miércoles, 6 de septiembre de 2017

Tiempo de Pascua, de Cuaresma…y tiempo de la Creación. ¿Qué es?




Desde el 1 de septiembre hasta el 4 de octubre la Iglesia Católica celebra, en unión con cristianos de todo el mundo, el tiempo de la Creación, «un periodo en el que se invita a rezar por el cuidado de la creación y a organizar actividades que promuevan la conciencia ecológica integral»
El calendario litúrgico está dividido por tiempos: El tiempo de Adviento, de Navidad, de Cuaresma, de Pascua, Ordinario. En ellos, la Iglesia invita a los fieles a reflexionar y a celebrar alguno de los misterios de la vida de Cristo. De forma análoga, pero sin el carácter litúrgico de los anteriores, en la Iglesia existe también un tiempo de la Creación.
«Es un periodo en el que se invita a todos los cristianos a rezar por el cuidado de la creación y a organizar actividades que promuevan la reflexión y la conciencia ecológica integral», explica Carlos Jesús Delgado, vicepresidente de Justicia y Paz Madrid.
Origen ortodoxo
El origen de este tiempo de la Creación se sitúa en la Iglesia Ortodoxa, cuyo año litúrgico empieza el 1 de septiembre. Además, desde 1989, lo hace con una acción de gracias por la creación.
Ese mismo año se celebró en Basilea la primera Asamblea Ecuménica Europea. La segunda tuvo lugar en la ciudad de Graz en 1997. En ambos encuentros, tanto la CCEE (Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa) como la KEK (Conferencia de las Iglesias Europeas) ya enunciaron el compromiso de los cristianos europeos por la paz, la justicia y la defensa de la creación.
Sin embargo, fue en la tercera Asamblea Ecuménica Europea, celebrada en Sibiu (Rumanía) en septiembre de 2007, cuando el tema del cuidado de la creación se afrontó de manera clara y decidida. En el mensaje final del encuentro, en la décima recomendación, se instaba a «que el período entre el 1 de septiembre y el 4 de octubre se dedique a orar por la protección de la creación y a la promoción de estilos de vida sostenibles para contribuir a invertir la tendencia del cambio climático».
Laudato si
En el encuentro, explica el vicepresidente de Justicia y Paz Madrid, «se vio que era necesario constituir un tiempo de la creación para concienciar a los cristianos a nivel mundial sobre el cuidado de la creación». Se estableció que abarcara desde el 1 de septiembre, «por ser el inicio del año litúrgico ortodoxo», hasta el 4 de octubre, «por ser la festividad católica de san Francisco de Asís».
La Iglesia Católica se sumó decisivamente a la defensa del medio ambiente, y por lo tanto se sumó también decisivamente al tiempo de la Creación, en 2015, que fue el año en el que el Papa Francisco publicó la encíclica Laudato Si y estableció el 1 de septiembre como la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.
Acciones concretas
El tiempo de la Creación pretende rezar por la creación y cuidar de forma concreta de ella. Para el primer objetivo, la página web del tiempo de la Creación propone diferentes recursos: rosario y vía crucis ecológico, una hora santa o recursos para orientar la liturgia y la predicación por el cuidado de la creación.
de la oración a la acción. En esta categoría se enmarca seis acciones simbólicas a escala global, que se celebrarán a lo largo de todo el tiempo de la Creación. Por ejemplo, entre el 16 y el 18 de septiembre los anglicanos y luteranos de Suazilandia, junto con la iglesia episcopaliana de Iowa y Escocia, limpiarán de basura el río Mbabane, el más grande de Suazilandia y que alimenta a la capital del país. Previamente habrá un servicio eucarístico.
Otra de las acciones simbólicas se realizara en Caserta, donde cada año se producen gran cantidad de incendios por el uso ilegal de terrenos como vertederos. El 21 de septiembre las parroquias de la diócesis de Caserta plantarán bonsáis en la zona.
Y con el mismo espíritu de las acciones simbólicas, también está previsto que hasta el 4 de octubre se desarrollen acciones y oraciones locales. En esta sección ya hay previstos más de 250 eventos a lo largo y ancho del mundo.
José Calderero @jcalderer
Alfa y Omega

