domingo, 12 de junio de 2016

EL RECONOCIMIENTO HUMILDE DE LA DEBILIDAD Y DEL PECADO

La Liturgia de la Palabra de este día nos vuelve a ofrecer dos relatos coincidentes, en los que se describe la reacción de David ante la denuncia de su pecado, y la de la mujer pecadora. En ambos casos sobresale la ternura de Dios al percibir el gesto humilde y agradecido del pecador.
Ante la denuncia del profeta al rey, “David respondió a Natán: -«¡He pecado contra el Señor!» Natán le dijo: - «El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás.» En este contexto, resuena la expresión sálmica, atribuida a David: “Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado”.
En el Evangelio, la pecadora lava los pies a Jesús en presencia del fariseo, y así vemos dónde está el secreto del perdón: -«¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.» Y a ella le dijo: -«Tus pecados están perdonados.»
Cuando se ha pecado, amor y humildad se alían como mejor respuesta, y se reacciona de manera adecuada ante Dios.
El papa Francisco nos dijo a los misioneros de la misericordia el Miércoles de Ceniza, en el momento del envío, que hay tres tentaciones que se le presentan al pecador y que le invitan a no acudir al perdón. La primera es atrancar la puerta, porque se convive con el pecado y se desea permanecer en pecado; la segunda, cuando le da vergüenza al pecador acercarse al perdón; y la tercera porque se llega a creer que no se tiene ya remedio, y para qué acudir a la misericordia.
Francisco no cesa de proclamar la misericordia divina, y ha llegado a decir que nos cansamos nosotros antes de pedir perdón, que Dios de perdonar. Y en otra ocasión, para animar a todos a acudir a la misericordia, llegó a afirmar: “A Dios no le interesan tus caídas, sino tus levantadas”.
David y la pecadora reaccionaron de manera adecuada acogiéndose humildemente y con amor a la gracia restauradora del perdón. Hay experiencias íntimas que no se superan mientras no se llega a reconocer la propia debilidad y a abrirse a la gracia de la perdonanza.
Dios es bueno y misericordioso, lento a la ira y rico en bondad, y en cuanto ve al ser humano dolorido por causa de su debilidad, lo acoge, lo cura, lo unge y lo perdona.
Ángel Moreno de Buenafuente

No apartar a nadie de Jesús.

Según el relato de Lucas, un fariseo llamado Simón está muy interesado en invitar a Jesús a su mesa. Probablemente, quiere aprovechar la comida para debatir algunas cuestiones con aquel galileo, que está adquiriendo fama de profeta entre la gente. Jesús acepta la invitación: a todos ha de llegar la Buena Noticia de Dios.
Durante el banquete sucede algo que Simón no ha previsto.Una prostituta de la localidad interrumpe la sobremesa, se echa a los pies de Jesús y rompe a llorar. No sabe cómo agradecerle el amor que muestra hacia quienes, como ella, viven marcadas por el desprecio general. Ante la sorpresa de todos, besa una y otra vez los pies de Jesús y los unge con un perfume precioso.
Simón contempla horrorizado la escena. ¡Una mujer pecadora tocando a Jesús en su propia casa! No lo puede soportar: aquel hombre es un inconsciente, no un profeta de Dios. A aquella mujer impura habría que apartarla rápidamente de Jesús.
Sin embargo, Jesús se deja tocar y querer por la mujer. Ella le necesita más que nadie. Con ternura especial le ofrece el perdón de Dios, luego la invita a descubrir dentro de su corazón una fe humilde que la está salvando. Jesús solo le desea que viva en paz: «Tus pecados te son perdonados… Tu fe te ha salvado. Vete en paz».
Los evangelios destacan la acogida y comprensión de Jesús a los sectores más excluidos por casi todos de la bendición de Dios: prostitutas, recaudadores, leprosos… Su mensaje es escandaloso: los despreciados por los hombres más religiosos tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios. La razón es solo una: son los más necesitados de acogida, dignidad y amor.
Algún día tendremos que revisar, a la luz de este comportamiento de Jesús, cuál es nuestra actitud en las comunidades cristianas ante ciertos colectivos como las mujeres que viven de la prostitución o los homosexuales y lesbianas cuyos problemas, sufrimientos y luchas preferimos casi siempre ignorar y silenciar en el seno de la Iglesia, como si para nosotros no existieran.
No son pocas las preguntas que nos podemos hacer:
¿Dónde pueden encontrar entre nosotros una acogida parecida a la de Jesús?
¿A quién le pueden escuchar una palabra que les hable de Dios como hablaba él?
¿Qué ayuda pueden encontrar entre nosotros para vivir su condición sexual desde una actitud responsable y creyente?
¿Con quiénes pueden compartir su fe en Jesús con paz y dignidad?
¿Quién es capaz de intuir el amor insondable de Dios a los olvidados por todas las religiones?

