miércoles, 10 de mayo de 2017

Año jubilar de Fátima: el Papa concede indulgencia plenaria



El santuario de Fátima anunció la concesión de una indulgencia plenaria por mandato del papa Francisco, durante este año jubilar que inició el 27 de noviembre de 2016 y concluirá el 26 de noviembre de 2017.
Durante este Año Jubilar, la indulgencia será concedida:
A los fieles que visiten en peregrinación el Santuario de Fátima y participen devotamente de alguna celebración o oración en honor de la Virgen María, recen la oración del Padre Nuestro, reciten el Símbolo de la Fe (Credo) e invoquen a Nuestra Señora de Fátima;
A los fieles que visiten devotamente una imagen de la Virgen de Fátima expuesta a la veneración en iglesias, capillas o lugares adecuados en los días del aniversario de las Apariciones (día 13 de cada mes, de mayo a octubre de 2017), participen en celebraciones o oraciones en honor de la Virgen María, recen la oración del Padre Nuestro, reciten el Símbolo de la Fe (credo) e invoquen a Nuestra Señora de Fátima;
– a los fieles que por razón de edad, enfermedad o graves motivos no puedan moverse, estén arrepentidos de sus pecados y tengan la firme intención de poner en práctica, tan pronto como sea posible, las tres condiciones indicadas ante una pequeña imagen de la Virgen de Fátima; Y en los días de las Apariciones, se unan espiritualmente a las celebraciones jubilares, ofreciendo con confianza a Dios misericordioso, por medio de María, sus oraciones, sufrimientos y dificultades.
Para obtener la indulgencia plenaria, los fieles sinceramente arrepentidos y animados por la caridad deben cumplir las siguientes condiciones: confesión sacramental, comunión eucarística y oraciones por las intenciones del Papa.

Secuestrada y violada por Boko Haram, Rebeca invocaba a Dios cuando le hacían rezar hacia la Meca



Al pequeño Zacarías, de dos años, los terroristas de Boko Haram le lanzaron al lago Chad, donde murió ahogado, porque su madre se negaba a tener relaciones sexuales con los milicianos. Era el segundo hijo que Rebeca perdió después de ser secuestrada por el grupo terrorista, que era tal la violencia que ejercía sobre ella que le rompieron hasta las muelas y perdió al hijo que estaba esperando.
El calvario de Rebeca comenzó cuando Boko Haram atacó su pueblo, Baga, situado al noroeste de Nigeria. Tuvo que salir corriendo junto a su marido, Vitrus, y sus dos hijos, Zacarías, de 2 años, y Jonathan, de 1. Pero Rebeca, de 24 años y embarazada, no podía seguir el ritmo. El matrimonio decidió separarse porque el grupo terrorista asesina directamente a los hombres y secuestra a las mujeres. Boko Haram dio alcance a la mujer cristiana y a sus dos hijos y acto seguido se escuchó una ráfaga de disparos. Rebeca pensó que habían asesinado a Vitrus, y este pensó que habían matado a Rebeca.
La llevaron a un campo de entrenamiento de Boko Haram, junto con el resto de mujeres cristianas de Maiduguri, donde la obligaron a trabajar de sol a sol y donde se convirtió en esclava sexual de los milicianos. Rebeca se negaba a entregar su cuerpo a los terroristas, lo que le costó un sinfín de palizas que provocaron la muerte del bebé que estaba esperando y que asesinaran a su hijo Zacarías en el lago Chad.
También quisieron que Rebeca renegara de Jesucristo y le obligaban a rezar el Corán cinco veces al día. Pero cuando, de rodillas, inclinaba la cabeza hacia la Meca, recitaba en su interior: «En el nombre de Jesús, te quiero Señor Jesús». Incluso los terroristas la forzaban a rezar el rosario musulmán y en cada cuenta, ella paladeaba un avemaría a la Virgen.
Finalmente, Rebeca fue violada y se quedó embarazada de un terrorista de Boko Haram, al que convirtió en padre nueve meses después.
Tras dos años en este infierno, la mujer cristiana pudo escapar. Salió corriendo del campo de entrenamiento con su hijo Jonathan y el hijo del miliciano. Rebeca pasó semanas perdida en el norte de Nigeria hasta que pudo llegar a su pueblo, donde se reencontró con su marido. Vitrus, pensando que su mujer había fallecido, estaba apunto de casarse con otra mujer.
La historia de Rebeca fue uno de los testimonios que se escuchó este lunes en la Noche de los Testigos, organizada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) y presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, en la catedral de la Almudena. La historia de la mujer nigeriana se hizo presente en esta vigilia de oración por boca de Raquel Martín, responsable de Comunicación de ACN-España y que conoció personalmente a Rebeca en marzo en un viaje que la fundación pontificia organizó al país africano.
«Gracias a su comunidad y a la iglesia local, el matrimonio emprendió un camino [de reparación] que les ha permitido volver a estar juntos y que Vitrus acepte el hijo fruto de la violación del terrorista», aseguró Raquel. «Yo he tenido a Cristóbal –nombre de bautizo del hijo del miliciano– en mis brazos y les aseguro que sin la presencia de Jesús es humanamente imposible que esa familia esté ahora unida, que el niño haya sido aceptado, que Rebeca le mire con infinito amor sin estar determinada por el odio hacia su padre, el terrorista, algo que he podido comprobar».
Rebeca, dijo Martín antes de concluir su intervención, «ha sido capaz de poner a Jesucristo por encima de absolutamente todo» y su historia «se ha convertido en un faro que ilumina mi fe y cuya relación tan real con Jesús hace que me pregunte cada mañana: “¿Quién es Jesús para mí? ¿Es Él lo más grande de mi vida?».
Ciudadanos de segunda
En la Noche de los Testigos también alzó la voz el carmelita de Vietnam Francisco Javier Tien, quien aseguró que «la Iglesia católica» en el país asiático «ha sido perseguida desde los comienzo de su existencia en el siglo XVI». Desde entonces, apuntó el padre Tien, «se estima que el número de cristianos vietnamitas que murieron por su fe oscila entre los 130.000 y los 300.000».
Entre los mártires se encuentran, continuó el carmelita, todos los habitantes de la aldea de la madre del cardenal Van Thuan, que en 1885 «fueron quemados vivos en la iglesia parroquial». El propio cardenal vietnamita, que este jueves fue declarado venerable por el Papa Francisco, sufrió en sus propias carnes la persecución que se vivía contra los católicos. Van Thuan fue recluido durante 13 años en una cárcel comunista, nueve de los cuales los pasó en régimen de aislamiento.
En la actualidad, la Iglesia en Vietnam sigue sufriendo el hostigamiento del partido comunista. A pesar de que «ya no ha persecución como la de antes», según el padre Tien, «los cristianos son considerados ciudadanos de segunda clase» y tienen prohibido, por ejemplo, «celebrar cualquier actividad religiosa fuera de las parroquias sin el permiso del Gobierno». Tampoco se puede, según la ley, que se establezcan nuevas órdenes religiosas en el país sin el reconocimiento oficial del Estado, algo que Francisco Javier –que fundó la primera comunidad carmelitana en el país– pidió hace cuatro años y «todavía no nos han dado el reconocimiento oficial».
La persecución religiosa no ha conseguido ahogar la fe de los cristianos, que siguen creciendo en número en el país asiático. «Seguimos queriendo ser [una nación] cristiana porque Dios es nuestra verdadera felicidad y, gracias a la sangre de nuestros santos mártires, también nuestra herencia», concluyó el carmelita.