El Papa viaja a Colombia para consolidar la reconciliación nacional


Le verán casi cinco millones de personas en cuatro ciudades
Dejando en segundo plano los riesgos de manipulación política de sus esfuerzos, el Papa Francisco viaja este miércoles a Colombia para volcarse en consolidar la reconciliación nacional. Al cabo de más de cincuenta años de una violencia tremenda, el país ya no está en guerra, pero tampoco está en paz pues la polarización sigue siendo alta.
El Santo Padre, que incluso ha celebrado una reunión conjunta con el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe en el Vaticano, confía en que el tremendo balance de un cuarto de millón de muertos quede definitivamente atrás y en que –tras el acuerdo de desarme con las FARC y el de alto el fuego con el ELN– Colombia entre por fin en un ciclo positivo de paz y desarrollo social.
En este vigésimo viaje internacional, Francisco visitará las cuatro principales ciudades de Colombia: Bogotá el miércoles y jueves, Villavicencio el viernes, Medellín el sábado y Cartagena de Indias el domingo. Los organizadores esperan la participación de cuatro millones y medio de personas en los diversos actos y recorridos del «papamóvil».
El itinerario comienza en el corazón político y demográfico del país, pero también incluirá los epicentros de las matanzas de guerra en Villavicencio, del narcotráfico en Medellín, y de las desigualdades sociales en Cartagena de Indias, donde rezará ante la tumba de san Pedro Claver y se reunirá con descendientes de esclavos africanos.
El acto más emotivo será, el viernes, el gran encuentro de reconciliación nacional en Villavicencio, en el que tomarán la palabra tanto algunas víctimas como algunos responsables de actos violentos que están arrepentidos y quieren pedir perdón.
A solo dos jornadas de la llegada del Papa a Bogotá, el acuerdo de alto el fuego de tres meses prorrogables firmado por el gobierno con el Ejercito de Liberación Nacional (ELN), el último de los grupos que todavía no ha abandonado la lucha armada, ha infundido una nota de optimismo.
Aunque cada viaje internacional de Francisco es en realidad un mensaje para el mundo entero, el Papa se reunirá en Bogotá con el comité directivo del Consejo Episcopal Latinoamericano y los representantes de todas las conferencias episcopales para dirigirse formalmente a todos los católicos de América.
Protección de niños
En la nunciatura apostólica de la capital, que utilizará como residencia, el Papa recibirá cada noche grupos especiales de protección de niños, de familias solidarias que apoyan a otras familias, de ayuda a las víctimas de la violencia, etc.
El Santo Padre mantendrá encuentros con jóvenes, con sacerdotes y religiosos, con los obispos del país y con pequeños grupos de víctima de la violencia armada, de la prostitución forzada y de otros abusos entre los que se incluyen los niños-soldado, actualmente en fase de reinserción.
El viaje tendrá un sabor muy colombiano en la música y las danzas, y el color de la artesanía indígena en la decoración de los ornamentos para las diversas ceremonias religiosas entre las que se incluye la beatificación de un obispo asesinado por el ELN en 1989 y un sacerdote víctima de la violencia política en 1948.
Juan Vicente Boo/ABC
Alfa y Omega

“Como peregrino de esperanza y de paz”, el Papa Francisco inició su 20° Viaje Apostólico a Colombia


“Demos el primer paso”, con este lema inició la mañana del primer miércoles de septiembre, el 20° Viaje Apostólico del Papa Francisco a Colombia. Como es tradicional, en la víspera de su Visita Apostólica a este país sudamericano, el Santo Padre visitó la tarde del martes 5 de septiembre, la Basílica de Santa María La Mayor, para orar ante el ícono de la Virgen, la Salus Populi Romani, y encomendar a la Madre de Dios esta visita pontificia.
En esta quinta peregrinación del Vicario de Cristo a América Latina se espera una extraordinaria participación popular en los encuentros con el Papa. Un Viaje en el que el Obispo de Roma recorrerá 21.178 kilómetros, pronunciará 12 discursos en español y visitará cuatro ciudades: Bogotá, Villa Vicencio, Medellín y Cartagena. Una visita bastante larga, para impulsar los primeros pasos hacia la reconciliación nacional y la paz; donde el Papa Francisco no va como “mediador”, sino – como el mismo dijo en su video mensaje de saludo al pueblo colombiano – “como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de su caridad y su constancia en busca de la paz y la armonía”.
En los diferentes encuentros programados en tierras colombianas, el Santo Padre tocará los ámbitos más delicados de la realidad de este país, tales como, el encuentro con la población que sufre los estragos de la guerra civil y sus consecuencias de muertes y personas desaparecidas; la guerrilla y las injusticias sociales que han provocado 2 millones de desplazados, familias que han debido abandonar sus casas y sus tierras; la pobreza extrema que la violencia ha generado durante el último medio siglo y como telón de fondo de este Viaje está la grave crisis que afecta a Venezuela. A todos ellos el Papa Francisco llevará una palabra de esperanza, e invitará a dar un primer paso, es decir, “a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad”. Dar el primer paso, afirma el Papa, nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz nos recuerda, agrega el Papa, que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela”.
(Renato Martinez – Radio Vaticano)

