martes, 7 de marzo de 2017

The New York Times elogia al Papa como "constructor de puentes en una época de construcción de muros"


Un constructor de puentes en una época de construcción de muros". Así es como ha definido The New York Times al Papa Francisco en un artículo, en el que se hace una pregunta inesperada: "¿Es el Papa Francisco el anti-Trump?", y en el que elogia al Pontífice por sus "afirmaciones fuertes de la humanidad universal, respaldas por acciones" en la difícil encrucijada socio-política y económica actual.
"Uno surgió de un cónclave de crisis, el otro fue elegido después de la campaña más extraña en la historia norteamericana reciente". Si bien en el artículo del célebre rotativo neoyorquino empieza poniendo de relieve algunas coincidencias entre los dos líderes, rápidamente se centra en lo que diferencia a "los populistas más famosos del mundo".
El Papa y el presidente, escribe Austen Ivereigh -autor del artículo y de un libro acerca del Papa- se parecen en su capacidad para conectar con la gente por fuera de los métodos tradicionales, en su desafío constante a las convenciones -hasta el extremo de la iconoclasia- y en sus enfrentamientos con las élites a favor del pueblo llano. Son especialmente parecidos cuando demuestran su rechazo a la globalismo, y se muestran, cada uno a su manera, nacionalistas.
Los políticos populistas como Trump han sido definidos a la perfección por el pontífice en numerosísimas ocasiones, como en su entrevista con El País o su mensaje al reciente Encuentro de Movimientos Populares en Modesto, California. Son líderes que prometen, dice el Papa, devolvernos nuestra identidad y defendernos "con muros, con alambres, con lo que sea".
Líderes que se apoyan en "la manipulación del miedo, la inseguridad, la bronca, incluso la justa indignación de la gente, transfiriendo la responsabilidad de todos los males a un "no prójimo". Pero a diferencia de los populistas, sostiene Ivereigh, "el populismo del Papa no va destinado a la popularidad -un fenómeno pasajero, y de todas formas, la suya está muy por encima de la de cualquier político- sino a la proximidad. Éste es un Papa al que le gusta acercarse".
Ivereigh toma como referencia un hecho que describe de pies a cabeza a Francisco: el ayudar a refugiados musulmanes a llevar nuevas vidas en Italia, y destaca el caso de dos familias que viven dentro del Vaticano y de 12 refugiados que volvieron con él desde un campo de refugiados en Lesbos. En una oportunidad, Bergoglio dijo imponentes palabras sobre la islamofobia: "No hay peligro en la inmigración cuando existe una bienvenida, acompañamiento e integración. Una cultura es recibida y otra es ofrecida. Esa es mi respuesta al miedo".
Su posición con respecto a la inmigración es su contraste más grande, pero el periodista no duda en marcar otras diferencias de índole más personal: "Uno es un líder espiritual de una madureza extraordinaria, el otro es un narcisista petulante y susceptible. Uno es un célibe que vive de manera simple y austera, y se rodea de discapacitados y enfermos; el otro es un 'germófobo' casado tres veces que vivía en una llamativa torre dorada y se burla de los débiles".
El artículo continúa exponiendo la grieta más grande entre Trump y Francisco: sus respectivas recetas por un mundo aquejado de los males de la economía neoliberal. "En el futuro pos-liberal de Francisco", defiende Ivereigh, "los pobres del mundo actúan con la Iglesia y la organizaciones de la sociedad civil para crear una economía al servicio del bienestar humano, a la vez que llama a los Estados a recibir a los inmigrantes en solidaridad".

En cambio, en la propuesta que defiende Trump, "los ex-ejecutivos empresariales, los directores multimillonarios de fondos de inversión y los magnates inmobiliarios desmantelan al Estado para hacer el capitalismo aún más líquido, mientras que utilizan al Estado para fortalecer las fronteras". No cabe ninguna duda de la postura que prefiere Ivereigh, ya que el autor y periodista alaba el pensamiento "valiente" del Papa, "fruto de una mente que ha reflexionado durante décadas sobre estas cuestiones".
El artículo termina subrayando otra diferencia más entre los dos líderes, sobre si "Occidente" está ocupado actualmente en un "choque de civilizaciones" con el islam. El jefe de estrategia de Trump, Steve Bannon -y por ende el propio Trump-, considera a Francisco como un problema dentro del catolicismo, debido que este no desea que la Iglesia se enfrente con la religión de Mahoma. Francisco, remarca Ivereigh, considera a todas las religiones como universales, y no cree en que la religión verdadera pueda ser causa de terrorismo.
Volviendo al primer ejemplo, cuenta que cuando le preguntaron por qué había privilegiado a refugiados musulmanes y no cristianos, el Papa respondió que "tenían los papeles en orden". "Había dos familias cristianas que no los tenían. Esto no es un privilegio. Son todos hijos de Dios. Ser hijo de Dios es un privilegio", respondió.
(C. Doody/MDZ)

Osoro, sobre la transexualidad: "La Iglesia respeta todas las posiciones"