10 de mayo: san Juan de Ávila, sacerdote


La condición de cristiano nuevo en su tiempo era dar a entender a la gente que su ascendencia procedía de nuevas cepas implantadas en el cristianismo y que sus antecesores solo habían sido o judíos o más probablemente discípulos del Profeta. Esto ponía graves trabas a quienes padecían inculpablemente la novedad. En el ambiente eclesiástico no había puestos que escalar y en la vida de los cristianos era un baldón permanente a soportar; a la más mínima denuncia, aunque fuera adobada con el condimento de la envidia, ya podía el cristiano nuevo echarse a temblar. Juan de Ávila era uno de esos cristianos nuevos.
Nació en Almodóvar del Campo. Hizo estudios de Teología y Derecho en Salamanca y Alcalá. Obtuvo grados y, más importante que todo ello, quiso ponerlos a disposición del Señor, que le había puesto fuego en el alma. Ya sacerdote en 1525, mira como posibilidad la difusión del Evangelio en las Indias y mantiene contacto con los dominicos –principalmente con Garcés– que quizá pudieran abrirle puertas.
Pero el sur de España fue su parcela de siembra, el arzobispo don Alonso Manrique supo retenerlo en Sevilla. En Écija comienza su predicación y a leer públicamente las epístolas de san Pablo, reúne niños en la misma casa donde se hospeda para enseñarles el catecismo, a los mayores les comenta la Pasión y junta a un grupo de sacerdotes celosos, predicadores y austeros. Lo mismo hizo en Alcalá de Guadaira. Su actividad poco común, la reciedumbre de su predicación y la claridad en la doctrina conjugada con la ascética personal más dura le valieron la envidia tan terriblemente frecuente en el estamento clerical de todos los tiempos; por eso no pudo publicar con su firma el conjunto de libros espirituales, entre ellos uno sobre el modo de rezar el rosario; los publicó como anónimos, como hizo con la traducción del Kempis que por largo tiempo se atribuyó al también dominico Luis de Granada. No aconsejaba otra cosa el proceso de casi dos años al que lo sometió el Tribunal de la Inquisición y que se resolvió sin nota condenatoria.
Su actividad se traslada a Córdoba y, luego, a Granada donde, ya como maestro, tiene sitio y parte apostólica activa en la universidad recién creada por el arzobispo don Gaspar de Ávalos rodeándose de sacerdotes apostólicos, bien formados y santos. La mayor parte de ellos –sin exclusividad– son también cristianos nuevos que tienen bien cerradas las puertas de los mejores puestos por prejuicios seculares. (Con harta frecuencia, los cargos donde trabaja el clérigo no se dan al buen pastor, sino al amigo del dueño.) Pero a pesar de ello, forman un numeroso grupo, es ya todo un movimiento sacerdotal de predicadores y confesores cuyo director es el Maestro Ávila, que les inculca frecuencia en la confesión, amor a la Eucaristía, oración, contemplación de la Pasión de Cristo y familiaridad con las Sagradas Escrituras; en la vida práctica, viven con un desprendimiento completo de los bienes y ni tan siquiera cobran dineros por las predicaciones y ministerio. El amplio campo de apostolado ulterior de cada uno de ellos solo es la consecuencia normal del espíritu que se desborda.
Desde el principio, en el 1538, supo ser en Baeza alma y maestro de la universidad fundada por don Rodrigo y don Pedro López; aquello más que un centro de estudios superiores parece uno de los seminarios que todavía no había inventado el Concilio grande de la Iglesia que en aquel tiempo se celebraba en Trento y al que envió memoriales a ruegos de los obispos allí reunidos para reformar la Iglesia que Juan de Ávila ya reformaba desde hacía tiempo. Además hay que contar su estancia en Montilla y Priego, el trato con los importantes duques de Feria, el rastro que deja en tierras extremeñas, las cartas y escritos espirituales, el tratado de vida cristiana Audi filia compuesto a modo de cartas escritas a doña Sancha Carrillo, la compañía frecuente con fray Luis de Granada, que le admiraba, y la fundación de numerosos –hasta quince– colegios.
Tan popular es su figura, tan evangélico su mensaje, tan claro su ejemplo, tan sincera su entrega y tan cargado de frutos su celo que el jesuitismo incipiente se plantea seriamente incorporarlo a sus filas para el bien de la Iglesia y del Reino. Será el mismísimo jesuita Villanueva, encargado por Ignacio del negocio de estudiar la conveniencia y de invitarlo a incorporarse a ellos, quien llegó a comentar con veraz y certera intuición después de haberle tratado por algún tiempo: «En tanta conformidad, no parece que haya otro acuerdo: o que él se una a nosotros o que nosotros nos unamos con él». Llegaron las enfermedades con su compañía de achaques, limitación y dolores que ya no desaparecerán hasta la muerte. Entonces se plantea Juan dejar a la Compañía la herencia de hombres y colegios, pero la persecución del cardenal Silíceo obliga a tomar precauciones a la Compañía ante los conversos y cristianos nuevos.
Murió Juan de Ávila el 10 de mayo de 1569 con humildad y piedad ejemplar, repitiendo los nombres de Jesús y María. Fue beatificado en 1894; Pío XII lo proclama patrón del clero español en 1946, y lo canoniza Pablo VI en 1970, el 31 de mayo.
Se ve que a Dios le importa menos que a los eclesiásticos la condición de «nuevos o viejos» que tengan sus hijos; para que las cosas salgan a su manera y hagan bien a la Iglesia solo es preciso que sean fieles, santos.
Archimadrid.org