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (4,38-44) POR SAN VICENTE DE PAUL:




Es bello leer lo que le sucede a la suegra de san Pedro en el Evangelio. Esta buena mujer, estando enferma de una fiebre extraña, escuchó decir que el Señor estaba en Cafarnaún, que hacía grandes milagros, curando a los enfermos, expulsando a los demonios de los poseídos, y otras maravillas. 

Sabía que su yerno estaba con el Hijo de Dios y podía decirle a san Pedro: ” Hijo mío, tu Maestro es poderoso y tiene poder para librarme de esta enfermedad”. Algún tiempo después, el Señor vino a su casa, pero ella no demuestra, en absoluto, impaciencia por su dolor; ni se queja, ni pide nada a su yerno, ni al Señor, al que podía decirle: ” Sé que tienes poder de curar todo tipo de enfermedades, Señor; ten compasión de mí”. 

Sin embargo no dice nada de todo eso, y nuestro Señor, viendo su indiferencia, mandó a la fiebre dejarla, y en el mismo instante quedó curada.

En todas las cosas lastimosas que nos llegan, no nos entristezcamos, abandonémoslo todo a la Providencia, y que nos baste que nuestro Señor nos vea y sepa lo que aguantamos por su amor y para imitar los bellos ejemplos que nos dio, particularmente en el huerto de los Olivos, cuando aceptó el cáliz… 

Porque, aunque hubiera pedido que pasara, si pudiera ser, sin beberlo, añadió en seguida que se cumpliera la voluntad de su Padre (Mt 26,42).
(carta del 16-08-1656)

EVANGELIO DE HOY: JESÚS CURA A LA SUEGRA DE PEDRO Y A OTROS ENFERMOS







Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,38-44):

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles. 

Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y Él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando.

De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que Él era el Mesías.

Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con Él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero Él les dijo: «También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.»

Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor

martes, 5 de septiembre de 2017

Oración por la familia de Madre Teresa de Calcuta




Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría.
 
Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.
 
Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.
 
Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados.
 
Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa. Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
 
Santos Angeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén
-Madre Teresa M.C.

