domingo, 20 de agosto de 2017

20 de agosto: san Bernardo, abad y doctor de la Iglesia



Este hombre es un ciclón y un contemplativo. Parece como si los dos polos se hubieran dado cita en su grado máximo para estar presentes en la misma persona, que a veces se ve envuelta en torbellinos de agitación y, en otras ocasiones, casi sin solución de continuidad, arrebatado por embelesos de la más alta mística. Todo se encuentra en él en extraña y simpática mezcolanza: es soldado y asceta, político y director de almas, guerrero y apóstol, fundador de monasterios y pescador de vocaciones, místico y mediador de conflictos entre príncipes. Supo conjugar su condición de fraile pío, devoto, recogido y ensimismado en el amor con la de consultor de nobles, obispos y papas. Asiste a concilios, disputa con los herejes y predica la Cruzada; pero supo sacar tiempo para ser también prolífico escritor y predicador de Jesús y de su Madre, Santa María, amados con arrobamientos.
Es un borgoñón nacido en Dijon, cerca de la llamada Suiza francesa. Hijo de Tescelin y Aleta, que tuvieron siete hijos. El padre es oficial del duque de Borgoña y la madre está dentro de la parentela del duque. Por orden descendente, Bernardo hace el número tres. La madre murió pronto.
Hacía poco que Roberto de Molesme había fundado el monasterio del Cister. Bernardo quiere hacerse uno de sus monjes, pero tropieza con la general oposición familiar que las mismas amistades apoyan, cerrando filas. La sorpresa fue mayúscula al llegar a convencerlos a varios para que le acompañasen en la decisión de entrega y son en número de treinta los que van con él a pedir el hábito al abad, al que poco le faltó para el desmayo, porque, en los catorce años de fundación, se mantenían los mismos veintiuno que comenzaron sin que se hubiera aumentado ni siquiera una unidad.
A los dos años de monje, le nombran abad de Claraval, teniendo solo veinticinco años. Es tiempo de abundantes herejías y de desaliento en la Iglesia. Tuvo que intervenir con firmeza y empleando todos los recursos de la dialéctica; pero mostró siempre talante conciliador, dejando puerta abierta y mano tendida al adversario para facilitar la reconciliación, como se vio en la lucha casera entre los cluniacenses (monjes negros) y los cistercienses (monjes blancos).
En el concilio de Estampes, intervino con ocasión del cismático y enojoso asunto del antipapa Anacleto II (Pedro Petri Leonis), apoyado por el duque de Aquitania y Roger de Sicilia, contra el papa legítimo, y logrando que el antipapa se arrodillase y pidiese perdón al verdadero sucesor de Pedro, Inocencio II. Pero esta actitud reverente con el papado no impidió que, con santa libertad, censurara personalmente al papa Honorio por haberse dejado engañar por los diplomáticos franceses, poniendo en peligro a la Iglesia.
Sacó a la luz errores teológicos y demostró con fulminante dialéctica, en el concilio de Sens, diecisiete proposiciones heréticas de Abelardo, que era el teólogo de moda, sobre la Trinidad; pero lo hizo sin humillar.
Ya cansado, y esperando el fin de su vida, le llega otro encargo que convierte en aventura, desplegando una actividad prodigiosa. Tiene ya cincuenta y seis años, pero el papa Eugenio III –llamado también Bernardo– le encarga predicar la segunda cruzada para liberar los Santos Lugares del poder musulmán. Toca a asamblea y reúne en Vécelay al rey de Francia, prelados y caballeros, nobles de todas partes y gente del pueblo; enciende y convence a Francia, Alemania y Flandes; manda emisarios a España, Italia, Hungría y Polonia. Mucho movió para obtener con la pelea unos resultados desastrosos.
Igual que en su juventud se arrojó con decisión impetuosa a un estanque helado para apagar la tentación, puso idéntica fuerza y empeño en la atención y cuidado de pobres, enfermos y menesterosos, atribuyéndose a su intervención diversos milagros de curaciones.
Fue la piedad el motor de toda su actividad, pasando al recogimiento del monje más observante a continuación del ajetreo más desenfrenado. No fueron dos vidas las de Bernardo, sino una sola y plena de amor a la Humanidad Santísima de Jesucristo –síntesis y expresión del amor de Dios al hombre– y a la Santísima Virgen –Madre de Dios y de los hombres–; ante cuya contemplación se encontraba, a pesar de su ciencia, como con un balbuceo embelesante.
En la celebración de su octavo centenario, el 24 de mayo de 1953, el papa Pío XII publica la encíclica Doctor Mellifluus, afirmando de la enseñanza de Bernardo que «Jesús es miel en los labios, melodía en los oídos y júbilo en el corazón». De María, desarrolla su papel medianero, afirmando que «nada quiso darnos el Señor que no viniera por manos de María», sentando premisas que no podrá desatender la mariología posterior, y condensando para la piedad de los fieles el contenido de la oración Memorare o Acordaos que ya rezaron nuestros bisabuelos.
La producción teológica del Doctor Bernardo no cabe en el espacio que me queda; baste como muestra de sus escritos apologéticos, Apología; de los teológicos, La Gracia y el libre albedrío; ascéticos, Los doce grados de humildad y del orgullo; místicos, Comentarios sobre el Cantar de los Cantares, y los Sermones en las fiestas de la Presentación, Anunciación y Asunción o sobre Las doce prerrogativas de la Virgen María.
El pintor sevillano Murillo (1517-1682) y su contemporáneo asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685), Goya (1746-1828) y otros inmortalizaron en sus lienzos a Bernardo, expresando con pinceles los éxtasis místicos que la sola palabra es incapaz de expresar.
Archimadrid.org

