martes, 5 de septiembre de 2017

"Compartiendo el viaje": campaña de Cáritas Internationalis


"Compartiendo el viaje", es el nombre de la campaña global que Cáritas Internationalisestá emprendiendo en favor de los migrantes del mundo en atención al llamamiento que en diversas ocasiones ha hecho el papa Francisco en favor de quienes han dejado todo en busca de mejores oportunidades. Con esta campaña global se tiene como valor esencial la visión de una sola familia humana, mundial y unida. Comenzará el 27 de septiembre de 2017 y durará hasta septiembre de 2019
Es una campaña de sensibilización pública que promueve oportunidades y espacios para que los migrantes y las comunidades se reúnan y compartan historias y experiencias, con el objetivo de fortalecer vínculos entre los migrantes y las comunidades.
Caritas Internationalis, una confederación mundial de 165 organismos nacionales para el desarrollo, es el brazo de la caridad de la Iglesia católica, la cual trabaja a nivel diocesano, nacional, regional e internacional, en temas como la pobreza, la migración, el cambio climático, el hambre, la salud y las emergencias.
El papa Francisco lanzará la campaña, desde la Plaza de San Pedro, el 27 de septiembre de 2017. Ese día, su santidad invitará a todo el mundo a ‘compartir el viaje' con los refugiados y migrantes.
El papa Francisco hizo numerosas exhortaciones para promover la cultura del encuentro, con el fin de combatir la cultura de la indiferencia, en el mundo actual. Significa ver a través de los ojos de los demás, en lugar de cerrar los ojos: "No sólo para ver, sino para mirar. No sólo para oír, sino para escuchar. No sólo para encontrar y pasar, sino para detenerse. Y no limitarse a decir ‘qué pena, pobre gente', sino dejarnos llevar por la misericordia", expresó el papa Francisco.
En el desarrollo de las actividades y actos estarán involucradas todas las organizaciones miembro de Cáritas. Las conferencias episcopales y las organizaciones religiosas estarán invitadas a compartir materiales en sus comunidades.
No obstante, todo aquel que esté interesado puede unirse a la campaña, especialmente personas con experiencia en la emigración, que pueden ser invitadas a compartir su viaje, ya sean migrantes o comunidades afectadas por la migración.
Los organizadores expresan que "Si a usted le apasiona el fenómeno de la emigración y siente curiosidad por lo que está sucediendo en nuestro mundo, entonces ésta es una campaña en la que usted puede marcar la diferencia, en todos los campos. Es una oportunidad para que comparta algo de usted mismo y lo ofrezca a cambio de amistad, en un viaje de descubrimiento".
(RD/Aica)