José Antonio Pagola

«LA ORACIÓN HA DE SALIR DE UN CORAZÓN HUMILDE» SAN CIPRIANO


Las palabras del que ora han de ser mesuradas y llenas de sosiego y respeto. Pensemos que estamos en la presencia de Dios. Debemos agradar a Dios con la actitud corporal y con la moderación de nuestra voz. Porque, así como es propio del falto de educación hablar a gritos, así, por el contrario, es propio del hombre respetuoso orar con un tono de voz moderado. El Señor, cuando nos adoctrina acerca de la oración, nos manda hacerla en secreto, en lugares escondidos y apartados, en nuestro mismo aposento, lo cual concuerda con nuestra fe, cuando nos enseña que Dios está presente en todas partes, que nos oye y nos ve a todos y que, con la plenitud de su majestad, penetra incluso los lugares más ocultos, tal como está escrito: ¿Soy yo Dios sólo de cerca, y no Dios de lejos? Porque uno se esconda en su escondrijo, ¿no lo voy a ver yo? ¿No lleno yo el cielo y la tierra? Y también: En todo lugar los ojos de Dios están vigilando a malos y buenos.

Y, cuando nos reunimos con los hermanos para celebrar los sagrados misterios, presididos por el sacerdote de Dios, no debemos olvidar este respeto y moderación ni ponernos a ventilar continuamente sin ton ni son nuestras peticiones, deshaciéndonos en un torrente de palabras, sino encomendarlas humildemente a Dios, ya que él escucha no las palabras, sino el corazón, ni hay que convencer a gritos a aquel que penetra nuestros pensamientos, como lo demuestran aquellas palabras suyas: ¿Por qué pensáis mal? Y en otro lugar: Así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que escruta corazones y mentes.


De este modo oraba Ana, como leemos en el primer libro de Samuel, ya que ella no rogaba a Dios a gritos, sino de un modo silencioso y respetuoso, en lo escondido de su corazón. Su oración era oculta, pero manifiesta su fe; hablaba no con la boca, sino con el corazón, porque sabía que así el Señor la escuchaba, y, de este modo, consiguió lo que pedía, porque lo pedía con fe. Esto nos recuerda la Escritura, cuando dice: Hablaba para sí, y no se oía su voz, aunque movía los labios, y el Señor la escuchó. Leemos también en los salmos: Reflexionad en el silencio de vuestro lecho. Lo mismo nos sugiere y enseña el Espíritu Santo por boca de Jeremías, con aquellas palabras: Hay que adorarte en lo interior, Señor.



El que ora, hermanos muy amados, no debe ignorar cómo oraron el fariseo y el publicano en el templo. Este último, sin atreverse a levantar sus ojos al cielo, sin osar levantar sus manos, tanta era su humildad, se daba golpes de pecho y confesaba los pecados ocultos en su interior, implorando el auxilio de la divina misericordia, mientras que el fariseo oraba satisfecho de sí mismo; y fue justificado el publicano, porque, al orar, no puso la esperanza de la salvación en la convicción de su propia inocencia, ya que nadie es inocente, sino que oró confesando humildemente sus pecados, y aquel que perdona a los humildes escuchó su oración.
Del tratado de san Cipriano, obispo y mártir, sobre el Padrenuestro
(Caps. 4-6: CSEL 3, 268-270)

De News Va.

Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho


Evangelio según San Lucas 7,36-50.8,1-3. 

Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. 
Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. 

Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume. 

Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: "Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!". 

Pero Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". "Di, Maestro!", respondió él. 
"Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. 
Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos lo amará más?". 

Simón contestó: "Pienso que aquel a quien perdonó más". Jesús le dijo: "Has juzgado bien". 

Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. 

Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies. 
Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies. 

Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor". 
Después dijo a la mujer: "Tus pecados te son perdonados". 

Los invitados pensaron: "¿Quién es este hombre, que llega hasta 
perdonar los pecados?". 
Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz". 

Después, Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios;  Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes. 

sábado, 11 de junio de 2016

Favorecer la fraternidad en el respeto de la diversidad, pidió el Papa

EObispo de Roma acogió con afecto, el segundo sábado de junio a los participantes en el Congreso dedicado a las personas minusválidas, organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, a quienes recordó el 25° aniversario de la institución del Sector para la Catequesis, para esta categoría de personas, de la Oficina catequística nacional italiana.
Un aniversario que – como dijo el Papa – impulsa a renovar el empeño a fin de que las personas minusválidas sean acogidas plenamente en las parroquias, en las asociaciones y en los movimientos eclesiales. Por esta razón, Francisco les agradeció las preguntas que le dirigieron mediante las cuales demuestran su pasión por este ámbito de la pastoral.
Ámbito pastoral que – como dijo el Santo Padre – requiere una doble atención: por una parte la conciencia de educar a la fe de la persona discapacitada, incluso con graves discapacidades; y, por otra, la voluntad de considerarla como sujeto activo en la comunidad en la que vive.
El Pontífice también destacó la importancia de estar atentos a la colocación e implicación de las personas discapacitadas en las asambleas litúrgicas, puesto que participar en ellas, con su propia aportación a la acción litúrgica mediante el canto y demás gestos significativos, contribuye a sostener el sentido de pertenencia de cada uno.
“Se trata – dijo Francisco – de hacer crecer una mentalidad y un estilo que quite los prejuicios, las exclusiones y marginaciones, favoreciendo una efectiva fraternidad en el respeto de la diversidad que hay que apreciar como un valor”.
El Papa se despidió de estos queridos hermanos y hermanas agradeciéndoles cuanto han hecho durante estos veinticinco años de trabajo al servicio de las comunidades que son cada vez más acogedoras y atentas a los últimos. Vayan adelante  con perseverancia – les dijo – y con la ayuda de María Santísima, nuestra Madre. “Yo rezo por ustedes – añadió – y los bendigo de corazón; y también ustedes, por favor, recen por mí”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

San Bernabé, Apóstol

A pesar de que San Bernabé no fue uno de los doce elegidos por Jesucristo, es considerado Apóstol por los primeros padres de la Iglesia, aún por San Lucas, a causa de la misión especial que le confió el Espíritu Santo y de su activa tarea apostólica.
Bernabé era un judío de la tribu de Levi, había nacido en Chipre; su nombre original era el de José, pero los Apóstoles lo cambiaron al de Bernabé que significa ‘hombre esforzado’. Se le menciona en las Sagradas Escrituras, en el cuarto capítulo de los Hechos de los Apóstoles; se menciona la venta de sus propiedades.
El Santo fue elegido para llevar el Evangelio a Antioquía, instruir y guiar a los neófitos. Para esta misión obtuvo la cooperación de San Pablo. Los dos predicadores obtuvieron gran éxito; Antioquía se convirtió en el gran centro de evangelización y fue ahí donde, por primera vez, se dio el nombre de Cristianos, a los fieles seguidores de Cristo. Tiempo más tarde, se les encomendó una nueva misión y partieron a cumplirla, acompañados por Juan Marcos. Primero se trasladaron a Seleucia y después a Salamina, en Chipre. Luego llegaron a Pafos, donde convirtieron al procónsul romano Sergio Paulo, navegaron hasta Perga en Pamfilia, donde Juan Marcos los abandonó. En Iconium, en Licaonia, estuvieron a punto de morir apedrados. En Listra, San Pablo curó milagrosamente a un paralítico y los habitantes paganos los confundieron con dioses. De regreso a Antioquía pasaron por todas las ciudades que habían visitado para confirmar y ordenar presbíteros. Surgieron ciertas diferencias entre San Pablo y San Bernabé, por lo que decidieron separarse. San Bernabé partió entonces hacia Chipre, acompañado de Juan Marcos, para visitar las iglesias que ahí se habían fundado.
Alrededor del año 60 ó 61, San Bernabé ya había muerto. Se dice que fue apedrado hasta morir en Salamina.Otra tradición nos lo presenta como predicador en Alejandría y en Roma y además como primer obispo de Milán.