Yo he venido al mundo como luz



Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 44-50

En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:
- «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre».
Palabra del Señor.

martes, 9 de mayo de 2017

Guy Consolmagno: “Si hay fe, estudiar el universo con la ciencia es un acto de oración”



 “Al inicio del tiempo Dios habló con nosotros a través de lo creado, dice la carta de san Pablo a los Romanos. Por lo tanto estudiar el universo con la ciencia es un acto de oración, un modo de encontrar a Dios”, pero para ello “antes es necesario encontrar a Dios, como padre, como Abba, contrariamente no se puede encontrar a Dios en la Ciencia”. O sea que “la Fe está antes si se quiere poder ver a Dios en la creación”.
Lo explicó el astrónomo Guy Consolmagno, conversando con ZENIT, al margen del encuentro que se realizó hoy lunes en la Sala de Prensa de la Santa Sede, donde se presentó el Congreso científico sobre los agujeros negros, las ondas gravitacionales y la peculiaridad del espacio-tiempo, que se realizará del 9 al 12 de mayo en el Observatorio Astronómico Vaticano de Castel Gandolfo.
El astrónomo estadounidense Guy Consolmagno, cuando ya contaba con un brillante curriculum científico, ingresó en 1989 a la Compañía de Jesús, tomando votos en 1991. En 2015 fue nombrado director de la Specola Vaticana, u Observatorio astronómico del Vaticano. En el 2000 la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre a un asteroide de la faja principal, 4597 Consolmagno, conocido también como “Little Guy”.
Interrogado sobre Dios que como dice Santo Tomás, no es una evidencia, y sobre el universo como un reflejo de Dios señaló: “Dios es la evidencia de la existencia del Universo. Porque si no se cree en un Dios se podría pensar que el universo no existe, que es todo una imaginación”.
Añadió que “si no se cree en un Dios como en el Dios del cristianismo, no se puede creer en el universo que obra con leyes y con un sistema” contrariamente “sería un universo del caos, de los dios naturaleza, como Jove o Júpiter”. Precisó así que “esta no es nuestra idea de Dios. La idea es de un Dios sobrenatural que da espacio para las leyes de la Ciencia”.
“También creemos –añadió Consolmagno– en un Dios bueno que ha creado el Universo por su voluntad y no por un accidente o por un caso”. En un Dios “que ha dicho que el Universos es bueno, y que dijo ‘Esto es bueno’.
Sobre el evento que realizarán esta semana en Castel Gandolfo, precisó: “Es un congreso científico que quiere juntar a tantos expertos de varios campos especialistas en agujeros negros”. Y precisó que el congreso reúne no solo los teóricos de los agujeros negros, sino también aquellos que observan y a los que los estudian desde otras perspectivas científicas.
“Porque muchas veces sucede que hay un convenio de observadores, otros de teóricos, otros de agujeros negros, etc. Pero aquí queremos poner a los diversos científicos juntos, como en un taller”. Además porque “faltará siempre el tiempo para hacer presentaciones y discusiones, por ello queremos favorecer el intercambio libre de ideas”.
ZENIT