Santa Teresa de Calcuta, 5 de septiembre


«El ángel de los pobres. Entre otros galardones por su labor humanitaria, en 1979 obtuvo el Nobel de la Paz. Fallecida con fama de santidad en 1997, fue beatificada en 2003 por Juan Pablo II y canonizada por Francisco en 2016»
Pocos dudan de que la vida de Teresa es conmovedora y fascinante, aunque determinadas críticas mordaces atenten contra su nombre y quehacer. A través de ella ha irradiado la misericordia de Dios en los deprimidos rincones de Calcuta con una fuerza tal que se siente la tentación de considerarla irrepetible. Y ciertamente cada ser humano lo es ante el Padre. Pero esta mujer, de la que hoy se hace eco este santoral de ZENIT, acogió la gracia con tanto brío que multiplicó con creces los numerosos talentos que recibió, sembrándolos en el tembloroso corazón de esos hermanos y hermanas que jamás conocieron otro consuelo que el que ella les dio. Digan lo que digan sus detractores cuesta dudar de la presencia de Dios y de su infinita bondad cuando se examina el testimonio de Agnes Gonxha Bojaxhiu. El sello de los justos es fácil de reconocer porque tras de sí dejan una huella inextinguible, como la suya.
«Soy un lápiz en manos de Dios», le gustaba decir. Era albanesa. Había nacido en Skopje, hoy Macedonia, el 26 de agosto de 1910. En 1950 adquirió la ciudadanía india. Fue la benjamina de la familia. Influenciada por la honda fe materna, poco antes de cumplir los 12 años, y cuatro después de morir su padre, ya barajó la posibilidad de hacerse misionera. Participaba activamente en la parroquia del Sagrado Corazón. Un día, hallándose ante la imagen de la Virgen de Letnice, sintió que debía consagrarse a Dios. A la espera de tener edad para entrar en una Orden, se afilió a las Hijas de María, donde nació su vocación por los desfavorecidos. A los 18 años ingresó en el Instituto de la Bienaventurada Virgen María (hermanas de Loreto) sito en una localidad irlandesa. Y queriendo emular a la santa de Lisieux, tomó el nombre de Teresa. Pocos meses más tarde se trasladó a la India. Llegó a Calcuta el 6 de enero de 1929. En 1931 comenzó a ejercer la docencia en la escuela femenina St. Mary, regida por la comunidad. En 1944 fue designada directora de la misma, y como tal ejerció hasta 1948. Cesó al ser autorizada para dedicarse por entero a la atención de los «más pobres de entre los pobres». Poseía todas las cualidades para ello: audacia, abnegación, espíritu de sacrificio, compasión, osadía, temple, misericordia, fortaleza, fidelidad, dotes organizativas, una fe insondable, etc. Y todo lo que hacía estaba impregnado de alegría.
Pero antes, como era una mujer de profunda oración, en ella fue vislumbrando la nueva vía que debía seguir. La denominó «llamada dentro de la llamada». Sucedió el 10 de septiembre de 1946 cuando iba de camino a Darjeeling para realizar el retiro anual y marcó el inicio de una travesía irreversible en la que su anhelo de amar a Cristo y a los demás llenó su vida por completo. En medio de una serie de locuciones y visiones se fue incrementando su sed por hallar «víctimas de amor» para Cristo. En una de ellas sintió que Él le decía: «Ven y sé mi luz. No puedo ir solo». Y fue dirigida por Cristo hacia el colectivo más desfavorecido de la tierra, para lo cual, según Él mismo le indicó, debía fundar una Congregación. Pasó dos años de pruebas y dificultades hasta que en agosto de 1948, obtenido el permiso correspondiente y vestida con su inmaculado sari de algodón, se dispuso a paliar todo el sufrimiento humano que le fuese posible sin ahorrar ningún esfuerzo, ni escatimar sacrificios.
Tras brevísima estancia con las Hermanas Médicas Misioneras de Patna, especializándose para su misión, y con las Hermanitas de los Pobres, en diciembre de ese mismo año comenzó su labor. Recibía la Eucaristía, y salía rosario en mano a buscar a los enfermos y moribundos, «los no deseados, los no amados, aquellos de los que nadie se ocupaba»; tanto daban hombres, mujeres, niños o ancianos, y lo mismo sucedía con el tipo de enfermedades que padeciesen. Ni repugnancia, ni temor a contagios, ninguna selección, la Madre Teresa no tenía otro horizonte que cubrir con su ternura al sufriente. Atendía, lavaba y curaba con delicadeza y misericordia a todos ellos en las calles donde se encontraban y también en sus casas. Vio la simbiosis entre amor y oración: «Dios nos ha creado para amar y para ser amados, y este es el comienzo de la oración, saber que Él me ama, que yo he sido creado para obras mayores», y que la santidad no es un lujo selectivo sino un deber de todos.
Pronto se fueron uniendo a la labor algunas de sus antiguas alumnas y surgió la congregación de las Misioneras de la Caridad, fundada en octubre de 1950 y aprobada por Pablo VI en 1965. Después nacieron los Hermanos Misioneros de la Caridad, los Misioneros de la Caridad Contemplativos y los Padres Misioneros de la Caridad. Creó también los colaboradores de Madre Teresa, y los colaboradores Enfermos y Sufrientes. Además, inició el Movimiento Sacerdotal Corpus Christi. Luchó contra el aborto –«el niño es un regalo de Dios para la familia», decía, y la eutanasia. Abrió centros en distintos puntos del mundo para la atención de leprosos, ciegos, ancianos, enfermos de SIDA, así como orfanatos para niños pobres y abandonados. Consideraba que «las obras de amor son siempre obras de paz».
Espiritualmente vivió una prolongada «noche oscura» hasta el fin de sus días, que acrecentó su sed de amor divino. «El amor, para que sea auténtico, debe costarnos […]. Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él». Por su heroica labor fue galardonada con premios significativos como el Nobel de la Paz que obtuvo en 1979. En 1986 Juan Pablo II la visitó en Calcuta, en la conocida «Casa del moribundo». El 5 de septiembre de 1997, con el gozo de haber dejado nombrada una nueva superiora general, y su fundación extendida por diversos países, murió. El gobierno le dispensó un funeral de Estado, y de forma inmediata fue aclamada con fama de santidad en todo el mundo. Juan Pablo II la beatificó el 19 de octubre de 2003. Fue canonizada el 4 de septiembre de 2016 por el papa Francisco.

Madrid volverá a «vibrar» en la fiesta de santa Teresa de Calcuta



Ante el primer aniversario de la canonización y la fiesta de su fundadora, las Misioneras de la Caridad en Madrid «dan muchas gracias a Dios» y solo piden «poder seguir trabajando entre los más pobres de entre los pobres»
José María Calderón se llevó a 300 personas a la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, que este lunes cumple su primer aniversario. De la celebración, el delegado de Misiones del Arzobispado de Madrid y capellán de las Misioneras de la Caridad recuerda «el sentido de Iglesia» y cómo «vibraban los fieles con una mujer que ha sido testimonio de vida cristiana, de servicio a los más necesitados y de sacrificio para vivir lo que Dios le pedía».
En Madrid, esta efeméride se conmemorará el martes 5 de septiembre, precisamente el día de la festividad de la santa. El obispo auxiliar de la capital, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, presidirá a las 19 horas una Misa solemne en la casa que las misioneras tienen en el paseo de la Ermita del Santo. «Es el segundo año que se va a celebrar una Misa en honor de la santa en Madrid, con la diferencia de que a la del año pasado no pudo asistir mucha gente porque, precisamente, estaban en Roma en la canonización», explica Calderón.
Una congregación muy viva
Ante el primer aniversario de la canonización y la fiesta de su fundadora, las religiosas de la orden en Madrid «dan muchas gracias a Dios», afirma el capellán, y solo piden «poder seguir trabajando entre los más pobres de entre los pobres».
En esta labor les «ayudan voluntarios venidos de toda España», y de parte del extranjero. «Este verano ha venido a colaborar un grupo de seminaristas americanos, que estudian en Roma». Son «muchas las jóvenes que conocen a las religiosas y luego quieren hacer una experiencia espiritual con ellas», asegura Calderón. Ahora mismo hay doce jóvenes aspirantes que están viviendo en el paseo de la Ermita del Santo.
Todo esto hace que las misioneras se sientan «muy bendecidas por Dios», al que «no dejan de dar gracias».
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Nace la Y-Biblia, una edición más visual adaptada a los jóvenes