 Aleteia

"Compartiendo el viaje": campaña de Cáritas Internationalis


"Compartiendo el viaje", es el nombre de la campaña global que Cáritas Internationalisestá emprendiendo en favor de los migrantes del mundo en atención al llamamiento que en diversas ocasiones ha hecho el papa Francisco en favor de quienes han dejado todo en busca de mejores oportunidades. Con esta campaña global se tiene como valor esencial la visión de una sola familia humana, mundial y unida. Comenzará el 27 de septiembre de 2017 y durará hasta septiembre de 2019
Es una campaña de sensibilización pública que promueve oportunidades y espacios para que los migrantes y las comunidades se reúnan y compartan historias y experiencias, con el objetivo de fortalecer vínculos entre los migrantes y las comunidades.
Caritas Internationalis, una confederación mundial de 165 organismos nacionales para el desarrollo, es el brazo de la caridad de la Iglesia católica, la cual trabaja a nivel diocesano, nacional, regional e internacional, en temas como la pobreza, la migración, el cambio climático, el hambre, la salud y las emergencias.
El papa Francisco lanzará la campaña, desde la Plaza de San Pedro, el 27 de septiembre de 2017. Ese día, su santidad invitará a todo el mundo a ‘compartir el viaje' con los refugiados y migrantes.
El papa Francisco hizo numerosas exhortaciones para promover la cultura del encuentro, con el fin de combatir la cultura de la indiferencia, en el mundo actual. Significa ver a través de los ojos de los demás, en lugar de cerrar los ojos: "No sólo para ver, sino para mirar. No sólo para oír, sino para escuchar. No sólo para encontrar y pasar, sino para detenerse. Y no limitarse a decir ‘qué pena, pobre gente', sino dejarnos llevar por la misericordia", expresó el papa Francisco.
En el desarrollo de las actividades y actos estarán involucradas todas las organizaciones miembro de Cáritas. Las conferencias episcopales y las organizaciones religiosas estarán invitadas a compartir materiales en sus comunidades.
No obstante, todo aquel que esté interesado puede unirse a la campaña, especialmente personas con experiencia en la emigración, que pueden ser invitadas a compartir su viaje, ya sean migrantes o comunidades afectadas por la migración.
Los organizadores expresan que "Si a usted le apasiona el fenómeno de la emigración y siente curiosidad por lo que está sucediendo en nuestro mundo, entonces ésta es una campaña en la que usted puede marcar la diferencia, en todos los campos. Es una oportunidad para que comparta algo de usted mismo y lo ofrezca a cambio de amistad, en un viaje de descubrimiento".
(RD/Aica)

Santa Teresa de Calcuta, 5 de septiembre


«El ángel de los pobres. Entre otros galardones por su labor humanitaria, en 1979 obtuvo el Nobel de la Paz. Fallecida con fama de santidad en 1997, fue beatificada en 2003 por Juan Pablo II y canonizada por Francisco en 2016»
Pocos dudan de que la vida de Teresa es conmovedora y fascinante, aunque determinadas críticas mordaces atenten contra su nombre y quehacer. A través de ella ha irradiado la misericordia de Dios en los deprimidos rincones de Calcuta con una fuerza tal que se siente la tentación de considerarla irrepetible. Y ciertamente cada ser humano lo es ante el Padre. Pero esta mujer, de la que hoy se hace eco este santoral de ZENIT, acogió la gracia con tanto brío que multiplicó con creces los numerosos talentos que recibió, sembrándolos en el tembloroso corazón de esos hermanos y hermanas que jamás conocieron otro consuelo que el que ella les dio. Digan lo que digan sus detractores cuesta dudar de la presencia de Dios y de su infinita bondad cuando se examina el testimonio de Agnes Gonxha Bojaxhiu. El sello de los justos es fácil de reconocer porque tras de sí dejan una huella inextinguible, como la suya.
«Soy un lápiz en manos de Dios», le gustaba decir. Era albanesa. Había nacido en Skopje, hoy Macedonia, el 26 de agosto de 1910. En 1950 adquirió la ciudadanía india. Fue la benjamina de la familia. Influenciada por la honda fe materna, poco antes de cumplir los 12 años, y cuatro después de morir su padre, ya barajó la posibilidad de hacerse misionera. Participaba activamente en la parroquia del Sagrado Corazón. Un día, hallándose ante la imagen de la Virgen de Letnice, sintió que debía consagrarse a Dios. A la espera de tener edad para entrar en una Orden, se afilió a las Hijas de María, donde nació su vocación por los desfavorecidos. A los 18 años ingresó en el Instituto de la Bienaventurada Virgen María (hermanas de Loreto) sito en una localidad irlandesa. Y queriendo emular a la santa de Lisieux, tomó el nombre de Teresa. Pocos meses más tarde se trasladó a la India. Llegó a Calcuta el 6 de enero de 1929. En 1931 comenzó a ejercer la docencia en la escuela femenina St. Mary, regida por la comunidad. En 1944 fue designada directora de la misma, y como tal ejerció hasta 1948. Cesó al ser autorizada para dedicarse por entero a la atención de los «más pobres de entre los pobres». Poseía todas las cualidades para ello: audacia, abnegación, espíritu de sacrificio, compasión, osadía, temple, misericordia, fortaleza, fidelidad, dotes organizativas, una fe insondable, etc. Y todo lo que hacía estaba impregnado de alegría.
Pero antes, como era una mujer de profunda oración, en ella fue vislumbrando la nueva vía que debía seguir. La denominó «llamada dentro de la llamada». Sucedió el 10 de septiembre de 1946 cuando iba de camino a Darjeeling para realizar el retiro anual y marcó el inicio de una travesía irreversible en la que su anhelo de amar a Cristo y a los demás llenó su vida por completo. En medio de una serie de locuciones y visiones se fue incrementando su sed por hallar «víctimas de amor» para Cristo. En una de ellas sintió que Él le decía: «Ven y sé mi luz. No puedo ir solo». Y fue dirigida por Cristo hacia el colectivo más desfavorecido de la tierra, para lo cual, según Él mismo le indicó, debía fundar una Congregación. Pasó dos años de pruebas y dificultades hasta que en agosto de 1948, obtenido el permiso correspondiente y vestida con su inmaculado sari de algodón, se dispuso a paliar todo el sufrimiento humano que le fuese posible sin ahorrar ningún esfuerzo, ni escatimar sacrificios.
Tras brevísima estancia con las Hermanas Médicas Misioneras de Patna, especializándose para su misión, y con las Hermanitas de los Pobres, en diciembre de ese mismo año comenzó su labor. Recibía la Eucaristía, y salía rosario en mano a buscar a los enfermos y moribundos, «los no deseados, los no amados, aquellos de los que nadie se ocupaba»; tanto daban hombres, mujeres, niños o ancianos, y lo mismo sucedía con el tipo de enfermedades que padeciesen. Ni repugnancia, ni temor a contagios, ninguna selección, la Madre Teresa no tenía otro horizonte que cubrir con su ternura al sufriente. Atendía, lavaba y curaba con delicadeza y misericordia a todos ellos en las calles donde se encontraban y también en sus casas. Vio la simbiosis entre amor y oración: «Dios nos ha creado para amar y para ser amados, y este es el comienzo de la oración, saber que Él me ama, que yo he sido creado para obras mayores», y que la santidad no es un lujo selectivo sino un deber de todos.
Pronto se fueron uniendo a la labor algunas de sus antiguas alumnas y surgió la congregación de las Misioneras de la Caridad, fundada en octubre de 1950 y aprobada por Pablo VI en 1965. Después nacieron los Hermanos Misioneros de la Caridad, los Misioneros de la Caridad Contemplativos y los Padres Misioneros de la Caridad. Creó también los colaboradores de Madre Teresa, y los colaboradores Enfermos y Sufrientes. Además, inició el Movimiento Sacerdotal Corpus Christi. Luchó contra el aborto –«el niño es un regalo de Dios para la familia», decía, y la eutanasia. Abrió centros en distintos puntos del mundo para la atención de leprosos, ciegos, ancianos, enfermos de SIDA, así como orfanatos para niños pobres y abandonados. Consideraba que «las obras de amor son siempre obras de paz».
Espiritualmente vivió una prolongada «noche oscura» hasta el fin de sus días, que acrecentó su sed de amor divino. «El amor, para que sea auténtico, debe costarnos […]. Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él». Por su heroica labor fue galardonada con premios significativos como el Nobel de la Paz que obtuvo en 1979. En 1986 Juan Pablo II la visitó en Calcuta, en la conocida «Casa del moribundo». El 5 de septiembre de 1997, con el gozo de haber dejado nombrada una nueva superiora general, y su fundación extendida por diversos países, murió. El gobierno le dispensó un funeral de Estado, y de forma inmediata fue aclamada con fama de santidad en todo el mundo. Juan Pablo II la beatificó el 19 de octubre de 2003. Fue canonizada el 4 de septiembre de 2016 por el papa Francisco.

Madrid volverá a «vibrar» en la fiesta de santa Teresa de Calcuta



Ante el primer aniversario de la canonización y la fiesta de su fundadora, las Misioneras de la Caridad en Madrid «dan muchas gracias a Dios» y solo piden «poder seguir trabajando entre los más pobres de entre los pobres»
José María Calderón se llevó a 300 personas a la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, que este lunes cumple su primer aniversario. De la celebración, el delegado de Misiones del Arzobispado de Madrid y capellán de las Misioneras de la Caridad recuerda «el sentido de Iglesia» y cómo «vibraban los fieles con una mujer que ha sido testimonio de vida cristiana, de servicio a los más necesitados y de sacrificio para vivir lo que Dios le pedía».
En Madrid, esta efeméride se conmemorará el martes 5 de septiembre, precisamente el día de la festividad de la santa. El obispo auxiliar de la capital, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, presidirá a las 19 horas una Misa solemne en la casa que las misioneras tienen en el paseo de la Ermita del Santo. «Es el segundo año que se va a celebrar una Misa en honor de la santa en Madrid, con la diferencia de que a la del año pasado no pudo asistir mucha gente porque, precisamente, estaban en Roma en la canonización», explica Calderón.
Una congregación muy viva
Ante el primer aniversario de la canonización y la fiesta de su fundadora, las religiosas de la orden en Madrid «dan muchas gracias a Dios», afirma el capellán, y solo piden «poder seguir trabajando entre los más pobres de entre los pobres».
En esta labor les «ayudan voluntarios venidos de toda España», y de parte del extranjero. «Este verano ha venido a colaborar un grupo de seminaristas americanos, que estudian en Roma». Son «muchas las jóvenes que conocen a las religiosas y luego quieren hacer una experiencia espiritual con ellas», asegura Calderón. Ahora mismo hay doce jóvenes aspirantes que están viviendo en el paseo de la Ermita del Santo.
Todo esto hace que las misioneras se sientan «muy bendecidas por Dios», al que «no dejan de dar gracias».
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Nace la Y-Biblia, una edición más visual adaptada a los jóvenes


La Biblia tiene 1.200 páginas y 1.189 capítulos lo que, a priori, puede no ser la opción más tentadora de lectura para los jóvenes, acostumbrados cada vez más al lenguaje audiovisual. Para animar más gente a leerla, la Fundación YOUCAT ha creado Y-Bibliauna versión de la Biblia accesible para todos los públicos.
«La Biblia es un libro en el que Dios habla. Así que siempre hay gente que la lee esperando una revelación. Pero Él ya ha dicho todo lo que necesitamos saber. Está todo escrito en la Biblia. Por eso Y-Biblia quiere que la gente conozca la Palabra de Dios y la entienda mejor», asegura Clara Steber, coordinadora editorial de la Fundación YOUCAT, en una entrevista con la agencia de noticias Rome Reports.
A través de imágenes, fotos y dibujos, la Y-Biblia sirve de guía para la gente más joven, a quienes ayuda a entender mejor la Palabra de Dios y permite así profundizar más en su fe. «A la gente le está encantando. Gustan las ilustraciones, porque permiten que personas que tienen un conocimiento muy básico de la Sagrada Escritura entienda mejor los textos».
El Papa Francisco ha valorado positivamente esta edición, a la que definió «como el fuego». «Cuando dice eso, nos confirma que estas palabras no están muertas, es una historia que no ha terminado todavía». Este proyecto, añade Steber, unido a las catequesis de YOUCAT, hará que la Biblia sea mucho más fácil de comprender.
Alfa y Omega

El Papa critica las drogas, «donde la vida se agota en el horizonte de uno mismo»


Francisco ha recibido cerca de 3.000 miembros de la Comunidad Católica Shalom, que estos días celebra en Roma los 35 años de su fundación
El primer Centro Shalom, situado en Fortaleza (Brasil), estaba formado por una pizzería y una librería. Allí, en 1982, se acogía y evangelizaba a los jóvenes. De esto hace ahora 35 años, aniversario que la Comunidad Católica Shalom –presente a en 30 países– está celebrando en Roma entre el 3 y el 9 de septiembre. Ante el testimonio de un joven adicto a las drogas, el Papa ha recordado que en ellas «la vida se agota» y el corazón queda «completamente vacío».
En la mañana de esta segunda jornada, el Papa ha recibido cerca de 3.000 miembros de la comunidad en la sala Pablo VI. Francisco, que «ha estado muy cariñoso», les ha hablado «de la importancia de la gratuidad, de dar gratis lo que hemos recibido gratis», cuenta a Alfa y Omega el arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez, en cuya diócesis –la única en España– comenzó la comunidad hace cinco años.
Y a esa gratuidad, «ante el testimonio de vida de un joven que fue adicto a diversas sustancias», el Santo Padre ha contrapuesto la autorreferencialidad de las drogas, «donde la vida se agota en el horizonte de uno mismo» y que «deja el corazón completamente vacío», rememora monseñor Martínez.
Durante el encuentro, el Pontífice ha rechazado este efecto y ha subrayado «la importancia de sentirse amados» y de tener cerca «personas que nos ayuden en momentos de dificultad».En este sentido, Bergoglio ha invitado a los presentes –que en su mayoría eran adolescentes y familias– «al diálogo entre distintas generaciones», lo que definió como «uno de los desafíos del mundo».
En Granada, invitados por el arzobispo
La Comunidad Católica Shalom está desde hace cinco años en Granada, donde llegaron invitados por monseñor Martínez. «Su carisma es la evangelización de la juventud y Granada es una ciudad con mucha gente joven», explica el arzobispo, que conoció la comunidad hace ya una década. «Es precioso ver la sencillez, la alegría y el desprendimiento con el que trabajan entre la gente joven», añade.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