El Papa en Santa Marta: Abrirse al Espíritu Santo, quien sorprende siempre


El Espíritu Santo mueve a la Iglesia y hace que la comunidad cristiana se ponga en movimiento”. Por lo tanto hay evitar resistir a las inspiraciones del Espíritu Santo, y en cambio hay que “estar siempre abiertos a las sorpresas de Dios”. Lo explicó el santo padre Francisco en homilía de la misa que celebró este lunes en la Casa Santa Marta en el Vaticano.
El santo Padre centró su homilía en esta verdad indicada en los Actos de los Apóstoles: “El Espíritu Santo hace milagros, cosas nuevas y algunos seguramente tenían miedo de estas novedades en la Iglesia”.
En cambio “el Espíritu es el don de Dios, de este Dios, Padre nuestro, que siempre nos sorprende. El Dios de las sorpresas. ¿Por qué? Porque es un Dios vivo, es un Dios que vive en nosotros, un Dios que mueve nuestro corazón, un Dios que está en la Iglesia y camina con nosotros y en este camino nos sorprende siempre. Es así como Él tuvo la creatividad de crear el mundo y tiene la creatividad de crear cosas nuevas todos los días. El Dios que sorprende”.
“Esto puede –prosiguió el Papa– crear dificultades, como le sucedió a Pedro, que fue criticado por los otros discípulos, porque habían sabido que también los paganos habían acogido la Palabra de Dios. Para ellos, Pedro había ido demasiado lejos y lo reprendían porque, según ellos, era un escándalo, hasta decirle: ‘Tú, Pedro, la piedra de la Iglesia, ¿adónde nos llevas?’”,
Francisco señala que “Pedro contó su visión, un signo de Dios que le hizo tomar una decisión valiente. Pedro es capaz de acoger la sorpresa de Dios. Ante tantas sorpresas del Señor, entonces, los Apóstoles deben reunirse, discutir y llegar a un acuerdo para dar el paso adelante que el Señor quiere”.
“Desde los tiempos de los profetas existe el pecado de resistir al Espíritu Santo” y este es “el pecado de San Esteban reprocha a los miembros del Sinedrio”.Explicando así el Evangelio de hoy centrado en el Buen Pastor, Francisco indicó que el Señor nos pide de no endurecer nuestro corazón, porque hay otros pueblos y otros rebaños ‘que no pertenecen’ pero después ‘habrá un solo rebaño y un solo pastor’.
El decir: ‘siempre fue así’, es una frase que cierra, que “asesina la libertad, la alegría, la fidelidad al Espíritu Santo que siempre actúa hacia adelante, llevando hacia adelante a la Iglesia”.
¿Cómo hacer para saber si una cosa es inspiración del Espíritu Santo o del espíritu del diablo? Hay que pedir la gracia del discernimiento, que nos lo da el propio Espíritu Santo, indicó el Papa.
Y retomando las palabras de un monje de los primeros siglos, San Vincezo di Lerino, el papa subrayó que “las verdades de la Iglesia van adelante: se consolidan con los años, se desarrollan con el tiempo, se profundizan con la edad”.
Y concluyó: “Pidámosle al Señor la gracia del discernimiento para no equivocar el camino y no caer en la inmovilidad, en la rigidez y en el encerramiento del corazón”.
ZENIT

En Vietnam «los cristianos son considerados ciudadanos de segunda clase»