El patito feo - Spot de Cáritas Madrid

"¿Acoger a los refugiados?" Mesa redonda, este martes, en San Antón


"¿Acoger a los Refugiados?", es el título de la mesa redonda que este martes, 14 de junio, a las 20 horas, tendrá lugar en la iglesia de San Antón (Hortaleza 63, de Madrid), al hilo de la publicación del libro "Éxodo", del cardenal Tagle (Publicaciones Claretianas).
En la mesa redonda intervienen: Sebastián Mora (Secretario General de Cáritas Española), José Luis Pinilla, sj (Migraciones-Conferencia Episcopal Española), Esperanza de Pinedo (CONFER), P. Ángel García(Mensajeros de la Paz) y Fernando Prado (Publicaciones Claretianas).
Con motivo de la publicación del libro del Cardenal Tagle, "Exodo", la editorial Publicaciones Claretianas y Mensajeros de la Paz organizan este encuentro que aborda una problemática de acuciante actualidad.
El encuentro es abierto y están convocadas todas las personas interesadas.. No es necesario confirmar la asistencia. La entrada es libre hasta completar el aforo. Cada asistente recibirá un obsequio de la editorial.
Para cualquier duda, pueden llamar a la editorial (+34 91 540 12 67-preguntar por Pilar Veiga).

Por "expreso deseo del Papa" se instituye la fiesta de María Magdalena


La apóstol de los apóstoles, "un ejemplo de auténtica evangelizadora"

El Papa Francisco ha elevado de categoría en el calendario romano la celebración deSanta María Magdalena, que será una fiesta litúrgica el 22 de julio, a través de un decreto promulgado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos que busca ensalzar la importancia de "esta mujer que mostró un gran amor a Cristo y que fue tan amada por Cristo".
Según ha informado la Santa Sede, esta decisión, que se enmarca en el Jubileo de la Misericordia, se ha puesto en práctica bajo el "expreso deseo del Santo Padre Francisco". Así, explica que Santa María Magdalena es "un ejemplo de verdadera y auténtica evangelizadora" porque fue "mensajera y anunció la buena noticia de la resurrección del Señor".
"El Santo Padre Francisco ha tomado esta decisión en el marco del Jubileo de la Misericordia para señalar la relevancia de esta mujer que mostró un gran amor a Cristo y que fue tan amada por Cristo", ha afirmado la Santa Sede
En dicho Decreto se indica que el día de la celebración seguirá siendo el 22 de julio, excepto en los lugares en los que, por concesión particular, ya se celebra otro día o con otro grado. Además, se presenta la versión latina del Prefacio, de cuya traducción se ocuparán las Conferencias Episcopales.
En un Artículo publicado en L'Osservatore Romano, titulado «Apostolorum Apostola»,Mons. Arthur Roche, Arzobispo Secretario de la Congregación para el Culto Divino, señala que la decisión se inscribe en el actual contexto eclesial que pide reflexionar más profundamente sobre la dignidad de la mujer, la nueva evangelización y la grandeza de la misericordia divina.
El Papa Francisco, resalta Mons. Roche, ha tomado esta decisión en el Jubileo de la Misericordia para resaltar la relevancia de esta mujer que mostró un gran amor por Cristo y Cristo por ella. María de Magdala es la primera en ver el sepulcro abierto y la primera en escuchar la verdad de la Resurrección del Señor.
Finalmente, señala el Arzobispo Secretario, «es justo que la celebración litúrgica de esta mujer tenga el mismo grado de fiesta dado a la celebración de los apóstoles en el Calendario Romano General y que resalte la especial misión de esta mujer, que es ejemplo y modelo para toda mujer en la Iglesia».(RD/Ep)

Proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.


Evangelio según San Mateo 10,7-13.
Jesús dijo a sus apóstoles: 

Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 

Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente." 

No lleven encima oro ni plata, ni monedas, 

ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento. 

Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. 

Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. 

Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.

viernes, 10 de junio de 2016

Papa: las Bienaventuranzas son el navegador de la vida cristiana

Seguir y vivir las Bienaventuranzas, que, como “navegadores” indican a los cristianos el justo itinerario de la vida. Fue la invitación que el Papa Francisco dirigió durante la homilía de la Misa de la mañana celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta.
El Obispo de Roma invitó, al contrario, a no resbalar a lo largo de los tres escalones de la “anti-ley” cristiana, es decir, “la idolatría de las riquezas, de la vanidad y del egoísmo”.
Para no perderse a lo largo del camino de la fe, los cristianos tienen un preciso indicador de dirección, a saber: las Bienaventuranzas. E ignorar las rutas que propone puede querer decir resbalar por los “tres escalones” de los ídolos del egoísmo, la idolatría del dinero, la vanidad, y la saciedad de un corazón que ríe de satisfacción propia ignorando a los demás.
“Los navegadores de la vida cristiana”
El Papa reflexionó inspirándose en el Evangelio de Mateo, que muestra a Jesús cuando enseña a la muchedumbre el célebre Sermón de la montaña. Francisco  reafirmó que el Señor “enseñaba la nueva ley, que no borra la antigua, sino que la perfecciona, llevándola a su plenitud”:
“Esta es la nueva ley, ésta que nosotros llamamos “las Bienaventuranzas”. Es la nueva ley del Señor para nosotros. Son la guía de ruta, el itinerario, son los navegadores de la vida cristiana. Precisamente aquí vemos, en este camino, según las indicaciones de este navegador, que podemos ir adelante en nuestra vida cristiana”.
Los tres escalones de la perdición
El Pontífice prosiguió aludiendo al texto de Mateo con las consideraciones que el Evangelista Lucas hace al final del análogo relato de las Bienaventuranzas, es decir, el elenco de los “cuatro problemas”: ay de los ricos, ay de los que se sienten sacios, ay de aquellos que ríen, ay de aquellos de los cuales todos hablan bien.
El Obispo de Roma destacó de modo especial que “muchas veces” dijo que “las riquezas son buenas”, mientras “lo que hace mal” es “el apego a las riquezas”, que se convierte así en “idolatría”.
Y glosó el texto diciendo:
“Esta es la anti-ley, es el navegador equivocado. Es curioso: estos son los tres escalones que llevan a la perdición, así como estas Bienaventuranzas son los escalones que llevan adelante en la vida. Y estos tres escalones que llevan a la perdición son el apego a las riquezas, porque no tengo necesidad de nada. La vanidad, que todos hablen bien de mí: todos hablan bien, me siento importante, demasiado incienso… y yo creo que soy justo – no como aquel, como aquel otro… Pensemos en la parábola del fariseo y el publicano: ‘Te doy gracias porque no soy como éste…’. ‘Pero gracias, Señor, que soy tan buen católico, no como el vecino, la vecina…’. Todos los días sucede esto… Segundo, la vanidad y, tercero, el orgullo que es la saciedad, las carcajadas que cierran el corazón”.
¿La clave? La mansedumbre
De entre todas las Bienaventuranzas, Francisco destacó una que – afirmó textualmente – “no digo que sea la clave” de todas, “pero nos hace pensar tanto”: “Bienaventurados los mansos”. La mansedumbre:
“Pero, Jesús dice de sí mismo: ‘Aprendan de mí que soy manso de corazón’, que soy humilde y manso de corazón. La mansedumbre es un modo de ser que nos acerca tanto a Jesús. En cambio, la actitud contraria siempre procura enemistades, guerras… tantas cosas, tantas cosas feas que suceden. Pero la mansedumbre, la mansedumbre del corazón que no es una tontería, no: es otra cosa. Es la profundidad para comprender la grandeza de Dios, y adoración”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

El Papa crea un Ordinariato para los fieles católicos orientales en España y nombra ordinario a monseñor Osoro