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha asegurado este lunes que la Iglesia respeta «todas las posiciones», al ser preguntado por la transexualidad, y ha añadido que, las personas, independientemente de su identidad sexual, deben ser respetadas y hay que evitar la «discriminación injusta».
Preguntado en una entrevista en Antena 3 sobre la polémica con el autobús de Hazte Oír, Osoro ha reiterado, en la dirección del pasado viernes, que no entra «en autobuses» y que lo único que pregunta es «qué nos pasa para no saber qué nos pasa». «Esta es la gran cuestión de España y del mundo», ha opinado.
Osoro ha indicado que la Iglesia «respeta absolutamente todas estas posiciones» e, interpelado sobre qué le diría a los padres que se encuentran con un hijo en esta situación, ha explicado que el primer consejo que les daría es que tienen que «respetarles», estar «muy cerca de ellos, escucharles mucho».
«Esa es la posición de la iglesia siempre, nunca se ha metido con nadie por la dirección que tenga su vida, al contrario, la respetamos», ha defendido Osoro, quien ha criticado que se quiera «imponer una manera de entender la vida». «Toda la imposición es una dictadura, y las dictaduras no vienen bien a nadie», ha apostillado.
Por eso, ha insistido en que la Iglesia respeta «siempre» y ha apelado al catequismo de la Iglesia Católica para detallar su posición sobre este tema: «Toda persona independientemente de su identidad sexual ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurar evitar todo signo de discriminación injusta».
Por otro lado, Osoro ha señalado que «nunca uno es demasiado dialogante» y que él va «con todas las personas que quieran acercarse» a él, lo cual no quiere decir que tenga su opinión. «Dios se acercó a esta tierra y a todos los hombres, quienes predicamos esto y anunciamos a Jesucristo, o hacemos esto o (estamos haciendo algo distinto)», entiende.
(Rd/Ep)

7 de marzo: santas Perpetua y Felicidad, mártires



El martirio de estas dos mártires y sus compañeros describe un glorioso episodio de la historia de la Iglesia. Una página bellísima que sí tiene todos los trazos de autenticidad; una parte fue escrita por la misma mártir Perpetua, mientras estuvo en prisión, en un diario minuciosamente detallado; otra –la que refiere los martirios– la escribió un contemporáneo, y la recopilación definitiva de la Passio parece ser que la escribió Tertuliano.
Cartago es la ciudad de los hechos, en el norte de África, cerca del actual Túnez, donde tempranamente se desarrolló una floreciente comunidad cristiana. Septimio Severo fue el responsable de aquella persecución con su edicto. El tiempo, los comienzos del siglo III el año 203. El anfiteatro es el lugar.
Apresaron a un grupo de catecúmenos cristianos; se preparaban al bautismo con el diácono Saturo, su maestro. Revocato y Felícitas eran esclavos; también fueron apresados Saturio y Secúndulo; Vibia Perpetua era una joven matrona romana que pertenecía a la casta más alta de la sociedad, a la clase patricia, tenía veintidós años.
En las casas particulares donde estuvieron retenidos en un primer momento pudieron recibir el bautismo. Luego los llevaron a la cárcel, insoportable por la oscuridad, la estrechez y el hacinamiento; en comparación con esto, lo del olor nauseabundo era solo un accidente. Consiguieron que pudieran ser trasladados al piso alto desde donde podían ver el mar y hasta permitieron las autoridades que llevaran con su madre al bebé que todavía estaba criando Perpetua, para que pudiera darle de mamar; con esto, ella se sintió ya como una reina o princesa en su trono. Felicidad estaba embarazada de ocho meses y temía no terminar martirizada. Por aquellos días tuvo Perpetua dos visiones de las que dedujo su próximo martirio.
Así fue. Se iban a celebrar las fiestas del César Geta y la condena era cierta si no se producía en el grupo cristiano la renuncia a la fe.
La lectura del diario de Perpetua está descrita con una gran sencillez donde aparece la mezcla de firmeza en la decisión de fidelidad a Jesucristo con el patetismo lógico del momento por su situación de joven madre y por la presión esperada de su padre. Este se revela como un hombre culto, bueno, lleno de humanidad, responsable, aunque pagano; recurre al honor, a la dignidad, a la piedad con su hija; toca las fibras sensibles de Perpetua cuando le hace ver la infamia en que caerá toda la familia, o cuando le pide compasión para sus canas. Comenta a Perpetua la desgracia y deshonra que inevitablemente recaerá sobre ellos por no renegar de Cristo o al menos hacer el paripé. ¡Qué difícil se lo puso al besarle las manos o postrarse a sus pies con lágrimas! Ella no sabía hacer más que, con el corazón roto, darle ánimos, intentar infundirle valor y pedirle perdón por los males seguros que le sobrevendrían. Hasta tuvo que presenciar cómo Hilariano, el procurador, hastiado y airado al ver que la conversación del padre no conseguía cambiar la disposición de la hija, mandó arrojarlo de su presencia mientras la juzgaban y hacerlo apalear con varas.
Felicitas dio a luz a una niña tres días antes de la fecha señalada para el martirio.
Al escuchar el carcelero los quejidos del parto, comentó: «¿Qué harás cuando te expongan delante de las fieras si ahora lloras así?». Felicitas solo le dijo: «Hoy soy yo quien sufre; mañana, Cristo sufrirá por mí ya que yo sufriré por Él». A su hija la cuidaría y educaría su hermana cristiana.
Perpetua lideraba el grupo. Al acercarse la fiesta, advirtió que se les reducía la comida. Habló al jefe de la prisión y con su coquetería femenina le hizo ver que ellas deberían estar lustrosas para las fiestas del César.
Dejaron que fueran a visitarles algunas personas importantes con la esperanza de que las hicieran claudicar; pero salieron con el corazón encogido por la inocencia y juventud de las madres y llegó a contarse alguna conversión.
El día previsto van contentas al martirio. Perpetua ha tenido la alegría de que «mi hijo no me pidiera más el pecho, y que yo no me sintiera incómoda con la leche». En el anfiteatro, los hombres fueron echados a las fieras. A Perpetua y Felicidad las ataron a unas cuerdas y les soltaron un toro que las corneó y revolcó ante la malhumorada concurrencia de espectadores aburridos ante aquella crueldad, máxime cuando han visto que Perpetua, después del primer revolcón, se ha detenido a cubrir su sangrante muslo desnudo con el vestido rasgado antes que correr para defenderse de la embestida siguiente, y, en un alarde de buen humor, se ha colocado bien la horquilla del pelo –debía estar presentable, dice la Passio, el día importante de comparecer ante Jesús– para no morir desgreñada, que eso es símbolo de tristeza. No murieron ante la vaca; aún pudieron las dos mujeres despedirse con el ósculo de la paz antes de recibir el golpe de gracia del verdugo cuya mano tuvo que dirigir la misma Perpetua hacia su cuello, al advertir el nerviosismo e inexperiencia del asustado novato, que con su primer golpe solo consiguió herirla en un hombro.
La fiesta estaba presente en el calendario filocaliano de Roma en tiempos del papa Dámaso, pero el culto se perdió; como las excavaciones en Túnez descubrieron una basílica paleocristiana con el epitafio de los mártires, se restauró. Hicieron muy bien, porque este entrañable e impresionante hecho de la historia de la santidad no solo muestra la crueldad de las persecuciones romanas, sino la verdad de que ni siquiera el amor filial o paterno están antes que Dios.
Archimadrid.org

Con su nuevo automóvil el Papa da una lección a los líderes del mundo


La Ciudad del Vaticano busca convertirse en uno de los primeros Estados del mundo en consumir únicamente energías renovables.
Como parte de este proyecto, aún en fase experimental, la Santa Sede acaba de recibir de la empresa Nissan y sin costo, un auto eléctrico, cuyo funcionamiento permitirá estudiar la incidencia real de esta medida destinada a lograr una movilidad libre de emisiones.
El objetivo es conseguir que el Vaticano cumpla con los objetivos señalados en la encíclica Laudato Si’ sobre el medioambiente y la sostenibilidad.
Jochen Wermuth, jefe de la oficina de inversión de Wermuth Asset Management, la empresa que se encarga de asesorar al Vaticano en la implementación de estas medidas, aseguró que «el hecho de que el Papa comience a utilizar un auto 100% eléctrico es una gran noticia para el mundo».
Esto, dijo Wermuth, «supone un ejemplo para otros jefes de Estado y para todos en el mundo futuro. En la actualidad no sólo se trata de una decisión moralmente correcta, sino que incluso es más barato tener un coche eléctrico en vez de uno de combustión».
Wermuth fue quien ofreció al Santo Padre la posibilidad de tener el auto eléctrico de la firma Nissan, para lo cual le dio al Pontífice la oportunidad de escoger entre un Tesla Model S y un Leaf. El Papa optó por el segundo, declaró al medio alemán Spiegel y Wermuth mismo lo llevó al Vaticano.
La actualización del parque automovilístico vaticano con coches eléctricos no es la única medida de la Santa Sede destinada a lograr una movilidad ecológicamente sostenible.
En las calles del pequeño Estado Vaticano ya circulan bicicletas eléctricas donadas por la empresa florentina NWG, especializada en las energías renovables.
El Papa Francisco ha mostrado en numerosas ocasiones su preocupación por el medio ambiente y su compromiso con el desarrollo sostenible. En su encíclica Laudato si’, del 24 de mayo de 2015, el Pontífice reflexiona sobre la creación y llama a cuidar el medio ambiente y el planeta, la casa común.
En este sentido, la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales organizó en el Vaticano una conferencia con el tema Extinción biológica. Cómo salvar el medioambiente natural del cual dependemos.
En las conclusiones a las que llegaron los diferentes expertos que participaron en la conferencia, se destaca la necesidad de «buscar nuevos modos de trabajar juntos para construir un mundo sostenible, estable y sustentado en la justicia social».
«En el pasado, la raza humana ha experimentado graves amenazas locales, pero las amenazas ahora son a nivel global. Para resolver nuestro dilema común, debemos aprender a apreciarnos los unos a los otros, a colaborar y a construir puentes en todo el mundo a niveles hasta ahora inimaginables», indicaron.
ACI/Miguel Pérez Pichel

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (6,7-15) POR SAN AGUSTÍN




Así como es propio de los hipócritas manifestarse para que los vean en la oración, cuyo fin no es otro que agradar a los hombres, así también los gentiles (esto es, los paganos) creen que cuando hablan mucho podrán ser oídos. Y por esto añade Jesús: “Y cuando oréis no habléis mucho”.

Y en verdad toda conversación larga proviene de los gentiles, que cuidan más bien de ejercitar la lengua que de cambiar de vida cambiando de modo de pensar, y esta clase de preocupación intentan llevarla hasta a la oración.

Si es verdad que la multitud de palabras no tiene otro motivo que la ignorancia de aquel a quien se habla, ¿qué necesidad hay de esto con relación al que conoce todas las cosas? Por lo que añade: “Sabe vuestro Padre lo que habéis menester, antes que lo pidáis”.