La Iglesia en Vietnam ha sido perseguida desde que llegó al país en el siglo XVI. Testigo de ello es el carmelita vietnamita, Francisco Javier Tien, que este lunes dará su testimonio en la vigilia de oración La Noche de los Testigos. El acto, organizado por Ayuda a la Iglesia Necesitada y presidido por el cardenal arzobispo de Madrid, se celebrará en la catedral de la Almudena a las 19:30 horas
Desde que la Iglesia Católica llegó a Vietnam en el siglo XVI ha sido perseguida. Se estima que el número de cristianos vietnamitas que murieron desde entonces por su fe en el país asiático oscila entre los 130.000 y los 300.000.
Entre los mártires se encuentran, por ejemplo, todos los habitantes de la aldea de la madre del cardenal Van Thuan, que en 1885 fueron quemados vivos en la iglesia parroquial. El propio cardenal vietnamita, que este jueves fue declarado «venerable» por el Papa Francisco, sufrió en sus propias carnes la persecución que se vivía contra los católicos. Van Thuan fue recluido durante 13 años en una cárcel comunista, nueve de los cuales los pasó en régimen de aislamiento.
En la actualidad, la Iglesia en Vietnam sigue sufrien a pesar de que «ya no ha persecución como la de antes», según el padre Tien, «los cristianos son considerados ciudadanos de segunda clase» y tienen prohibido celebrar cualquier actividad religiosa fuera de las parroquias sin el permiso del Partido Comunista que gobierna el país. La prohibición afectó, por ejemplo, a «un obispo del norte de Vietnam» que «acudió a una pequeña comunidad cristiana que no tienen iglesia y quiso celebrar Misa en una casa privada. La policía se lo impidió», asegura el carmelita.
La persecución religiosa no ha conseguido ahogar la fe de los cristianos, que siguen creciendo en número en el país asiático. «Seguimos queriendo ser [una nación] cristiana porque Dios es nuestra verdadera felicidad y, gracias a la sangre de nuestros santos mártires, también nuestra herencia», explica Francisco Javier Tien.
Oración por los cristianos perseguidos
La Noche de los Testigos se enmarca dentro de los actos organizados por Ayuda a la Iglesia Necesitada con motivo del Día de Oración por los Cristianos Perseguidos que la fundación pontificia celebra el 13 de mayo, festividad de la Virgen de Fátima.
José Calderero @jcaldererodo el hostigamiento del partido comunista. Testigo de ello es el carmelita de Vietnam, Francisco Javier Tien, que este lunes 8 de mayo dará su testimonio en la vigilia de oración Noche de los testigos. El acto, organizado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada y presidido por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, se celebrará en la catedral de la Almudena a las 19:30 horas.
Ciudadanos de segunda
A pesar de que «ya no ha persecución como la de antes», según el padre Tien, «los cristianos son considerados ciudadanos de segunda clase» y tienen prohibido celebrar cualquier actividad religiosa fuera de las parroquias sin el permiso del Partido Comunista que gobierna el país. La prohibición afectó, por ejemplo, a «un obispo del norte de Vietnam» que «acudió a una pequeña comunidad cristiana que no tienen iglesia y quiso celebrar Misa en una casa privada. La policía se lo impidió», asegura el carmelita.
La persecución religiosa no ha conseguido ahogar la fe de los cristianos, que siguen creciendo en número en el país asiático. «Seguimos queriendo ser [una nación] cristiana porque Dios es nuestra verdadera felicidad y, gracias a la sangre de nuestros santos mártires, también nuestra herencia», explica Francisco Javier Tien.
Oración por los cristianos perseguidos
La Noche de los Testigos se enmarca dentro de los actos organizados por Ayuda a la Iglesia Necesitada con motivo del Día de Oración por los Cristianos Perseguidos que la fundación pontificia celebra el 13 de mayo, festividad de la Virgen de Fátima.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Fátima, mi periferia



Pareceré un descreído, un desconfiado o un racionalista, pero me cuesta mucho creer en las apariciones marianas de último cuño, con incontables mensajes cifrados a través de un enjambre de intermediarios y de un laberíntico calendario que parece una tabla de logaritmos. Me cuesta creer en revelaciones catastrofistas que no suenan ni a Buena Noticia, ni a esperanza. Me cuesta creer que la Virgen Santísima sea, como dice el Papa Francisco, una empleada de un servicio de correos. Creo más en que el Espíritu Santo asiste al Sucesor de Pedro y a los sucesores de los apóstoles, no solo cuando nos santifican o nos alientan, sino también cuando nos enseñan y, sobre todo, creo firmemente en Cristo Jesús como última y definitiva revelación de Dios.
En cambio, no me cuesta nada creer en que hace un siglo la Madre de Dios se manifestó en Cova de Iría, un rincón de Portugal olvidado, no de la mano de Dios, pero sí de las manos de los hombres. No me cuesta nada creer que avisase a unos niños pobres e inocentes de la llegada de un eclipse de fe y de amor en un siglo en el que se quiso matar a Dios y terminaron matándose, como nunca antes, los hombres unos a otros. No me cuesta nada creer que la Madre de la Iglesia y de la humanidad nos previese entonces ante el peligro y nos dejase un mensaje, esta vez sí, de confianza y de esperanza.
Y, sobre todo, no me cuesta nada creer –porque lo he visto con mis propios ojos– en que Fátima, 100 años después, siga siendo un lugar sagrado, un lugar donde se respira, se palpa, se huele, se oye y se ve la ternura de Dios bajo el manto de la ternura de su Madre, la humilde doncella de Nazaret, que canta a su prima Isabel al Dios que derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. No me cuesta nada creer en esa periferia de la geografía y de la historia que es Fátima, en la que si no fuera por el testimonio de aquellos niños ni habrían llegado nunca las cámaras de televisión, ni aparecería en los buscadores de internet, porque como todas las periferias del mundo, son las elegidas por la providencia divina para jugar con el hombre al escondite de su presencia. Como bien nos enseña Francisco, el Papa que esta providencia divina ha elegido para celebrar el centenario de las apariciones de Fátima, Dios nos espera siempre en las periferias del mundo, geográficas y existenciales, porque donde el ojo de Dios enfoca es precisamente donde no están los focos de los hombres ni sus sofisticadas cámaras.
Manuel María Bru
Alfa y Omega

Yo y el Padre somos uno


Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 22-30
Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.
Los judíos, rodeándolo, le preguntaban:
- «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente».
Jesús les respondió:
- «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mi. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado, es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».
Palabra del Señor.