La Biblia tiene 1.200 páginas y 1.189 capítulos lo que, a priori, puede no ser la opción más tentadora de lectura para los jóvenes, acostumbrados cada vez más al lenguaje audiovisual. Para animar más gente a leerla, la Fundación YOUCAT ha creado Y-Bibliauna versión de la Biblia accesible para todos los públicos.
«La Biblia es un libro en el que Dios habla. Así que siempre hay gente que la lee esperando una revelación. Pero Él ya ha dicho todo lo que necesitamos saber. Está todo escrito en la Biblia. Por eso Y-Biblia quiere que la gente conozca la Palabra de Dios y la entienda mejor», asegura Clara Steber, coordinadora editorial de la Fundación YOUCAT, en una entrevista con la agencia de noticias Rome Reports.
A través de imágenes, fotos y dibujos, la Y-Biblia sirve de guía para la gente más joven, a quienes ayuda a entender mejor la Palabra de Dios y permite así profundizar más en su fe. «A la gente le está encantando. Gustan las ilustraciones, porque permiten que personas que tienen un conocimiento muy básico de la Sagrada Escritura entienda mejor los textos».
El Papa Francisco ha valorado positivamente esta edición, a la que definió «como el fuego». «Cuando dice eso, nos confirma que estas palabras no están muertas, es una historia que no ha terminado todavía». Este proyecto, añade Steber, unido a las catequesis de YOUCAT, hará que la Biblia sea mucho más fácil de comprender.
Alfa y Omega

El Papa critica las drogas, «donde la vida se agota en el horizonte de uno mismo»


Francisco ha recibido cerca de 3.000 miembros de la Comunidad Católica Shalom, que estos días celebra en Roma los 35 años de su fundación
El primer Centro Shalom, situado en Fortaleza (Brasil), estaba formado por una pizzería y una librería. Allí, en 1982, se acogía y evangelizaba a los jóvenes. De esto hace ahora 35 años, aniversario que la Comunidad Católica Shalom –presente a en 30 países– está celebrando en Roma entre el 3 y el 9 de septiembre. Ante el testimonio de un joven adicto a las drogas, el Papa ha recordado que en ellas «la vida se agota» y el corazón queda «completamente vacío».
En la mañana de esta segunda jornada, el Papa ha recibido cerca de 3.000 miembros de la comunidad en la sala Pablo VI. Francisco, que «ha estado muy cariñoso», les ha hablado «de la importancia de la gratuidad, de dar gratis lo que hemos recibido gratis», cuenta a Alfa y Omega el arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez, en cuya diócesis –la única en España– comenzó la comunidad hace cinco años.
Y a esa gratuidad, «ante el testimonio de vida de un joven que fue adicto a diversas sustancias», el Santo Padre ha contrapuesto la autorreferencialidad de las drogas, «donde la vida se agota en el horizonte de uno mismo» y que «deja el corazón completamente vacío», rememora monseñor Martínez.
Durante el encuentro, el Pontífice ha rechazado este efecto y ha subrayado «la importancia de sentirse amados» y de tener cerca «personas que nos ayuden en momentos de dificultad».En este sentido, Bergoglio ha invitado a los presentes –que en su mayoría eran adolescentes y familias– «al diálogo entre distintas generaciones», lo que definió como «uno de los desafíos del mundo».
En Granada, invitados por el arzobispo
La Comunidad Católica Shalom está desde hace cinco años en Granada, donde llegaron invitados por monseñor Martínez. «Su carisma es la evangelización de la juventud y Granada es una ciudad con mucha gente joven», explica el arzobispo, que conoció la comunidad hace ya una década. «Es precioso ver la sencillez, la alegría y el desprendimiento con el que trabajan entre la gente joven», añade.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Primera vigilia de oración con jóvenes del curso: «Tened el pensamiento de Dios y amad a todos sin excepción»