El cardenal Omella llama a la paz y a la unión en la misa por las víctimas de los atentados

En un clima de oración, tristeza y esperanza, y en el marco incomparable del templo de Gaudí, el cardenal Omella presidió la misa por la paz y la concordia en el templo de la Sagrada Familia de Barcelona. Con la presencia de los Reyes y demás autoridades nacionales y autonómicas. Y con una apelación, en su homilía, a la paz y a la unión.
Entre los presentes, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la vicepresidenta, Saenz de Santamaría, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el vocepresidente y líder de Esquerra, Jonqueras , y las alcaldesas de Barcelona, Ana Colau y de Madrid, Manuela Carmena.
Acompañan al cardenal Omella, todos los obispos de Catalunya, asi como el arzobispo emérito de Barcelona, cardenal Sistach
El obispo auxiliar de barcelona, monseñor Taltavull, introduce la ceremonia:
"Santa misa, para pedir por la paz y la concordia para nuestro pueblo y rezamos por las vívtimas de los atentados"
"Tenemos muy presentes a los heridos"
"Nuestra oración por ellos y sus familiares
"Han sido estos dias, dias de lágrimas, de muchas lágrimas, pero sobre todo de mucha humanidad"
"Hemos podido comprobar y vivir el esfuerzo de todos los ciudadanos"
"Toda esta dura realidad queremos verla transformada en una situación de paz. Una paz trabajada con el esfuerzo de todos"
"Nuestra solidaridad en nombre de todos"
Lectura del libro de Isaías: "Todos los pueblos llamarán a mi templo casa de oración"
Segunda lectura de la carta de Pablo a los Romanos: "Los dones y la llamada de Diosd son irrevocables..."
Lectura del Evangelio de Mateo: "Señor, hijo de David, ten compasión de mí...La cananea lo alcanzó y se postró ante Él...No está bien echar a los perros el pan de los hijos...Es verdad, Señor, pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos...Mujer, qué grande es tu fe..."

lgunas frases de la homilía del cardenal Omella
"Saludo a sus Majestades, al presidente de Portugal...al señor cardenal Sistach...
"Saludo al presidente del Gobierno, al presidente de la autonomía, a las alcaldesas..."
"Estamos unidos también a los de Cambrils, que celebran, en estos momentos, una eucaristía"
"Todos hemos recibidio estos días muestras de cercanía y de repulsa por los atentados sufridos en Barcelona y en Cambrils"
"Quiero destacar el mensaje de Su Santidad"
"El Santo Padre condenam una vez más la violencia ciega, que es una ofensa gravísima al Creador"
"Ayer por la tarde, el Papa me dejó un mensaje en el móvil: "Cardenal Omella, además, del mensaje del cardenal Parolin, quiero personalmente hacerme cercano a usted y acompañarlo en la misa que va a celebrar. Estoy cerca de ustedes en este momento doloroso. Les acompaño mucho. Que Dios les bendiga. Rezo por ustedes y ustedes recen por mí"
"Estamos en este lugar sagrado, la basílica de Gaudí, un templo reparador"
"¿No es un pecado gravísimo atentar contra la vida de unos inocentes?"
"Nuestra presencia es signo de repulsa del atentado"
"Que Dios cambie nuestros corazones de piedra y nos dé corazones de carne"
"Jesús propone como modelo de fe a la cananea"
"Para decirle al Señor que cure a quienes han quedado heridos o destrozados por estos atentados"