lunes, 8 de mayo de 2017

La sorprendente conexión entre Nuestra Señora de Fátima y el islam



A medida que nos aproximamos al 100º aniversario de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, un aspecto que a menudo pasa desapercibido es su sutil conexión con el Islam. La Santísima Virgen María se apareció a los tres jóvenes pastores cerca de la ciudad de Fátima, en Portugal, un lugar cuyo nombre honra tanto a una princesa musulmana como a la hija de Mahoma.
Durante el siglo XII, ejércitos cristianos trataron de tomar ciudades de España y Portugal que habían sido ocupadas por fuerzas musulmanes. En este periodo, un caballero de nombre Gonzalo Hermigues y sus compañeros capturaron a una princesa musulmana de nombre Fátima.
Algunas historias dicen que, tras su captura, Fátima se enamoró de Gonzalo y que poco después se comprometieron. Antes de su matrimonio, Fátima fue bautizada en la fe cristiana y recibió el nombre de Oureana. Se dice que las ciudades portuguesas de Fátima y Ourém reciben su nombre en honor de esta princesa musulmana.
Lo interesante es que la princesa musulmana llevaba el nombre de una de las hijas de Mahoma, Fátima bint Muhammad, mujer de gran reverencia en el islam.
La hija de Mahoma recibió también el título de al-Zahra, «la Brillante», y Mahoma dijo una vez de ella: «Tú serás la más bendita de todas las mujeres en el paraíso, después de María» (aunque los musulmanes no comparten las mismas creencias que los católicos en relación a la Virgen María, sí le guardan el más profundo de los respetos).
Según el sacerdote Miguel Ángel Ayuso, secretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, esta conexión puede ser una puerta hacia el diálogo.
Según señaló en el VIII Encuentro de Oración Islámico-Cristiana en 2014, «la Iglesia católica reconoce que los musulmanes honran a María, la Virgen madre de Jesús, e incluso la invocan con piedad. (…) María es mencionada varias veces en el Corán. El respeto por ella es tan evidente que cuando se la nombra en el Islam se añade Alayha l- salam (la paz sea con ella). (…) María, modelo para los musulmanes y los cristianos, es también modelo de diálogo».
El venerable Fulton Sheen establece una interesante conexión entre la reverencia de los musulmanes hacia María y la hija de Mahoma y la aparición de Nuestra Señora en Fátima.
«¿Por qué la Santísima Virgen, en este siglo XX, debió haberse manifestado en un insignificante pequeño pueblo de Fátima, para que a todas las generaciones futuras la conocieran como Nuestra Señora de Fátima? Como nada sucede fuera del cielo sin la delicadeza de todos los detalles, creo que la Virgen escogió ser conocida como Nuestra Señora de Fátima como una promesa y un signo de esperanza para el pueblo musulmán y para asegurar que quienes le muestran gran respeto, algún día también aceptarán a su Divino Hijo».
Sorprendentemente, además de atraer a peregrinos cristianos, el santuario de Fátima también ha atraído a un gran número de musulmanes. Acuden a ver el lugar donde la Virgen María apareció en una ciudad nombrada en honor de una de las mujeres más reverenciadas en el islam.
En definitiva, la Santísima Virgen María en Fátima llamó a los cristianos a rezar por la paz en el mundo. En una época en la que se recurre a la violencia en el nombre del islam, es más necesario que nunca recurrir a Nuestra Señora de Fátima.
Continuemos trabajando por la paz en el mundo y miremos a Nuestra Señora como un puente entre musulmanes y cristianos, supliquémosle que ponga fin al odio que ha causado tantísima violencia en todo el mundo.
Philip Kosloski/Aleteia.org

El Museo de la Catedral de la Almudena desvela la obra de Rupnik



El Museo de la Catedral de la Almudena (plaza de la Almudena) celebra su décimo aniversario. Fue inaugurado el 1 de mayo de 2007 por iniciativa del Cabildo Catedral con la idea de dar a conocer su patrimonio y, de esa forma, hacer partícipes a los visitantes de la historia de la Iglesia en Madrid y sus dos patronos: la Virgen de la Almudena y san Isidro Labrador.
Con un horario de apertura de lunes a sábados de 10 a 14:30 horas, al recorrerlo se puede contemplar la casulla que usó san Juan Pablo II en la consagración de la catedral de Santa María la Real de la Almudena en 1993 o conocer el proyecto original de la misma. También se pueden ver de cerca la custodia de la Real Esclavitud, el cáliz de Pascua usado en la boda de los Reyes en 2004 o los mosaicos del jesuita esloveno Marko Ivan Rupnik; teniendo además la posibilidad de admirar Madrid desde lo alto del templo.
Durante diez semanas, el museo irá revelando algunos de sus secretos en otros tantos vídeos. El primero, hecho público este lunes, está dedicado a la sala capitular y la sacristía mayor, obra del jesuita esloveno Marko I. Rupnik.