Primera vigilia de oración con jóvenes del curso: «Tened el pensamiento de Dios y amad a todos sin excepción»

El pasado viernes, 1 de septiembre, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, presidió la primera vigilia Adoremus del curso en la catedral de Santa María la Real de la Almudena.
Tras el paréntesis vacacional, el purpurado volvió a congregar a los jóvenes de la Iglesia que peregrina en Madrid para animarlos a tener el pensamiento de Dios: «Tenedlo y no os arrepentiréis». Ese pensamiento, dijo, «que nos lleva a amar a todos sin excepción». Y también al contrario, señaló, «al que me hace daño y está contra mí», porque «Jesús murió por todos los hombres y no solamente por los que pensaban como Él». Así, «dio la vida por todos». Por tanto, aseveró, «pensemos como el Señor».
El arzobispo de Madrid, además, animó a los presentes a elegir «el camino del Señor». Y hacerlo «con su gracia» y «con su amor», porque Él «nos hace una oferta: pensar como Dios». Esto requiere por nuestra parte, en palabras del cardenal, «estar muchos ratos a solas con el Señor, pedirle que nos dé su manera de ser, de hacer, de construir y de mirar a los hombres», así como que «nos regale su mirada».
Y «qué distinta es la mirada de Jesús a la que a veces tenemos nosotros», señaló el cardenal. Este, con sus ojos fijos en los del Señor, invitó a descubrir en el Evangelio todos los pasajes en que está presente su mirada: «Mirada a la pecadora, a los leprosos, al que estaba tirado que le habían apaleado, a los que lo mataron…». Por ello, «merece la pena ser cristiano y salir por este mundo haciendo esta oferta», porque «no la hace nadie más que Jesucristo».
Asimismo, los alentó a «arriesgar todo por Jesús», a «tener su corazón, sus manos y su pensamiento» y a «regalar la amistad de Jesús». Porque Jesús «cargó con todo» y «cambió las cruces más pesadas amando y dando la vida», concluyó.
Infomadrid / Carlos González