"La paz es el mejor alimento de nuestras vidas"
"Que todos seamos constructores y artesanos de paz"
"Unidos todos en torno al altar: autoridades del Estado y autonómicas..."
"Hermoso mosaico sobre el que se construye toda sociedad: la paz, el respeto y la convivencia y el amor solidario"
"La unión nos hace fuertes. La división nos corroe y nos destruye"
"Ponemos en nuestros corazones los nombres de las víctimas de los atentados"
"Señor, haz que la paz reine en el mundo y en nuestros corazones"
"Pon, Señor, el bálsamo del consuelo en el corazón de todos"
"Quiero acabar, agradeciendo a las fuerzas de seguridad del Estaod, de la autonomía y de Barcelona la generosidad con la que actúan siempre"
"A los profesionales de la sanidad, su generosidad"
"Hay mucha reserva de generosidad en nuestra tierra"
"Da gusto sentirse ciudadanos de esta sociedad"
Religión Digital

Jesús es de todos



Una mujer pagana toma la iniciativa de acudir a Jesús, aunque no pertenece al pueblo judío. Es una madre angustiada que vive sufriendo con una hija «maltratada por un demonio». Sale al encuentro de Jesús dando gritos: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David».
La primera reacción de Jesús es inesperada. Ni siquiera se detiene para escucharla. Todavía no ha llegado la hora de llevar la Buena Noticia de Dios a los paganos. Como la mujer insiste, Jesús justifica su actuación: «Dios me ha enviado solo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel».
La mujer no se echa atrás. Superará todas las dificultades y resistencias. En un gesto audaz se postra ante Jesús, detiene su marcha y, de rodillas, con un corazón humilde, pero firme, le dirige un solo grito: «Señor, socórreme».
La respuesta de Jesús es insólita. Aunque en esa época los judíos llamaban con toda naturalidad «perros» a los paganos, sus palabras resultan ofensivas a nuestros oídos: «No está bien echar a los perrillos el pan de los hijos». Retomando su imagen de manera inteligente, la mujer se atreve desde el suelo a corregir a Jesús: «Eso es cierto, Señor, pero también los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Su fe es admirable. Seguro que en la mesa del Padre se pueden alimentar todos: los hijos de Israel y también los «perros» paganos. Jesús parece pensar solo en las «ovejas perdidas» de Israel, pero también ella es una «oveja perdida». El Enviado de Dios no puede ser solo de los judíos. Ha de ser de todos y para todos.
Jesús se rinde ante la fe de la mujer. Su respuesta nos revela su humildad y su grandeza: «Mujer, ¡qué grande es tu fe!, que se cumpla como deseas». Esta mujer está descubriendo a Jesús que la misericordia de Dios no excluye a nadie. El Padre bueno está por encima de las barreras étnicas y religiosas que trazamos los humanos.
Jesús reconoce a la mujer como creyente, aunque vive en una religión pagana. Incluso encuentra en ella una «fe grande», no la fe pequeña de sus discípulos, a los que recrimina más de una vez como «hombres de poca fe». Cualquier ser humano puede acudir a Jesús con confianza. Él sabe reconocer su fe, aunque viva fuera de la Iglesia. Todos podrán encontrar en él un Amigo y un Maestro de vida.
Los cristianos hemos de alegrarnos de que Jesús siga atrayendo hoy a tantas personas que viven fuera de la Iglesia. Jesús es más grande que todas nuestras instituciones. Él sigue haciendo mucho bien, incluso a aquellos que se han alejado de nuestras comunidades cristianas.

José Antonio Pagola

Mujer, qué grande es tu fe

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mi, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.
Palabra del Señor.

sábado, 19 de agosto de 2017

La 'cananea', la catequista de Jesús

 
Este encuentro con esta mujer fue decisivo para Jesús y para el cristianismo posterior. Podríamos decir que ella funda el cristianismo. O al menos, habría que reconocer el lugar clave de la mujer en la iglesia primitiva. Aquí hay una palabra fundante para Iglesia y la sociedad de hoy. Se ha dicho que el nombre de Dios es “apertura”, estoy convencido que es el mismo y verdadero nombre-identidad de la iglesia de Jesús.
Lectura del evangelio según Mateo (15,21-28)
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer CANANEA, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí,
SEÑOR, Hijo de David.
Mi hija tiene un demonio muy malo.»
Él no le respondió nada.

Entonces los DISCÍPULOS se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás GRITANDO.»

Él les contestó:
«SÓLO me han enviado a las ovejas descarriadas de ISRAEL.»

Ella los alcanzó y se POSTRÓ ante él, y le pidió:
«SEÑOR, socórreme.»

Él le contestó:
«No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»

Pero ella repuso:
«Tienes razón, SEÑOR;
pero también los perros se comen las migajas
que caen de la mesa de los amos.»