La Santa Sede ha hecho público este jueves, 9 de junio, a las 12 horas, que el Papa Francisco, ha erigido un Ordinariato para los fieles católicos orientales residentes en España, con el fin de proveer su atención religiosa y pastoral, y ha nombrado al arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro Sierra, como ordinario suyo. Así ha sido comunicado por la Nunciatura Apostólica en España a la Conferencia Episcopal Española (CEE).
El Ordinariato se establece como una jurisdicción personal, dependiente de la Santa Sede. Monseñor Osoro, además del gobierno pastoral de la diócesis de Madrid, asume con este nombramiento una misión pastoral de ámbito interdiocesano, ya que se extiende a todos los fieles de rito oriental que residen en España. Hasta ahora, los católicos de rito oriental mantenían relación con la iglesia local del sitio en el que residen, confiados al obispo diocesano.
La Santa Sede erige el Ordinariato al considerar que la presencia de católicos orientales se ha generalizado a nivel nacional, con el fin de mejorar su atención religiosa y pastoral. También hay ordinariatos de rito oriental en Brasil, Francia, Austria, Argentina o Polonia. La sede suele establecerse en la capital del país.
La Conferencia Episcopal Española cuenta con un departamento de atención pastoral a los católicos orientales y en la LXXXI Asamblea Plenaria (17-21 de noviembre de 2003) se aprobó el documento «Orientaciones para la atención pastoral de los católicos orientales en España».

Encapuchados saquean una iglesia y destrozan un crucifijo en las calles de Santiago de Chile

Un grupo de encapuchados entró por la fuerza en la iglesia de la Gratitud Nacional, en el centro de Santiago de Chile, donde destruyó diversos objetos, además de robar artículos religiosos, entre ellos un gran crucifijo que fue destrozado en la vía pública.
Entre 10 y 15 sujetos entraron en la iglesia tras forzar las puertas, extrajeron imágenes religiosas y un crucifijo, que después destruyeron totalmente en plena Alameda de Santiago. Parlamentarios de diferentes sectores han condenado el hecho y han afirmado que no está relacionado con las demandas de los estudiantes. Según destaca el intendente David Morales, "en el último tiempo (no se ha producido) una marcha con los niveles de violencia como la marcha del día de hoy", informa el portal BioBioChile.
Bajo las consignas "Chile se cansó" y "A cambiar la mala educación", las principales organizaciones de estudiantes de Chile encabezaron el llamado a la movilización este jueves, lo que se suma a la lista de acciones emprendidas en las últimas semanas. "Educación pública, gratuita y de calidad" ha sido el principal motor que ha impulsado a los estudiantes en Chile a retomar las calles de Santiago.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, condenó hoy el ataque realizado por un grupo de encapuchados a una iglesia de Santiago, en medio de una manifestación estudiantil, y anunció acciones legales en contra de quienes resulten responsables.
"La violencia, con o sin capucha, es inaceptable, por lo tanto nosotros vamos a tomar las medidas que correspondan respecto a la gente que hace este tipo de actos vandálicos", señaló la mandataria.
El episodio fue uno de los más violentos que dejó este jueves la protesta estudiantil, que congregó a unas 150.000 personas, según sus organizadores, y terminó con un saqueo a la Iglesia de la Gratitud Nacional, ubicada en la Alameda, la principal avenida de la capital chilena.
 El ministro del Interior, Mario Fernández, visitó en horas de la tarde el monumento nacional afectado y confirmó a los periodistas que el Gobierno interpondrá una querella por los daños ocurridos.
El arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati lamentó el ataque que sufrió la Iglesia Gratitud Nacional, ocurrido en medio de una movilización estudiantil.
"Reafirmo una preocupación profunda. La preocupación por reconstruir el diálogo y la paz en nuestra sociedad actual (...) Estos hechos violentos -que lastimosamente se hacen cada vez más frecuentes- evidencian una crisis de la conciencia nacional. Por ello quiero volver a repetir las palabras que en otro tiempo pronunció mi predecesor, el cardenal Raúl Silva Henríquez: 'Matemos el odio antes que el odio mate el alma de Chile'". expresó.
En ese sentido, el líder de la iglesia católica añadió que "con humildad y serenidad pido a quienes están realizando estos tipos de actos, que reflexionen sobre la necesidad de que exista respeto entre todos nosotros".
Ezzati expresó su intención de hacer un "llamado amplio, a toda la comunidad nacional, a que nos detengamos y pensemos seriamente: ¿Cuáles son las causas más profundas de este desencanto y de este clima de violencia?"
"Ciertamente hay causas profundas. Tenemos que saber escucharlas y discernirlas. En el Chile de hoy hay serias situaciones de injusticia social, que no deberían existir. Hagamos el esfuerzo de volver a dialogar sobre nuestra vida en comunidad".
Por último, dijo que "esta invitación es también para el movimiento estudiantil. Estos días he podido escuchar sus demandas. Entiendo profundamente sus aspiraciones, y los animo a no apagarlas. Pero al mismo tiempo, me pregunto si sería posible que estas aspiraciones se concreten cada vez más en acciones de diálogo, que faciliten mayormente un camino de progreso".
Finalmente, la comunidad Salesianos Alameda condenó duramente los daños que encapuchados provocaron al interior de la Iglesia de la Gratuidad Nacional en el marco de una nueva marcha convocada por la Confech en el centro de Santiago.
Esto, luego que un grupo de encapuchados forzara una de las entradas para posteriormente robar y destruir una serie de imágenes religiosas, entre ellas un crucifijo.
Ante este escenario, el párroco de la Iglesia de la Gratitud Nacional, condenó el robo y la destrucción de imágenes que sufrieron por parte de encapuchados en el marco de la marcha convocada por la Confech en el centro de Santiago.
"Estamos de acuerdo con las manifestaciones pacíficas, pero no podemos tolerar tanta violencia. Condenamos con mucha fuerza este tipo de situaciones, los sucesos que se repiten semanalmente en el centro de Santiago, uno no puede estar de acuerdo con lo que está pasando", sentenció.