El pasado viernes, 1 de septiembre, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, presidió la primera vigilia Adoremus del curso en la catedral de Santa María la Real de la Almudena.
Tras el paréntesis vacacional, el purpurado volvió a congregar a los jóvenes de la Iglesia que peregrina en Madrid para animarlos a tener el pensamiento de Dios: «Tenedlo y no os arrepentiréis». Ese pensamiento, dijo, «que nos lleva a amar a todos sin excepción». Y también al contrario, señaló, «al que me hace daño y está contra mí», porque «Jesús murió por todos los hombres y no solamente por los que pensaban como Él». Así, «dio la vida por todos». Por tanto, aseveró, «pensemos como el Señor».
El arzobispo de Madrid, además, animó a los presentes a elegir «el camino del Señor». Y hacerlo «con su gracia» y «con su amor», porque Él «nos hace una oferta: pensar como Dios». Esto requiere por nuestra parte, en palabras del cardenal, «estar muchos ratos a solas con el Señor, pedirle que nos dé su manera de ser, de hacer, de construir y de mirar a los hombres», así como que «nos regale su mirada».
Y «qué distinta es la mirada de Jesús a la que a veces tenemos nosotros», señaló el cardenal. Este, con sus ojos fijos en los del Señor, invitó a descubrir en el Evangelio todos los pasajes en que está presente su mirada: «Mirada a la pecadora, a los leprosos, al que estaba tirado que le habían apaleado, a los que lo mataron…». Por ello, «merece la pena ser cristiano y salir por este mundo haciendo esta oferta», porque «no la hace nadie más que Jesucristo».
Asimismo, los alentó a «arriesgar todo por Jesús», a «tener su corazón, sus manos y su pensamiento» y a «regalar la amistad de Jesús». Porque Jesús «cargó con todo» y «cambió las cruces más pesadas amando y dando la vida», concluyó.
Infomadrid / Carlos González

Cuestión de fe


Impresiona leer en el Evangelio de hoy el señorío y la fuerza de la palabra de Cristo ante el endemoniado de Cafarnaún. Los que estaban escuchando su enseñanza en la sinagoga se asombraron de la autoridad con la que enseñaba y del poder para someter a los espíritus inmundos; y muchos se preguntaban con extrañeza: ¿quién es este? ¿qué clase de palabra y de autoridad es esta? Pero, nada: el relato no habla de ninguno que empezara a creer en Él. Y todos vieron cómo arrojaba al demonio de aquel poseído, pero no consta que ninguno pasara de la extrañeza y la admiración a la fe en Cristo. Seguramente salieron todos de allí comentando lo que habían visto y haciendo correr la noticia por toda la comarca, pero ninguno dio el paso a la fe. Se fueron sin conocer a Jesús.
El que sí lo tenía claro era el demonio que salió del poseído: “Sé quien eres: el Santo de Dios”. Hay que reconocer que, aunque sea en boca del demonio, es una confesión de fe bella y sublime. ¿Es posible que aquel espíritu inmundo tuviera más fe en Jesús que muchos de aquellos sabiondos escribas y fariseos, que conocían la Escritura al dedillo, la enseñaban a la gente, se proclamaban maestros, apelaban a la autoridad de Moisés y esperaban oficialmente al Mesías? ¿Cómo es posible que reconociendo la autoridad de Jesús, admirándose de su palabra, viendo sus milagros, no daban el paso a la fe? ¿ceguera del corazón, orgullo de la inteligencia, miedo a perder su status, cobardía, ganas de no complicarse la vida, compincheo con lo políticamente correcto…?
Hoy se habla poco y mal del demonio. A veces nos lo tomamos a chirigota, por ser algo ya pasado, propio de un cristianismo tenebroso y pesimista, nada acompasado a los tiempos modernos. Y otras veces nos pasamos al otro extremo: le vemos en todo y en todos, y lo demonizamos todo, como si fuera la única causa del pecado y del mal. Olvidamos que en el Génesis quien pecó no fue la serpiente sino el hombre, es decir, que aunque el tentador me instigue al pecado y al mal, al final quien peca soy yo: puedo pecar, quiero pecar y ¡zas! caí…. Claro que hoy tampoco hablamos del pecado, pues lo que existe ahora es el error humano. Y tampoco está de moda el agua bendita, porque ahora lo que se lleva es ahúyentar las malas energías con un poco de incienso perfumado y poner hojas de laurel en la entrada de la casa, para ahuyentar a los duendes y fantasmas.
¡Pues ahí está el evangelio! Más claro que el agua clara. Uno de los personajes más recurrentes en los evangelios y que más aparece en toda la Escritura es precisamente el demonio. Eso no significa que sea el personaje central, pero sí el que más nos interesa saber que existe, porque precisamente toda su táctica de enemigo es hacernos creer que no existe. Esa ceguera de todos aquellos que estaban en la sinagoga y que vieron el milagro de Jesús, pero siguieron sin querer creer. Es cuestión de fe.

Archimadrid

Sé quién eres: el Santo de Dios

Lectura del santo Evangelio según san Lucas, 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!»
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Francisco pide a Colombia “una paz estable y duradera, para tratarnos como hermanos, nunca como enemigos”


El Papa Francisco aboga por una Colombia con "una paz estable y duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos". En un videomensaje con motivo de su próximo viaje al país, Bergoglio reconoce la constancia de los colombianos para alcanzar la paz, la armonía y la fraternidad.
"Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y extender la mano y darnos el signo de paz. Y la paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla", afirma el Papa, quien muestra su alegría por "visitar esta tierra rica en historia de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajado con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad".
"Queridos hermanas y hermanos colombianos: deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y le pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra madre la Virgen Santa que los cuide", concluye el mensaje, en el que el Papa afirma venir como "peregrino de esperanza y paz para celebrar la fe en Cristo".

Palabras del Papa al pueblo colombiano:
"Querido pueblo de Colombia, dentro de pocos días visitaré vuestro país. Iré como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de vuestra caridad y vuestra constancia en busca de la paz y la armonía.
Los saludo cordialmente y doy las gracias, al señor presidente de la República y a los obispos de la Conferencia episcopal, por la invitación a visitar Colombia. También agradezco a cada uno de ustedes, que me acogen en su tierra y en su corazón. Sé que han trabajado -y han trabajado mucho- para preparar este encuentro. Mi agradecimiento a todos lo que han colaborado y siguen haciéndolo para que sea una realidad.
"Demos el primer paso" es el lema de este viaje. Nos recuerda que siempre se necesita dar un primer paso para cualquier actividad y proyecto. También nos empuja a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad. Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos. La paz nos recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela. Me siento honrado de visitar esa tierra rica de historia, de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad, donde el Evangelio sea conocido y amado, donde decir hermano y hermana no resulte algo extraño sino un verdadero tesoro a proteger y defender. El mundo de hoy tiene necesidad de consultores de paz y de diálogo. También la Iglesia está llamada a esta tarea, a promover la reconciliación con el Señor y con los hermanos, y también la reconciliación con el medioambiente que es creación de Dios y que estamos explotando de una manera salvaje.
Que esta visita sea como un abrazo fraterno para cada uno de ustedes y en el que sintamos el consuelo y la ternura del Señor.
Queridos hermanos y hermanas colombianos, deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra Madre, la Virgen Santa, que los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias y hasta pronto."
Jesús Bastante 

domingo, 3 de septiembre de 2017

La iglesia de San Antón, santuario de las bodas solidarias

El día de su boda, Lourdes y Jaime, se fueron, a las 7 de la mañana, a la iglesia de San Antón del Padre Ángel, para regalar, servir y compartir el desayuno con los 300 sin techo del templo de Mensajeros de la Paz. Un desayuno por todo lo alto, con chocolate, café, churros, bollos y zumos. Era su regalo de bodas. El único regalo que pidieron a sus invitados.
Lourdes, de nacionalidad argentina, es publicista y Jaime, ingeniero. Dos católicos comprometidos, de los que pasan a la acción, para ayudar a los demás. De hecho, Lourdes conoció al Padre Ángel en la estación de tren de Budapest, en plena crisis de los refugiados sirios. Desde entonces, no han perdido el contacto y, a la hora de sellar su amor ante Dios y la Iglesia, quisieron hacerlo en el templo de su amigo, el padre Ángel, y compartiendo su felicidad también con los desfavorecidos.
La primera boda solidaria que se celebra en el templo madrileño abierto las 24 horas. "Es una forma nueva de casarse. Una forma solidaria, pensando en los demás. Una forma bella y evangélica", explica el Padre Ángel. Una forma de casarse que seguro que prolifera. "De hecho, ya tenemos lista de espera", añade el fundador de Mensajeros de la Paz, que pudo oficiar el matrimonio en su iglesia gracias a que el párroco de San Ildefonso, Pedro Luis López, autorizó la ceremonia.

A las 12, los novios regresaron de nuevo en San Antón. Esta vez, para casarse. El templo del Padre Ángel lucía todas sus galas para la ocasión. Alfombras rojas, altar y bancos adornados y cuatro monaguillos sin techo con sus roquetes blancos y sus sotanas rojas.
La novia, de blanco. El novio, de traje y pajarita. En la homilía, el Padre Ángel asegura "sentirse muy feliz de compartir con vosotros vuestra bella boda solidaria". Y, entre otras cosas, les recuerda dos frases que repite continuamente el Papa Francisco a los novios: "La familia perfecta no existe, ¡que vuelen platos! pero luego pidan perdón". Y el otro lema del Papa Bergoglio a los que se van a casar: "Permiso, gracias y perdón".
El templo de San Antón seguirá siendo la iglesia abierta las 24 horas, el templo de los sin techo, el hogar de la misericordia, un oasis de espiritualidad en el corazón del barrio madrileño de Chueca y, además, de ahora en adelante, el santuario de las bodas solidarias. Y es que, como suele decir el Padre Ángel, "hoy hay más solidaridad que nunca". Y en San Antón se nota.

3 de septiembre: San Gregorio I Magno, papa y doctor de la Iglesia


Sus biógrafos dicen que era menudo de estatura y débil de salud. El calificativo de Magno o Grande no le viene de lo que pudiera sugerir su presencia, sino más bien del puesto que le tocó desempeñar y de la manera que lo hizo.
Las noticias más antiguas se tienen del Liber Pontificalis escrito poco después de que muriera; hay, además, una biografía de autor anónimo del siglo VIII y otras dos, escritas por Pablo el Diácono y por el diácono Juan por mandato del papa Juan VIII, que son del siglo IX. También Isidoro de Sevilla e Ildefonso de Toledo, Gregorio de Tours y Beda el Venerable proporcionan abundantes datos sobre su vida; pero, de todos modos, la principal fuente y más directa son sus propios escritos.
Nació en torno al año 540 de una familia noble romana. Su padre era el senador Gordiano y su madre, Silvia, también está metida en el santoral. Estudió derecho como parece que le venía de familia. Ocupó el cargo de Prefecto de Roma entre los años 572-574. En estos años convierte su casa solariega del monte Celio en monasterio; con el tiempo llegará a levantar en sus posesiones de Sicilia otros seis monasterios más. Incluso parece que él mismo se sometió a la regla de san Benito en el monasterio de san Andrés, pero de esto no parece haber dato cierto.
En torno al año 580 es diácono en Roma y colaborador íntimo del papa Pelagio II que lo nombra apocrisario –legado o embajador– suyo en Constantinopla. Esta permanencia en Oriente, que duró seis años, le sirvió para conocer mejor el monacato oriental que siempre le cautivó y a medir los intereses de la política del Imperio de modo directo. Allí trabó amistad –ya para siempre– con el arzobispo Leandro de Sevilla que escapaba por aquel entonces de la ira del rey visigodo Leovigildo. Fue este un tiempo fecundo para la piedad y el comienzo de su faceta de escritor por ánimo y ruego de Leandro, que vio en su conocimiento de la Sagrada Escritura y en su piedad personal un tesoro para la Iglesia que no era lícito desperdiciar.
Vuelto a Roma, el papa Pelagio lo retiene como su consejero hasta que murió. En el año 390 fue elegido papa por el pueblo, por el clero y por el senado.
Hubo una total unanimidad en ello como conscientes eran todos de los difíciles tiempos que corrían para Roma. Gracias a su carácter nada apocado y magnánimo pone audaz remedio inmediato a las situaciones que no permiten dilación. Occidente estaba políticamente olvidado por los exarcas que miran más los intereses orientales; desde fuera, las invasiones lombardas exigían defensas que nadie quería proporcionar; en el interior de la Iglesia, las herejías adopcionistas y monofisitas abundan en extensos focos; los patriarcados orientales miran cada vez menos a Roma; queda el vergonzoso asunto pendiente de la evangelización de los pueblos anglosajones a los que aún no se ha podido llegar; las donaciones que los fieles han ido dando desde que Constantino permitió que la Iglesia pudiera recibir herencias para el mantenimiento del culto necesitan una administración cabal, y ve con la misma claridad meridiana la necesidad de unificar la liturgia.
Se podría decir que se contempla el desmoronamiento completo del Imperio Occidental y que en la Iglesia abundan dificultades y ruinas.
Se apresta a la defensa frente a los pueblos bárbaros asentados en Occidente, organizando los Estados Pontificios. Manda 40 monjes a misionar los pueblos anglosajones con la conciencia clara de las dificultades. Pone las bases jurídicas adecuadas y elige las personas adecuadas para la administración de los bienes eclesiásticos recibidos en limosnas de los fieles y repartidos por todo Occidente. Sigue paso a paso la evolución de la Iglesia visigótica en España, animando a poner los requeridos elementos que faciliten la general vuelta a la verdad de la fe. Potencia la organización de las iglesias africanas.
Mientras va atendiendo a tantos frentes, arrastrando su débil y maltrecha salud, no descansa en la defensa y difusión de la fe con sus abundantísimos escritos y cartas con los que mantiene viva la esperanza de la Cristiandad. Entre ellos merecen especial mención la Regla Pastoral escrita en el primer año de pontificado, Diálogos, Homilías sobre Ezequiel, Comentarios al libro de Job, innumerables escritos de exégesis y comentarios bíblicos, Cartas a las iglesias y a particulares en las que da respuesta adecuada a las necesidades que lleva consigo el gobierno de la Iglesia, Homilías, Panegíricos, y, para animar a la reforma litúrgica que intenta, el Sacramentario y el Antifonario.
Muere el 12 de marzo del año 604. El 20 de septiembre del 1295 lo declaró doctor de la Iglesia el papa Bonifacio VIII.
En medio de todas las dificultades, supo tener un talante positivo cristiano que no le impidió descubrir y detectar los síntomas patológicos del ambiente, sino que le llevó a ponerles el remedio conveniente sin escatimar esfuerzos. Eso que se llama audacia.
Archimadrid.org

El cardenal Osoro pide «cuidar, utilizar y compartir el agua, un bien escaso que es de todos»


Convocadas por el Arzobispado de Madrid y la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal, varios centenares de personas se han juntado este sábado, 2 de septiembre, en la Casa de Campo para celebrar la segunda oración ecuménica por el cuidado de la creación, en esta ocasión con la mirada puesta en la tarea de ser custodios del agua.
En su pequeña motivación, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha destacado que «en el relato de la Creación ya tiene una importancia fundamental el agua» y que, además de sus numerosos «significados culturales y religiosos» –como «la entrada en la vida nueva de Jesucristo» a través del Bautismo en el caso de los cristianos–, es «un factor de desarrollo esencial», pues su presencia es importante para la salud, la agricultura, la industria…
«En el compromiso de dar al agua el puesto que le corresponde, hemos de suscitar una cultura del cuidado y de la custodia primorosa de los bienes comunes y fomentar la cultura del encuentro en la que todas las personas hagamos causa común. El grito de los sedientos –“Tuve sed y me distéis de beber”–, que son sacramento de Cristo, se une al clamor de la tierra y a la voluntad de Dios, que nos invita a cuidar, utilizar y compartir este bien escaso, que es de todos», ha asegurado.
Citando al Papa Francisco, el purpurado ha recordado que «en el mundo creado por Dios todo está conectado» y ha mostrado su preocupación no solo por «el grave problema de la escasez del agua», sino también por «la contaminación de la atmósfera y cambio climático» y «la gradual pérdida de la biodiversidad». «Convirtamos la tierra en un lugar habitable. Los cristianos tenemos la certeza de que Dios no nos abandona en este empeño ecuménico de custodiar el agua y asegurar su acceso universal», ha aseverado.
Con el cardenal Osoro han concelebrado el obispo ortodoxo rumano, monseñor Timotei; el padre Macario en representación del arzobispo siro-ortodoxo, monseñor Nicolaos Matti, y el archimandrita padre Demetrio en representación del metropolita monseñor Policarpo, del Patriarcado ecuménico de Constantinopla.
Durante toda la oración, amenizada con música del grupo Siquem, han sido constantes las muestras de ese «empeño ecuménico de custodiar el agua». Uno de los momentos centrales ha estado protagonizado por un grupo de scouts católicos, que ha ido llevando cuencos de agua al altar mientras, a través de la megafonía, se oían frases como «1.000 millones de personas no tienen agua», «el ciclo del agua y el de la vida son uno» o «hay lugares en los que un barril de agua cuesta más que un barril de petróleo». Esa agua ha sido bendecida después y asperjada entre los asistentes.

«El universo no existe por azar, es la manifestación amorosa de Dios»
La celebración de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instaurada por el Papa en 2015, había arrancado unas horas antes con una mesa redonda en el colegio Cristo Rey [disponible en el canal de YouTube del Arzobispado]. En ella, el archimandrita padre Demetrio ha subrayado que, para los creyentes, el cuidado del agua es «una cuestión de fe». «El universo no existe por azar, es la manifestación amorosa de Dios. Y vemos el terrible daño que se hace al medio ambiente como resultado del pecado, también de nuestro pecado personal», ha destacado, para luego incidir en que, como Iglesia, tenemos que levantar la voz para advertir «la dimensión real de los peligros que nos amenazan».
En primer lugar, ha explicado, «podemos contribuir en la formación de la conciencia social ecológica». También «debiéramos prestar nuestro apoyo a las víctimas de la crisis ecológica». Y por último, hay que dar «testimonio personal». «El estilo de vida del cristiano debiera ser un anticipo de lo que puede ser el estilo de vida de toda la sociedad. […] Podemos llevar un tren de vida más sencillo, librándonos del apremio del consumo», ha añadido.
Junto a él, la expresidenta de Manos Unidas Soledad Suárez ha recordado que el agua es «un elemento indispensable para la vida, para el desarrollo de los pueblos y un derecho humano que se reconoció en 2010, un poco tarde». Hoy, ha continuado, «donde hay pobreza se va a dar la escasez o la mala calidad del agua», por lo que «el cuidado del agua es imprescindible en la lucha contra el hambre». «No la tratamos con el debido respeto: se sobreexplota, se contamina, se negocia con ella como si fuera una mercancía… Y al actuar así estamos haciendo lo mismo a las personas que viven alrededor de esa agua», ha abundado.
Por su parte, el director del Observatorio del Agua – Fundación Botín, Alberto Garrido, ha afirmado que los mayores retos a la hora de gestionar el agua en España son «repartir el agua entre todas las funciones que tiene» aprovechando las buenas infraestructuras y la legislación existentes, y mejorar su calidad pues, según sus propios estudios en ríos, va empeorando sobremanera al pasar por las zonas llanas y poblaciones. Estos problemas «se acentúan» más allá de España, ha detallado, poniendo el foco en la cantidad de agua que requiere la agricultura.
Preguntado por cómo reducir el consumo de agua, Garrido ha enumerado algunas cosas que él hace día a día: no esperar a que el agua se caliente para meterse en la ducha; comer menos carne; no tirar grasa por el fregadero, limpiando con papel la sartén antes de lavarla; jamás tirar la comida, o «educar a las personas con las que convivimos, especialmente a los niños».
En este sentido, la experta en custodia del territorio Amaya Sánchez, de la Asociación Territorios Vivos, ha apostado por la «seducción ambiental»: cuando uno se enamora de algo, lo cuida, y por ello es clave acercar la naturaleza a la gente. Ella, por ejemplo, acompaña a familias al río para que «aprendan a medir la calidad del agua», con indicadores sencillos como la presencia de «bichos asquerosos», agua turbia o «determinados árboles en la ribera».
Alfa y Omega