Y en verdad que no debemos hacer nada con las palabras en presencia de Dios para alcanzar lo que nos proponemos, sino con las cosas que hacemos con buen fin, recta intención, puro amor y sencillo afecto.

Pero debe muchas veces buscarse si es más conveniente orar con las acciones o con las palabras. Es así que la oración siempre es necesaria, aun cuando Dios ya conoce lo que necesitamos, porque el mismo fin de la oración tranquiliza y purifica nuestra alma, nos hace más capaces de recibir los divinos beneficios que muchas veces se nos conceden de una manera espiritual. 

No nos oye el Señor por las muchas oraciones, aun cuando siempre está preparado a dispensarnos sus luces, pero nosotros no siempre estamos preparados para recibirlas, cuando nos inclinamos a otras cosas. 

En la oración se verifica la conversión del alma hacia Dios y la purificación del ojo interior. Puesto que se excluyen de él las cosas temporales que se deseaban, a fin de que la fuerza de un corazón puro pueda soportar una luz pura y permanecer en ella con el mismo gozo que se disfruta en la eterna vida.

(De sermone Domini)

JESÚS NOS ENSEÑA A REZAR



Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. 

Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." 

Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas.»

Palabra del Señor

lunes, 6 de marzo de 2017

Cae la leyenda negra: Pío XII salvó a 6.288 judíos durante la persecución nazi


Sobre la figura del venerable Pío XII se han querido arrojar innumerables leyendas negras, a cada cual más inverosímil, que la investigación histórica ha ido desmontando una a una. La última en caer definitivamente ha sido la de la supuesta falta de ayuda a los judíos durante la persecución nazi acaecida en la segunda guerra mundial.
Ya existían numerosos testimonios y documentos sobre las gestiones del Papa en favor de los hebreos, presentados ampliamente en 2014 durante el Congreso Pío XII. El Papa de la caridad. Ahora «estamos en posesión de nuevos testimonios de judíos, de nuevos documentos y archivos», explica el diácono Domenico Oversteyns, que confirman y amplían la ayuda del Papa Pacelli a los hebreos.
La nueva documentación -hecha pública por Oversteyns durante un segundo congreso sobre Pío XII celebrado en Roma este jueves 2 de marzo- demuestra la existencia de al menos otros 5 monasterios que escondieron a judíos entre sus muros.
«A través del testimonio de Vittorio de Benedetti –entrevistado en cuatro ocasiones entre noviembre de 2014 y enero de 2015- sabemos que el Instituto de Franciscanas Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento acogió a Gino de Benedetti, a su esposa y a sus dos hijos» o que «en el Instituto de Adoración se ocultaron a 11 judíos: Lilia Coen y sus cuatro hijos (Adriana, Anna, Angela y Andrea); a la señora Sestieri con sus hijos Valerio y Giancarlo; la señora Lucía Basevi con sus dos hijos María Vittoria y Antonio», explicó el diácono Domenico durante su conferencia “Pío XII: la leyenda negro está a punto de terminar. Las nuevas pruebas y puntos de vista”.
Recopilando y actualizando toda la información de la que se dispone hasta ahora, Pío XII y sus colaboradores protegieron y ayudaron a 6.288 judíos: 336 fueron ocultados en los colegios pontificios y las parroquias de Roma; 4.112 se escondieron en 235 monasterios; 160 se resguardaron en el Vaticano y sus sedes extraterritoriales y 1.680 judíos extranjeros fueron ayudados por la Asociación Delasem con apoyo económico del Vaticano.
En total, Pío XII ayudó al 63,04 % de los judíos, es decir, dos tercios de los 9.975 (8.000 romanos y 1.975 extranjeros) que estuvieron en Roma durante la persecución nazi.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Agrelo: "Intenten imaginar a Jesús conduciendo el autobús de los penes y las vulvas. ¡No habría manera de hacerlo entrar allí!"


Recuerdo un eslogan que se hizo popular en manifestaciones de otros tiempos. El constructo pretendía ser feminista: "Il corpo è mio e l'amministro io" -"el cuerpo es mío y lo administro yo"-.
Los responsables del invento, no se habían enterado de que ese "yo", distinto del cuerpo y dueño de él, simplemente no existe. Y quienes vociferaban el invento, no sospechaban siquiera que el cuerpo no es "mío", "tuyo" o "suyo", sino que soy "yo", eres "tú" o es "él".
Y todavía hoy son muchos los que no ven relación entre ese "el cuerpo es mío" y la violencia que se hacía entonces y se hace siempre al ser humano, a la persona humana, al otro, al "tú". Nadie ve relación entre ese "el cuerpo es mío" y la violencia que se hace al no nacido, a la mujer, al diferente, al emigrante... a todos aquellos de quienes nos sentimos distintos y dueños.
Otro eslogan viaja desde hace días en autobús: "Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva", contrapunto publicitario, según me dicen, a otro que decía: "Hay niños con vulva y niñas con pene".
La idea de persona que subyace a los nuevos constructos, aunque parezca distinta de la que latía en el viejo, se toca con ella: también aquí, la persona se reduce a cosa, a miembro, a parte de un todo.
Intenten imaginar a Jesús de Nazaret conduciendo el autobús de los penes y las vulvas. ¡No habría manera de hacerlo entrar allí!
Imaginen ese mismo autobús lleno de lisiados, leprosos, ladrones, prostitutas... pescadores y pecadores... endemoniados, y no tendrán dificultad alguna para ver a Jesús de Nazaret al volante de semejante transporte.
Y pueden estar seguros de que allí, a nadie se le preguntará por su identidad sexual, porque va a resultar que a Jesús le interesan él y ella, no el sexo ni el género.
(Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger).

20 millones de personas afectadas por el conflicto con Boko Haram permanecen en el olvido


400.000 personas pueden morir de hambre en Nigeria si no se logran fondos de manera urgente. Tres ONG reclaman atención ante una las mayores crisis humanas de nuestros días.
La crisis humanitaria consecuencia del conflicto con Boko Haram alcanza ya a 20 millones de personas en cuatro países ante la indiferencia y el desconocimiento de la comunidad internacional, según han denunciado Acción contra el Hambre, Oxfam Intermón y Save the Children, tres organizaciones presentes en la región. El número equivale a la mitad de la población española.
En Nigeria, NígerChad y Camerún, en la región conocida como cuenca del Lago Chad, hay más de 7 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria tras ocho años de un conflicto que deja 2,6 millones de desplazados por el conflicto con Boko Haram y las operaciones militares contra ese grupo. Tan solo en Nigeria hay 540.000 niños desnutridos que requieren ayuda inmediata para sobrevivir, y 400.000 personas que pueden estar ya técnicamente en situación de hambrunaNigeria, junto a Somalia y Yemen, es uno de los tres países del mundo bajo amenaza de hambruna, que ya ha sido declarada en Sudán del Sur.
Según las organizaciones, hace falta una movilización urgente de gobiernos y donantes para salvar millones de vidas amenazadas por una crisis invisible pero de proporciones gigantescas, de la que el secuestro de las 200 estudiantes de Chibok es solo la punta del iceberg. El llamamiento humanitario de las Naciones Unidas para atender esta crisis en 2017 asciende a 1.500 millones de dólares, más del doble que en 2016. En la conferencia de donantes celebrada en Oslo el pasado 24 de febrero se comprometió solo el 33% de los fondos necesarios.
«2017 ha comenzado con cuatro grandes crisis alimentarias sobre el tablero internacional: cuatro países al borde la hambruna, con la mano del hombre como denominador común en todas ellas», declara Olivier Longué, director general de Acción contra el Hambre. «En Nigeria y la región 20 millones están siendo doblemente rehenes de la violencia: ambas partes del conflicto están utilizando el hambre como un arma de guerra, poniendo directamente en riesgo la vida de 540.000 niños».
«La población sufre abusos de derechos humanos a niveles horrendos, incluyendo violencia sexual, secuestros, asesinatos, torturas, reclutamiento forzoso, desaparición o detención arbitraria», explica Jose María Vera, director general de Oxfam Intermón. «El conflicto y las operaciones militares implican que tierras, ríos y lagos que son el sustento de la población resultan inaccesibles. Los mercados han cerrado y medios de transporte como las motocicletas han sido prohibidos, privando a la gente de sus medios de vida».
Por su parte Andrés Conde, director general de Save the Children, alerta: «Los niños son los más vulnerables en las emergencias humanitarias. La violencia en esta zona ha obligado a más de un millón de menores a huir de sus casas y a abandonar la escuela. Muchos de ellos han sido víctimas de ataques y han visto cómo amigos y familiares han sido asesinados frente a ellos. La comunidad internacional no puede seguir impasible ante el sufrimiento de tantos niños y sus familias en una de las crisis humanitarias más importantes del continente africano».
La respuesta a todas estas necesidades es sumamente difícil debido a que el conflicto continúa y los niveles de violencia son muy elevados. Se registran niveles alarmantes de violaciones de derechos humanos, incluyendo reclutamiento forzoso de menores y violencia sexual. Acción contra el Hambre, Oxfam Intermón y Save the Children se han unido para informar conjuntamente de la verdadera dimensión de esta crisis, apelar a instituciones y particulares a aportar fondos para atender la emergencia humanitaria y movilizar a la comunidad internacional para buscar una solución de fondo al conflicto, más allá de la respuesta militar.
En 2016, España aportó poco más de tres millones de euros a esta crisis, lo que supuso menos del 2% del llamamiento internacional de Naciones Unidas. Dado que aún no se han aprobado los Presupuestos Generales del Estado para 2017, sigue siendo un interrogante cuánto será el monto de ayuda humanitaria y concretamente la contribución española a esta crisis. El drástico incremento de las necesidades en esta crisis exige una respuesta más generosa por parte de la cooperación española.
Acción contra el Hambre
Alfa y Omega

El Santo Padre inició los ejercicios espirituales de cuaresma, junto a sus colaboradores cercanos


El santo padre Francisco y sus colaboradores más cercanos de la Curia Romana llegaron este domingo por la tarde en pullman a la casa de retiros de los paolinos, Il Divin Maestro, en la localidad de Ariccia, cercana a Roma, para los ejercicios espirituales de cuaresma.
Es la cuarta vez que lo hace, durará hasta el viernes 10 de marzo y en esta oportunidad predicará el sacerdote franciscano, Giulio Michelini, de 53 años de edad, sacerdote de los frailes menores.
Los ejercicios iniciaron con una adoración eucarística y la recitación de las vísperas. Los días sucesivos comenzarán con la santa misa a las 7,30 de la mañana seguida a las 9,30 por una primera meditación.
A las 16 será la segunda meditación a continuación de la cual se realizará una adoración eucarística y las vísperas. En la jornada final, el viernes 10 está en programa una sola meditación.
La confesión de Pedro y el camino de Jesús hacia Jerusalén es el tema que abre hoy la reflexión y que será la introducción del ciclo de ejercicios. Le siguen la oración en el Huerto de los Olivos, el arresto de Jesús y el inicio de la pasión; el pan y el cuerpo, el vino y la sangre de Jesús; la oración den Getsemani y el arresto de Jesús; Judas y el campo de la sangre; el proceso romano, la mujer de Pilatos y los sueños de Dios; la muerte del Mesías; la sepultura y el sábado de Jesús; la tumba vacía y a resurrección.
En el período de retiro, como de costumbre se suspenden las audiencias privadas y especiales, incluida la audiencia general de los miércoles.
Zenit

Un golpe de luz en la penumbra


No somos individuos solitarios, ensimismados en una fe temerosa y desolada. Somos, en la aridez de una tierra endurecida por la maldad, la sal de un voluntario ejercicio del bien que podrá fertilizarla
Los católicos justificamos nuestra existencia por la búsqueda de una salvación que Jesús hizo posible. Los hombres fuimos declarados iguales en una misma libertad, concedida como condición universal de nuestra vida. Y fuimos considerados iguales en una misma responsabilidad de conducta en la tierra, enfrentados siempre moralmente a las alternativas que nos interpelan. Hacer el bien o no hacerlo es una elección, no una imposición del destino. Porque nuestros actos no son ni meros reflejos de un instinto sin conciencia, ni simples realizaciones de una voluntad cautiva de la imperfección humana. Nuestras decisiones están inspiradas por una Verdad que conocemos por la fe y la razón, y que nos alienta sin obligarnos, que nos tiende una mano sin cancelar nuestro mérito o nuestra culpa.
Es el pecado original el que impide al hombre su inclinación genérica al bien y el que contradice las ingenuidades del naturalismo ilustrado, del buen salvaje roussoniano. No es el aislamiento el que impulsa nuestra elección, sino la formación adquirida en nuestra familia, en nuestra escuela, al calor de una cultura que preserva valores esenciales. Por ello resulta tan aterradora la indiferencia de los poderes públicos secularizados ante la tarea inmensa que aquellas instituciones fundamentales de la sociedad han de realizar para encauzar rectamente nuestro comportamiento. La inclinación del hombre al bien es el producto de su relación permanente con Dios y de su anhelo de corresponder al piadoso acto de su creación. Pero también es el resultado de su labor en la comunidad y de las orientaciones capitales que en ella lo constituyen como persona.
El católico no es un individuo aislado, que establece una burda escisión entre el campo de la fe y el territorio del amor. No sufre una alienación irracional en su contacto con Dios a expensas de una fe sumisa y ciega, ni rige su vida por el pragmatismo entristecido de quien solo espera salvarse por esa fe humillada. El católico actual procede de la raíz más honda del cristianismo, que considera la existencia colectiva del hombre en la tierra parte esencial del proyecto de salvación. Procede del mensaje diáfano de Jesús, para quien la trayectoria de la persona está decisivamente vinculada a la facultad de alcanzar la eternidad, no como un derecho, sino fruto de la misericordia divina, que concede a sus criaturas la libertad para salvarse o condenarse.
Dios se compromete con el hombre
Como testimonio de la alianza renovada entre Dios y el hombre, el bautismo consagró el compromiso de Jesús con el género humano, libre ya del pecado original. La oración del Hijo al Padre, el padrenuestro, y la instauración del modelo de conducta comunitaria en el sermón de la montaña establecen el momento inaugural de nuestra historia. Fue la milagrosa actualización de lo que hasta entonces había sido tradición sagrada de un solo pueblo. La fe en Dios y la obligación de amarlo sobre todas las cosas. Y el amor al hombre, manifestado en el respeto a la ley mosaica, pero pronunciado con un nuevo lenguaje de ternura y piedad abrumadoras, que nos transmitía el significado de la caridad y la fibra más intima de nuestra esperanza.
Dios se hizo hombre y dejó de hablar desde un espacio ajeno a él, sin perder, por ello, su autoridad omnipotente y eterna bajo la que la historia se definía. Pero, desde el nacimiento de Cristo, pasó a vivir también en el seno de la historia, como Dios y como criatura de Dios. Como Padre y como Hijo. Como Dios y como hombre. Y esa llegada de Jesús, la gran Encarnación, su prodigiosa epifanía, nos hizo a Dios inteligible. Porque solo siendo verdadero hombre, el Hijo de Dios pudo instaurar la vida nueva de la humanidad entera. Sus palabras devinieron cálidas y fraternas, al proceder de alguien semejante a nosotros. Jesús era el compañero, el que se cansaba, el que sufría, pasaba hambre, se entristecía o se alegraba con sus amigos y sus discípulos. El que celebraba las fiestas de la tradición. El que respetaba la ley, pero propiciaba su modernización, porque deseaba que el hombre dejara de vivir solamente de la obediencia al mandato del Sinaí y descubriera en la Creación el acto supremo de bondad, que le hiciera cantar la gloria de Dios y , al mismo tiempo, le comprometiera en la construcción de un mundo justo.
No somos individuos solitarios, ensimismados en una fe temerosa y desolada. Somos, en la aridez de una tierra endurecida por la maldad, la sal de un voluntario ejercicio del bien que podrá fertilizarla. Somos, en medio de esta oscuridad terrible de violencia, pobreza e inmoralidad, los que custodiamos la voz de Jesús y su mensaje de libertad y justicia. Como una invocación constante de esperanza. Como un golpe de luz en la penumbra. Como un pulso que golpea las tinieblas.
Fernando García de Cortázar, SJ
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (25,31-46) POR EL PAPA FRANCISCO:




«Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

¡Cuántas veces, durante el Jubileo, hemos escuchado hablar de las obras de misericordia! Hoy el Señor nos invita a hacer un serio examen de conciencia. Es bueno, en efecto, no olvidar nunca que la misericordia no es una palabra abstracta, sino un estilo de vida: una persona puede ser misericordiosa o puede no ser misericordiosa; es un estilo de vida. Yo elijo vivir como misericordioso o elijo vivir como no misericordioso. 

Una cuestión es hablar de misericordia, otra es vivir la misericordia. Parafraseando las palabras de Santiago apóstol (cf. 2, 14-17) podríamos decir: la misericordia sin las obras está muerta en sí misma. ¡Es precisamente así! 

Lo que hace viva la misericordia es su constante dinamismo para ir al encuentro de las carencias y las necesidades de quienes viven en pobreza espiritual y material. La misericordia tiene ojos para ver, oídos para escuchar, manos para levantar...

La vida cotidiana nos permite tocar con la mano muchas exigencias que afectan a las personas más pobres y con más pruebas. A nosotros se nos pide esa atención especial que nos conduce a darnos cuenta del estado de sufrimiento y necesidad en el que se encuentran muchos hermanos y hermanas.

A veces pasamos ante situaciones de dramática pobreza y parece que no nos afectan; todo sigue como si no pasara nada, en una indiferencia que al final nos convierte en hipócritas y, sin que nos demos cuenta de ello, desemboca en una forma de letargo espiritual que hace insensible el ánimo y estéril la vida. 

La gente que pasa, que sigue adelante en la vida sin darse cuenta de las necesidades de los demás, sin ver muchas necesidades espirituales y materiales, es gente que pasa sin vivir, es gente que no sirve a los demás. Recordadlo bien: quien no vive para servir, no sirve para vivir.

¡Cuántos son los aspectos de la misericordia de Dios hacia nosotros! Del mismo modo, cuántos rostros se dirigen a nosotros para obtener misericordia. Quien ha experimentado en la propia vida la misericordia del Padre no puede permanecer insensible ante las necesidades de los hermanos. 

La enseñanza de Jesús que hemos escuchado no admite vías de escape: Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; estaba desnudo, refugiado, enfermo, en la cárcel y me ayudasteis (cf. Mt 25, 35-36). 

No se puede pasar de largo ante una persona que tiene hambre: es necesario darle de comer. ¡Jesús nos dice esto! Las obras de misericordia no son temas teóricos, sino que son testimonios concretos. Obligan a arremangarse para aliviar el sufrimiento. 

A causa de los cambios de nuestro mundo globalizado, algunas pobrezas materiales y espirituales se han multiplicado: por lo tanto, dejemos espacio a la fantasía de la caridad para encontrar nuevas modalidades de acción. De este modo la vía de la misericordia se hará cada vez más concreta. 

A nosotros, pues, se nos pide permanecer vigilantes como centinelas, para que no suceda que, ante las pobrezas producidas por la cultura del bienestar, la mirada de los cristianos se debilite y llegue a ser incapaz de ver lo esencial.

Ver lo esencial. ¿Qué significa? Ver a Jesús, ver a Jesús en el hambriento, en quien está en la cárcel, en el enfermo, en el desnudo, en el que no tiene trabajo y debe sacar adelante una familia. Ver a Jesús en estos hermanos y hermanas nuestros; ver a Jesús en quien está solo, triste, en el que se equivoca y necesita un consejo, en el que necesita hacer camino con Él en silencio para que se sienta acompañado. 

Estas son las obras que Jesús nos pide a nosotros. Ver a Jesús en ellos, en esta gente. ¿Por qué? Porque es así como Jesús me mira a mí, como nos mira a todos nosotros».

(Papa Francisco, catequesis del 30 de junio de 2016)

CÓMO NOS JUZGARÁ EL SEÑOR





Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,31-46):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con Él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante Él todas las naciones. 

Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. 

Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." 

Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" 

Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis."

Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." 

Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?" 

Y Él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»

Palabra del Señor

domingo, 5 de marzo de 2017

Familiarizarse con la Biblia para luchar contra el mal. El Papa en el Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
En este primer domingo de Cuaresma, el Evangelio introduce en el camino hacia la Pascua, y nos muestra a Jesús que permanece durante cuarenta días en el desierto, sujeto a las tentaciones del diablo (cf. Mt 4,1-11). Este episodio se coloca en un momento preciso de la vida de Jesús: inmediatamente después de su bautismo en el río Jordán y antes del ministerio público. Él acaba de recibir la investidura solemne: el Espíritu de Dios descendió sobre Él, el Padre del cielo lo declaró "Mi Hijo amado" (Mateo 3:17). Jesús está ya listo para comenzar su misión; y porque tiene un enemigo declarado, es decir, Satanás, Él lo afronta de inmediato, "cuerpo a cuerpo". El diablo hace presión sobre el título de "Hijo de Dios" para alejar a Jesús del cumplimiento de su misión: "Si eres Hijo de Dios ...", le repite tres veces(v 3.6), y le propone hacer gestos milagrosos, de hacer el mago, como convertir las piedras en pan para satisfacer su hambre, y saltar de los muros del templo haciéndose salvar por los ángeles. A estas dos tentaciones, sigue la tercera: adorarlo a él, el diablo, para tener el dominio sobre el mundo (cf. v. 9).
Mediante esta triple tentación, Satanás quiere desviar a Jesús de la senda de la obediencia y la humillación - porque sabe que así, por este camino, el mal será vencido - y llevarlo por el falso atajo hacia el éxito y la gloria. Pero las flechas venenosas del diablo son todas los "paradas" por Jesús con el escudo de la Palabra de Dios (vv. 4.7.10) que expresa la voluntad del Padre. Jesús no dice alguna palabra propia: sólo responde con la Palabra de Dios. Y así el Hijo, lleno de la fuerza del Espíritu Santo, sale victorioso del desierto.
Durante los cuarenta días de la Cuaresma, como cristianos estamos invitados a seguir las huellas de Jesús y a hacer frente a la batalla espiritual contra el maligno con la fuerza de la Palabra de Dios. No con nuestra palabra: no sirve. La Palabra de Dios: aquella que tiene la fuerza para derrotar a Satanás. Para ello hay que familiarizarse con la Biblia: leerla menudo, meditarla, asimilarla. La Biblia contiene la Palabra de Dios, que siempre es actual y eficaz. Alguien dijo: ¿qué pasaría si tratamos la Biblia como tratamos a nuestro teléfono móvil? Si la lleváramos siempre con nosotros, o al menos el pequeño Evangelio de bolsillo, ¿qué sucedería? Si nos volviéramos cuando nos la olvidamos: tú te olvidas el teléfono celular... "¡úh! ¡No lo tengo, vuelvo a buscarlo!". Si la abriéramos varias veces al día; si leyéramos los mensajes de Dios contenidos en la Biblia como leemos los mensajes del teléfono... ¿qué sucedería? Claramente la comparación es paradójica, pero hace reflexionar. De hecho, si tuviéramos la Palabra de Dios siempre en el corazón, ninguna tentación podría alejarnos de Dios y ningún obstáculo podría desviarnos del camino del bien; sabríamos vencer las sugerencias cotidianas del mal que está en nosotros y fuera de nosotros; seríamos más capaces de vivir una vida resucitada según el Espíritu, acogiendo y amando a nuestros hermanos, especialmente a los más vulnerables y necesitados, y también a nuestros enemigos.
Que la Virgen María, ícono perfecto de la obediencia a Dios y de la confianza incondicional a su voluntad, nos sostenga en nuestro camino cuaresmal, a fin de que nos pongamos en dócil escucha de la Palabra de Dios para hacer una verdadera conversión del corazón.
(Griselda Mutual - Radio Vaticano)

El Papa en Sta. Marta: El verdadero ayuno es ayudar a los otros. ¿Le pagas a tu empleada según la ley?


De poco sirve el ayuno si uno es injusto, no rompe las cadenas injustas, no comparte el pan con los hambrientos, no da paga lo que indica la ley a los empleados o se da limosna “para hacerse ver”. Lo indicó este viernes el papa Francisco en la misa que celebró en la Casa Santa Marta en el Vaticano,
Basándose en la Primera lectura, en la que Dios reprende a los hipócritas que ayunan, se ocupan solo de sus negocios y oprimen trabajadores. Si de un lado hacen penitencia por el otro realizan injusticias con sus ‘negocios sucios’.
El ayuno es “el arrepentimiento que se nos pide en este tiempo de Cuaresma” y “del corazón que se siente pecador y sabe que es un pecador”. En cambio “el otro es el ayuno ‘hipócrita’ –una palabra usada mucho por Jesús– un ayuno para ser visto o sentirse bien, pero mientras tanto cometen injusticia, no están bien, explotan al pueblo.
“-‘Pero yo soy bueno, voy a hacer una buena ofrenda para la Iglesia’.
-‘Más bien dime, ¿pagas lo justo a tus empleados del hogar? ¿a tus empleados les paga en negro? ¿O como manda la ley, de manera que puedan alimentar a sus hijos?'”.

El Papa Francisco narró una historia que ocurrió poco después de la Segunda Guerra Mundial al padre jesuita Pedro Arrupe, cuando era misionero en Japón. Un rico hombre de negocios le dio una donación por su actividad evangelizadora, pero llevó consigo a un fotógrafo y un periodista. El sobre contenía sólo 10 dólares. “Esto es lo mismo que hacemos cuando no pagamos lo justo a nuestra gente”, dijo.
Por eso, precisó el Pontífice, Jesús dijo: “Cuando rezas, que sea en secreto, cuando das limosna, no toquen trompeta, cuando ayunes, no estés triste ‘, es lo mismo que si dijese: ‘Por favor, cuando hagan un buen trabajo no tomen como soborno esta buena obra, es sólo para el Padre'”.
También nos ayudará a pensar lo que un hombre siente después de una cena que le costó 200 euros, por ejemplo, y yendo a casa ve a un hambriento, lo mira y sigue caminando. Nos hará bien en pensar en esto”.
Zenit