Rezar el rosario por la paz, como ha pedido la Virgen de Fátima


«En este mes de mayo», mes de María, el Papa Francisco invita a los católicos del mundo a rezar el rosario por la paz, como lo ha pedido la Virgen María en Fátima a donde El va estos próximos viernes y sábado.
El Papa ha hablado de su peregrinación después de la oración mariana del Regina Coeli, este 7 de mayo del 2017, en la plaza San Pedro y también de la tradicional  «Súplica» a la Virgen María, una oración del santuario de Pompeya (Italia), que se ora en todas las parroquias de Italia. Unas 25.000 personas estaban presentes.
«Mañana haremos la oración de Súplica a la Virgen del Rosario de Pomeya. En este mes de mayo, recemos el rosario en particular por la paz. Yo les pido: recemos el rosario por la paz, como la Virgen lo ha pedido en Fátima, donde iré en peregrinación dentro de unos días con ocasión del centenario de la primera aparición», ha dicho el Papa Francisco.
Después del Regina Coeli, el Papa ha saludado también la beatificación  en Gerona, el sábado 6 de mayo de 7 misioneros del Sagrado Corazón, mártires de la guerra civil española, y el trabajo de la asociación Meter para la protección de los niños. Acababa de ordenar a 10 nuevos sacerdotes en la basílica de San Pedro. Cuatro de ellos, del seminario de Letrán, han dado junto con él la bendición desde la ventana.
He aquí la traducción del francés de esta Súplica a la Virgen María escrita por el beato Bartolo Longo. Se recita tradicionalmente en Italia al mediodía, el 8 de mayo, y el primer domingo de octubre.
Súplica a la Reina del Rosario de Pompeya
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Oh Augusta Reina de las Victorias, oh Soberana del Cielo y de la Tierra, en tu nombre se alegran los cielos y tiemblan los abismos, oh Reina gloriosa del Rosario, nosotros tus hijos devotos, reunidos en tu Templo de Pompeya (en este día solemne: el 8 de mayo y el primer domingo de octubre), derramamos las afecciones de nuestro corazón” y con una confianza filial total, te expresamos nuestras miserias.
Tu Trono de clemencia, donde tu estás sentada como Reina, vuelve, oh María, tu mirada compasiva sobre nosotros, sobre nuestras familias, sobre Italia, sobre Europa, y sobre el mundo.
Ten compasión de las angustias y de los tormentos que ensombrecen nuestra vida. Mira oh Madre, mira como los peligros en el alma y el cuerpo lo mismo que las calamidades y aflicciones nos oprimen.
Oh Madre implora sobre nosotros la misericordia de tu divino Hijo y vence por la clemencia del corazón de los pecadores son nuestros hermanos y tus hijos que costaron tanta sangre a Jesús y que entristecieron tu corazón tan sensible. Muéstrate a todos tál y como tu eres , Reina de la paz y del perdón.
Dios te salve María
Es verdad que nosotros, primero aunque seamos tus hijos, por nuestros pecados, te crucificados de nuevo en nuestro corazón Jesús.
Nosotros confesamos: merecemos el más duro castigo, pero tu, acuérdate que en el Gólgota has recogido con la sangre divina, el testamento del Redentor moribundo que ha designado como nuestra Madre, Madre de pecadores. Como nuestra Madre ,tu eres nuestra abogada, nuestra esperanza.  Y nosotros gimiendo, extendemos nuestras manos suplicantes, hacia ti gritamos Misericordia!.
Oh Madre de bondad, ten piedad de nosotros, de nuestras almas, de nuestras familias, de nuestros padres, de nuestros amigos, de nuestros difuntos, y sobre todo  de nuestros enemigos y de todos aquellos que se dicen cristianos y que por tanto ofenden al corazón amable de tu Hijo. Imploramos hoy piedad por las Naciones equivocadas, por toda Europa, por el mundo entero, a fin de que se arrepientan y regresen a tu corazón.
Misericordia para todos, oh Madre de Misericordia!.
Dios te salve María.
Dígnate escucharnos con benevolencia oh María!  Jesús ha puesto en tus manos  los tesoros de sus gracias y de sus misericordias.
Tu estás sentada coronada Reina, a la derecha de tu Hijo, resplandeciente de tu gloria inmortal sobre los Coros de los Ángeles. Tu extiendes tu dominio sobre toda la extensión del cielo y la tierra y todas las criaturas están sometidas a ti.
Tu eres la todopoderosa por gracia, tu puedes ayudarnos. Y si tu no quieres ayudarnos por que nosotros somos hijos ingratos e indignos de tu protección, no sabríamos a quién dirigirnos. Tu corazón de Madre no permitirá ver a tus hijos perdidos. El niño que vemos en tu regazo y la Corona mística que nosotros admiramos en tu mano, nos inspira confianza de que seremos escuchados. Y nosotros tenemos plena confianza en ti, nos abandonamos como débiles hijos entre los brazos de la más tierna de las madres, y, hoy mismo esperamos de ti las gracias tan deseadas.
Dios te salve María.
Pedimos la bendición de María
Una última gracia, te pedimos ahora oh Reina, y tú no puedes rechazarla (en este día tan solemne). Concédenos a todos tu amor fiel y de una manera especial tu bendición materna.
No nos separaremos de ti hasta que tu no nos hayas bendecido. Bendíce oh María en este momento, al Soberano Pontífice. En el esplendor antiguo de tu Corona, en los triunfos de tu Rosario, por la cuál eres llamada Reina de las Victorias,  añade esto oh Maria : concede el triunfo a la religión y la paz Sociedad humana. Bendice a nuestros Obispos, a nuestros sacerdotes, y en particular a todos aquellos que se han dedicado por el honor de tu Santuario. Bendice a todos los asociados de tu Templo de Pompeya y a todos aquellos que cultivan y difunden la devoción del Santo Rosario.
Oh Rosario bendito de María, que nos une a Dios, lugar de amor que nos une a los Ángeles, torre de salvación contra los asaltos del infierno, puerto en el que el naufrago  común, no te dejaremos jamás.
Tu serás nuestro aliento en la hora de la agonía, a ti el último beso de la vida que se extingue.
Y el último acento en nuestros labios será tu suave nombre, oh Reina del Rosario de Pompeya,  oh nuestra querida Madre, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana consoladora de los afligidos.
Bendita seas por siempre en la tierra y en el cielo.
Amén.
Salve, oh Reina.
Traducción por Raquel Anillo
Zenit/Anita Bourdin

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (10, 11-18) POR EL PAPA FRANCISCO:




«El buen Pastor da su vida por las ovejas» (Jn 10, 11): estas palabras se realizaron plenamente cuando Cristo, obedeciendo libremente a la voluntad del Padre, se inmoló en la Cruz. Entonces se vuelve completamente claro qué significa que Él es «el buen Pastor»: da la vida, ofreció su vida en sacrificio por todos nosotros: por ti, por ti, por ti, por mí ¡por todos! ¡Y por ello es el buen Pastor!

Cristo es el Pastor verdadero, que realiza el modelo más alto de amor por el rebaño: Él dispone libremente de su propia vida, nadie se la quita, sino que la dona en favor de las ovejas. En abierta oposición a los falsos pastores, Jesús se presenta como el verdadero y único Pastor del pueblo: el pastor malo piensa en sí mismo y explota a las ovejas; el buen pastor piensa en las ovejas y se dona a sí mismo. 

A diferencia del mercenario, Cristo Pastor es un guía atento que participa en la vida de su rebaño, no busca otro interés, no tiene otra ambición que la de guiar, alimentar y proteger a sus ovejas. Y todo esto al precio más alto, el del sacrificio de su propia vida.

En la figura de Jesús, Pastor bueno, contemplamos a la Providencia de Dios, su solicitud paternal por cada uno de nosotros. ¡No nos deja solos! La consecuencia de esta contemplación de Jesús, Pastor verdadero y bueno, es la exclamación de conmovido estupor que encontramos en la segunda Lectura de la liturgia de hoy: «Mirad qué amor nos ha tenido el Padre...» (1 Jn 3, 1). 

Es verdaderamente un amor sorprendente y misterioso, porque donándonos a Jesús como Pastor que da la vida por nosotros, el Padre nos ha dado lo más grande y precioso que nos podía donar. Es el amor más alto y más puro, porque no está motivado por ninguna necesidad, no está condicionado por ningún cálculo, no está atraído por ningún interesado deseo de intercambio. Ante este amor de Dios, experimentamos una alegría inmensa y nos abrimos al reconocimiento por lo que hemos recibido gratuitamente.

Pero contemplar y agradecer no basta. También hay que seguir al buen Pastor. En particular, cuantos tienen la misión de guía en la Iglesia —sacerdotes, obispos, Papas— están llamados a asumir no la mentalidad del mánager sino la del siervo, a imitación de Jesús que, despojándose de sí mismo, nos ha salvado con su misericordia...

Que María Santísima obtenga para mí, para los obispos y para los sacerdotes de todo el mundo la gracia de servir al pueblo santo de Dios mediante la alegre predicación del Evangelio, la sentida celebración de los Sacramentos y la paciente y mansa guía pastoral. 

(Papa Francisco, Regina Coeli del 26 de abril de 2015)

EVANGELIO DE HOY: EL BUEN PASTOR DA LA VIDA POR LAS OVEJAS

Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-18:

En aquel tiempo, dijo Jesús:

«Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor.

Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».

Palabra del Señor.

“En este mes de mayo recemos el Rosario por la paz”, el Papa después del Regina Coeli

“Los mártires españoles, el mes de María y su próxima peregrinación a Fátima”, en el corazón del Papa Francisco al final de la oración mariana del Regina Coeli, del primer domingo de mayo, IV Domingo de Pascua.
Después de la oración a la Madre de Dios, el Santo Padre recordó que, “ayer, en Girona, España, fueron proclamados Beatos: Antonio Arribas Hortigüela y seis compañeros, religiosos de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón”. Estos fieles y heroicos discípulos de Jesús – precisó el Pontífice – fueron asesinados por odio a la fe en un tiempo de persecución religiosa. “Su martirio, aceptado por amor a Dios y por fidelidad a su vocación, suscite en la Iglesia el deseo de testimoniar con fuerza el Evangelio de la Caridad”.
También, el Obispo de Roma saludó a los grupos parroquiales, a las asociaciones y a todos los peregrinos procedentes de Italia y de diversos Países presentes en la Plaza de San Pedro, especialmente a los peregrinos de Varsovia (Polonia), Aalen (Alemania), Liébana (Austria), Chennai (India) y de Texas (Estados Unidos); como también a los profesores y alumnos del “Corderius College” de Amersfoort (Países Bajos).
Así mismo, el Obispo de Roma dirigió un saludo especial a la Asociación “Meter”, que desde hace más de veinte años lucha contra toda forma de abuso sobre los menores. “Gracias por su compromiso en la Iglesia y en la sociedad, dijo el Papa; sigan adelante con valentía”. Además, el Pontífice saludó a los participantes en la reunión nacional del Arma de los Carabineros, la delegación del Sindicato Autónomo de Policía, a los fieles de Pomezia y Palestrina, a la Asociación del Santo Sepulcro de Foligno, a la Filarmónica Valsoldese y a los jóvenes de Modica.
Antes de concluir sus saludos, el Papa Francisco invitó a que mañana dirijamos una “Suplica a la Virgen del Rosario de Pompeya; en este mes de mayo – señaló el Papa – recemos el Rosario en particular por la paz, como lo ha pedido la Virgen en Fátima, a dónde me dirigiré en peregrinación dentro de pocos días, con ocasión del centenario de las primera aparición”. A todos – agregó el Papa – les deseo un buen domingo. Y por favor no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!
(Renato Martinez – Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)