Jesús le respondió:
«Mujer, qué GRANDE es tu FE:
que se cumpla lo que deseas.»

En aquel momento quedó curada su hija.
Estructura literaria
I. PRIMERA parte (vv. 22-24) dos momentos:
1. petición de la cananea y silencio de Jesús (vv. 22-23a);
2. ruego de los discípulos y respuesta negativa de Jesús (vv. 23b-24).
II. SEGUNDA parte (vv. 25-28) dos momentos:
1. nueva solicitud de la mujer y respuesta negativa de Jesús (vv. 25-26);
2. insistencia de la mujer, respuesta positiva de Jesús y sanación de la hija (vv. 27-28).
Contexto literario
Se trata de un texto extraordinario y de importancia esencial. Retoma le relato del Evangelio de Marcos, aunque ciertamente, Mateo lo ha enriquecido en dramatismo.
Se marra un primer relato de “multiplicación de los panes”, sobran doce canastos lo que indica que el Reino es para los Israelita (12 hijos de Jacob, 12 tribus, etc.).
Luego se narra el encuentro con la cananea que lo ayuda descubrir que los paganos también necesitan del Reino.

Finalmente, Mateo narra una segunda multiplicación de panes, donde sobran siete canastos, lo que indica que el Reino es para los paganos (7: significa totalidad, apertura a los paganos, 70 naciones, 7 diáconos, etc.).
Nacimiento del cristianismo
Mateo señaló, la mirada nacionalista de Jesús (Mt. 10,6). Esa Cananea le abre la cabeza y le ayuda a mirar hacia los paganos. Podemos decir, que gracias a este encuentro el cristianismo dejo de ser una secta judía al interior del judaísmo, para convertir es un movimiento abierto a todas las gentes (Mt. 28,18-19).
El papelón de Jesús
Mateo ha exagerado el relato de Marcos, y destaca gravemente la posición de Jesús. Por eso el relato se torna dramático: la mujer tiene que insistir tres veces (3 veces le llama “Señor”, notar que tres designa superlativo para los judíos).
Los discípulos le piden que la atienda porque están viviendo un papelón. Primero Jesús hace silencio, la segundo se expresa como una nacionalista cerrado, al final reconoce la verdad de la cananea.
Modelo de mujer in-sumisa
Con los salmos de lamentación, Israel exige que Dios sea tal y como ha prometido que será. Israel no permitirá que se olvide.
No es judía (cananea): en la línea de Abraham y de Moisés, negocia con Dios (Gn.18,22-33, Nm.11,11-15).
Ella es modelo de una fe no-sumisa. Supera los estereotipos de la pasividad femenina. Es la voz de una mujer marginada, que no aceptó ser silenciada.
Cananea y exorcista
El término “cananea” es extemporánea, en la genealogía (Mt.1) se mencionó a RAJAB la cananea prostituta que les facilitó la entrada a la tierra prometida. Del mismo modo que al centurión pagano, Jesús lo elogió, con la expresión “grande en tu fe”, en este caso a un pagan, Jesús le dedica el ismo elogio “grande es tu fe”.
El “exorcista”, saca demonios. A la mujer no se le reconoce ese rol. Si lo intenta se la llama hechicera o autora de brujerías. En este relato, es la grande fe de la cananea, la que libera a su hija del demonio.
(Juan Manuel González)

Gabriel María Otalora: "Rezar por nuestros enemigos humaniza, nos coloca en el camino samaritano"