DULZURA DEL LIBRO DE LOS SALMOS DE SAN AMBROSIO.



Aunque es verdad que toda la sagrada Escritura está impregnada de la gracia divina, el libro de los salmos posee, con todo, una especial dulzura; el mismo Moisés, que narra en un estilo llano las hazañas de los antepasados, después de haber hecho que el pueblo atravesara el mar Rojo de un modo admirable y glorioso, al contemplar cómo el Faraón y su ejército habían quedado sumergidos en él, superando sus propias cualidades (como había superado con aquel hecho sus propias fuerzas), cantó al Señor un cántico triunfal. También María, su hermana, tomando en su mano el pandero, invitaba a las otras mujeres, diciendo: Cantaré al Señor, sublime es su victoria, caballos y carros ha arrojado en el mar. 

La historia instruye, la ley enseña, la profecía anuncia, la reprensión corrige, la enseñanza moral aconseja; pero el libro de los salmos es como un compendio de todo ello y una medicina espiritual para todos. El que lo lee halla en él un remedio específico para curar las heridas de sus propias pasiones. El que sepa leer en él encontrará allí, como en un gimnasio público de las almas y como en un estadio de las virtudes, toda la variedad posible de competiciones, de manera que podrá elegir la que crea más adecuada para sí, con miras a alcanzar el premio final. Aquel que desee recordar e imitar las hazañas de los antepasados hallará compendiada en un solo salmo toda la historia de los padres antiguos, y así, leyéndolo, podrá irla recorriendo de forma resumida.
Aquel que investiga el contenido de la ley, que se reduce toda ella al mandamiento del amor (porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley), hallará en los salmos con cuánto amor uno solo se expuso a graves peligros para librar a todo el pueblo de su oprobio; con lo cual se dará cuenta de que la gloria de la caridad es superior al triunfo de la fuerza. Y ¿qué decir de su contenido profético? Aquello que otros habían anunciado de manera enigmática se promete clara y abiertamente a un personaje determinado, a saber, que de su descendencia nacerá el Señor Jesús, como dice el Señor a aquél: A uno de tu linaje pondré sobre tu trono. 

De este modo, en los salmos hallamos profetizado no sólo el nacimiento de Jesús, sino también su pasión salvadora, su reposo en el sepulcro, su resurrección, su ascensión y su glorificación a la derecha del Padre. El salmista anuncia lo que nadie se hubiera atrevido a decir, aquello mismo que luego, en el Evangelio, proclamó el Señor en persona.

De los comentarios de san Ambrosio, obispo, sobre los salmos
(Salmo 1, 4. 7-8: CSEL 64, 4-7)

ALEJA DE TI TODO LO QUE TE HAGA PECAR


Evangelio según San Mateo 5,27-32.
Jesús dijo a sus discípulos:
"Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. 
Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena.
Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena.
También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio".