquisiciones doctrinales, nuestras prácticas y costumbres. Más todavía, si lo hacemos endureciendo nuestra relación con el mundo. ¿Qué es una Iglesia rígida, anquilosada, encerrada en sí misma, sin profetas de Jesús ni portadores del Evangelio?
«Cuando entréis en un pueblo... curad a los enfermos y decid: está cerca de vosotros el reino de Dios»
Esta es la gran noticia: Dios está cerca de nosotros animándonos a hacer más humana la vida. Pero no basta afirmar una verdad para que sea atractiva y deseable. Es necesario revisar nuestra actuación: ¿qué es lo que puede llevar hoy a las personas hacia el Evangelio?, ¿cómo pueden captar a Dios como algo nuevo y bueno?
Seguramente, nos falta amor al mundo actual y no sabemos llegar al corazón del hombre y la mujer de hoy. No basta predicar sermones desde el altar. Hemos de aprender a escuchar más, acoger, curar la vida de los que sufren... solo así encontraremos palabras humildes y buenas que acerquen a ese Jesús cuya ternura insondable nos pone en contacto con Dios, el Padre Bueno de todos.
«Cuando entréis en una casa, decid primero: Paz a esta casa»
La Buena Noticia de Jesús se comunica con respeto total, desde una actitud amistosa y fraterna, contagiando paz. Es un error pretender imponerla desde la superioridad, la amenaza o el resentimiento. Es antievangélico tratar sin amor a las personas solo porque no aceptan nuestro mensaje. Pero ¿cómo lo aceptarán si no se sienten comprendidos por quienes nos presentamos en nombre de Jesús?

José Antonio Pagola

La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.



Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:

- «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.

Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.

Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.

Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella y decidles: "El reino de Dios ha llegado a vosotros"».

Palabra del Señor.

El Papa pide que Europa acabe con los muros de miedo y egoísmo que la dividen

El papa Francisco hizo hoy un llamamiento para que Europa reflexione, "redescubra su vocación de contribuir a la unidad de todos" y acabe con los muros de miedo y egoísmo político y económico que dividen al continente.
Jorge Bergoglio realizó estas reflexiones en un mensaje enviado a los participantes del congreso "Encuentro-Reconciliación-Futuro" que se celebra en Múnich (Alemania), informó la Santa Sede en un comunicado.
En el mensaje, el pontífice argentino lamentó que "además de algunos muros visibles" existan "también los invisibles, que tienden a dividir este continente", en referencia a Europa.
"Muros hechos de miedo y de agresividad, de falta de comprensión hacia las personas de distintos orígenes o convicciones religiosas.Muros de egoísmo político y económico, sin respeto a la vida y a la dignidad de cada persona", afirmó.
Consideró que el Viejo Continente "se encuentra en un mundo complejo y fuertemente en movimiento, cada vez más globalizado y, por eso, cada vez menos euro céntrico" y sostuvo que tiene que redescubrir "su vocación de contribuir a la unidad de todos".
"Europa está llamada a reflexionar y a preguntarse si su inmenso patrimonio, impregnado de cristianismo, pertenece a un museo, o por el contrario, es capaz todavía de inspirar la cultura y de donar sus tesoros a toda la humanidad", expuso.
Por ello, animó a todos los países a "construir puentes, para superar los conflictos declarados o latentes" y a volver "poner en el centro a la persona humana", para queEuropa "sea un continente abierto y acogedor" y siga realizando "formas de cooperación no sólo económica sino también social y cultural". (RD/Efe)

sábado, 2 de julio de 2016

El Papa: ‘Las obras de misericordia no son teoría, sino testimonio concreto’


El papa Francisco ha celebrado este jueves la audiencia jubilar, la última antes de la pausa estiva. De este modo, las audiencias generales se retomarán en el mes de agosto. Así, en la audiencia general de esta semana ha continuado con las catequesis sobre la misericordia y también ha reflexionado sobre su reciente viaje a Armenia. Como es habitual, a la llegada de Francisco a la plaza, la gran multitud allí reunida ha celebrado con alegría el poder verle de cerca. Desde el jeep descubierto, el Pontífice dada su bendición y mostraba su cariño y cercanía a los peregrinos allí reunidos.
En el resumen de la catequesis hecho en español, el Santo Padre ha indicado que “la misericordia no es una palabra abstracta, sino un estilo de vida”. Parafraseando las palabras del apóstol Santiago podemos decir: la misericordia sin obras está muerta por dentro, ha recordado.
Asimismo, ha señalado que “la vida diaria nos permite palpar tantas exigencias con relación a las personas más pobres y vulnerables”. Y ha señalado que “encontramos situaciones dramáticas de pobreza y parece que no nos afecta; todo continúa como si eso fuera normal”.
El Pontífice ha precisado que “quien ha experimentado la misericordia del Padre no puede permanecer indiferente ante las necesidades de los hermanos”.
Por otro lado, ha subrayado que las palabras de Jesús no admiten respuestas evasivas: tenía hambre y me has dado de comer; tenía sed y me has dado beber; estaba desnudo, enfermo, en la cárcel, era prófugo y me has asistido. “No se puede dar largas a una persona que tiene hambre: es necesario darle de comer. Las obras de misericordia no son teoría, sino testimonio concreto”, ha aseverado Francisco.
Finalmente, ha querido aprovechar la ocasión para agradecer su viaje a Armenia. El Papa ha dado las gracias al presidente de la República, al Catholicós Karekin II, al patriarca y a los obispos católicos y a todo el pueblo armenio “por acogerme como peregrino de fraternidad y de paz”. Asimismo, ha recordado que si Dios quiere, dentro de tres meses, viajará a Georgia y Azerbaiyán. “He decidido visitar estos países de la región del cáucaso para apreciar sus antiguas raíces cristianas y alentar la esperanza y los caminos de paz”, ha explicado.
A continuación ha saludado cordialmente a los peregrinos de lengua española, provenientes de España y Latinoamérica. Que María, Madre de Misericordia –ha deseado– nos ayude a dar espacio a la fantasía de la caridad para que el camino de la misericordia sea cada vez más concreto.
Después de los saludos en las distintas lenguas, ha dedicado unas palabras a los jóvenes, los enfermos y los recién casados. El Santo Padre ha recordado que hoy se celebra la memoria de los primeros mártires de la Iglesia de Roma y “rezamos por los que todavía pagan el caro precio de su pertenencia a la Iglesia de Cristo. Por ello, ha invitado a los jóvenes a que “la fe tenga espacio y de sentido a su vida”. A los enfermos ha exhortado a ofrecer su sufrimiento “para que los alejados encuentren el amor de Cristo”. Finalmente a los recién casados ha exhortado a ser “educadores de vida y modelos de fe” para sus hijos.
Zenit

Obras de Misericordia, tema de la Catequesis Jubilar del Papa

Con la lectura de un pasaje tomado del Evangelio de San Mateo (Cfr. Mt 25, 31-46), elPapa Francisco introdujo su Catequesis Jubilar del último jueves de junio dedicada a lasObras de Misericordia. Hablando en italiano el Santo Padre recordó cuántas veces, durante los primeros meses del Jubileo, hemos oído hablar de estas Obras, mientras ahora el Señor – dijo – nos invita a hacer un serio examen de conciencia.
Tras destacar que jamás debemos olvidar que la misericordia no es una palabra abstracta, sino un estilo de vida y que está viva porque su dinamismo constante –  con sus ojos que le permiten ver, sus oídos con los que escuchar y sus manos para levantar –  la impulsa a salir al encuentro de los necesitados; el Obispo de Roma afirmó que la vida cotidiana nos pone en contacto con tantas situaciones en las que se encuentran las personas más pobres y necesitadas. De ahí su advertencia a no caer en una forma de letargo espiritual que nos vuelva insensibles y estériles.
Además, el Papa Bergoglio invitó a pensar en cuántos son los aspectos    de la misericordia de Dios hacia nosotros mismos, y añadió que a causa de los cambios de nuestro mundo globalizado, algunos tipos de pobreza, materiales y espirituales, se han multiplicado. Por esta razón exhortó a dar espacio a la fantasía de la caridad para individuar nuevas modalidades operativas.
Porque como explicó el Santo Padre al concluir esta catequesis, de este modo la vía de la misericordia será cada vez más concreta, por lo que a nosotros se nos pide que estemos alertas como centinelas, para que no suceda que ante las pobrezas que produce la cultura del bienestar, la mirada de los cristianos se debilite hasta volverse incapaz de ver lo esencial.
Por último, el Pontífice recordó su viaje apostólico a Armenia, la primera nación que abrazó el cristianismo y que realizó del 24 al 26 de junio. Al dar gracias a Dios por este viaje, el Santo Padre renovó su abrazo a todo el  pueblo armenio, junto al clero y demás personas consagras con su deseo de que la Virgen María, los ayude a permanecer firmes en la fe, abiertos al encuentro y generosos en las Obras de Misericordia.
(María Fernanda Bernasconi - RV). 
(from Vatican Radio)

El arzobispo, en la última vigilia con jóvenes del curso: «Convenzamos por la fuerza de nuestro testimonio»