Leo a vuela pluma algunos pasajes (Juan 13:35 Salmo 145:9 Proverbios 24:17) 1 Pedro 3:9 Dt 15,11... Y lo hago centrado en este mandato claro de Jesús: Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen. (...). Dios hace salir el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos (Mateo, 5,38 y Lucas 6,35). Nos olvidamos enseguida que “todos” somos hijos de Dios a quienes nos ama con ternura infinita. Todos, significa amor a todos, independientemente de nuestra respuesta de amor hacia Dios.
¿O es que Dios no amó a Caifás, a Judas Iscariote, a Pilato, a cada uno de los convecinos de Jesús que tan solo unos días antes de su muerte le aclamaban el domingo de Ramos y pocos días después gritaban ¡crucifícalo!? ¿No quiso Dios con amor maternal a Hitler, a Mao, a Franco, a Lenin, a los mafiosos calabreses? ¿No ama a los asesinos de ETA o del GAL? ¿Dios no ama a los fundamentalistas terroristas islámicos? ¿Tampoco ama a Putin, al dictador de Corea del Norte, a Trump, a cada uno de nosotros?
Una cosa es que Dios ame a todas sus criaturas y otra, muy distinta, que sus criaturas le correspondan a través del amor a sus hermanos. Pero si somos sinceros, reconoceremos la repulsión que nos produce leer que Dios pueda amar a estos terroristas que han sembrado la desolación y la muerte en Barcelona, en París, en Londres, en Bruselas... Preguntémonos por qué no chirría leer “Dios ama a todos” en genérico y nos produce un rechazo visceral en cuanto ponemos algunos nombres y apellidos a ese “todos”. A mí también, por cierto.
La Ley del Talión aparece en el Código de Hammurabi, rey babilónico que codificó una serie de leyes en el siglo XVIII antes de Cristo y las preservó esculpidas en un gran pilar, hoy en el Louvre. Este rey babilónico introdujo el castigo proporcional. El ojo por ojo, fue un avance respecto a todo lo anterior hasta el punto de que los judíos lo incorporaron a sus leyes. Pero Jesús lo revoluciona todo pidiendo el bien por mal, la ayuda a nuestro prójimo aunque no nos lo agradezca ni nos salga por gusto. Es algo más que la actitud pasiva de no perjudicarlo.
Y en cuanto a los canallas fundamentalistas que han roto a tantas familias en Barcelona y la paz social general, no se nos pide que les demos cariño, porque es imposible. Pero sí que recemos por ellos, y por todos los que odian de manera tan inhumana. Solo así podremos perdonar llegado el caso que nos ofendan a nosotros. Lo que nos pide Dios son dos cosas: que dejemos a Dios ser Dios sin razonarlo todo y fiarnos de que si no luchamos contra el odio y el rencor vengativo, nos acercaremos peligrosamente a sentir lo que cualquiera de estos agresores deshumanizados.
Rezar por nuestros enemigos humaniza, nos coloca en el camino samaritano y nos convierte en los mejores instrumentos de Dios para implantar su Reino de amor. Pues si al odio y la violencia de tantos se va a unir nuestra agresividad y ganas de venganza, ¿qué es lo que estamos gestando?
Rezar no es solo repetir oraciones más o menos sabidas, sino pedir a Dios que nos cambie el corazón para entender y aceptar su mensaje de amar de verdad a los enemigos, que por algo es un mensaje del NT y también del Antiguo Testamento. Y junto a este mandato, el de no juzgar, que no sabemos nada de la verdadera realidad de las cosas; solo de sus consecuencias.
Y dicho todo lo anterior, mi solidaridad con todas las víctimas y sus familiares, aunque esto, de puro básico si nos sentimos mínimamente humanos, es algo común y universal a cristianos, ateos, musulmanes o adoradores de la luna (“¿Qué mérito tenéis?”). Lo específicamente cristiano es continuar haciendo el bien a pesar del mal, incluso a quienes nos lo causan.
(Gabriel María Otalora)

El arzobispo de Barcelona visita a los heridos del atentado


Cuando a las 17:00 horas de este jueves 17 de agosto una furgoneta blanca atropelló masivamente a los viandantes de las ramblas, el arzobispo de Barcelona se encontraba en Castellón de Ejercicios Espirituales. Al conocer la noticia, el cardenal Juan José Omella decidió cancelarlo inmediatamente y regresar a la ciudad «para acompañar a los suyos en estos momentos de dolor».
También el obispo auxiliar se encontraba fuera de la ciudad y rápidamente cogió un vuelo de regreso a Barcelona. Sebastià Taltavull se encontraba en Mallorca, de donde es administrador apostólico.
Con ambos ya entre sus fieles, Omella –en declaraciones a la agencia Efe– transmitió su pésame por los fallecidos y deseó «una pronta recuperación de los heridos».
Esos mismos deseos se los han podido transmitir en directo a los heridos. Esta misma mañana, cuando todavía no había pasado ni 24 horas del atentado y de su llegada a la ciudad, ambos prelados han acudido al Hospital del Mar. Allí han visitado a los heridos del atentado y han agradecido su labor al personal sanitario.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

La Iglesia europea se conmueve con Barcelona


A la condena y oración de la Iglesia española por las víctimas y heridos tras el atentado de Barcelona se ha querido sumar la de los líderes religiosos de medio mundo. Y en todos los comunicados y pronunciamientos destaca los llamamientos a la paz, la oración y una firme condena del terrorismo.
En este sentido se ha expresado el cardenal Rainhard Marx, presidente de la Comisión de episcopados europeos (COMECE), quien transmitió sus más sinceras condolencias al arzobispo de Barcelona y a los familiares de las víctimas del ataque terrorista.
En su mensaje, el cardenal Marx mostró su afecto por las familias de las víctimas, «personas que tenían familia y amigos, sueños y visiones, personas arrancadas sin aviso y sin causa por chocantes y brutales ataques llevados por terroristas del autoproclamado Estado islámico».
Asimismo, subrayó que «matar en nombre de la religión es intolerable¡ e invitó a la Unión Europea a seguir pensando en cómo detener esta forma de terror.
Antes de concluir su declaración, el presidente de COMECE animó a los cristianos a estar unidos. «Los cristianos están llamados a respetarse mutuamente, a oponerse a las ideologías destructivas ya defender la dignidad humana y la solidaridad», dijo.
Conferencia Europea de Iglesias
También a través de su presidente, Christopher Hill, la Conferencia Europea de Iglesias –en la que están representadas iglesias de distintas confesiones– condenó el atentado y lamentó que «una vez más Europa está unida para compartir los sufrimientos de las víctimas inocentes de la tragedia barcelonesa».
Cirilo de Moscú
El patriarca Cirilo, líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa ha enviado una carta al rey Felipe VI. En la misiva, el líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa asegura que su «corazón se entristeció cuando me enteré del ataque. Me entristezco con todo el pueblo de España, con la familia y amigos de los muertos y heridos».
«Estoy elevando mis oraciones al Señor Misericordioso para que Él conceda fortaleza y consuelo a las familias de las víctimas y la pronta recuperación de los heridos», añadió Kiril.
Desde toda Europa
Otras muestras de solidaridad también llegaron desde Italia, Francia o Estados Unidos. Desde allí, el cardenal O`Malley, arzobispo de Boston aseguró que sus «oraciones son por las víctimas y las familias afectadas por el ataque en Barcelona. Que nuestro Señor provea a todos de fortaleza y fe».
Alfa y Omega

No impidáis a los niños acercarse a mí; de lo que son como ellos es el reino de los cielos.



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 19, 13-15
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase, pero los discípulos los regañaban.
Jesús dijo:
«Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos».
Les impuso las manos y se marchó de allí.
Palabra del Señor.

viernes, 18 de agosto de 2017

18 de agosto: santa Elena, madre del emperador Constantino


En un mesón propiedad de sus padres en Daprasano (Nicomedia) nació pobre en el seno de una familia pagana. Allí pudo, en su juventud, contemplar los efectos de las persecuciones mandadas desde Roma: vio a los cristianos que eran tomados presos y metidos en las cárceles de donde salían para ser atormentados cruelmente, quemados vivos o arrojados a las fieras. Nunca lo entendió; ella conocía a algunos de ellos y alguna de las cristianas muertas fueron sus amigas, ¿qué mal hacían para merecer la muerte? A su entender, solo podía asegurar que eran personas excelentes.
San Ambrosio, que vivió en época inmediatamente posterior, la describe como una mujer privilegiada en dones naturales y en nobleza de corazón. Y así debía de ser cuando se enamoró de ella Constancio, el que lleva el sobrenombre de Cloro por el color pálido de su tez, general valeroso y prefecto del pretorio durante Maximiano. Tenía Elena 23 años al contraer matrimonio. En Naïsus (Dardania) les nació, el 27 de febrero del 274, el hijo que llegaría a ser César de Maximiano como Galerio lo fue de Diocleciano.
Pero no todo fueron alegrías. Elena fue repudiada por motivos políticos en el 292 para poder casarse Constancio con la hijastra de Maximiano y llegar a establecer así el parentesco imprescindible entre los miembros de la tetrarquía. Le costó mucho saberse pospuesta al deseo de poder de su marido, pero esto lo aceptó mejor que el hecho de verse separada de su hijo Constantino que pasó a educarse en el palacio junto a su padre y donde se reveló como un fantástico organizador y estratega.
Muerto Constancio Cloro en el 306, Constantino decide llevarse a su madre a vivir con él a la corte de Tréveris. En esta época aún no hay certeza histórica de que su madre fuera cristiana. Sí, cuando –por testimonio de Eusebio de Cesarea– aparezca sobre el sol el signo de la cruz con motivo de la batalla de Saxa Rubra y la leyenda «con este signo vencerás» que dio el triunfo a Constantino y lo hizo único Emperador de Roma, en el 312.
Aunque el emperador retrasará su bautismo hasta la misma muerte, es complaciente con la condición de cristiana que tiene su madre, que daba sonados ejemplos de humildad y caridad. Incluso parece descubrirse la influencia materna tras el Edicto de Milán que prohibía la persecución de los cristianos y los edictos posteriores que terminan vetando el culto a los dioses lares. Agasaja a su madre haciéndola Augusta, acuña monedas con su efigie y le facilita levantar iglesias.
En el 326, Elena está con su hijo en Bizancio, a orillas del Bósforo. Aunque se aproxima ya a los setenta años alienta en su espíritu un deseo altamente repensado y nunca confesado, pero que cada día crece y toma fuerza en su alma; anhela ver, tocar, palpar y venerar el sagrado leño donde Cristo entregó su vida por todos los hombres. Organiza un viaje a los Santos Lugares en cuyo relato se mezclan todos los elementos imaginables pertenecientes al mundo de la fábula por tratarse del desplazamiento de la primera dama del Imperio a los humildes y lejanos lugares donde nació, vivió, sufrió y resucitó el Redentor. Pero, aparte de todo lo que de fantástico pueda haber en los relatos, fuentes suficientemente atendibles como Crisóstomo, Ambrosio, Paulino de Nola y Sulpicio Severo refieren que se dedicó a una afanosa búsqueda de la Santa Cruz con resultados negativos entre los cristianos que no saben dar respuesta satisfactoria a sus pesquisas. Sintiéndose frustrada, pasa a indagar entre los judíos hasta encontrar a un tal Judas que le revela el secreto rigurosamente guardado entre una facción de ellos que, para privar a los cristianos de su símbolo, decidieron arrojar a un pozo las tres cruces del Calvario y lo cegaron luego con tierra.
Las excavaciones resultaron con éxito. Aparecieron las tres cruces con gran júbilo de Elena. Sacadas a la luz, solo resta ahora la grave dificultad de llegar a determinar aquella en la que estuvo clavado Jesús. Relatan que el obispo Demetrio tuvo la idea de organizar una procesión solemne, con toda la veneración que el asunto requería, rezando plegarias y cantando salmodias, para poner sobre las cruces descubiertas el cuerpo de una cristiana moribunda por si Dios quisiera mostrar la Vera Cruz. El milagro se produjo al ser colocada en sus parihuelas sobre la tercera de las cruces la pobre enferma que recuperó milagrosamente la salud.
Tres partes mandó hacer Elena de la Cruz. Una se trasladó a Constantinopla, otra quedó en Jerusalén y la tercera llegó a Roma donde se conserva y venera en la iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén.
No han faltado autores que atribuyan a la fábula el hecho de la invención por Elena basándose principalmente en que no hay noticia expresa de tamaño acontecimiento hasta un siglo después. Ciertamente es así, pero lo resuelven otros estudiosos afirmando que la fuente histórica que relata los acontecimientos es el historiador contemporáneo Eusebio de Cesarea, al que en su Vita Constantinisolo le interesan los acontecimientos realizados por Constantino, bien porque sigue los cánones de la historia contemporánea, o quizá porque solo le interesa adular a su anfitrión.
Murió Elena sin que sepamos el sitio ni la fecha. Su hijo Constantino dispuso trasladar sus restos con gran solemnidad a la Ciudad Eterna y parte de ellos se conservan en la iglesia Ara Coeli, dedicada a Santa Elena, la mujer que dejó testimonio tangible y visible en unos maderos del paso salvador por la tierra de Jesús, el Hijo de Dios encarnado.
Archimadrid.org

Los musulmanes Españoles expresan «su más enérgica condena»




A la rápida condena del atentado por parte de las autoridades eclesiásticas españolas se ha sumado la de la Comisión Islámica de España (CIE) que ha expresado en un comunicado «su más enérgica condena y repulsa por el atentado terrorista cometido en Barcelona».

En un breve comunicado firmado por su presidente, Riay Tatary Bakry, la CIE manifiesta «sus condolencias a las familias de las víctimas, deseando la plena recuperación de los heridos» y transmite la solidaridad de los musulmanes españoles «con el pueblo barcelonés y español».

Tatary no ha querido terminar su declaración sin antes reiterar el «pleno compromiso» de la Comisión Islámica de España «en la lucha contra cualquier tipo de terrorismo» y espera que «los responsables de estos atentados puedan ser detenidos y llevados ante la justicia cuanto antes».