Cuestión de fe


Impresiona leer en el Evangelio de hoy el señorío y la fuerza de la palabra de Cristo ante el endemoniado de Cafarnaún. Los que estaban escuchando su enseñanza en la sinagoga se asombraron de la autoridad con la que enseñaba y del poder para someter a los espíritus inmundos; y muchos se preguntaban con extrañeza: ¿quién es este? ¿qué clase de palabra y de autoridad es esta? Pero, nada: el relato no habla de ninguno que empezara a creer en Él. Y todos vieron cómo arrojaba al demonio de aquel poseído, pero no consta que ninguno pasara de la extrañeza y la admiración a la fe en Cristo. Seguramente salieron todos de allí comentando lo que habían visto y haciendo correr la noticia por toda la comarca, pero ninguno dio el paso a la fe. Se fueron sin conocer a Jesús.
El que sí lo tenía claro era el demonio que salió del poseído: “Sé quien eres: el Santo de Dios”. Hay que reconocer que, aunque sea en boca del demonio, es una confesión de fe bella y sublime. ¿Es posible que aquel espíritu inmundo tuviera más fe en Jesús que muchos de aquellos sabiondos escribas y fariseos, que conocían la Escritura al dedillo, la enseñaban a la gente, se proclamaban maestros, apelaban a la autoridad de Moisés y esperaban oficialmente al Mesías? ¿Cómo es posible que reconociendo la autoridad de Jesús, admirándose de su palabra, viendo sus milagros, no daban el paso a la fe? ¿ceguera del corazón, orgullo de la inteligencia, miedo a perder su status, cobardía, ganas de no complicarse la vida, compincheo con lo políticamente correcto…?
Hoy se habla poco y mal del demonio. A veces nos lo tomamos a chirigota, por ser algo ya pasado, propio de un cristianismo tenebroso y pesimista, nada acompasado a los tiempos modernos. Y otras veces nos pasamos al otro extremo: le vemos en todo y en todos, y lo demonizamos todo, como si fuera la única causa del pecado y del mal. Olvidamos que en el Génesis quien pecó no fue la serpiente sino el hombre, es decir, que aunque el tentador me instigue al pecado y al mal, al final quien peca soy yo: puedo pecar, quiero pecar y ¡zas! caí…. Claro que hoy tampoco hablamos del pecado, pues lo que existe ahora es el error humano. Y tampoco está de moda el agua bendita, porque ahora lo que se lleva es ahúyentar las malas energías con un poco de incienso perfumado y poner hojas de laurel en la entrada de la casa, para ahuyentar a los duendes y fantasmas.
¡Pues ahí está el evangelio! Más claro que el agua clara. Uno de los personajes más recurrentes en los evangelios y que más aparece en toda la Escritura es precisamente el demonio. Eso no significa que sea el personaje central, pero sí el que más nos interesa saber que existe, porque precisamente toda su táctica de enemigo es hacernos creer que no existe. Esa ceguera de todos aquellos que estaban en la sinagoga y que vieron el milagro de Jesús, pero siguieron sin querer creer. Es cuestión de fe.

Archimadrid

Sé quién eres: el Santo de Dios

Lectura del santo Evangelio según san Lucas, 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!»
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Francisco pide a Colombia “una paz estable y duradera, para tratarnos como hermanos, nunca como enemigos”


El Papa Francisco aboga por una Colombia con "una paz estable y duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos". En un videomensaje con motivo de su próximo viaje al país, Bergoglio reconoce la constancia de los colombianos para alcanzar la paz, la armonía y la fraternidad.
"Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y extender la mano y darnos el signo de paz. Y la paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla", afirma el Papa, quien muestra su alegría por "visitar esta tierra rica en historia de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajado con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad".
"Queridos hermanas y hermanos colombianos: deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y le pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra madre la Virgen Santa que los cuide", concluye el mensaje, en el que el Papa afirma venir como "peregrino de esperanza y paz para celebrar la fe en Cristo".

Palabras del Papa al pueblo colombiano:
"Querido pueblo de Colombia, dentro de pocos días visitaré vuestro país. Iré como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de vuestra caridad y vuestra constancia en busca de la paz y la armonía.
Los saludo cordialmente y doy las gracias, al señor presidente de la República y a los obispos de la Conferencia episcopal, por la invitación a visitar Colombia. También agradezco a cada uno de ustedes, que me acogen en su tierra y en su corazón. Sé que han trabajado -y han trabajado mucho- para preparar este encuentro. Mi agradecimiento a todos lo que han colaborado y siguen haciéndolo para que sea una realidad.
"Demos el primer paso" es el lema de este viaje. Nos recuerda que siempre se necesita dar un primer paso para cualquier actividad y proyecto. También nos empuja a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad. Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos. La paz nos recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela. Me siento honrado de visitar esa tierra rica de historia, de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad, donde el Evangelio sea conocido y amado, donde decir hermano y hermana no resulte algo extraño sino un verdadero tesoro a proteger y defender. El mundo de hoy tiene necesidad de consultores de paz y de diálogo. También la Iglesia está llamada a esta tarea, a promover la reconciliación con el Señor y con los hermanos, y también la reconciliación con el medioambiente que es creación de Dios y que estamos explotando de una manera salvaje.
Que esta visita sea como un abrazo fraterno para cada uno de ustedes y en el que sintamos el consuelo y la ternura del Señor.
Queridos hermanos y hermanas colombianos, deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra Madre, la Virgen Santa, que los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias y hasta pronto."
Jesús Bastante