El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, ha presidido este viernes la última vigilia de oración con jóvenes del curso. Tras dar la bienvenida a los presentes, ha recordado a los que ya están fuera de Madrid –de vacaciones, con sus familias, en campamentos y peregrinaciones, de misión, etc.–, y ha pedido al Señor que esté «cerca» de todos para «que sean capaces de abrir la vida a tu Persona» y «experimentar el gozo de tu cercanía»
En su meditación posterior, el prelado ha subrayado que el Evangelio de este domingo (Lucas 10,1-9) ayuda a descubrir «tres aspectos esenciales en la vida de un discípulo de Jesucristo», especialmente «en este tiempo».
En primer lugar, incide en que «el Señor nos envía». «Nos está diciendo “poneos en camino”», porque «la mies es abundante y los obreros pocos». Cuando «a muchos les han robado la dignidad, les han robado las metas, la dimensión trascendente que todo ser humano tiene», hacen falta «hombres y mujeres que convenzamos por la fuerza de nuestro testimonio».
En segundo lugar, muestra que «somos enviados para llevar la paz de Nuestro Señor». «No llevéis, talega, ni alforja, ni sandalias, id con la única riqueza que es Cristo», porque «hace sentir al otro la cercanía del hermano, del que ayuda», ha añadido monseñor Osoro.
Y en tercer lugar, esta página del Evangelio invita a «construir la alegría del Reino». «Construyamos la alegría del Reino, demos la alegría del Reino de Dios», ha reiterado, con una mención especial a los más de 2.600 jóvenes madrileños que participarán en la JMJ de Cracovia a finales de mes.
La próxima vigilia de oración con jóvenes será el viernes 2 de septiembre. 
Archimadrid

Osoro: "Están confundidos" los partidos que achacan "privilegios" a la Iglesia.


El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Carlos Osoro, ha indicado que las formaciones políticas que achacan a la Iglesia católica "privilegios", están "confundidas" porque el único privilegio que, a su juicio, tienen es el de servir a los pobres.
"No sé a qué se refieren (los grupos que han prometido en sus programas eliminar privilegios de la Iglesia católica) porque entiendo que el gran privilegio de la Iglesia es que sirve a los más pobres, si ese es privilegio, señal de que están confundidos", ha subrayado este viernes en declaraciones a los medios, antes de participar en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense que se celebran en San Lorenzo de El Escorial.
Sobre el resultado de las elecciones generales del pasado 26 de junio, Osoro tiene "esperanza" de que todos los partidos se "sienten a la mesa" de negociación para dialogar y solucionar los problemas que afectan a los que más lo necesitan, en lugar de buscar el bien personal o de su formación.
"Tengo esperanzas de que tras estas elecciones todos los grupos políticos sean capaces de sentarse y buscar salidas, porque hay que buscar no el bien personal ni el bien del grupo sino el bien de España y el bien del mundo que, en definitiva, España no está aislada de los demás contextos", ha precisado.
Preguntado por las declaraciones sobre el 'imperio gay' del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que provocaron que dos entidades presentaran sendas denuncias ante la Fiscalía que después fueron rechazadas por el juez, Osoro ha defendido la autonomía de cada obispo en su diócesis y ha declarado que Cañizares "no ha atacado nada".
"Cada obispo en su diócesis dice lo que él cree que tiene decir, y yo en ese sentido no puedo matizar a nadie. No sé exactamente lo que ha atacado pero entiendo que no ha atacado nada", ha añadido.
FIESTA LGTB DE INTERÉS GENERAL
Por otro lado, sobre la decisión del Ayuntamiento de Madrid de declarar 'de interés general' las fiestas del orgullo LGTB, el arzobispo ha evitado "meterse" en las decisiones de un grupo político aunque ha reconocido que hay "temas mucho más esenciales en los que deberían entrar todos".
Si bien, ha insistido en que no tiene que decir "nada contra nadie" sino limitarse a ejercer su labor como obispo intentando ser "pastor de todos", buscando "la dignidad de todo ser humano, respetándole" y trabajando para "convencer a todos de que el único camino y verdad es Jesucristo" pero "sin machacar ni destruir a nadie".
"Los que gobiernan saben lo que tienen que hacer y lo que es más importante, yo como obispo sé lo que he debido de hacer, yo busco la dignidad de todo ser humano y a todo ser humano intento respetarle y a todo aquel que encuentre por el camino y esté tirado como aquel que se encontró el samaritano intentaré recogerlo, pero yo no me meto en lo que decide un grupo", ha explicado.

LA LAUDATO SI Y EL SISTEMA EDUCATIVO MUNDIAL
Osoro ha acudido a San Lorenzo de El Escorial para intervenir en el curso 'Fe en Dios creador. Ciencia y ecología en el siglo XXI' y hablar sobre los retos que plantea la encíclica medioambiental del Papa Francisco 'Laudato Si'. Con este motivo, el arzobispo ha instado a "ponerse todos de acuerdo" para poner en marcha un "sistema educativo mundial" que tenga en cuenta todas las dimensiones del ser humano.
"Hoy el mundo de las comunicaciones es tan amplio que sabemos lo que está sucediendo al segundo en cualquier parte de la Tierra. Eso supone también que en el sistema educativo nos pongamos todos de acuerdo para entregar al ser humano aquello que necesita para crecer en las dimensiones reales que tiene, para poder así construir una familia fraterna, no dividida y rota, ni enfrentada, sino capaz de sacar adelante a todos los hombres de las situaciones en las que estén", ha enfatizado.
Según ha indicado, la idea de un sistema educativo mundial para hacer del Planeta "una casa común habitable para todos", es una de las novedades que plantea el Papa Francisco en la Laudato Si, así como la importancia de solucionar la "crisis antropológica" para vivir "una ecología integral". (RD/Ep)