El presidente de la Comisión se ha pronunciado en numerosas ocasiones en contra de la violencia y más concretamente de la violencia ejercida en nombre de la religión. En una entrevista con Alfa y Omega en abril de este año, Riay Tatary afirmaba en este sentido: «[La violencia en nombre de la religión] es una tremenda usurpación de la religión que molesta a los creyentes y esconde otros intereses. Como español nacido en Damasco, mi cotidianeidad ha sido desde pequeño jugar, estudiar y vivir juntos cristianos, judíos y musulmanes, sin tener que hablar de tolerancia, porque ya la vivíamos de forma natural. El pretexto religioso en la propaganda de grupos armados se evidencia artificial»

José Calderero @jcalderero
Alfa y Omego

El presidente de la Conferencia Episcopal Española tras el atentado «Ninguna idea religiosa justifica la violencia. La fe no se impone, el Evangelio se propone»

«Hoy todos nos sentimos especialmente golpeados tras este acontecimiento tan luctuoso de Barcelona» aseguró el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) tras el atentado en el que, de momento, han muerto 13 personas y otras 100 han resultado heridas. «No tiene ninguna justificación. El camino nunca es la violencia terrorista, sino el respeto a todas las personas. Ese es el verdadero camino de la construcción del futuro y de la paz ahora y siempre. Lo demás es una herida a todos nosotros», añadió el cardenal Ricardo Blázquez ante el micrófono de la cadena Cope.
El también arzobispo de Valladolid quiso unir a su condena un mensaje de paz y pidió que se trabajara «unidos por la paz». Si no, continuó, «la humanidad sería un caos. Por otra parte, los cristianos sabemos que uno de los nombres muy relevantes que Jesús recibe en el nuevo testamento es “Jesús es nuestra paz”».
«No se puede identificar a los terroristas con el Islam»
Durante la entrevista, el presidente de la CEE ha reiterado que «ninguna persona puede apoyarse en la violencia en ninguna forma, ni en la condición humana ni en lo religioso para ejercitar la violencia».
Asimismo, ha querido desvincular a los terroristas con el Islam. «Los musulmanes son cuantitativamente el mayor número de víctimas del Daesh. Los cristianos también estamos intencionadamente bajo su punto de mira. No se puede identificar a los terroristas con el Islam. Hay muchos musulmanes amigos de la paz y pacificadores en su entorno», dijo. El Estado Islámico, que se ha atribuido el ataque, no es más que «un tumor que ha surgido y que nos amenaza a todos: musulmanes, cristianos y a la humanidad entera»
«La fe no se impone, el Evangelio se propone»
Antes de concluir, Blázquez también también ha desvinvulado la violencia de la fe. «Ninguna idea religiosa justifica la violencia. La fe no se transmite violentamente, se transmite proponiéndola, no imponiéndola. Y la persona responde desde la libertad más profunda para decir sí a Dios. La fe no se impone, el Evangelio se propone».
José Calderero @jcaldere
Alfa y Omega

Por los tercos que sois os permitó Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así.



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 19, 3-12
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba:
«¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?».
Él les respondió:
« ¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne"? De modo que ya no son dos, sino una sola carne.
Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.»
Ellos insistieron:
« ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla? ».
Él les contestó:
«Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo os digo que, si uno repudia a su mujer - no hablo de unión ilegítima - y se casa con otra, comete adulterio».
Los discípulos le replicaron:
«Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse».
Pero él les dijo:
«No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda».
Palabra del Señor.

El Papa Francisco reza por las víctimas del atentado en Barcelona


El Papa Francisco «reza por las víctimas» del atentado que hoy causó al menos trece muertos en Barcelona (España) y manifestó, según su portavoz, su «cercanía» con el pueblo español y los familiares de las víctimas.
«El Santo Padre está siguiendo con gran preocupación cuanto está sucediendo en Barcelona», manifestó en una declaración el portavoz de la Santa Sede, Greg Burke.
«El Papa reza por las víctimas de este atentado y desea expresar su cercanía a todo el pueblo español, especialmente a los heridos y a las familias de los fallecidos», agregó Burke.
Al menos 13 personas murieron este jueves 17 de agosto y más de 50 resultaron heridas en un atentado cuando una furgoneta atropelló a decenas de viandantes en una céntrica zona turística, informaron las autoridades regionales de Cataluña.
EFE

Nota de la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española sobre el atentado en Barcelona




Esta tarde ha tenido lugar en Barcelona un grave atentado terrorista con resultado de muerte y numerosos heridos.

Ante este hecho luctuoso y execrable, la Conferencia Episcopal Española quiere en primer lugar mostrar su cercanía y oración a todas las víctimas y sus familias. Asimismo manifestamos nuestro apoyo a toda la sociedad que es atacada con estas acciones, en esta ocasión los ciudadanos de Barcelona, y a las Fuerzas de Seguridad.

Al mismo tiempo condenamos cada muestra de terrorismo, una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida, justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo.

Pedimos a todos los creyentes que eleven sus oraciones para pedir a Dios que conceda el descanso eterno a las personas fallecidas, restablezca la salud del resto las víctimas, consuelo a los familiares, llene de paz los corazones de las personas de buena voluntad y nunca más se repitan estas acciones despreciables.

Madrid, 17 de agosto de 2017