Aprender a perder

El dicho está recogido en todos los evangelios y se repite hasta seis veces: «El que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará». Jesús no está hablando de un tema religioso. Está planteando a sus discípulos cuál es el verdadero valor de la vida.
El dicho está expresado de manera paradójica y provocativa. Hay dos maneras muy diferentes de orientar la vida: una conduce a la salvación; la otra, a la perdición. Jesús invita a todos a seguir el camino que parece más duro y menos atractivo, pues conduce al ser humano a la salvación definitiva.
El primer camino consiste en aferrarse a la vida viviendo exclusivamente para uno mismo: hacer del propio «yo» la razón última y el objetivo supremo de la existencia. Este modo de vivir, buscando siempre la propia ganancia o ventaja, conduce al ser humano a la perdición.
El segundo camino consiste en saber perder viviendo como Jesús, abiertos al objetivo último del proyecto humanizador del Padre: saber renunciar a la propia seguridad o ganancia, buscando no solo el propio bien, sino también el de los demás. Este modo generoso de vivir conduce al ser humano a su salvación.
Jesús está hablando desde su fe en un Dios salvador, pero sus palabras son una grave advertencia para todos. ¿Qué futuro le espera a una humanidad dividida y fragmentada donde los poderes económicos buscan su propio beneficio; los países su propio bienestar; los individuos su propio interés?
La lógica que dirige en estos momentos la marcha del mundo es irracional. Los pueblos y los individuos estamos cayendo poco a poco en la esclavitud del «tener siempre más». Todo es poco para sentirnos satisfechos. Para vivir bien necesitamos siempre más productividad, más consumo, más bienestar material, más poder sobre los demás.
Buscamos insaciablemente bienestar, pero, ¿no nos estamos deshumanizando siempre un poco más? Queremos «progresar» cada vez más, pero, ¿qué progreso es este que nos lleva a abandonar a millones de seres humanos en la miseria, el hambre y la desnutrición? ¿Cuántos años podremos disfrutar de nuestro bienestar cerrando nuestras fronteras a los hambrientos y a quienes buscan entre nosotros refugio de tantas guerras?
Si los países privilegiados solo buscamos «salvar» nuestro nivel de bienestar, si no queremos perder nuestro potencial económico, jamás daremos pasos hacia una solidaridad a nivel mundial. Pero no nos engañemos. El mundo será cada vez más inseguro y más inhabitable para todos, también para nosotros. Para salvar la vida humana en el mundo hemos de aprender a perder.

José Antonio Pagola

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenia que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:
«¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte».
Jesús se volvió y dijo a Pedro:
«¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo; porque tú piensas corno los hombres, no como Dios».
Entonces dijo a los discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a si mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta».
Palabra del Señor.

Aliento del Papa a líderes religiosos de Corea: caminar juntos como hermanos y pregoneros de paz

El Papa Francisco recibió a «los queridos amigos del Consejo Coreano de Líderes Religiosos», que llegaron a  Roma en peregrinación interreligiosa.
Con su cordial bienvenida, el Papa reiteró la exhortación que pronunció en Seúl:
«La vida es un camino, un camino largo, que no se puede recorrer solos. Hay que caminar con los hermanos a la presencia de Dios (Encuentro con los Líderes Religiosos, 18 de agosto de 2014).
¡Y es lo que se está cumpliendo hoy aquí, otro trecho de camino juntos!»
Afianzada en «el Concilio Vaticano IIla Iglesia católica no se cansa de encaminarse por los senderos, a veces no fáciles, del diálogo y de promover en particular el diálogo con los seguidores de otras religiones», recordó el Santo Padre, haciendo hincapié en que el diálogo interreligioso debe ser abierto y en el respeto del derecho a la vida, a la integridad física y a las libertades fundamentales, como la de conciencia, religión, pensamiento y expresión, que sientan las bases para construir la paz, por la cual cada uno de nosotros está llamado a orar y a trabajar:
«El mundo nos mira, nos exhorta a colaborar entre nosotros y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Nos pide respuestas y compromisos compartidos sobre varios temas, la sagrada dignidad de la persona, el hambre y la pobreza que aún afligen a demasiadas poblaciones, el rechazo de la violencia, en particular aquella perpetrada profanando el nombre de Dios y deshonrando la religiosidad humana, la corrupción que alimenta injusticias, la degradación moral, la crisis de la familia, de la economía, ecológica y, no última, de la esperanza».
En su exhortación, el Papa reiteró la importancia de la humildad y de la constancia para sembrar la esperanza de un futuro en el cual ayudar al hombre a ser más humano, en el cual se escuche el grito de los muchos que repudian la guerra e imploran mayor armonía entre las personas, las comunidades, los pueblos y los Estados:
«En este sentido, a los líderes religiosos se les pide abrir, favorecer y acompañar procesos de bien y de reconciliación para todos: estamos llamados a ser pregoneros de paz, anunciando y encarnando un estilo no violento, un estilo de paz, con palabras que se diferencian de la narrativa del miedo y con gestos que se oponen a la retórica del odio».
«Queridos amigos, que este encuentro nos confirme en nuestro camino», deseó el Papa, concluyendo su discurso con el entrañable recuerdo de su peregrinación a la bella tierra de Corea y asegurando que no cesa de rezar por el amado pueblo coreano y de pedirle a Dios el don de la paz y de la reconciliación fraterna.
(CdM – RV)
(from Vatican Radio)